Domingo, 27 de marzo de 2011
Mensaje de los Obispos de la Comisi?n Episcopal de Medios de Comunicaci?n Social (CEMCS)
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El valor de comunicar la verdad
El valor de comunicar la verdad
28 de mayo de 2006

1. La celebraci?n de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instituida por el Concilio Vaticano II (cf. Inter mirifica, 18) para concienciar a los fieles sobre la importancia que los medios de comunicaci?n tienen para la misi?n de la Iglesia y su destacada influencia en las personas y comunidades.

Constituye tambi?n una oportunidad para agradecer a los medios y a sus profesionales el servicio que prestan al libre y democr?tico ejercicio de la vida ciudadana, la cual no se puede construir al margen de Dios y de los valores trascendentes, por lo que a la vez les pedimos tengan en cuenta, a la hora de reflejar la realidad, estas dimensiones sin las cuales no ser?a completo y veraz su tratamiento informativo.

2. A eso se a?ade la necesidad que la propia Iglesia tiene de una adecuada informaci?n religiosa y de medios de comunicaci?n en los que, adem?s de mostrar de forma coherente la doctrina del Evangelio, se refleje la variada vida de la comunidad cristiana. Vaya pues por delante, igualmente nuestra gratitud y reconocimiento a cuantos hacen posible que los medios encuentren un adecuado lugar en la Iglesia, ya sea trabajando directamente en el campo de la informaci?n religiosa en prensa, radio, televisi?n e Internet, o bien en la pastoral de las comunicaciones sociales, especialmente en las delegaciones diocesanas de medios. Con ellos se sirve notablemente a la comuni?n y a la participaci?n eclesial.

Medios para la cohesi?n social

3. Precisamente para fomentar el papel y la responsabilidad de los medios de comunicaci?n como instrumentos de cohesi?n social, el Papa Benedicto XVI ha elegido como lema para la Jornada de las Comunicaciones Sociales de este a?o el de ?Los medios: red de comunicaci?n, comuni?n y cooperaci?n?.

Este compromiso operativo se nos muestra m?s urgente cuando la fragmentaci?n y hasta la fractura van ganando terreno en la vida personal y en el marco social, dificultando la necesaria serenidad y la convivencia arm?nica. Por esto mismo resulta muy oportuna y provechosa la llamada del Papa cuando afirma que ?los medios de comunicaci?n deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brinda la promoci?n del di?logo, el intercambio de conocimientos, la expresi?n de solidaridad y los v?nculos de la paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcci?n de la civilizaci?n del amor que toda persona anhela? (n.4).

4. Especialmente ?til es esta contribuci?n de los medios en nuestro pa?s donde hemos de seguir trabajando por una mayor cohesi?n social y unidad de los ciudadanos, sabiendo que ello exige necesariamente tanto la opci?n por la verdad, mostrada con caridad (cf. 1Cor 13,1-3; Col. 4,6; Ef 4, 25.29), como por los valores que sustentan la dignidad de la naturaleza humana, y que tienen en Jesucristo, el Verbo Encarnado, el verdadero modelo de referencia y plenitud (cf. Concilio Vaticano II. Gaudium et spes, 22). A conseguir esto han de ayudar los medios y los comunicadores que, en virtud de su adhesi?n a la verdad, ejerciten serena y pacificadoramente el quehacer informativo.

La verdad del hombre

5. Los avances tecnol?gicos facilitan una comunicaci?n instant?nea y directa que puede favorecer el bien com?n de la sociedad. Sin embargo, esta inmediatez de la comunicaci?n moderna no se traduce, en muchas ocasiones, en una mayor cooperaci?n entre los pueblos y en una m?s profunda comuni?n entre las personas. As? lo confirman la persistencia entre nosotros de grandes diferencias sociales e incluso la ausencia en la conciencia de la opini?n p?blica de los problemas de las zonas m?s pobres y deprimidas del planeta. ?Cu?ndo aparece, por ejemplo, ?frica en los medios?, o ?cu?l de estos medios nos habla con profundidad y extensi?n de las causas que obligan a tantas personas a salir de sus pa?ses y buscar mejores condiciones de vida en Europa arriesgando sus vidas?, ?por qu? se debilita este sentido social de la comunicaci?n, inherente a su verdadera naturaleza y en cambio se prima el puro inter?s econ?mico y consumista o el entretenimiento superficial? Sencillamente porque iluminar las conciencias, formar opini?n y crear pensamiento nunca es una tarea neutral.

Para que haya una comunicaci?n verdadera en las actuales circunstancias de pensamiento ?nico, de manipulaci?n del lenguaje y de relativismo gnoseol?gico y moral, se requieren principios, valent?a y decisi?n (cf. Benedicto XVI. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006). En este nuevo siglo, el periodismo se enfrenta a desaf?os nunca imaginados, porque los comunicadores sociales se han convertido ?en oscuro objeto del deseo? de los grupos de presi?n, especialmente de los gobernantes. De ah? que el periodismo necesita hoy volver a razonar sobre los principios y fundamentos del oficio, ya que una comunicaci?n sin trampas requiere superar las cortapisas ideol?gicas, econ?micas y pol?ticas que a veces dificultan la aut?ntica informaci?n. Es ineludible, por tanto, fomentar entre los periodistas y dem?s comunicadores la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz.

Apostar por lo valores ?ticos

6. Para lograrlo, animamos, con respeto y humildad, a cuantos trabajan en los medios, ya sean de titularidad eclesial o civil, a un verdadero rearme ?tico, tomando pie de las palabras del recordado Juan Pablo II cuando invitaba a los periodistas a que concibiesen su trabajo como una tarea en cierto sentido ?sagrada?, ejercida con la conciencia de que ?se les conf?an los poderosos medios de comunicaci?n para el bien de todos, en particular para el de las capas m?s d?biles de la sociedad... No se puede escribir o emitir s?lo en funci?n del ?ndice de audiencia, a despecho de servicios verdaderamente formativos. Ni tampoco se puede recurrir al derecho indiscriminado de informaci?n, sin tener en cuenta los dem?s derechos de la persona? (Discurso en el Jubileo de los Periodistas. 5/6/2000).

Una verdadera comunicaci?n humana s?lo es posible mediante el di?logo y el intercambio de conocimientos, a fin de construir entre todos una sociedad m?s justa y solidaria (cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica El r?pido desarrollo, Roma 2005, n? 11), donde la comunicaci?n est? basada en la objetividad de las noticias, se faciliten los m?ximos datos de los hechos de inter?s p?blico, sean respetados los diversos puntos de vista, se apoye a la familia y se defiendan los grandes valores de la dignidad de la persona humana.

7. Todo esto no es s?lo obra de los periodistas, sino tambi?n del p?blico en general. Las exigencias ?ticas en el campo de la comunicaci?n no son ?nicamente para las entidades p?blicas, sino tambi?n para las empresas privadas. La conquista de una informaci?n veraz ha de ser empe?o com?n de creyentes y no creyentes, aunque los medios confesionales ciertamente tendr?an que estar en la delantera del compromiso por la verdad y en la denuncia de la falsedad, en especial, como dice Benedicto XVI, ?de aquellas tendencias perniciosas que corroen el tejido de una sociedad civil y de la persona? (cf. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006).

8. En ese horizonte de esperanza, ofrecemos a los que trabajan en los medios nuestro apoyo y disponibilidad, a fin de que juntos podamos comunicar con valent?a la verdad y construir en nuestro pa?s una comunicaci?n verdaderamente humana en la que, ciertamente, hay muchas m?s cosas que nos unen que las que nos separan.

Y como prueba de afecto y se?al de amistad, os aseguramos nuestra oraci?n y bendici?n,



+ Juan del R?o, Obispo de Asidonia-Jerez y Presidente
+ Antonio Montero, Arzobispo em?rito de M?rida-Badajoz
+ Jos? H. G?mez, Obispo de Lugo
+ Joan Piris, Obispo de Menorca
+ Joan Carrera, Obispo auxiliar de Barcelona
+ Ra?l Berzosa, Obispo auxiliar de Oviedo

Publicado por mario.web @ 14:28
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