Martes, 22 de marzo de 2011

Evangelio

Del santo Evangelio seg?n san Lucas 6, 36-38

En aquel tiempo, Jes?s dijo a sus disc?pulos: ?Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no ser?n juzgados; no condenen y no ser?n condenados; perdonen y ser?n perdonados.

?Den y se les dar?: recibir?n una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su t?nica. Porque con la misma medida con que midan, ser?n medidos?.

Oraci?n introductoria

Esp?ritu Santo, dulce hu?sped de mi alma, abre mi mente y, sobre todo, mi coraz?n para que sea d?cil a tus inspiraciones en este momento de oraci?n. Sabes que me dejo llevar por lo inmediato, que no logro f?cilmente el silencio necesario para poder escucharte. Creo y conf?o en Ti, te amo y quiero acogerte en mi interior.

Petici?n

Jes?s, ay?dame a hacer vida tu Evangelio, camino seguro a la felicidad.

Meditaci?n

?El Juez que vuelve -es juez y salvador a la vez- nos ha dejado la tarea de vivir en este mundo seg?n su modo de vivir. Nos ha entregado sus talentos. Por eso nuestra (?) actitud es: responsabilidad hacia el mundo, hacia los hermanos ante Cristo, y al mismo tiempo tambi?n certeza de su misericordia. Ambas cosas son importantes. No vivimos como si el bien y el mal fueran iguales, porque Dios s?lo puede ser misericordioso. Esto ser?a un enga?o. En realidad, vivimos en una gran responsabilidad. Tenemos los talentos, tenemos que trabajar para que este mundo se abra a Cristo, sea renovado. Pero incluso trabajando y sabiendo en nuestra responsabilidad que Dios es el juez verdadero, estamos seguros tambi?n de que este juez es bueno, conocemos su rostro, el rostro de Cristo resucitado, de Cristo crucificado por nosotros. Por eso podemos estar seguros de su bondad y seguir adelante con gran valor? (Benedicto XVI, 12 de noviembre de 2008). ?Es la convicci?n del amor misericordioso de Dios: un Padre siempre bueno, paciente y generoso, que revela la grandeza y la inmensidad de su misericordia con el perd?n? (Benedicto XVI, 28 de abril de 2010).

Reflexi?n apost?lica

?El Regnum Christi est? convencido de que la transformaci?n interior de la persona por la gracia constituye el verdadero motor para la transformaci?n del mundo y de la sociedad. En la medida en que el hombre ?cada hombre? se convierta a Cristo en lo m?s profundo de su coraz?n, en esa medida podr? nacer una aut?ntica civilizaci?n de justicia y de amor, de paz, estabilidad y genuino progreso seg?n el designio de Dios? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 122).

Prop?sito

Ser espejo del coraz?n de Dios en mi trato con los dem?s: ser paciente y bondadoso con todos.

Di?logo con Cristo

Jes?s, gracias por este momento de oraci?n donde experimento tu cercan?a, tu preocupaci?n por mostrarme el camino que me lleva a la plenitud de mi vida, en el momento actual, en mi estado de vida. Quiero seguir el camino que me propones, quiero ser misericordioso, no quiero juzgar ni condenar a nadie, quiero perdonar y dar amor, especialmente a mi propia familia y a todos aquellos con los que vaya a tener contacto en este d?a. Ay?dame a seguir experimentando tu presencia y amor a lo largo de todos mis d?as, as? podr? lograr mi prop?sito.

?No es la medida de las cosas que hagamos lo que nos convertir? en grandes amadores de Jesucristo, sino la medida del esp?ritu con que las hagamos?

(Cristo al centro, n. 284)

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 2:22
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios