Jueves, 24 de marzo de 2011
Max Silva Abbott profundiza en la familia, su protecci?n y sentido en el mundo contempor?neo.
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La familia como Capital Social
La familia como Capital Social
De poco o nada vale hablar de ?capital humano? si ?ste no se encuentra incardinado en un n?cleo familiar fuerte, protegido y en que prime el amor.

A la par que cada d?a somos testigos de proyecciones m?s y m?s catastrofistas respecto de nuestro futuro ecol?gico, ser?a bueno que prest?ramos m?s atenci?n al desequilibrio ecol?gico que est? sufriendo la propia raza humana en varios lugares, fruto del envejecimiento de la poblaci?n. Ya no s?lo Europa, sino que Jap?n, Rusia y tambi?n China e India est?n en la lista, en estos dos ?ltimos casos, por la dr?stica disminuci?n de su poblaci?n femenina en los ?ltimos a?os, fruto del aborto o del infanticidio m?s descarado.

Y la raz?n fundamental que se percibe es una profunda crisis de la familia como instituci?n natural, sea porque existe una legislaci?n totalitaria que pretende dominarla (regulando los nacimientos o deformando el matrimonio), o porque el modo de vida, los intereses y expectativas de muchos ven en ella un estorbo para su autorrealizaci?n. De esta manera, la familia est? siendo virulenta o solapadamente atacada por varios medios y sin piedad, al punto que se ha convertido en una ciudadela bajo permanente asedio.

Las razones que pretenden justificar tama?a monstruosidad o, en otros casos, franca estupidez, son muchas, desde las ideol?gicas a las econ?micas; y el Derecho, sin una clara gu?a moral y antropol?gica que oriente su contenido, se ha convertido, por desgracia, en un servil instrumento para estos fines.

Sin embargo, de lo que muchos parecen no darse o querer darse cuenta, es que la familia es la mejor inversi?n que podemos hacer para asegurar nuestro futuro como individuos y como sociedad. Dicho de otra manera: en varios sectores hoy tiende a recalcarse la importancia del ?capital humano?. Mas lo que se olvida es que ?por decirlo de alg?n modo? los hombres no surgimos ?espont?neamente?, como los unicelulares, sino que venimos a partir de otros (regla universal de todos los seres vivientes), y requerimos de otros ?nuestra familia? para sobrevivir y formarnos en nuestras primeras d?cadas de existencia. Por tanto, de poco o nada vale hablar de ?capital humano? si ?ste no se encuentra incardinado en un n?cleo familiar fuerte, protegido y en que prime el amor.

Es por eso que debiera considerarse a la familia como el mejor y m?s seguro capital social, como la mejor inversi?n que puede hacer un pa?s para asegurar, dentro de lo posible, su futuro. A fin de cuentas, nada es gratis en esta vida, y si no invertimos parte de nuestros recursos, terminaremos agotando nuestro capital. En este caso, si todo se reduce a resultados econ?micos inmediatos, a un desarrollo personal que excluye al resto, a una vida que no quiere experimentar la entrega y sacrificio por otros y agotarse en el puro placer, no nos quejemos de los resultados, que si bien son m?s lentos en producirse, no por ello dejar?n de llegar. En realidad esto agrava las cosas m?s a?n, porque tal como ellos se demoran en hacerse completamente visibles y evidentes (pues es s?lo al cabo de unas d?cadas que nos damos cuenta de los efectos: una poblaci?n envejecida, inmigraci?n y finalmente, una disminuci?n demogr?fica neta), otro tanto demorar? esta situaci?n en revertirse. Adem?s, el per?odo para enmendar el rumbo no es mucho, porque podr?a llegar un momento en el que ya sea demasiado tarde. En este sentido, por ejemplo, no quedan muchas d?cadas para que Europa, tal como la conocemos, siga existiendo.

Pero en fin, parece que muchos se encandilan con espejismos, o su ambici?n de gloria y poder puede m?s que la raz?n y el sentido com?n. Un motivo m?s para estar atentos e indagar qu? estamos haciendo cada uno, en lo personal, por la familia.

Publicado por mario.web @ 21:32
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