S?bado, 26 de marzo de 2011

Fuente: Tenemos que hablar / Catholic.net?
Autor: Jorge Enrique M?jica?

Gran parte de las fiestas que celebramos (el d?a de los fieles difuntos y todos los santos, la Navidad, san Valent?n, la Pascua, la Semana Santa?) tienen un claro origen religioso. Cuando, hace a?os, muchos pueblos entraron en contacto con el cristianismo, tomaron conciencia de la verdad y significado que estaba detr?s de cada conmemoraci?n de esta religi?n. Con esa convicci?n, el hombre de distintas ?pocas fue buscando una expresi?n para manifestar esa riqueza. Lo hizo y lo ha seguido haciendo a trav?s de la literatura, la danza, la pintura, la escultura, la m?sica, la arquitectura, etc. Fue as? como naci? y se desarroll?, dentro de los distintos matices geogr?ficos, ling??sticos e hist?ricos particulares de cada pueblo, la cultura cristiana que llega hasta nuestros d?as.?


Una cultura sin significados?

Hoy por hoy somos testigos del vac?o de significados al que se est? sometiendo nuestra cultura cuando, directa o indirectamente, se tergiversan y confunden las fiestas religiosas a?adi?ndoles elementos del todo ajenos o suprimiendo la realidad ?ltima que conmemoran. Y podr?a parecer un detalle sin importancia pero tan grave es que podemos llegar a perder la propia conciencia hist?rica y la identidad cultural como pueblo. Algo as? como perder la memoria en medio de un mar de personas a las que les ha sucedido lo mismo; y as?mismo, del d?nde vamos y de d?nde venimos.?

La cultura es el conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo. Parte de esas manifestaciones son las fiestas religiosas. Ante la cultura s?lo caben dos posturas: la de los que van contra ella o la de los que la promueven.?

Se va contra la cultura cuando se cae en laicismo, reduccionismo, sincretismo o consumismo.?


?Qu? es el laicismo??

Se cae en laicismo cuando en nombre de la aconfesionalidad del Estado y el ?respeto? a los dem?s credos, se suprime el Bel?n o Nacimiento en las escuelas p?blicas (donde la mayor?a de los alumnos son cat?licos), se habla de ?fiestas de invierno? en lugar de Navidad, se proh?ben las felicitaciones con referencia expl?cita a la Navidad o se cambian por im?genes de monta?as nevadas y monos de nieve las portadas de las tarjetas o adornos que hasta hace poco ten?an alusiones abiertas en relaci?n al Ni?o Dios, a la Virgen o a los Reyes Magos.?


?Qu? es el reduccionismo??

Se cae en reduccionismo cuando se atenta contra la cultura al desacralizar las fiestas como el d?a de todos los santos y fieles difuntos, al ir introduciendo elementos paganos como disfraces, calabazas, etc., que ninguna relaci?n tienen con ella; o la Navidad, cuando se da el protagonismo indebido a ?Santa Claus? llegando, en algunas partes, a sustituirlo por Aquel por quien tiene sentido la Navidad misma.?


?Qu? es el sincretismo??

Se cae en sincretismo cuando a las fiestas cristianas, configurantes de la cultura, se les a?aden matices de otras religiones como buscando su fusi?n; es sincretismo buscar, en la doctrina de otras religiones, una explicaci?n al misterio cristiano logrando el desconcierto m?s que la verdad.?


?Qu? es el consumismo??

Se cae en consumismo cuando se reduce la cultura a objeto de consumo; es lucrar con ella despoj?ndola de sentido y condicion?ndola a la ley de la oferta y la demanda. Ah? est?, por ejemplo, san Valent?n (14 de febrero) en el que no importa la memoria del santo ni siquiera el amor sino c?mo y con cu?nto se ?manifiesta? ese ?amor?.?


Conocer, profundizar y defender los or?genes de nuestra cultura?

Promover la cultura es conocer los or?genes de ella, profundizar en ellos, defenderlos y transmitirlos. ?Pero es que tambi?n la puede conocer, profundizar y defender un no creyente o un ser humano de otra religi?n? S?. Y es que promover la cultura, con las implicaciones religiosas que conlleva, no es sin?nimo de creer o comulgar con ella sino valorar lo mucho que el cristianismo ha aportado a la vida de todos los hombres sin distinci?n.?

Gracias al factor religioso cat?lico nuestra cultura no es cualquier ?cultura? sino una cultura rica y madura gracias precisamente a ese elemento. Por el legado cristiano la esclavitud desapareci?, la moral lleg? a la vida de todos los seres humanos, la mujer fue dignificada y se salv? la herencia cl?sica; bajo el cobijo del papado nacieron las universidades, se desarroll? la doctrina de los derechos humanos, se pusieron las bases de la democracia moderna y se aportaron importantes avances en materia cient?fica, filos?fica, teol?gica y de muchas otras ciencias y artes.?

La Navidad, por ejemplo, es el acontecimiento que cambi? la historia y eso es innegable. No hay ning?n otro evento que de tal modo lo haya hecho. Tan es as? que a partir del nacimiento de Jesucristo (si bien hay algunas imprecisiones al momento de determinar el tiempo exacto del natalicio) contamos los a?os.?

Conocer los or?genes no es s?lo ir a la b?squeda hist?rica de los inicios festivos de las celebraciones sino indagar en todo lo que conllevan de significados. Profundizar en ellos es tratar de ?penetrar? el misterio de la relaci?n de Dios con los hombres, su amor por cada ser humano, su encarnaci?n, vida, muerte y resurrecci?n, hasta convertir la b?squeda en oraci?n.?

Defenderla es reconocer lo mucho que de bueno hay en ella, es valorar lo que ha hecho por el progreso de la humanidad; transmitirla es procurar que muchas generaciones m?s la conozcan pero con la debida pureza, sin manchas, ?ntegra. Y para eso no debemos permitir que las fiestas religiosas, veh?culos de la cultura, sean adulteradas.?

Tampoco podemos permitir que se invoque la aconfesionalidad del Estado para que sean sofocadas. Si el Estado no tiene religi?n propia es porque tiene el deber de proteger a todas las religiones, empezando por la mayoritaria, que libremente quieren profesar y vivir sus ciudadanos. La obligaci?n del Estado aconfesional es respetar y apoyar las manifestaciones religiosas de los ciudadanos; m?s todav?a cuando esas manifestaciones no atentan contra la dignidad humana sino que la ayudan y hacen al hombre ser m?s hombre.?

Si de verdad queremos defender la cultura, debemos velar para que las fiestas religiosas no se transformen en ocasiones para el consumo sin m?s; en ?fiestas comerciales?. Permitirlo ser?a renunciar al legado cultural que llevan consigo.?

La cultura en un pueblo es como la harina en un pastel, el agua en un caldo o la grenetina en una gelatina. Sin harina no hay pastel, sin agua no hay caldo y sin grenetina no hay gelatina. No se puede vaciar de contenido a las fiestas religiosas porque son parte constitutiva de la cultura. Permitirlo o hacerlo, es el primer paso para enterrar a la sociedad. Sin cultura, sin nuestra cultura, subestimamos qui?nes somos, de d?nde venimos y hacia d?nde vamos.


Publicado por mario.web @ 21:30
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