Domingo, 27 de marzo de 2011

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Cuatro a?os antes de morir Herodes el Grande, sucedi? el triste episodio conocido como "matanza de los ni?os inocentes" en la zona de Bel?n y Efrata. El rey se puso muy nervioso al conocer y comprobar por los sabios, la noticia que trajeron unos Magos de Oriente, sobre el nacimiento del Mes?as o "Rey de los Jud?os" anunciado por el profeta Miqueas y en otros pasajes bien conocidos de los libros sagrados. Guiado por su instinto asesino, concibi? inmediatamente la idea de matarle.

?Matar! esa era la obsesi?n de su mente. No se enfrent? jam?s a los problemas pol?ticos y humanos. Simplemente el que le lleva la contraria ya fuera hijo, esposa, secretario, amigo o adversario... lo mataba y se acab? el problema. As? fue como se fue afianzando y sosteniendo en el poder. Y las autoridades romanas de quien depend?a ?qu? pensaban? ?Nada! ?Felices! Con tal de que no les llegaran los problemas de aquella gente arisca, rebelde e independiente como eran los jud?os ?ellos encantados!

Pero ?c?mo poder identificar a un ni?o reci?n nacido en la comarca de Bel?n? No es que fueran muchos los ni?os que hab?an nacido en ese a?o. Seguramente no pasar?an de veinte. Muy sencillo. El astuto rey supo camelar a los Magos para que le informaran puntualmente sobre el Ni?o, so pretexto de que ?l, "el rey de los jud?os" ir?a tambien a postrarse a sus pies llev?ndole magn?ficos regalos. ?C?mo no se lo iban a creer los ingenuos, astrales y sabios Magos? Ellos no conoc?an los instintos asesinos que guiaban el coraz?n de aquel s?dico.

Hay momentos en que se hace necesaria la intervenci?n de Dios en este mundo para que la maldad humana no rebase sus planes. Este es uno de ellos. Dios no tuvo m?s remedio que actuar, aunque fuera en sue?os, para que aquellos buenos magos no cayeran en la trampa de Herodes. El asesino burlado se enfureci? tanto que mand? matar a todos (?a todos?) los ni?os que tuvieran menos de dos a?os ???Porque de m? no se r?e nadie!!! ?Pobre Herodes! ?Condenas al que quiere salvarte? ?Oh, rey odiado! Al ?nico que pod?a haberte engrandecido porque a todos ama... ?t? quieres matarle?

?Qu? impresi?n habr? causado en el coraz?n de Jes?s ni?o cuando su padre Jos? le cont? la triste historia de los inocentes?

Fue un d?a fr?o de invierno al caer el sol. El ni?o hab?a estado jugando toda la tarde con los amigos del barrio. Entre el juego y sin enfado un ni?o se hab?a dirigido a Jes?s con el apelativo de "egipcio". A Jes?s no le molest? pero se le qued? grabado. Al llegar a casa se lo dijo a su padre:

- Pap?, un ni?o me ha llamado "egipcio". ?Por qu? habr? sido?

- Se lo habr? o?do a su padre, hijo. A m? algunos amigos me llaman "el egipcio" con cari?o, porque cuando t? eras muy peque?o tuvimos que vivir algunos a?os en Egipto. ?No te lo ha contado ya tu madre? ?Quieres que te cuente yo la historia? Pues prep?rate y escucha que es larga...

- ?S?, s? pap?! ?Cuenta, cuenta!

El Ni?o dio un salto a las rodillas de su padre y Jos? le cont? todo lo sucedido con Herodes y los Magos. Jes?s ni?o qued? tan marcado por aquel relato que, cuando se hizo mayor, nunca quiso visitar su tierra natal, Bel?n, donde ya no encontrar?a a nadie de su edad, sabiendo el por qu?, seguro de que hallar?a a?n viva la pena de muchas de aquellas madres a las que no podr?a consolar porque sus hijos ya no exist?an ni podr?a resucitarles de inmediato.

Jes?s pensaba: ?Alg?n d?a les pagar? con creces! Llegar? el d?a en que ver?n a sus hijos en el reino de los cielos muy cerca del trono del Cordero. Entonces comprender?n..


Publicado por mario.web @ 9:47
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