Jueves, 24 de marzo de 2011
La Pontificia Academia de las Ciencias sigue investigando y promoviendo la ciencia en favor del hombre.
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?Se opone la Iglesia al desarrollo cient?fico?
?Se opone la Iglesia al desarrollo cient?fico?
Algunos cient?ficos actuales afirman que la Iglesia Cat?lica se opone al desarrollo cient?fico, pero hay muchos hechos que confiman lo contrario.

Muchos de los grandes avances cient?ficos que hoy disfrutamos son fruto de los estudios que se realizan en las universidades. ?D?nde surgieron las universidades? Basta dar una ojeada al pasado para descubrir que el comienzo de las primeras universidades del mundo surgi? bajo el seno de la Iglesia. En ellas se estudiaba no s?lo la filosof?a y teolog?a sino muchas de las ciencias como la astronom?a y las matem?ticas. M?s tarde se desarrollar?n los centros de estudios superiores en los campos laicos. La Iglesia, desde el inicio, se ha preocupado por el desarrollo cient?fico en todos sus aspectos.

Pocas personas saben que la primera asociaci?n cient?fica del mundo fue promovida por la Iglesia. La Pontificia Academia de las Ciencias fue fundada en 1603 y en el 2003 cumple 400 a?os. Quiz? muchos de nosotros no sab?amos que Galileo Galilei (uno de los m?s grandes cient?ficos que revolucionaron la ciencia moderna con sus teor?as helioc?ntricas) fue miembro de esta Academia de las Ciencias. Es m?s, gracias al apoyo que recibi? de ella pudo financiar la mayor?a de sus obras cient?ficas. Otro gran ejemplo es el sacerdote cat?lico belga, George Lema?tre, que propuso la teor?a del Big-Bang (la gran explosi?n) como una posible explicaci?n del origen temporal del universo. Esta teor?a, hoy en d?a, es examinada con gran inter?s por los cient?ficos por los recientes descubrimientos acerca de un eco en el universo que podr?a ser el resulatado de esta gran explosi?n.

El inter?s que ha tenido la Iglesia por los avances cient?ficos se ha incrementado de manera notable desde el siglo pasado. La ciencia est?, cada vez m?s, al alcance de m?s personas y afecta diariamente nuestras vidas. La Iglesia es consciente de ello y ha motivado a buscar el mayor desarrollo cient?fico para mejorar la vida de las personas. No se puede oponer a la ciencia cuando ?sta busca la verdad, pues el mismo Cristo nos ha mandado que ense?emos la verdad al mundo entero. De esta necesidad de buscar la verdad surge la Academia de las Ciencias. En ella trabajan conjuntamente cient?ficos de diversas naciones, sin distinciones de raza o religi?n, con el ?nico requisito de buscar la verdad. La ciencia se presenta como un valor para la humanidad, que enriquece al hombre, cuando busca descubrir la verdad por los medios l?citos y buenos.

La Pontificia Academia de las Ciencias ha afrontado muchos de los problemas que afectan al mundo actual: el origen del universo, el c?ncer, el problema del agua, la ecolog?a y el medio ambiente, el uso de los recursos naturales, la energ?a, el problema del hambre en el mundo y las nuevas t?cnicas para mejorar el cultivo de la tierra. Tambi?n ha estudiado los grandes interrogantes de la vida humana: investigaciones sobre el cerebro del hombre, el problema de la muerte y los transplantes de ?rganos, el genoma humano, etc.

Es interesante ver que los Papas, especialmente desde Benedicto XV hasta Juan Pablo II, han apoyado mucho a la Academia de las ciencias. Le han lanzado el desaf?o de dirigir, hoy m?s que nunca, todos sus esfuerzos por crear una ciencia para la paz. La prioridad de una ciencia por la paz se intensifica a partir de los descubrimientos del miembro de la Academia de las Ciencias Max Planck (f?sico alem?n que ha revolucionado la f?sica moderna que recibi? el Premio Nobel de f?sica en 1918) sobre la teor?a cu?ntica. Estos estudios se utilizaron para el desarrollo de la energ?a at?mica. Max Plank, amigo del Papa P?o XII, en 1943 mencionaba al Papa los riesgos de la fusi?n at?mica en la utilizaci?n de armas nucleares. Poco despu?s se ver?an los efectos devastadores de una ciencia utilizada para la guerra como en el caso del uso de las bombas at?micas durante la segunda guerra mundial.

La Iglesia en la actualidad sigue promoviendo todos los avances cient?ficos que ayuden a promover la paz y a mejorar la condici?n de vida de los hombres. La Pontificia Academia de las Ciencias sigue investigando y promoviendo la ciencia en favor del hombre. La Iglesia no est?, de ning?n modo, en contra de la ciencia que busca la verdad y respeta la dignidad de la persona humana, sino que ve en ella un camino para un mejor desarrollo del hombre y del mundo.

Publicado por mario.web @ 9:56
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