Viernes, 25 de marzo de 2011


Historia de la fiesta
Aunque las diferentes advocaciones de la Virgen Mar?a son muy numerosas, la Iglesia le da especial importancia a las tres apariciones de la Virgen Mar?a en diferentes partes del mundo:

  • Aparici?n de la Virgen de Guadalupe: 12 de Diciembre de 1531 en M?xico.

  • Aparici?n de la Virgen de Lourdes: 11 de Febrero de 1858 en Francia.

  • Aparici?n de la Virgen de F?tima: 13 de Mayo de 1917 en Portugal.

  • Debemos recordar que es la misma Virgen Mar?a la que se ha aparecido en los distintos lugares, en estos tres momentos para ayudarnos y animarnos a seguir adelante en nuestro camino al cielo. En estas apariciones, la Virgen nos ha pedido rezar el Rosario, acudir al Sacramento de la Penitencia y hacer sacrificios para la salvaci?n del mundo.

    La Virgen de Guadalupe es muy importante para la fe de todos los mexicanos, pues en ella nuestra Madre del Cielo manifest? claramente su amor de predilecci?n por este pueblo, dejando un hermoso mensaje lleno de ternura y dejando su imagen grabada en un ayate como muestra de su amor.

    En el Nican Mopohua se puede encontrar la historia completa de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, pero aqu? presentamos un resumen de la misma:

    Hace muchos a?os, los indios aztecas que viv?an en el valle de M?xico, no conoc?an a Jes?s. Ellos ten?an muchos dioses y eran guerreros. Los misioneros eran unos sacerdotes que vinieron de Espa?a y que poco a poco fueron evangelizando a los indios. Les ense?aron a conocer, amar e imitar a Jes?s en la religi?n cat?lica y los bautizaron.

    Entre los primeros que se bautizaron, hab?a un indio muy sencillo llamado Juan Diego, quien iba todos los s?bados a aprender la religi?n de Cristo y a la misa del pueblo de Tlatelolco.

    El s?bado 9 de Diciembre de 1531, cuando Juan Diego pasaba por el Cerro del Tepeyac para llegar a Tlatelolco, escuch? el canto de muchos p?jaros y una voz que le dec?a: "Juanito, el m?s peque?o de mis hijos, ?a d?nde vas?". Al voltear Juan Diego vio una Se?ora muy hermosa.

    La Se?ora le dijo: "Yo soy la siempre Virgen Santa Mar?a, Madre del verdadero Dios. He venido hasta aqu? para decirte que quiero que se me construya un templo aqu?, para mostrar y dar mi amor y auxilio a todos ustedes".

    La Virgen le dijo a Juan Diego que fuera a ver al Obispo y le contara lo que Ella le hab?a dicho.

    Juan Diego sali? de la casa del Obispo muy triste porque no le crey?. Entonces fue al Cerro del Tepeyac a pedirle a la Virgen que mejor mandara a un hombre m?s importante porque a ?l no le cre?an.

    La Se?ora le dijo a Juan Diego que volviera el domingo a casa del Obispo. Esta vez, el Obispo le dijo que le trajera una se?al, es decir, una prueba de que la Se?ora de verdad era la Virgen.

    Juan Diego no pudo ir al d?a siguiente al Tepeyac, pues su t?o Bernardino se puso muy enfermo y fue por un m?dico. Fue hasta el martes, cuando al pasar por el cerro para ir por un sacerdote que confesara a su t?o, se le apareci? la Virgen y le dijo: "Juanito, Juan Dieguito; ?No estoy yo aqu? que soy tu madre? ?No est?s bajo mi sombra? ?Por qu? te preocupas??. Despu?s, le hizo saber que su t?o ya estaba curado y le pidi? que subiera a la punta del cerro a cortar unas rosas y las guardara en su ayate. Juan Diego se sorprendi? de aquella orden, pues era invierno y no era tiempo de rosas. Sin embargo, obedeci? y encontr? las rosas tal como la Virgen le hab?a dicho. Se las llev? y Ella le dijo: "Hijo m?o, el m?s peque?o, estas rosas ser?n la prueba que llevar?s al obispo".

    Juan Diego fue de nuevo a ver al Obispo y le dijo que la Virgen le hab?a mandado la prueba de que Ella era realmente la Virgen.

    Al soltar su ayate, las rosas cayeron al suelo y apareci? dibujada en la tela la preciosa imagen de la Virgen de Guadalupe.

    Fue entonces cuando el Obispo crey? que la Virgen quer?a que le construyeran en ese lugar un templo.

    El ayate permaneci? un tiempo en la capilla del Obispo Fray Juan de Zum?rraga. El 26 de diciembre de 1531 lo trasladaron a una ermita construida al pie del Tepeyac.

  • En 1754, Benedicto XIV nombr? a al Virgen de Guadalupe patrona de la Nueva Espa?a, desde Arizona hasta Costa Rica.

  • El 12 de octubre de 1895 se llev? a cabo la coronaci?n pontificia de la imagen, concedida por Le?n XIII.

  • En 1904, San P?o X elev? el santuario de M?xico a la categor?a de Bas?lica y en 1910 proclam? a la Virgen de Guadalupe, Patrona de toda Am?rica Latina.

  • En 1945, P?o XII le dio el t?tulo de la Emperatriz de Am?rica. El 12 de Octubre de 1976 se inaugur? la nueva Bas?lica de Guadalupe.
  • Miles de personas de M?xico y del mundo entero, visitan cada a?o la Bas?lica de Guadalupe, en donde est? la hermosa pintura que la Virgen pint? a Juan Diego en su ayate para pedirle a Nuestra Madre su amor, su protecci?n y su ayuda.

    Las peregrinaciones no s?lo se llevan a cabo en M?xico, las hay en todos los pa?ses del mundo a diferentes templos. Algunas personas van de rodillas, porque le hacen una promesa a la Virgen cuando le piden un favor. En las peregrinaciones, la gente va haciendo oraci?n, sacrificios y cantando. Muchas veces, las peregrinaciones vienen de muy lejos y se tardan varios d?as en llegar a darle gracias a la Virgen por alg?n milagro o favor que les concedi?. El amor a la Virgen es lo que mueve a todas estas personas a irla a visitar desde su ciudad.
    En las peregrinaciones, las personas suelen llevar estandartes con la imagen de la Virgen y mantas donde escriben el nombre de su pueblo, de su familia, de su empresa.

    Oraci?n a la Virgen de Guadalupe

    Pr?stame Madre tus ojos, para con ellos poder mirar, porque si con ellos miro, nunca volver? a pecar.
    Pr?stame Madre tus labios, para con ellos rezar, porque si con ellos rezo, Jes?s me podr? escuchar.
    Pr?stame Madre tu lengua, para poder comulgar,
    pues es tu lengua patena de amor y santidad.
    Pr?stame Madre tus brazos, para poder trabajar, que as? rendir? el trabajo una y mil veces m?s.
    Pr?stame Madre tu manto, para cubrir mi maldad, pues cubierta con tu manto al Cielo he de llegar.
    Pr?stame Madre a tu Hijo, para poder yo amar.
    Si tu me das a Jes?s, qu? m?s puedo yo desear
    y ?sta ser? mi dicha por toda la eternidad.
    Am?n.

    Canciones guadalupanas

    La Guadalupana
    Desde el Cielo, una hermosa ma?ana (bis)
    La Guadalupana (tres veces)baj? al Tepeyac.
    Suplicante juntaba sus manos (bis)y eran mexicanos (tres veces) su porte y su faz.
    Su llegada llen? de alegr?a (bis)
    De luz y armon?a (tres veces) el An?huac.
    Junto al monte pasaba Juan Diego (bis)
    Y acerc?se luego (tres veces) al o?r cantar.
    A Juan Diego la Virgen le dijo (bis)este cerro elijo (tres veces) para hacer mi altar.
    Y en la tilma entre rosas pintada (bis)Su imagen amada (tres veces)se dign? dejar.
    Desde entonces para el mexicano (bis)Ser guadalupano (tres veces) es algo esencial.En sus penas se postra de hinojos (bis)Y eleva sus ojos (tres veces)hacia el Tepeyac.

    Himno a la Virgen de Guadalupe

    Mexicanos volad presurosos del pend?n de la Virgen en pos, y en la lucha saldr?is victoriosos defendiendo a la patria y a Dios.
    De la santa monta?a en la cumbre apareci? como un astro Mar?a ahuyentando con pl?cida lumbrelas tinieblas de la idolatr?a.
    Es patrona del indio, su mantoal An?huac protege y da gloria; elevad mexicanos el canto,alabanza y eterna victoria.
    En Dolores brill? refulgente cual bandera su imagen sagrada dando arrojo al patriota insurgente y tomando invencible su espada.
    Siempre as? lucir?; invasores hollar quieren An?huac la tierra flamear? nuevamente en la guerra.
    En redor de esa ense?a brill ante todo el pueblo luchar?, volar?,y por siempre en las lides triunfantecon arrojo sacarlas habr?.


    Rosario a la Virgen Guadalupana

    En estos misterios se medita en las apariciones de la Virgen de Guadalupe. Al iniciar cada misterio, se lee el pasaje y se hace la petici?n, se reza un Padrenuestro, 10 Avemar?as y un Gloria y al final, se canta alguna estrofa de las canciones propias de la Virgen de Guadalupe.

    Primer Misterio: La Virgen de Guadalupe trae un mensaje de paz a su pueblo.
    ?Sabe y ten entendido, t?, el m?s peque?o de mis hijos, que soy yo la siempre Virgen Santa Mar?a, Madre del verdadero Dios por quien se vive; del Creador, en quien est? todo; y es Se?or del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aqu? un templo para en ?l mostrar y dar todo mi amor, compasi?n, auxilio y defensa, pues yo soy su piadosa Madre?.
    Pedir a la Virgen Mar?a por todos aquellos que no la conocen y no la valoran como su Madre.

    Segundo Misterio: Juan Diego comparte a la Virgen su humildad y su peque?ez a los ojos de los hombres.
    ?Te ruego encarecidamente, Se?ora y ni?a m?a, que alguno de los principales, conocido, respetado y estimado, le encargues que lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda.?
    Pedir a la Virgen que nos ayude a darnos cuenta del valor de la humildad y la sencillez de coraz?n.

    Tercer Misterio: Mar?a de Guadalupe escogi? a Juan Diego por su sencillez y no por su sabidur?a.
    ?Oye hijo m?o, el m?s peque?o, ten entendido que son muchos mis servidores y mensajeros a quienes puedo encargar que lleven mi mensaje y hagan mi voluntad, pero es de todo punto preciso que t? mismo solicites y ayudes y con tu mediaci?n, que se haga mi voluntad?.
    Pedir a la Virgen que nos ayude a saber transmitir la palabra de Cristo a los dem?s.

    Cuarto Misterio: La Virgen Mar?a cura a Juan Bernardino como signo de que quiere salud y felicidad para su pueblo.
    ?Oye y ten entendido, hijo m?o el m?s peque?o, que es nada lo que te asusta y aflige; no se turbe tu coraz?n; no temas a esa enfermedad ni alguna otra angustia. ?No estoy yo aqu? que soy tu Madre? ?No est?s bajo mi sombra? ?No soy yo tu salud? ?No est?s por ventura en mi regazo? ?Qu? m?s has menester? No te apene ni te inquiete otra cosa, no te aflija la enfermedad de tu t?o, que no morir? ahora de ella. Est? seguro de que ya san?".
    Pedir a la Virgen que, como Juan Diego, sepamos acompa?ar en la enfermedad, la angustia y el dolor a los que est?n cerca de nosotros.

    Quinto Misterio: Mar?a nos deja su imagen para recordarnos su ternura, su amor y su constante protecci?n.
    Juan Diego trajo a la Se?ora del Cielo las diferentes rosas que fue a cortar; las que, as? como las vio, cogi? con sus manos y otra vez se las ech? en el regazo diciendo: ?Hijo m?o, el m?s peque?o, esta diversidad de rosas es la prueba y se?al que llevar?s al obispo, le dir?s en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que ?l tiene que cumplirla. T? eres mi embajador, muy digno de confianza.?
    Pedir a la Virgen que, como Ella, sepamos escuchar y ayudar a nuestros hermanos.



    ?Quieres saber m?s?

    Visita el sitio dedicado a
    Juan Diego y el fen?meno guadalupano


    Publicado por mario.web @ 22:26
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