S?bado, 19 de marzo de 2011
Anticoncepci?n de emergencia, eutanasia, eugenesia, reproducci?n sin sexualidad y manipulaci?n de embriones
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Los nuevos rostros de la
Los nuevos rostros de la "cultura" de la muerte
Las estrategias principales que la "cultura de la muerte" ha usado para promover el aborto, la anticoncepci?n y la "educaci?n" sexual hedonista ahora se han intensificado y se extienden a la manipulaci?n de embriones humanos Ya no es solo el aborto, ya sea quir?rgico o el causado por los anticonceptivos abortivos, la ?nica manera silenciosa y escondida en que la "cultura" de la muerte destruye a los seres humanos no nacidos.

Lo es tambi?n la fecundaci?n in vitro, la clonaci?n y la experimentaci?n con embriones humanos. Por otro lado, est? el crimen de la eutanasia. ?ste tambi?n ocurre en el silencio y a la sombra de las instalaciones m?dicas, revestido as? de una apariencia de legitimidad. Es parte del enga?o de la "cultura" de la muerte, de encubrir la destrucci?n de la vida de un ser humano con una fachada de "piedad".

Es necesario profundizar en nuestro conocimiento sobre el avance que ha tenido la "cultura" de la muerte durante los ?ltimos meses. Se precisa una reflexi?n que ahonde en las estrategias y enga?os presentes en los nuevos ataques de esta falsa "cultura". Este texto tiene ese prop?sito. Se trata de desenmascarar los nuevos "rostros" de la "cultura" de la muerte.

La necesidad de esa reflexi?n es apremiante, pues mientras m?s silencioso es el enemigo, m?s dif?cil es de combatir. Existe el peligro de que la conciencia, a?n la de los buenos, se adormezca ante el sigilo de estas formas de atacar la vida humana, con el consecuente debilitamiento de la acci?n en defensa de la vida. Ello hay que impedirlo a toda costa.

?Qu? es la "cultura" de la muerte?

El t?rmino "cultura" de la muerte se refiere a una mentalidad, a una manera de ver al ser humano y al mundo, que fomenta la destrucci?n de la vida humana m?s d?bil e inocente por parte de los m?s fuertes y poderosos, de los que tienen voz y voto. El t?rmino "cultura" de la muerte fue acu?ado por el Papa Juan Pablo II en su Enc?clica El Evangelio de la Vida, publicada el 25 de marzo de 1995.

Aunque en realidad la "cultura" de la muerte comenz? cuando, en el umbral mismo de la historia, satan?s enga?? al hombre y ?ste, por su propia voluntad, cay? en el pecado, y aunque la "cultura" de la muerte se ha extendido por toda la historia de la humanidad, ha sido en los ?ltimos siglos que esta "cultura" de la muerte ha asumido unas caracter?sticas sin precedentes. "...[E]stamos frente a una realidad m?s amplia, que se puede considerar como una verdadera y aut?ntica estructura de pecado, caracterizada por la difusi?n de una cultura contraria a la solidaridad, que en muchos casos se configura como verdadera ?cultura de muerte?" (El Evangelio de la Vida, n?m. 12.).

?Y qu? es lo nuevo de esta "cultura" de la muerte? El Papa responde diciendo: "Con las nuevas perspectivas abiertas por el progreso cient?fico y tecnol?gico surgen nuevas formas de agresi?n contra la dignidad del ser humano, a la vez que se va delineando y consolidando una nueva situaci?n cultural, que confiere a los atentados contra la vida un aspecto in?dito y --podr?a decirse-- a?n m?s inicuo ocasionando ulteriores y graves preocupaciones: amplios sectores de la opini?n p?blica justifican algunos atentados contra la vida en nombre de los derechos de la libertad individual, y sobre este presupuesto pretenden no s?lo la impunidad, sino incluso la autorizaci?n por parte del Estado, con el fin de practicarlos con absoluta libertad y adem?s con la intervenci?n gratuita de las estructuras sanitarias" (El Evangelio de la Vida, n?m. 4).

Juan Pablo II aqu? nos dice que la nueva forma que ha asumido la "cultura" de la muerte es in?dita (es decir, nueva, no tiene precedentes en la historia) y a?n m?s inicua (es decir, peor que antes). Ello se debe, explica el Santo Padre, a que el progreso cient?fico y tecnol?gico de los ?ltimos tiempos, que por una parte es una bendici?n de Dios por todo el bien que hace, por otra, sin embargo, en manos de gente mala, ha sido utilizado para hacer el mal y para hacerlo a gran escala, como nunca antes.

Pero ello no es lo peor. Juan Pablo II explica que lo in?dito, lo nuevo, de esta "cultura" de la muerte, es el hecho de que gran parte de la sociedad la justifica en nombre de una falsa libertad individual y que incluso ha logrado, en muchos pa?ses, que el gobierno la legalice y que un gran sector de la comunidad m?dica la practique.

El aborto, la eutanasia y la manipulaci?n de embriones son los ejemplos m?s tristes de esta situaci?n que describe el Papa. Ya no se trata principalmente de una matanza de seres inocentes por medio de guerras y atropellos b?licos, sino de una silenciosa y sutil, pero m?s a?n nefasta destrucci?n de la vida humana, que cuenta incluso con la aprobaci?n de un gran sector de la sociedad, con el amparo de la ley y que es perpetrada precisamente por algunos de aquellos que se supone sean los primeros defensores de la vida: los m?dicos y otros profesionales de la salud.

Eugenesia y "cultura" de la muerte

Dec?amos que la "cultura" de la muerte se caracteriza por formas de atacar la vida humana inocente e indefensa por parte de los fuertes y poderosos. Ello nos lleva precisamente a una de las caracter?sticas fundamentales de la mentalidad de la "cultura" de la muerte: la eugenesia.

La eugenesia es la reproducci?n planificada y sistem?tica de los seres humanos de forma tal que se reproduzcan los que son "superiores" y que no se reproduzcan o que se eliminen los "inferiores". Esta definici?n de eugenesia es la que se desprende del pensamiento y del activismo de sus proponentes, que en breves momentos examinaremos. Pero antes de entrar en ello quiero se?alar un par de cosas que me parecen muy importantes:

La primera es bien sencilla y evidente. Es el hecho de que la definici?n de superioridad e inferioridad de la eugenesia queda en manos de los que precisamente fomentan esta "cultura" de la muerte. En mi opini?n, en el a?o 1922, tuvo lugar un hecho important?simo que contribuy? sobremanera a la formaci?n de la actual "cultura" de la muerte. Lamentablemente, pienso que a este hecho no se le ha dado la debida importancia. Me refiero a la publicaci?n, en Alemania, del libro titulado Die Freigabe der Vernichtung Lebensumwertern Lebens ("La exoneraci?n de la destrucci?n de la vida carente de valor"), del psiquiatra Alfred Hoche y del jurista Karl Binding. La idea de que existen personas cuyas vidas "carecen de valor" -por causa de enfermedad, limitaciones f?sicas o mentales, sufrimiento, vejez, etc.- influy? en los programas eutan?sicos y de eliminaci?n de los jud?os y de otras personas por parte de los nazis.

Obs?rvese que hemos dicho que la idea de que la vida de algunos seres humanos carece de valor influy? en los programas de los nazis y no al rev?s. Las ideas tienen consecuencias. Y las malas ideas tienen consecuencias funest?simas. Estos intelectuales alemanes, personas en posiciones de poder, definieron qui?nes merec?an vivir y qui?nes no. Luego, otros se encargaron de llevar su diab?lica mentalidad a la pr?ctica. Lo mismo est? sucediendo hoy.

La segunda cosa que quiero se?alar es que la mentalidad eugen?sica no es simplemente una idea m?s en el arsenal de la "cultura" de la muerte. Por el contrario, la eugenesia engloba esta "cultura". Es una de sus motivaciones principales, la otra es el hedonismo, es decir, el culto al placer. La tentaci?n del diablo que ocasion? el pecado original fue la famosa frase de la serpiente a Ad?n y Eva: "?Ser?is como dioses!" (G?nesis 3Avergonzado. Y la manera m?s poderosa de ser como dioses, es decir, de dominar a los dem?s, es controlando la fuente de la vida y por supuesto, la muerte.
Margaret Sanger, la fundadora de Paternidad Planificada, la filial en Estados Unidos de la Federaci?n Internacional de Planificaci?n de la Familia (IPPF, por sus siglas en ingl?s), la organizaci?n que m?s promueve el aborto en todo el mundo, dijo lo siguiente: "M?s hijos para los capacitados; menos hijos para los incapacitados, ?sa es la esencia del control de la natalidad" (The Birth Control Review, mayo de 1919).

Muchas veces nosotros los provida hemos denunciado las falsedades del control demogr?fico. Hemos refutado el mito de la "sobrepoblaci?n". Hemos alertado sobre la mentalidad imperialista presente en los programas controlistas que el primer mundo le quiere imponer a Am?rica Latina a base de condicionamientos y presiones econ?micas. Pero no podemos olvidar que en la base de todo ello hay una mentalidad eugen?sica, que es una mentalidad de dominaci?n, del ejercicio absoluto del poder sobre los d?biles, inocentes e indefensos. Es la mentalidad provocada por el pecado de querer ser como dioses, del pecado de la soberbia, el padre de todos los pecados.

Breve resumen hist?rico de la "cultura" de la muerte

Se pudiera decir que la "cultura" moderna de la muerte comenz? a finales del siglo XVIII con la publicaci?n del libro Essay on the Principle of Population ("Ensayo sobre el principio de la poblaci?n") de Thomas Robert Malthus (Jacqueline Kasun, The War Against Population. The Economics and Ideology of Population Control, San Francisco: Ignatius Press, 1988, p. 26). En esa obra, el autor, profesor de econom?a pol?tica, sostuvo la err?nea teor?a de que hab?a que controlar el crecimiento de la poblaci?n, especialmente de "las clases inferiores de la sociedad", ya que el mismo era mayor que la producci?n de los alimentos. Malthus cre?a que si se les negaba a los pobres la ayuda econ?mica, tanto p?blica como privada, ?stos "se dar?an cuenta" de las "ventajas" de limitar sus familias de acuerdo con sus ingresos (Ib?d., 157). Aqu?, evidentemente vemos la mentalidad eugen?sica, que luego repercuti? en la Alemania Nazi y en Margaret Sanger.

De hecho, Margaret Sanger, cuya nefasta influencia se dej? sentir en la primera mitad del siglo XX, public?, precisamente en 1922, un libro titulado The Pivot of Civilization ("El p?vot de la civilizaci?n"), por medio del cual divulg? las ideas eugen?sicas. El siguiente pasaje de este libro revela con toda claridad el car?cter eugen?sico de la ideolog?a de Sanger y constituye un eco perfecto del pensamiento de Malthus: "La caridad organizada es el s?ntoma m?s seguro de que nuestra sociedad ha criado y contin?a criando, perpetuando y aumentando cada vez m?s el n?mero de defectuosos, delincuentes y dependientes. La atenci?n que se les da a las mujeres pobres es la filantrop?a m?s da?ina e insidiosa. El crecimiento de la clase obrera deber?a ser regulado, puesto que son imb?ciles benignos, que estimulan a los elementos defectuosos y enfermos de la humanidad para que sean m?s irresponsables, se extiendan y se reproduzcan. Debemos eliminar los yerbajos humanos, aislar a los idiotas, los desajustados y los que no sirven, y esterilizar a la raza gen?ticamente inferior" (The Pivot of Civilization, New York: Brentano?s, 1922, p. 108).

L?gicamente la eugenesia de Sanger la llev? al racismo. La siguiente cita lo demuestra fehacientemente: "No queremos que nadie se entere de que queremos eliminar a la poblaci?n negra y el ministro religioso es el hombre que puede aclarar esa idea, si alguna vez se le ocurre al m?s rebelde de sus miembros" (citado en Madeline Gray, Margaret Sanger: A Biography, Nueva York: Marek, 1979, 326).

Lo peor de todo es que esta mentalidad eugen?sica condujo a Sanger a apoyar la eliminaci?n de aquellas vidas humanas consideradas un "estorbo". Las siguientes palabras de Sanger, tomadas de otra obra suya, son terribles y demuestran la pat?tica conclusi?n a la que lleva la eugenesia: "Lo m?s misericordioso que una familia numerosa puede hacer con uno de sus miembros m?s peque?os es matarlo" (Women and the New Race Nueva York: Brentano?s, 1920. Reimpr. : Geo. W. Halter, 1928, p. 67).

En 1916, en la Ciudad de Nueva York, Sanger fund? la primera cl?nica para el control de la natalidad, precisamente para llevar a la pr?ctica sus ideas eugen?sicas. Tambi?n fund? la Liga para el Control de la Natalidad y la Revista para el Control de la Natalidad (Birth Control Review). Varios promotores de la eugenesia, de la "supremac?a blanca" y de ideas nazistas escribieron art?culos en su revista (George Grant, Grand Illusions. The Legacy of Planned Parenthood, 3ra edici?n, Higland Books, 1998, p. 39).

Sin embargo, con el correr del tiempo el mundo se enterar?a de los horrores del nazismo. Sanger hab?a estado vinculada al movimiento eugen?sico y hab?a fomentado la anticoncepci?n, la esterilizaci?n y el aborto. Ten?a problemas con la ley, que en aquel entonces prohib?a estas cosas. Entonces le cambi? el nombre a su organizaci?n. En 1942, surgi? Planned Parenthood Federation of America --Paternidad Planificada de Estados Unidos (Ib?d., 75-76). Pronto surgieron filiales en otros pa?ses y en 1952 los l?deres de estas filiales fundaron la IPPF (IPPF/WHR, "The First Forty Years," Forum, vol. 10, junio de 1994, p. 36-41). Hoy en d?a la IPPF cuenta con asociaciones miembros en casi todos los pa?ses, incluyendo los de Am?rica Hispana, en M?xico, su filial se llama MEXFAM.

He aqu?, pues, un resumen de la "cultura" de la muerte y de uno de sus ejes: la eugenesia. A continuaci?n veremos c?mo esta mentalidad asume formas y estrategias concretas en algunos de los principales ataques contra la vida que pasaremos a examinar.

Reproducci?n sin sexualidad y manipulaci?n de embriones

Hemos dicho que la eugenesia es una mentalidad que propicia la dominaci?n de las fuentes de la vida. Dios nos cre? a imagen y semejanza suya y nos mand? llenar la tierra y dominarla (cf. G?nesis 1:27-28). Pero, por efecto del pecado, ese dominio leg?timo de la naturaleza se convirti? en dominaci?n desmedida, no s?lo de la naturaleza, sino de la propia persona humana y de su capacidad procreadora.

Ello se manifiesta de forma patente en las t?cnicas de fecundaci?n in vitro (FIVET). La FIVET consiste en la obtenci?n de ?vulos y espermatozoides que luego se colocan en una caja de Petri, que es un medio de cultivo, para que la concepci?n ocurra in vitro, es decir, en el laboratorio, fuera de la madre.

De esta forma se esquiva el acto conyugal y se busca la procreaci?n fuera de ?l. La Iglesia ense?a que para que una t?cnica de reproducci?n asistida sea leg?tima tiene que constituir una ayuda, no una sustituci?n, del acto conyugal. La FIVET es evidentemente una sustituci?n del acto conyugal. Para m?s informaci?n, v?ase el documento que la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe public? en 1987 y que se titula "Instrucci?n Donum vitae sobre el respeto de la vida naciente y la dignidad de la procreaci?n".

Pero la inmoralidad de la FIVET no s?lo estriba en ser una sustituci?n del acto conyugal, sino que tambi?n consiste en el homicidio de seres humanos inocentes, ya que se presta para la destrucci?n de innumerables embriones humanos. La eficacia de la FIVET en producir nacimientos vivos es tan baja, que los especialistas en estas t?cnicas intentan fecundar y transferir a la madre de 4 a 6 embriones a la vez con el objeto de producir un nacimiento vivo. Pero evidentemente aqu? estamos frente a la destrucci?n de varios seres humanos para que nazca uno. Los embriones de "baja calidad" son desechados o simplemente no sobreviven.

Eso no es todo. La FIVET se utiliza tambi?n para producir embriones para luego experimentar con ellos. El presunto objeto de ello es descubrir las causas de las enfermedades hereditarias y procurar su cura.

Pero esto constituye una falta de respeto a la vida de un ser humano peque?ito e indefenso. Tenemos que darnos cuenta de que no se debe nunca utilizar a unos seres humanos para curar a otros. Cada ser humano es un fin en s? mismo, es decir, un valor absoluto en s? mismo, y no un mero medio o instrumento para beneficio de otros. De lo contrario estaremos rebajando al ser humano a la categor?a de cosa, en vez de reconocerlo como persona.

Estamos aqu? ante el enfrentamiento entre una falsa "?tica" de la "calidad" de la vida humana y una verdadera ?tica de la dignidad de la vida humana. La "?tica" de la "calidad" de la vida humana propone que los seres humanos valen tanto en cuanto su vida tenga "calidad". Esa "calidad" se mide en t?rminos de utilidad. Si esa persona es ?til para otros o es "deseada" por esos otros, entonces, y s?lo entonces, tiene valor. Evidentemente esta "?tica" aberrante coincide plenamente con la eugenesia y es la base que justifica todo tipo de atropellos de los fuertes contra los d?biles: aborto, control demogr?fico, manipulaci?n de embriones, eutanasia, etc.

La ?tica de la dignidad de la vida humana proclama en cambio que toda persona humana tiene un valor, o mejor dicho, es un valor intr?nseco y absoluto, es decir, que la persona humana vale por el mero hecho de ser persona, y no por la posesi?n de ciertas cualidades: salud, dinero, posici?n social, edad, etc. La persona humana posee ese valor por la presencia en ella del alma inmortal, cuya existencia es demostrable por la raz?n, sin ayuda de la fe. Aunque, claro, la fe nos ayuda a esclarecer con m?s fuerza todav?a la dignidad de toda persona humana. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios (cf. G?nesis 1:27) y redimidos por Cristo (cf. Juan 3:16).

No es que la calidad de la vida humana no sea importante. Claro que lo es. Pero la calidad de la vida humana no puede erigirse como el fundamento del valor de la vida humana. Una vez que hemos afirmado el valor o dignidad intr?nseca de toda vida humana como el fundamento de la moral, entonces podemos abordar, con equilibrio y sensatez, el tema de la calidad de la vida humana.

La FIVET tambi?n se presta para una especie de manipulaci?n de embriones que se llama clonaci?n. El documento de la Congregaci?n de la Doctrina de la Fe, Donum vitae, que cit? hace unos momentos, se refiere a la clonaci?n y otras manipulaciones embrionarias en los siguientes t?rminos:

"Las t?cnicas de fecundaci?n in vitro pueden hacer posibles otras formas de manipulaci?n biol?gica o gen?tica de embriones humanos, como son: los intentos y proyectos de fecundaci?n entre gametos humanos y animales y la gestaci?n de embriones humanos en ?tero de animales; y la hip?tesis y el proyecto de construcci?n de ?teros artificiales para el embri?n humano. Estos procedimientos son contrarios a la dignidad del ser humano propia del embri?n y, al mismo tiempo, lesionan el derecho de la persona a ser concebida y a nacer en el matrimonio y del matrimonio. Tambi?n los intentos y las hip?tesis de obtener un ser humano sin conexi?n alguna con la sexualidad mediante ?fisi?n gemelar?, clonaci?n, partenog?nesis, deben ser considerados contrarios a la moral en cuanto que est?n en contraste con la dignidad tanto de la procreaci?n humana como de la uni?n conyugal.

"La misma congelaci?n de embriones, aunque se realice para mantener en vida al embri?n -crioconservaci?n-, constituye una ofensa al respeto debido a los seres humanos, por cuanto les expone a graves riesgos de muerte o de da?o a la integridad f?sica, les priva al menos temporalmente de la acogida y de la gestaci?n materna y les pone en una situaci?n susceptible de nuevas lesiones y manipulaciones.

"Algunos intentos de intervenir sobre el patrimonio cromos?mico y gen?tico no son terap?uticos, sino que miran a la producci?n de seres humanos seleccionados en cuanto al sexo o a otras cualidades prefijadas. Estas manipulaciones son contrarias a la dignidad personal del ser humano, a su integridad y a su identidad. No pueden justificarse de modo alguno a causa de posibles consecuencias beneficiosas para la humanidad futura. Cada persona merece respeto por s? misma: en esto consiste la dignidad y el derecho del ser humano desde su inicio" (Donum vitae, Parte I, no. 6).

En el caso de la clonaci?n, ?sta "se efect?a tomando un ?vulo, sac?ndole su n?cleo y reemplaz?ndolo con un n?cleo de una c?lula som?tica, es decir, con un n?cleo que contiene 23 pares de cromosomas. La c?lula resultante de la primera etapa de un clon es un cigoto. Como se puede ver, la clonaci?n evita la reproducci?n sexual e inyecta directamente un n?cleo som?tico dentro del ?vulo, sin necesidad del espermatozoide" (Padre Alfred Cioffi, "Clonaci?n humana: ?reproductiva o terap?utica?", Bolet?n Electr?nico de VHI, 26 de marzo del 2002, vol. 5, no. 15).

La estrategia que utilizan los que promueven la clonaci?n consiste primeramente en disfrazarla con un manto de bondad, diciendo que es para curar enfermedades, como el Alzheimer.. M?s concretamente, est?n utilizando la estrategia de establecer, como si fuese verdadera, una falsa distinci?n moral entre la clonaci?n llamada "reproductiva" y la clonaci?n llamada "terap?utica". A continuaci?n voy a citar varios p?rrafos de un art?culo que se public? en el n?mero del 26 de marzo del 2002 del Bolet?n Electr?nico de VHI, disponible en elportal. Su autor es el Padre Alfred Cioffi, doctor en teolog?a moral, especialista en bio?tica y que actualmente est? realizando estudios doctorales en gen?tica en Boston:

"Actualmente, algunos cient?ficos y pol?ticos est?n tratando de establecer una distinci?n entre la clonaci?n ?reproductiva? y la clonaci?n ?terap?utica?. En la clonaci?n reproductiva, el cigoto se implanta en la matriz de la mujer y le permiten desarrollarse a trav?s de todo el embarazo, dando como resultado el nacimiento de un beb?. En la clonaci?n terap?utica, el cigoto se mantiene en una cajita de Petri, en el laboratorio, y s?lo se le permite crecer hasta la etapa de la bl?stula (de una a dos semanas), y despu?s es desmembrado para obtener sus c?lulas madres (stem cells).

"La distinci?n entre estos dos tipos de clonaci?n es una distinci?n biot?cnica, pero no moral. Ambas son una crasa manipulaci?n de la dignidad intr?nseca de todo ser humano. La Iglesia Cat?lica se opone vigorosamente a ambos tipos de clonaci?n, aunque de cierta forma la clonaci?n terap?utica es a?n m?s cruenta, ya que en ella se crea una vida humana s?lo para destruirla y sacarle sus c?lulas madres.

"La gran mayor?a de la gente se opone a la clonaci?n reproductiva, ya que es tan repulsiva, pues le niega al ni?o un padre, y convierie a la madre en su hermana gemela. Sin embargo, algunas personas est?n cayendo en la trampa de pensar que la clonaci?n terap?utica s? es buena, porque ayudar?a a curar enfermedades. Pero el error de este argumento reside en que el embri?n humano es destruido para obtener sus c?lulas madres. Nunca se debe permitir la matanza de seres humanos inocentes, a?n cuando fuera por una noble causa, como la de tratar de curar graves enfermedades."

El Padre Cioffi se?ala en su art?culo que, aparte de la gravedad de la clonaci?n, su uso es innecesario, pues existen otras alternativas que s? son aceptables, desde el punto de vista moral, para ayudar en la b?squeda de la cura de ciertas enfermedades. "Afortunadamente, Dios nos ha provisto de alternativas a la clonaci?n humana y a la investigaci?n de c?lulas madres embrionarias. Las c?lulas madres que se obtienen de tejidos adultos, e incluso del cord?n umbilical o de la placenta, tienen el potencial de suministrar tejido nuevo para el uso terap?utico, sin la destrucci?n de vida humana. La Iglesia Cat?lica no se opone a este tipo de investigaci?n, siempre y cuando se haya obtenido el consentimiento apropiado."

Vemos as? c?mo la fe y la ciencia no se contradicen. Ambas son dones de Dios que tenemos que desarrollar correctamente. Cuando algunos cient?ficos se dejan llevar por intereses creados, entonces utilizan la ciencia no para beneficio del ser humano, sino en contra de su dignidad. He ah? el mal uso de la tecnolog?a. Observemos que la maldad de estas t?cnicas no radica en el hecho de que son artificiales (?hay muchas cosas artificiales que son buenas!), sino en el hecho de que son utilizadas en contra de la dignidad humana.

Precisamente otro enga?o de los que promueven la clonaci?n es la de hacerle creer a la gente de que los que se oponen a ella son "religiosos fundamentalistas" enemigos del "progreso cient?fico" y que los que est?n a favor son "avanzados". Los medios de comunicaci?n seculares han sido c?mplices de esta mentira.

La "anticoncepci?n de emergencia", aborto disfrazado de anticoncepci?n

Precisamente MEXFAM, la filial de la IPPF en M?xico, es una de las organizaciones que m?s promueve esta forma de aborto en el mundo hispano. Para este tema, del cual s?lo presentar? a continuaci?n un resumen, quisiera remitirles a la informaci?n que Vida Humana Internacional tiene en su p?gina web e impresa, especialmente el art?culo "La ?anticoncepci?n de emergencia?: nuevo enga?o del movimiento antivida".

La "anticoncepci?n de emergencia" (AE) se refiere al uso de p?ldoras anticonceptivas o del dispositivo intrauterino cierto tiempo despu?s de un acto sexual, en el que no se usaron anticonceptivos, con el objeto de impedir el embarazo. Pero en realidad el uso de estos anticonceptivos, en caso de que haya habido una concepci?n, produce un aborto, por cuanto act?an impidiendo la implantaci?n del ?vulo fecundado, es decir, del nuevo ser humano, en el ?tero de su madre.

Los que promueven la AE niegan que ?sta sea abortiva. La raz?n de ello es que este m?todo se promueve mucho en los pa?ses donde el aborto no es legal, como en la mayor?a de los pa?ses de Am?rica Hispana. En Estados Unidos y en otros pa?ses donde el aborto s? es legal, la AE se promueve porque la idea del aborto sigue siendo repugnante para mucha gente.

?C?mo es entonces que las organizaciones de la "cultura" de la muerte enga?an a la gente en relaci?n con la AE? Organizaciones como la IPPF, la ONU y otras alegan que la AE no es abortiva porque, seg?n ellas, el embarazo no comienza sino hasta la implantaci?n. Como el aborto es la interrupci?n del embarazo que resulta en la muerte del feto y como la AE act?a antes de la implantaci?n, estas organizaciones dicen que ello no es aborto, sino s?lo anticoncepci?n.

Dejando de lado el tema de que la anticoncepci?n es gravemente inmoral y da?ina para la mujer, estamos aqu? frente a otro enga?o del movimiento antivida. Se trata de una manipulaci?n de las palabras para cambiar la percepci?n de la realidad. Se llame o no aborto, el impedir que un ser humano se implante en el ?tero y luego sea expulsado de ?l, no es otra cosa que matarlo. Es un hecho incontrovertible, atestiguado en todos los principales diccionarios de medicina de la actualidad que la vida del ser humano comienza en la concepci?n, no en la implantaci?n. En el art?culo que ya se?alamos, tenemos un listado parcial de estos diccionarios m?dicos, as? como abundantes citas de expertos en farmacolog?a y en embriolog?a que afirman lo mismo. Estos expertos tambi?n afirman que la palabra "aborto" es el t?rmino adecuado para referirse a toda acci?n realizada desde la concepci?n hasta el t?rmino del embarazo que cause la destrucci?n del embri?n o del feto.

La eutanasia, los que matan en nombre de la "piedad"

Finalmente, terminar? esta exposici?n con unas breves palabras sobre la eutanasia. No pretendo cubrir aqu? este vasto tema. Me limito s?lo a algunas observaciones importantes. Para m?s informaci?n los remito a los art?culos que hay en el portal de VHI.

Primero que todo quisiera se?alar que el principal y m?s reciente documento de la Iglesia sobre este tema es la Declaraci?n sobre la eutanasia de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, publicada el 5 de mayo de 1980. Lo tenemos en la p?gina web de VHI en la secci?n de documentos de la Iglesia. Este documento tiene un valor no s?lo espec?ficamente cristiano, sino tambi?n humano, porque sus argumentos apelan a la raz?n y a la ciencia. Demuestra una vez m?s que, siendo Dios el autor de la fe y de la raz?n, no puede haber verdadera contradicci?n entre ambas.

El documento define la eutanasia como cualquier acci?n que de suyo o en la intenci?n cause la muerte con el objeto de presuntamente eliminar los ?ltimos sufrimientos. Por consiguiente, la eutanasia es matar directamente, es un homicidio, un crimen. Nunca est? justificada. Lo que especifica este tipo de homicidios es que se realiza para eliminar los sufrimientos del paciente. Por ello es que se le ha llamado eufem?sticamente "muerte por piedad".

No debemos dejarnos enga?ar tampoco por t?rminos como "eutanasia pasiva" o "activa", etc. Estos t?rminos son v?lidos en cuanto denotan las distintas maneras en que este crimen se comete. Pero la calificaci?n moral del acto en s? es la misma: es un crimen contra la humanidad. El "suicidio asistido" es un tipo de eutanasia y est? claramente descrito y condenado en el documento que ya se?al?, si bien no con ese t?rmino.

La eutanasia es una amenaza creciente en pa?ses como Holanda y Estados Unidos. En este ?ltimo, el "suicidio asistido" ha sido aprobado desde hace algunos a?os en el Estado de Oregon. No nos extra?a que en ese Estado, como en Holanda, desde que este crimen fue aprobado, los casos de "suicidio asistido" han aumentado considerablemente. Con la eutanasia ocurre lo mismo que con el aborto: una vez que se legaliza, aumenta paulatinamente hasta convertirse en una especie de epidemia.

El argumento en la base de la ideolog?a a favor de la eutanasia es el mismo que en el del aborto: "Yo soy due?o de mi cuerpo". Pero en el caso de la eutanasia, este argumento cobra m?s fuerza, porque en este caso no hay un ser dentro de otro, como es el caso de una mujer embarazada, sino que se trata de una sola persona que quiere matarse o que la maten, para evitarse los sufrimientos. ?C?mo se contesta este argumento?

La respuesta a este argumento es la misma que dimos al principio: la dignidad intr?nseca y absoluta de toda persona humana. La dignidad humana nunca se pierde, ni por enfermedad, ni por pobreza, ni por nada. Ahora bien, como cada persona tiene esa dignidad, ese valor no debe destruirse, porque lo que vale no se destruye.

El argumento en favor de la eutanasia que dice que una persona tiene el "derecho" a matarse (o a pedir que la maten), porque ella es la que lo ha decidido, es un argumento circular y por tanto falaz. El argumento est? diciendo que algo se puede hacer porque la persona que lo quiere hacer decide que quiere hacerlo. Pero ello es lo mismo que decir que una acci?n es buena porque yo decido que es buena. En otras palabras, la voluntad de la persona se ha convertido en la fuente de lo que est? bien y de lo que est? mal. Este argumento es el mismo que el diablo (simbolizado por la serpiente) le present? a Ad?n y a Eva: "?Ser?is como dioses!" El ser humano se convierte en el arbitro del bien y del mal.

La falsa "soluci?n" de la eutanasia no es como la pintan sus promotores. Para ellos es un asunto que concierne ?nicamente a la decisi?n del paciente o a los que deciden por ?l, en caso de incompetencia mental. Pero un paciente terminal en la mayor?a de los casos est? tan afectado psicol?gicamente que su petici?n de muerte es en realidad una petici?n de ayuda. Sin embargo, los que lo rodean, cuando est?n a favor de la eutanasia, no est?n en realidad queri?ndole ayudar en su sufrimiento, sino que quieren eliminar al paciente para eliminar el sufrimiento de ellos. Quieren quitarse la "carga" de encima. Una vez m?s vemos c?mo la falsa "?tica" de la "calidad" de la vida humana, tan a fin a la eugenesia, se hace presente, esta vez al final de la vida.

La respuesta provida sigue siendo la misma: la dignidad intr?nseca de toda persona humana, no importa cu?n enferma est? o cu?n "improductiva" sea. Si de verdad amamos a nuestro pr?jimo, lo cuidaremos y mitigaremos sus dolores hasta que la muerte le llegue. Nos solidarizaremos con ?l y no permitiremos que la desesperaci?n le embargue.

La medicina moderna ha desarrollado f?rmacos y tratamientos (incluyendo los psiqui?tricos) para el dolor, llamados en su conjunto, medicina paliativa, que permiten aliviar y reconfortar al paciente. El enfermo entonces recobra la serenidad y est? m?s preparado para enfrentarse con esperanza al final de su vida. La medicina paliativa se utiliza en el movimiento de los hospicicios. Cuando los hospicios funcionan como es debido, constituyen una aut?ntica alternativa provida a la eutanasia.

Los promotores de la eutanasia astutamente plantean un cuadro de dos extremos: o le aplicamos la eutanasia al enfermo o sufrir? irremediablemente hasta que muera. En este contexto, y muchas veces a prop?sito, acusan a las personas provida de querer prolongar la vida del paciente por todos los medios posibles. Entonces se proclaman a ellos mismos como los "compasivos", que vienen a ofrecer la eutanasia para que el enfermo "no sufra m?s". En realidad vienen a eliminar el dolor por medio de la eliminaci?n del doliente, as? como los controlistas vienen a eliminar la pobreza eliminando a los pobres.

Pero los provida no caemos en ninguno de esos dos extremos. La Iglesia y la recta raz?n nos ense?an que no estamos obligados a utilizar medios que son in?tiles para conservar la vida del paciente o que constituyen sufrimientos graves que son mayores que los beneficios. No siempre es f?cil determinar cu?ndo se est?n utilizando esos medios, llamados desproporcionados. Pero con la ayuda de Dios y de la ciencia m?dica que ?l nos ha dado lo podemos lograr. Siempre estamos obligados a utilizar los medios normales para conservar la vida, intentar curar al paciente o, si no se puede, al menos mantenerlo alimentado (por medios artificiales o naturales), limpio y confortable. De manera que hay una v?a media entre los dos extremos de la eutanasia y del encarnizamiento terap?utico (el uso de medios desproporcionados).

Y para terminar, quisiera reproducirles el siguiente testimonio de Magaly Llaguno, directora ejecutiva de la organizaci?n Vida Humana Internacional. Estoy seguro de que las palabras de esta valiente y experimentada defensora de la vida les conmover? a todos:

"Como enferma de c?ncer que soy, quiero hablarles de mis experiencias. A juzgar por mis propios sentimientos y los de otros enfermos con quienes he tenido contacto, puedo decirles que la depresi?n es algo muy com?n entre las personas gravemente enfermas. Inclusive, mucha de la quimioterapia que recibimos los enfermos de c?ncer causa depresi?n. Sin embargo, los que tenemos enfermedades terminales no necesitamos que alguien nos "ayude" a cometer suicidio - lo cual por cierto implica el que la persona que nos "ayude" a suicidarnos cometa un asesinato. Esta es una propuesta cruel, inhumana y simplista. Si a un enfermo le planteen esta falsa soluci?n ?l o ella comenzar? a sentir que le consideran una pesada carga para sus familiares y para la sociedad. Inclusive, si la idea del suicidio no ha pasado por su mente anteriormente, quiz?s s? se le ocurra ahora y se sienta obligado a morir porque le consideran una carga. Puesto que todos necesitamos una actitud positiva para que nuestro sistema inmunol?gico funcione bien y para que nuestro cuerpo sane o al menos la salud mejore, una actitud negativa y promuerte en los que nos rodean, s?lo nos har? da?o.

"Hay evidencias cient?ficas de que el amor y el apoyo de los dem?s ayudan a lograr la sanaci?n. Los estudios realizados muestran grandes diferencias con respecto al tiempo que sobreviven las personas gravemente enfermas que reciben amor y apoyo, y las que no los reciben. Uno de los estudios, realizado en la Universidad de Tejas, les pregunt? a los pacientes si participaban regularmente en un grupo de apoyo, como por ejemplo asistiendo a una iglesia, y si esa participaci?n les proporcionaba fuerzas y consuelo. Seis meses despu?s del tratamiento, los que contestaron que no a ambas preguntas tuvieron siete veces m?s probabilidades de morir que los otros (Cancer Recovery Today, bolet?n de la organizaci?n Cancer Recovery Foundation of America) .

"Otro estudio de la Universidad de Los Angeles (UCLA) realizado con grupos de apoyo, investig? a personas a quienes se les practic? una cirug?a debido al c?ncer melanoma. Despu?s de dicha cirug?a algunas de las personas participaron en grupos de apoyo por s?lo seis semanas, mientras el resto simplemente se fue a su casa. Cinco a?os despu?s los investigadores encontraron que entre los que no participaron en ning?n grupo de apoyo hubo tres veces m?s muertes y dos veces m?s met?stasis que entre los que lo hicieron (Ib?d.). Verdaderamente, el amor y el apoyo de otras personas constituyen una necesidad b?sica para los enfermos. El no obtenerlos es da?ino; cu?nto m?s da?ino ser? el ofrecerle a una persona enferma la eutanasia o el suicidio asistido. Los enfermos necesitamos una verdadera compasi?n, no la falsa compasi?n que ofrecen los promotores de la eutanasia y el suicidio asistido.

"Necesitamos alguien que nos escuche, que nos dirija una palabra de apoyo; pero m?s que nada, necesitamos el amor y la compasi?n de los que nos rodean. Cuando no hay familiares ni amistades que puedan llenar esas necesidades, deben hacerlo los profesionales de la medicina. ?Los m?dicos y las enfermeras se entrenan para curar a los pacientes, no para matarlos o ayudarlos a suicidarse! Si ocurre lo contrario, habremos vuelto a los crueles tiempos paganos en que los pacientes no sab?an si el doctor les visitaba para curarles o para matarles mediante la eutanasia. Tambi?n necesitamos m?dicos que est?n bien informados sobre los m?ltiples f?rmacos paliativos que est?n disponibles para aliviar el dolor, los cuales tienen la capacidad de eliminar casi todo el sufrimiento f?sico.

"En lo que concierne a enfrentar el dolor y la muerte, los enfermos graves tenemos el recurso a la oraci?n, la mayor fuente de fortaleza y consolaci?n que existe. Es precisamente esa fortaleza que recibimos de Dios en la oraci?n, lo que nos permite soportarlo todo y aceptar Su Santa Voluntad, sea cual sea."

Publicado por mario.web @ 18:40
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