S?bado, 19 de marzo de 2011

Recojo aqu? los pensamientos de un joven que un buen d?a se puso a reflexionar sobre qu? camino iba a seguir en su vida, para aprovecharla bien y tom?rsela en serio. Te invito a reflexionar tambi?n sobre el rumbo que vas a dar a tu existencia. Hay muchos caminos. As? pensaba este joven:

Uno, el camino f?cil del "tirar adelante" por la vida, sin mayor preocupaci?n: buscarme una buena fuente de recursos para mi sustento y, eventualmente, para asegurar el futuro de una familia; tratar de ganar buen dinerito; soslayar del mejor modo posible las penurias de la vida; y gozar al m?ximo los pocos a?os que ten?a delante de m?.

El otro camino se presentaba, con mucho, m?s arduo y escabroso. Se trataba de construir la vida, minuto a minuto, mirando hacia la eternidad. Tomar cada instante de mi tiempo como una oportunidad que Dios me conced?a para hacer algo por ?l y por el bien de mis hermanos. "Invertir", por as? decir, cada segundo, en algo constructivo, en algo que sirviera para los dem?s, y me asegurara, adem?s, la vida eterna
.


Te confieso que estas frases han cambiado por completo mi existencia. Las leo y releo con mucha frecuencia. Alimentan mi ilusi?n, mi deseo de aprovechar con avaricia la vida.

Y a ti, ?no te dicen nada? ?Qu? camino has escogido o piensas escoger? Para escoger entre estas dos opciones nunca ser? tarde mientras nos dure la vida. No dudes, reflexiona, medita, escoge...

Por mi parte, no quiero terminar mi existencia en este valle sin dejar huella en el mundo y en los corazones de quienes se han encontrado conmigo. Pero sobre todo, no deseo, por nada del mundo, llegar a la eternidad con las manos vac?as.

"No hay persona con la que nos hayamos puesto en contacto que no sea un poco mejor o un poco peor por habernos conocido. No importa que nuestro encuentro haya sido breve; influimos, para bien o para mal, en todos aquellos que se acercan a nosotros". Le?a hace unos d?as este pensamiento en un diminuto libro de Leo J. Trese, titulado "Un paso me basta".

Sinceramente, no me hab?a detenido a pensar mucho en esta realidad. ?Cu?ntas, cu?ntas personas han hablado y convivido conmigo? ?C?mo he influido en su vida? A veces, ni siquiera se han acercado a nosotros, pero nos han escuchado, han le?do nuestros art?culos o libros, nos han visto de lejos o de cerca.

Preg?ntate con la poetisa: "Y al fin, cuando me vaya fr?a, p?lida, inerte.... ?Qu? dejar? a la Vida? ?Qu? llevar? a la muerte?".

Repasa un poco tu vida y contempla si tienes las manos llenas o vac?as.

Pasa la mirada por nuestro querido planeta y contempla qui?n va por ambos caminos. En uno encontrar?s gente tirada, hastiada, con ganas de dar marcha atr?s o de acabar pronto. Y hay miles de salidas r?pidas, de emergencia.

En el otro, gente llena de ilusi?n y felicidad, con ganas de vivir, con fuerzas para sonre?r, con ojos de satisfacci?n.

Que tu vida no sea una melod?a vulgar, mon?tona y ramplona, como escribi? en una ocasi?n P?o Baroja.

Concluyo con unas palabras de este mismo joven del que te hablo, palabras que figuran en su diario unos cuantos a?os m?s tarde: "C?mo quisiera detener el tiempo con una mano y seguir trabajando con la otra. Pero el tiempo es inexorable. Rueda y rueda, y cada vuelta me va robando energ?as y vida".


Publicado por mario.web @ 19:20
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