S?bado, 26 de marzo de 2011

Se trata de una frase famosa, atribuida a san Francisco de Sales: ?Se cazan m?s moscas con una gota de miel que con un barril de vinagre?.?

La frase expresa una verdad sobre las relaciones humanas: se consigue m?s con un poco de dulzura que con una dureza despiadada.?

Cuando queremos ayudar a alguien a salir de un pecado, a dejar el vicio, a despertar energ?as interiores de bien, a preocuparse por su familia o por su misma salud, no es suficiente con el reproche o con la continua canci?n de ?te lo he dicho mil veces?. Menos a?n con los ataques personales: ?Pero, ?es que eres tonto o qu??? ?Es in?til hablar contigo?. ?Disimulas a la perfecci?n que tienes buen coraz?n?. ?No te entiendo, la verdad?. ?Si no me haces caso es que no me quieres?. ?No es la miel para la boca del burro?. Y mil f?rmulas parecidas, cl?sicas o inventadas, para decirle al otro, en pocas palabras, que no tiene buena voluntad, que es un poco o un mucho ?malo?.?

Habr? casos, es verdad, en los que algunos de esos reproches sean verdaderos, incluso tal vez surtir?n efecto. Pero tambi?n es verdad que, normalmente, se consigue bastante poco con un bombardeo continuo de insultos o iron?as.?

En otros muchos casos, hay corazones que dejan de lado su dureza, su pereza o su abandono personal cuando sienten a su lado a alguien que les ama, que se esfuerza por comprenderles, que ofrece una mano de amistad. Con dulzura es posible entrar en lugares secretos, asomarse a una historia triste, descubrir un drama en la infancia o una frustraci?n amorosa o profesional que se arrastra por a?os y a?os.?

Entonces, poco a poco, el familiar, el amigo sincero, paciente, respetuoso, puede lanzar cabos y dejar mensajes que llegan al coraz?n de quien sentir? m?s f?cil salir de su sopor con un poco de miel, de confianza, de aprecio, que con litros y litros de vinagre, reproches y amenazas.?

De este modo, los padres podr?n adentrarse en el coraz?n del hijo adolescente que ha aflojado en sus estudios y que no quiere que nadie ?se meta? en su vida. El esposo o la esposa ayudar?n a la otra parte que da se?ales de dejadez personal y de cansancio en su entrega matrimonial. El maestro encontrar? nuevas maneras para ganarse el aprecio (algo m?s fuerte que el respeto) de ese alumno rebelde que no estudia ni deja estudiar a sus vecinos. El polic?a sabr? llamar la atenci?n a ese automovilista imprudente no como quien dice ?te cog?, sino como alguien que sabe que todos cometemos errores y que podemos ayudarnos amistosamente a ser m?s civilizados y formales.?

Basta simplemente muy poco: una gota de miel. En el fondo, basta tener un coraz?n atento, enamorado, dispuesto a dar la mano, a tender puentes, a levantar heridos, a animar a d?biles. Un coraz?n que no se cansa, porque quiere rescatar al amado, quiere ayudarle a vivir mejor, a ser bueno; a dejar de ser alguien que parece malo para convertirse en alguien que sea, realmente, un hijo, un padre o un esposo m?s trabajador, m?s sencillo, m?s alegre, m?s enamorado.


Publicado por mario.web @ 22:19
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios