S?bado, 19 de marzo de 2011

Introducci?n
La penetraci?n de las nuevas tecnolog?as inform?tica y de telecomunicaciones tiene su fundamento en la mezcla entre los componentes cient?ficos, econ?micos, sociales y de entretenimiento.

En 2004, seg?n el informe presentado por PriceWaterHouseCooper, se facturaron en este sector industrial $1.3 trillones de d?lares cantidad que llegar?a a $1.8 para 2009. No es casual que los apartados en que se subdivide la industria del entretenimiento comprenda 20 macrosegmentos entre los que se ubican: 1) Industria cinematogr?fica; 2) Televisi?n abierta y por cable; 3) Distribuci?n de producciones televisivas: cable, sat?lite y microondas; 3) Industria discogr?fica; 4) Radio; 5) Publicidad por Internet y servicios de conexi?n; 6) Videojuegos; 7) Informaci?n corporativa; 8) Edici?n de revistas; 9) Edici?n de peri?dicos; 10) Edici?n de libros; 11) Parques tem?ticos y parques de diversiones; 12) Casinos; 13) Industria deportiva; 14) Publicidad exterior; 15) Teatro; 16) Moda; 17) Arte y Cultura; 18) Mercadotecnia y comercializaci?n de productos; 19) Marcas, contratos y derechos de autor; y, finalmente,20) Comunicaci?n m?vil. Tan s?lo en Am?rica Latina se espera que se facturen $47 billones de d?lares y est? considerada la segunda regi?n m?s importante en desarrollo despu?s de Asia Pac?fico (Winkler, 2006).

Objetivos

?Qu? implicaciones tiene esta transformaci?n tecno-econ?mica en el marco sociocultural?, ?de qu? forma est? cambiando la conducta humana la interacci?n con computadoras, los dispositivos m?viles y la conexi?n permanente a la red?, ?qu? tipo de identidades culturales est?n surgiendo como consecuencia de la hibridaci?n tecnol?gica, los nuevos modelos empresariales y las cadenas de valor sem?ntico? El presente texto tiene por objeto responder a algunas de estas interrogantes, apoyados en una revisi?n documental y un an?lisis netnogr?fico con el fin de proyectar el nacimiento de una i-dentidad hipermedial. As?, el lector encontrar? algunas reflexiones apoyadas en informes, ensayos y estudios antropol?gicos desarrollados en m?s de 16 pa?ses emergentes incluyendo M?xico.

Desarrollo

Mayor acceso a los medios de comunicaci?n y las tecnolog?as de informaci?n, movimientos globalizadores, transculturaci?n, creolizaci?n, mestizajes, sincretismos, ciclos de hibridaci?n cultural (Garc?a Canclini, 2004), multietnicidad, hibridaci?n de g?neros y plataformas medi?ticas, convergencia tecnol?gica, engranaje de medios (media meshing), cruces entre lo multimedi?tico y lo multicultural, son las unidades b?sicas que configuran el discurso y la construcci?n ling??stica y social de la hipermedialidad. Los medios se han rebasado a s? mismos; los medios han rebasado a la cultura que ellos mismos ayudaron a crear.

La reconversi?n social, econ?mica y simb?lica derivada de la fusi?n entre nuevas tecnolog?as de informaci?n, medios de comunicaci?n e industria del entretenimiento, nos llevan a replantearnos y redelimitar las identidades derivadas de este buffet de hipermodernidad.

El crecimiento de los servicios digitales, la convergencia digital, la integraci?n multiv?a, la atenci?n a mercados emergentes, el aumento de la banda ancha y los sistemas wireless, son detonadores de la ampliaci?n del mercado medi?tico hacia los dispositivos m?viles, el comercio legal y electr?nico, las emisoras digitales y la inmersi?n interactiva. Esta transformaci?n de la tecnolog?a, de los medios, del mundo y de la sociedad son derivaciones de una nueva revoluci?n simb?lica, el simulacro perpetuo y el show del enunciado en el que se ha convertido el desacralizado santuario de la persona en el tercer milenio.

Los medios masivos y sociales en s? mismos son expresi?n de sus propios nudos circulatorios: el paso del broadcasting al narrowcasting al podcasting; el switcheo de los medios masivos a los medios de intereses personales; el flujo de los medios interactivos a los hipermedios; la reducci?n de precios a la producci?n individual; la construcci?n de brechas digitales y la econom?a de la alfabetizaci?n medial e hipermedial.

La comunicaci?n y sus pr?cticas simb?licas se han descentralizado; la participaci?n de las audiencias, el flujo de mensajes en modo multidireccional y asim?trico han impactado con tal magnitud que transformaron la web y la cultura en su versi?n 2.0.

Hoy los sujetos se interpretan as? mismos y dotan sus relaciones de sentido desde el caldero de la mezcla, la mediaci?n, la remediaci?n y la hibridaci?n. La s?ntesis de la identidad de la persona se redacta desde su itinerario; desde el patr?n y el movimiento de la comunicaci?n entre s?. Rheingold (2004) sentencia: ?Los mundos virtuales, sociales y f?sicos est?n empezando a confluir, a entremezclarse a coordinarse?. La comunicaci?n es un continuum, es permanente, es sublime si bajo esta nueva ret?rica posibilita la acci?n social.

Hoy los nuevos medios son ese ?espacio de intimidad personalizado y port?til, un canal abierto de contacto con grupos? (Rheingold, 2004); son ese mando de control del mundo f?sico; son esa v?a para compartir un momento puntual de la vida en tiempo real. La inmersi?n en la nueva din?mica de la comunicaci?n ha sido tan profunda que ya no se percibe que se est? dentro de ella.

El individuo se hace presente, en la medida en que participa de la comunicaci?n del grupo, su val?a y reputaci?n se mide por la trayectoria que cada persona lleva consigo y que los dem?s tienen la posibilidad de inspeccionar, de forma rutinaria, desde la aptitud conversacional.

La configuraci?n actual de los medios, los nuevos entornos culturales, los nuevos contextos psicosociales, la masificaci?n e internacionalizaci?n de los mensajes deben reinterpretarse al cobijo de las nuevas audiencias, sus formas de percepci?n, recepci?n y retroalimentaci?n. Nicholas Negroponte (1995) escribi? hace m?s de 10 a?os que ?mientras algunas personas se preocupan por la divisi?n social que existe entre los ricos y los pobres en informaci?n, entre los que tienen y los que no tienen, entre el Primer y el Tercer Mundo, la verdadera divisi?n cultural va a ser generacional?.

La estructura hist?rica de la comunicaci?n se ha quebrantado
Ser digital fue m?s que un cambio de interfaz; las comunidades digitales, sus miembros, sus espacios f?sicos fuera del tiempo y lugar han violentado la estructura planetaria de la comunicaci?n. El viejo modelo de uno a muchos (comunicaci?n fuertemente jerarquizada y estructurada, poco interactiva y autoridad predeterminada por el que difund?a el mensaje) se ha volcado por el destello de la comunicaci?n uno a uno (la que se da en el contacto personal, de forma libre, desestructurada, emocional y donde la conversaci?n, el tono y la retroalimentaci?n marcan el contenido) (Orihuela, 2006).

El mundo entero quiere ser escuchado; quiere aportar, compartir; ser UNO. En esa unicidad artificial de manadas electr?nicas ?como afirmaba Thomas L. Freedman- se ha incrementado el ritmo de proximidad y separaci?n entre personas. Hoy quien comunica, no pretende transmitir, busca involucrar; las experiencias compartidas generan relaciones, confianza, lealtad, intimidad. Todo lo que un joven busca en sus relaciones uno a uno (Wright, 2007).

La generaci?n altamente mediatizada, en l?nea, profundamente comprometida con los nuevos medios bautizada por Yahoo! y su agencia de investigaci?n, OMD, como My Media Generation (Bensmiller, 2005), ha dejado ver la afectaci?n en el tiempo existencial. Neil Postman quien anunci? el fin de la infancia (1983) cuando vio las transformaciones sufridas por los ni?os y adolescentes al fluir de la Generaci?n MTV a la Generaci?n M (Media), pasando por las Generaciones Clic y Net, nos hizo ver que los miembros de My Media Generation est?n hambrientos de expresi?n, de descubrimiento y de autodesarrollo.

Estos nuevos usuarios de los medios y la comunicaci?n son: atrevidos, independientes, anal?ticos, creativos, curiosos, respetuosos con la diversidad, socialmente conscientes y orientados globalmente (Buckingham, 2005).

Los hipermedios, sin lugar a dudas, transmiten una visi?n particular del mundo; visiones en ocasiones fronterizas, borrosas, liberadoras y democr?ticas que todas juntas nos dejan ver la existencia de nuevas identidades que tienen por triada de convergencia: el sentido de pertenencia (comunidad), el grafiteo del mundo con su voz (autoexpresi?n) y la exteriorizaci?n de la identidad (personalizaci?n). La unidad media de su vocablo es la interconexi?n.

La hiperi-dentidad de las nuevas audiencias responde a una visi?n optimista del futuro al considerar que la tecnolog?a habr? de mejorar su calidad de vida.

Para esta nueva generaci?n de usuarios de la comunicaci?n, la familia y los amigos tiene gran importancia; el ?xito de sus vidas se mide en funci?n de una familia armoniosa, una comunidad de amigos y un futuro seguro (Bensmiller, 2005).

La falta de tiempo y la presi?n social incide en un estr?s multitask que los lleva a realizar m?ltiples actividades engranando un medio con otro (Roberts, Foehr & Rideout, 2005).

Los productores de contenido de los medios tradicionales se encuentran consternados ya que el prime time de sus plataformas medi?ticas se ha desplazado hacia los videojuegos, los DVD, las tecnolog?as m?viles y los dispositivos con conexi?n a Internet. Los medios que respondan a la consiga: donde yo quiera, cuando yo quiera y en la plataforma que yo quiera, ser?n los sobrevivientes en el marco de la biolog?a de la era signoc?ntrica.

Los medios y el entretenimiento constituyen en el pasatiempo m?s significativo del tiempo libre; son su principal recurso de expresi?n y comunicaci?n cultural; han sustituido a la familia, la Iglesia y la escuela; se han vuelto omnipresentes e inevitables; impregnan todas las texturas y rutinas de la vida cotidiana; proporcionan recursos simb?licos para distinguir e interpretar las relaciones sociales y definir identidades; finalmente, est?n en el centro de la experiencia y permiten encontrar un sentido al mundo.

Las nuevas audiencias, que han crecido m?s r?pido, est?n m?s conectadas, son m?s directas y est?n m?s informadas, poseen m?s poder personal, m?s dinero, influencia y atenci?n que cualquier otra generaci?n anterior a la suya (Lindstrom, 2006).

Su comprensi?n ic?nica pre-textual, su permanente conexi?n y pensamiento que fluye a la velocidad del ancho de banda, los ha condiciona a la gratificaci?n instant?nea (Mora, 2006). Su esp?ritu enormemente demandante est? encausado por la interactividad y la instantaneidad. Las experiencias pasivas son desechadas, sus b?squedas y consumos medi?ticos son fragmentadas e individualizadas. Cada sujeto posee su propia constelaci?n hipermedi?tica; no obstante en medio de esa identidad creada, no por derecho de nacimiento, sino por cuesti?n de elecci?n personal, est? tan abreviada como sus expresiones cool ocultas en un emoticon.

La maduraci?n precoz (Kids Grow Up Young, KGOY) experimentada los expone a temprana edad con estilos de vida, sistemas de creencias y jerarqu?as que derivan en una irreverencia ?divertida? que pone en tela de juicio a las instituciones establecidas, las reglas de conducta de la sociedad civil y las concepciones tradicionales.

Con la irrupci?n de esta nueva escritura social, los ni?os son tratados por las empresas comerciales como un mercado de consumidores capaces de acceder a contenidos, incluso vetados moralmente por los adultos: sexo, violencia, adicciones, indecencia y perversiones; en contraparte se ha extiende la infantilizaci?n de los medios de los adultos (comics, videojuegos, animaciones) arraig?ndose en los Kidults.

El c?digo que les define es conexi?n emocional; su deseo: encontrar a alguien que comprenda su alma como ellos a?n no han logrado hacerlo. Su condici?n hipermoderna es carnavalezca como dec?a Bajt?n. Ha desaparecido la diferencia entre actores y espectadores, no hay posibilidad de permanecer en el carnaval como observador sin verse afectado por ?l (Geertz, Clifford, 2003); esa es la verdadera inmersi?n hipermedial. De ah? los famosos Prosumers (productores y consumidores de informaci?n).

En esa polifon?a medial se intersectan los signos de una individualidad y una homogeneidad estil?stica y tem?tica. Penetrar en su cultura, sus objetos, sus consumos desdoblar? su conciencia y su identidad. El horizonte de los nuevos medios y las nuevas audiencias nos vuelve a la definici?n de lo necesario, de lo que porta el sentido, lo que nos impregna en el mundo: el ethos de la i-dentidad. La hiperi-dentidad es un logo estepario cuyo significado est? motivado por lo ilimitado, lo integrado, lo virtual.

Conclusiones: La Nueva Transformaci?n cultural

Los nuevos "viajeros" de la cultura (los medios y las nuevas tecnolog?as) se est?n enfrentando en el laberinto a la misma bestia que criaron. As?, como aquellos que un d?a salieron del Viejo Mundo, portando en los hombros casi 1500 a?os de cultura, hoy, los nuevos antrop?logos se han dado cuenta que sus viejas herramientas no operan en una tierra nueva donde los sujetos, su lenguaje y sus dioses son otros.

En el nuevo continente hipermedial, sus nativos han demostrado que la integraci?n entre tecnolog?a, econom?a, entretenimiento y sociedad, son un todo dif?cil de penetrar y desarticular.

Este todo integrado de los hipermedia es mucho m?s que un simple canal de comunicaci?n. Su car?cter reducido, m?vil, ligero, multimedia, conectado permanentemente, inal?mbrico, de alta velocidad, localizable e hipersensible transforma por completo a quien acepte la interfaz y el contenido haciendo de su propia vida una extensi?n de ese c?digo social aceptado.

Observaciones

Esta nueva i-dentidad hipermedial es una onda expansiva. La nueva misi?n en la hipermodernidad est? encomprender a estas comunidades y tribus que han optado por llevar puesto todo dispositivo que ampl?e los marcos de su propia vida y las posibilidades de su acci?n social.

Sin lugar a dudas, las j?venes generaciones como My Media y la reci?n identificada Tweens, son enjambres medi?ticos que viven inmersos en los hipermedios y el mundo del entretenimiento. Estas nuevas audiencias autogestionadas est?n descubriendo nuevos modos de unirse entrelazando el mundo f?sico y el digital. Es fundamental explorar a profundidad lo que est? ocurriendo a su interior para comprender la din?mica misma de las econom?as y el futuro desarrollo tecnol?gico.

Referencias

Baran, S. e Hidalgo, J.: 2005 Comunicaci?n masiva en Hispanoam?rica: cultura y literatura medi?tica. McGraw Hill, M?xico.
Bensmiller, K.: 2005, Truly, Madly, Deeply Engaged: Global Youth, Media and Technology, Yahoo!, OMD & Summit Series, EUA.
Buckingham, D.: 2005, Educaci?n en medios: Alfabetizaci?n, aprendizaje y cultura contempor?nea, Paid?s comunicaci?n, Barcelona.
Garc?a Canclini, N.: 2004, Culturas h?bridas: estrategias para entrar y salir de la modernidad, Editorial Grijalbo, M?xico, D.F.
Geertz, C. y Clifford, J.: 2003, El surgimiento de la antropolog?a posmoderna, Gedisa, Espa?a.
Lindstrom, M. y Seybold, P.: 2006, Brandchild: estrategias innovadoras de marketing para ni?os, CECSA, M?xico.
Mora, V. L.: 2006, Punge: Internet, blogs y comunicaci?n en un mundo nuevo, Fundaci?n Jos? Manuel Lara, Sevilla, Espa?a.
Negroponte, N.: 1995, El mundo digital, Ediciones B, Barcelona.
Roberts, D. Foehr, U. y Rideout, V.: 2005, Generation M: Media in the lives of 8-18 year-olds, Stanford University, The Henry J. Kaiser Family Foundation, EUA.
Rheingold, H.: 2004, Multitudes inteligentes: la pr?xima revoluci?n social, Gedisa, Barcelona.
Winkler, P.: 2005, Global Entertainment and Media Outlook: 2005-2009. Global Overview, PriceWaterHouseCoopers LLP, New York.
Wright, J.: 2007, Blog marketing: La nueva y revolucionaria forma de incrementar las ventas, construir su marca y obtener resultados excepcionales, McGraw Hill, M?xico.


Publicado por mario.web @ 8:49
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