Viernes, 25 de marzo de 2011
Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, habla sobre la evoluci?n de la televisi?n y las aportaciones de la telenovela en el mundo conempor?neo.
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50 a?os de telenovelas
50 a?os de telenovelas
San Crist?bal de las Casas, Chis a 28 de noviembre de 2007


VER

La empresa Televisa est? celebrando cincuenta a?os de producir telenovelas. Yo no tengo tiempo para verlas, pero en las poquitas escenas que me toca ver, antes de que inicien los noticieros, descubro una serie de valores y contravalores que es necesario discernir. Me preocupa cu?nto influyen en los criterios y actitudes.

En una poblaci?n ind?gena remota, hab?a discusi?n si acced?an a que llegara la luz el?ctrica. Dec?an que, con ella, llegar?a la televisi?n, y tarde o temprano cambiar?an sus costumbres. No s?lo dejar?an de ir a las asambleas y a las celebraciones religiosas, sino que se copiar?an estilos de vida contrarios a sus tradiciones. Ya tienen luz y los cambios no se han dejado esperar, para bien y para mal. Muchos juzgar?n absurdas sus razones, pero en el fondo es v?lida su preocupaci?n.

JUZGAR

La Iglesia aprecia y valora los medios de comunicaci?n: ?Estos medios, rectamente utilizados, prestan ayudas valiosas al g?nero humano, puesto que contribuyen mucho al descanso y cultivo de los esp?ritus y a la propagaci?n y consolidaci?n del reino de Dios; sin embargo, los hombres pueden utilizar tales medios contra el prop?sito del Creador y convertirlos en su propio da?o; da?os que de su mal uso han surgido con demasiada frecuencia para la sociedad humana? (Concilio Vaticano II: Inter mirifica, 1-2). En estos d?as de inundaciones en Tabasco y Chiapas, apreciamos cuanto ha hecho la televisi?n, para suscitar la solidaridad del pueblo mexicano. Es un valor nada despreciable.

En cuanto a las telenovelas, ?cultivan el esp?ritu, o causan da?o? No negamos lo bueno que puedan tener, pero analizando s?lo algunas escenas que accidentalmente me toca ver, considero que han influido mucho en el libertinaje sexual de adolescentes, j?venes e incluso adultos. Cuando son tan repetitivas las escenas er?ticas, con sus tonos m?s o menos subidos, se necesita tener mucha madurez espiritual para no sentir el atractivo de hacer lo mismo que se ve en la pantalla.

Actores, productores y due?os, deber?an preguntarse si sus programas son acordes con la moral inspirada en el Evangelio, o concesiones a las debilidades humanas e incitaciones al pecado. Si sus criterios se fincan s?lo en la ganancia econ?mica o en el aplauso f?cil de las masas y de sus cong?neres, desear?an que hubiera m?s apertura para transmitir cosas peores.

En este punto, Jes?s es muy claro, muy duro y radical: ?El que sea motivo de tropiezo para uno de estos peque?os que creen en m?, m?s le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar? ?Ay de aqu?l por quien viene el esc?ndalo!? (Mt 18,6-7). Y con una aplicaci?n que se pordr?a hacer a la televisi?n, advierte: ?Si tu ojo te es ocasi?n de pecado, s?catelo y arr?jalo lejos de ti; m?s te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos, ser arrojado en el lugar de castigo? (Mt 18,9). Dir?amos que, si no te sacas el ojo, ni tampoco puedes tirar la televisi?n, o prescindir de ella, como exigen a sus fieles algunos pastores, al menos cambia de canal inmediatamente y educa a los hijos para que sepan rechazar la tentaci?n, a ejemplo de Jes?s (cf Lc 4,1-12). La felicidad interior, actual y futura, es mantenerse limpios de coraz?n (cf Mt 5,8). S?lo as? se puede ver a Dios. Si la mente, la imaginaci?n y los ojos est?n saturados de erotismo, la persona se destruye y contamina todo a su alrededor.

ACTUAR

En la V Conferencia en Aparecida, nos comprometimos a: ?Conocer y valorar esta nueva cultura de la comunicaci?n. Formar comunicadores profesionales competentes y comprometidos con los valores humanos y cristianos en la transformaci?n evang?lica de la sociedad. Estar presente en los medios de comunicaci?n social, para introducir en ellos el misterio de Cristo. Educar la formaci?n cr?tica en el uso de los medios de comunicaci?n desde la primera edad. Suscitar leyes para promover una nueva cultura que proteja a los ni?os, j?venes y a las personas m?s vulnerables, para que la comunicaci?n no conculque los valores y, en cambio, cree criterios v?lidos de discernimiento? (No. 486).

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Crist?bal de Las Casas

Publicado por mario.web @ 22:07
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