S?bado, 19 de marzo de 2011

Hace unas pocas semanas en un peque?o y acogedor restaurante de Bogot?, al despedirme de la encargada agradeci?ndole lo bien que nos hab?an atendido, llam? mi atenci?n su respuesta: "Nuestro gusto es servirles", me dijo con una sonrisa amable. Lo dec?a con un tono tan verdadero que persuad?a de que no se trataba de una mera frase hecha, sino que ?como hab?amos podido comprobar? quienes llevaban aquel restaurante disfrutaban realmente si consegu?an que sus clientes estuvieran a gusto. D?ndole vueltas en mi cabeza a aquella frase, ca? en la cuenta de que en nuestro pa?s no est? de moda la palabra "servicio", aunque a todos nos encante ?como me pas? a m? en aquel restaurancito al pie de los cerros de Bogot? encontrarnos con personas serviciales.

Hasta no hace mucho la gente mayor ?al menos en las zonas rurales? respond?a a la pregunta de "?qui?n es?" por el interfono del portero autom?tico con un sonoro "servidor" o "servidora", sin que advirtieran en el empleo de aquella expresi?n nada peyorativo, sino m?s bien el resultado de una buena educaci?n, unos buenos modales. Hoy en d?a me parece que se contesta casi universalmente al interfono con un estent?reo "yoooo". Un peque?o cambio sem?ntico que quiz? refleja un giro importante en el foco de la atenci?n.

Cuando a principios de los ochenta la British Airways quer?a relanzar su actividad, el consejo de administraci?n contrat? para dirigir la compa??a a Colin Marshall, procedente de Sears, precisamente porque, aunque no ten?a experiencia en el negocio a?reo, sosten?a que la clave estaba en el servicio. De hecho, fue ?l quien acu?? aquel hermoso lema de la British Airways, To fly, to serve, "Volar para servir", ahora ya en desuso. En este mismo sentido, me pasaba ayer un colega unas sabias declaraciones del ex presidente de Hewlett Packard en Espa?a, Juan Soto, encabezadas por el titular ?extra?do de sus palabras? "Liderar es querer servir", que es una versi?n m?s general de aquel antiguo lema de la compa??a a?rea.


El servicio es cosa de todos

Me parece que la palabra "servicio" no est? ya en boga, porque el servicio ha sido malentendido como servilismo, como aquella actitud pasiva y complaciente del esclavo, del siervo de la gleba, manipulado desp?ticamente por su amo. "M?s vale morir de pie que vivir de rodillas", repite por doquier el grito revolucionario. Sin embargo, la igual dignidad de todos los ciudadanos, la igualdad ante la ley de todos los espa?oles ?que, por supuesto, son valores democr?ticos inalienables? no tienen relaci?n ninguna con la necesidad de que en nuestras organizaciones sociales y empresariales y, muy en particular, en la vida familiar, nos sirvamos unos a otros. Las comunidades humanas s?lo funcionan bien, s?lo logran su fin, cuando cada uno, comenzando por los que est?n m?s arriba, pone lo propio, lo personal, al servicio de la comunidad, al servicio de quienes de ellos dependen o de quienes simplemente est?n a su lado.

No se trata de pedir a todos el hero?smo de la Madre Teresa de Calcuta, pero s? que ha de poder exig?rsenos a cada uno el buen ejercicio de nuestro trabajo, con eficiencia y buenos modales, con una sonrisa amable para todos. A fin de cuentas, el servirse unos a otros es una traducci?n pr?ctica del mandamiento cristiano del amor, pero es tambi?n la condici?n vital del desarrollo de una genuina sociedad democr?tica. S?lo puede una sociedad florecer si sus miembros en sus diferentes ?mbitos y funciones se sirven unos a otros. Basta con pensar en la propia comunidad de vecinos para persuadirse de que esto es as?. Cuando en una cuesti?n debatida un vecino aporta lealmente su experiencia profesional suele ser f?cil que se adopte pronto una decisi?n satisfactoria. Si, en cambio, los vecinos reh?yen comprometerse en la gesti?n del bien com?n, los problemas f?cilmente se eternizan y las relaciones personales con frecuencia se deterioran.


En el ?mbito familiar

Para un profesor universitario resulta f?cil entender la importancia del servicio, pues nuestro trabajo tiene tradicionalmente "tres patas": docencia, investigaci?n y servicio. Por servicio se entienden todas aquellas tareas que no son docencia ni investigaci?n y que ocupan a menudo tantas horas de nuestra jornada. Van desde la participaci?n en ?rganos de gobierno y comit?s de todo tipo, hasta la evaluaci?n del trabajo de nuestros colegas y el servicio a la comunidad extrauniversitaria, pasando por todas aquellas tareas que quiz? parecen menores y que consisten b?sicamente en ayudar y acompa?ar a unos y a otros.

La actitud permanente de servicio es todav?a m?s esencial en las familias. Realmente una familia es aquel ?mbito en el que sus miembros se sirven unos a otros sin reclamar nada a cambio; es un espacio en el que lo natural, lo normal, es servir. Las familias en las que marido y mujer, padres, hijos y abuelos, se sirven unos a otros crecen indefectiblemente. Habr? altibajos e incluso conflictos, pero la cohesi?n que crea el mutuo servicio es dif?cilmente destructible.

Sin embargo, el punto que quer?a destacar es que al servicio realizado ha de corresponder siempre la expresi?n de un agradecimiento verdadero: no basta con el simple pago de la cantidad convenida, ni siquiera aunque vaya acompa?ado de una buena propina. Hemos de aprender a regalarnos unos a otros siempre la gratitud por el servicio prestado, pero todav?a es mejor ?como hac?a la encargada de aquel restaurante de Bogot? descubrir que realmente nuestro gusto es servir a los dem?s.


Publicado por mario.web @ 18:49
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios