Domingo, 27 de marzo de 2011
Las siguientes consideraciones quiz? no han llenado las p?ginas de peri?dicos, pero con toda seguridad todos nos preguntamos: ?C?mo puede llegar un individuo a actuar as??.
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Efectos y da?os de la pornograf?a I
Efectos y da?os de la pornograf?a I
La actualidad del crimen de la joven Sonia Carabante en M?laga, Espa?a, y la afortunada captura del culpable hace que todos reflexionemos un poco sobre el tema.

Las siguientes consideraciones quiz? no han llenado las p?ginas de peri?dicos, pero con toda seguridad todos nos preguntamos: ?C?mo puede llegar un individuo a actuar as??.



Hay m?s culpables
La pornograf?a en Espa?a


?C?mo puede un individuo convertirse en agresor sexual y asesino de j?venes? Y lo preocupante es que no son casos infrecuentes, los delitos de violaciones y agresiones sexuales, seg?n el ?ltimo informe del Fiscal General aumentaron el curso pasado en un 10%. Parece que nuestros hijos ya no pueden ir tranquilos por la calle sin ser acechados por agresores en potencia. "La pornograf?a es la teor?a, la violaci?n la pr?ctica" decia Victoria Guillik en su libro Relato de una madre. Analicemos algunas realidades con sus datos.

De la industria pornogr?fica a la explotaci?n sexual s?lo hay un paso. La pornograf?a mueve cada a?o 60.000 millones de euros en el mundo, unos 250 millones de personas en el mundo son consumidores de pornograf?a seg?n datos de la revista FORBES.

La industria del cine y el v?deo es la que mayores beneficios obtiene dentro del mercado del sexo: en Estados Unidos se ruedan cada a?o 13.000 pel?culas porno y en Europa, unas 1.500, lo cual provoca que las productoras alcancen alrededor del 40 por ciento de beneficio por pel?cula.

En Espa?a, durante el a?o 2000, el Ministerio de Cultura clasific? 1.028 t?tulos como "X" frente a las 1.480 pel?culas que recibieron la calificaci?n de "Para todos los p?blicos". En cuanto a los usuarios de la pornograf?a en nuestro pa?s, 850.000 personas consumen este tipo de productos, de los que el 45 por ciento son consumidores habituales.

Pero donde m?s se ha disparado el consumo de pornograf?a en los ?ltimos a?os ha sido en Internet. Los internautas espa?oles son los ciudadanos que visitan m?s p?ginas de contenido sexual: seg?n el anuario eEspa?a 2001, realizado por Retevisi?n, el 38 por ciento de los cibernautas espa?oles navega por webs de contenido pornogr?fico.

Seg?n Josep Ant?n Arrebola, secretario general del Consorcio ECPAT Espa?a (www.acim.es/ecpat) -dedicado a combatir la explotaci?n sexual infantil-, "cuanta m?s pornograf?a se consume, m?s aumenta el deseo de seguir consumi?ndola, lo que refleja la presencia de alguna dificultad importante para mantener una vida sexual normal, porque el consumidor de pornograf?a utiliza esos materiales como sustitutivos".

El sex?logo Ferran Trullols, asegura que "poco a poco la persona va perdiendo sensibilidad, por lo cual debe aumentar sus est?mulos, que cada vez son menos personales y m?s genitalizados. Al final se produce una b?squeda incesante de nuevas experiencias, que nunca llegan a satisfacer del todo, lo que la convierte en adicta a la pornograf?a".

Si los adictos a la pornograf?a se quedaran ah?, si no afectara a otras personas, pero.... la pornograf?a y los abusos a menores son causa y efecto.

Como en todas las adicciones, el consumidor de pornograf?a necesita cada vez dosis mayores para que su cuerpo y su mente reciban el mismo est?mulo que al principio. El adicto tiene la necesidad de experimentar nuevas sensaciones. Adem?s, esta actitud puede degenerar en delitos como la pornograf?a infantil y el abuso a menores.

Seg?n Arrebola, "la pornograf?a infantil, con sus elementos adictivos, tan s?lo constituye un sustituto temporal del abuso f?sico, y adem?s fomenta el deseo en el consumidor de pasar a la acci?n y protagonizar en el mundo real aquello que le ven?a proporcionando el placer sexual hasta ahora".

Actualmente, la explotaci?n sexual comercial infantil (ESCI) es cuantitativamente la tercera industria ilegal a escala mundial, despu?s del tr?fico de armas y el tr?fico de drogas. Seg?n Arrebola, "existen unos 100 millones de menores en todo el mundo atrapados en redes de explotaci?n sexual", de los cuales se calcula que 5.000 se encuentran en Espa?a. Estos abusos aumentan con el llamado "turismo sexual", una pr?ctica muy com?n que algunos ciudadanos del Primer Mundo practican en pa?ses de Latinoam?rica y Asia. "Entre 30.000 y 35.000 ciudadanos espa?oles viajan cada a?o a Am?rica Latina con el exclusivo prop?sito de tener relaciones sexuales con menores", asegura Josep Anton Arrebola.

Publicado por mario.web @ 14:30
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