Lunes, 28 de marzo de 2011

?Es el dolor piedra de toque de toda la estructura vital de la persona? En ese caso, la respuesta ante el problema del sufrimiento har? que la balanza de los sentimientos vitales se incline hacia la esperanza (la alegr?a de vivir) o hacia la tristeza (el desconcierto de lo absurdo). Vamos a ver algunos aspectos del contacto que la adolescencia y la juventud toman con ?l, en momentos particularmente importantes para descubrir el sentido de la vida. En definitiva, queremos acercarnos al misterio de la relaci?n que tiene el sentido de la cruz con la alegr?a.


1. Inc?gnitas de juventud

Escrib?a una chica: "Tengo veintid?s a?os, juventud y fuerza para vivir, pero en muchas ocasiones me siento indiferente y alejada de los dem?s. R?o, pienso, disfruto y sufro pero no soy uno de ellos, tarde o temprano he de huir; no s? por qu? pero encuentro una barrera, como un muro... trato de ser sociable pero vivo a?orando mis largos paseos por la playa o por el camino, dejo de tocar con los pies en el suelo y me alejo de las personas. Me siento atada a las personas y ahogada por ellas al mismo tiempo, qu? paradoja. Creo que no s? vivir. Necesito espacio, aprender a expresarme, vencer mi timidez d?a a d?a, pero una y otra vez meto la pata, pierdo las oportunidades, se pasa el tiempo... y quisiera saber la causa de la tristeza que a veces siento en mi interior, quisiera saber por qu? esa indiferencia y vac?o que me impide pensar, sentir, vivir; quiero saber si s? amar... pero no s? bien qu? es lo que busco, y adem?s, ?por d?nde empezar? ?por d?nde?"

La protagonista de estos pensamientos refleja bien, junto con una inseguridad que arranca de la adolescencia, una lucha por la vida, una apertura a la esperanza. Junto al "miedo a vivir" que se experimenta en el paso de la adolescencia a la juventud, tiene las tentaciones de refugiarse en uno mismo y en las fantas?as, quiz? imaginando una historia en la que nosotros somos los protagonistas incomprendidos y despreciados por el momento, "pero llegar? el d?a que podremos demostrar el talento oculto, y un acto de servicio a los dem?s que podr? ser heroico, y entonces los dem?s reconocer?n nuestros m?ritos..." ?qu? bien se est? ah?, en estas fantas?as! "?Qui?n pudiera prolongar esos sue?os!", pero el tiempo castiga...! y si uno se encierra en ese "?xtasis", no vive, en realidad se encierra en su torre de marfil, alejado del mundo y de los dem?s. Hay que bajar del ?xtasis, salir del dulce sue?o y tomar partido en la batalla de la vida.


2. ?Por d?nde empezar?

Las preguntas de la chica "?c?mo, por d?nde empezar? ?y s? amar?" no pueden quedar sin respuesta: "empieza a amar, deber?amos decirle a esta persona necesitada de convicciones, ?brete a los dem?s, ayuda a alguien, no huyas, tira ese mundo que en realidad no es m?s que un enga?o. Ese obst?culo que tanto te separa de los dem?s -conv?ncete- es imaginario, est? s?lo en tu cabeza. Mete la pata las veces que sea necesario y cali?ntate al fuego de la esperanza, r?ete de ti misma y no te congeles por el hielo del aburrimiento, el miedo al sufrimiento y a la acci?n, y no te pierdas m?s en ese mito irreal lleno de vanas complacencias..."


Aburrimiento y soledad en el joven

?C?mo se da en el joven esta soledad existencial y afectiva, ese aburrimiento? Si no tiene alguien con quien comunicarse de verdad, con quien confiar, la soledad que a la persona en lo m?s ?ntimo de su alma; y al parecer hoy d?a m?s: se crean unos problemas subjetivamente inmensos de incomprensiones, incomunicabilidad, aislamientos, individualismos, tristezas, ansias, angustias, sentirse abatidos, des?nimos y depresiones... como la abulia, este mal que lleva a no conseguir hacer nada, no encontrar gusto a nada, esta insatisfacci?n que les lleva a exclamar "no encuentro sentido a la vida, tengo nauseas de todo, todo me es indiferente". En este contexto, hay formas de alienaci?n que encuentran ah? campo de cultivo para su desarrollo: la publicidad f?cil, el "escape" a trav?s del alcohol, sexo o droga. Y cuando el erotismo prevalece sobre la persona, ?sta pierde la alegr?a, se vuelve enseguida infeliz, con consecuencias desastrosas... a menos que no intervenga una particular fuerza que lo conmueva, le cree el "transfert", el entendrecimiento, el "desbloqueo afectivo". Y es que puede la persona caer por un deslizamiento ya descrito en esa infernal ruina afectiva; y reparar el mundo afectivo es dif?cil, porque la persona afectada, llevada por esa esterilidad va tras unos proyectos personales, ambiciones y pretensiones que le endurecen el coraz?n, le obstinan. Todo es motivo de descontento, y la desconfianza toma cuerpo como forma de esconder la incapacidad de resolver los problemas personales, y se quiere jugar a hacer el papel de v?ctima, y al mismo tiempo se hace de espectador ante su propio caso.

En su intimidad solitaria, el adolescente se experimenta a s? mismo, y a la medida que sus aspiraciones se hacen m?s realistas, menos ut?picas, va madurando el car?cter y su adaptaci?n al medio, y un contacto social m?s estable y constante. Pero en muchas ocasiones aparece tambi?n el cuadro descrito de aburrimiento, acompa?ado a veces de un cierto sentimiento de inutilidad. Es necesario entonces experimentar que la vida es lucha, y que afrontando las cosas se vence, hay que vivir la propia vida y decidir lo que hay que hacer en cada momento, aun con riesgo de equivocarse; el aburrimiento est? unido a la falta de un plan, a la carencia de un programa, a la ausencia de un proyecto. Es sin?nimo de inseguridad, de desconfianza en s? mismo...

Este aburrimiento se esconde en muchos j?venes bajo formas de activismo, situaciones divertidas o entretenidas, como formas de escape. En ellas no se busca la cosa en s?, sino el frenes? o excitaci?n que la b?squeda comporta, y quiz? va a la discoteca buscando un "algo" extraordinario, que nunca llega. Dice el prof. Polaino que en las situaciones divertidas el sujeto se vierte y escapa de los sentimientos de inutilidad, pero ya Kierkegaard advirti? que el aburrimiento mismo es una forma existencial de desesperaci?n, de uno mismo, pues uno mismo es lo que aburre, al estar vac?o. Es una forma an?loga a las situaciones de frustraci?n radical porque hagas lo que hagas no consigues realizarte a ti mismo, no hay auto-posesi?n, no se tiene a s? mismo, no hay capacidad de auto-donaci?n por tanto y al no compartir hay experiencias de soledad. La diversi?n es un elemento importante del bienestar emocional, pero esa idea depende en gran medida de la educaci?n de cada persona, de su cultura y sus ideales, valores y objetivos para la vida.


3. La soledad y la tristeza se evitan cuando hay un "t?"

El hombre es, por naturaleza precisamente, un ser indigente, no acabado. No se realiza cuando est? encorvado sobre s? mismo, como hemos visto, metido en s? (ensimismado) sino cuando est? abierto al t? (entusiasmado). Imagen de Dios, que es comuni?n, s?lo se realiza cuando se sale (cuando est? en ?xtasis, a imagen de Dios que se da de continuo). Entonces se funda un "nosotros". Y esto supone saber elegir compromisos con los dem?s, es estar dispuesto a asumir las responsabilidades que se desprenden de esta vinculaci?n. Entonces tambi?n hay un mayor conocimiento de uno mismo, pues somos un proyecto de compa??a, de cierta donaci?n de uno mismo, de amistad, de amor. Se descubre entonces que la persona se autorealiza en la medida que contribuye a la realizaci?n de los dem?s, que nadie se autorealiza a s? mismo en solitario.

La amistad supera el ego?smo utilitarista en las relaciones de unos con otros: no son amigos aquellas personas a las que "utilizamos" como compa??a de diversi?n o ?nicamente para pas?rnoslo bien y s?lo cuando nos conviene; tales personas son, a lo sumo, "muletas afectivas" para nuestro entendimiento ego?sta. Y la amistad es necesariamente otra cosa. De repente uno se da cuenta de que ?alguien? ve las cosas igual que nosotros y se exclama: "?Es bueno que existas!". Pero los amigos no se miran a los ojos, y a diferencia de los amantes apenas hablan de su amistad; su mirada est? dirigida a las cosas que a los dos interesa (como dec?a F. Salinas Alonso, en "La amistad", en colecci?n "Mundo Cristiano"). Un amigo es un tesoro.Y all? donde est? nuestro tesoro est? nuestro coraz?n, a decir de la Escritura. La amistad es una de las formas de manifestarse el amor, y como todas ellas, es algo que el hombre experimenta como maravilloso. Seg?n Pieper, el amor consiste en aprobar y afirmar lo que ya estaba ah?. Amar algo o alguna persona es ponerse delante suya y decirle: "Es bueno que existas, es bueno que est?s en el mundo". Y necesito esta forma de amor.

Necesitamos de amigos a pesar de que en los momentos bajos pensemos si no ser?a mejor, m?s hermoso, no necesitar de nadie; pero enseguida vemos que no es un sentimiento interesado. Que amar consiste m?s que en recibir, en dar, esto est? muy enraizado en el joven. Y buscando la felicidad del amigo estoy encontrando la m?a tambi?n. En esto consiste lo maravilloso del amor. No busco mi felicidad sino la del otro. Pero a la vez soy feliz yo tambi?n. ?Todo amor verdadero carece de c?lculo -dice San Bernardo- y sin embargo tiene un pago; incluso ?nicamente puede recibir ese pago si no lo ha incluido en sus c?lculos. Quien, como pago del amor, s?lo piensa en la alegr?a del amor, la recibe. Pero el que busca otra cosa que el amor .mismo, pierde el amor y tambi?n la alegr?a"


4. La compa??a de Dios

Cuando estamos "sin hacer pie" en el mar de nuestra vida, desencantados e inseguros, no quedamos en la estacada pues en aquella contrariedad intuimos que hay algo, tenemos una experiencia que puede llegar a ser un cierto conocimiento vago por lo menos, algo aunque sea confuso, de que la vida nuestra est? siendo sostenida, por Alguien que nos ama. Esto hace que por encima de la soledad est? la compa??a, el descubrimiento de Dios en lo interior, ?Dios es m?s interior a m? que lo m?s ?ntimo m?o? (S. Agust?n), y ese encuentro es siempre fecundo y es un tipo de comunicaci?n ?nico que desvanece toda soledad como la niebla con el sol. En el camino de la soledad a la comuni?n se pasa por un descubrimiento de la interioridad, cierta voz interior, y los que optan por la trascendencia oyen el eco de esa voz que lleva a zambullirse en la interioridad m?s ?ntima.


5. Jes?s y la verdadera alegr?a

La persona humana tiene cuatro pasiones principales: alegr?a, dolor, esperanza y temor. La alegr?a no s?lo es una virtud sino que podemos tomarla como una terrible pasi?n; y los desbarajustes que acontecen en la existencia del hombre se cometen por culpa de una alegr?a mal entendida. En palabras de Manzoni, "lo importante no es estar bien, sino hacer el bien; as? acabar?amos por estar mucho mejor". Dec?a Mauriac que "es necesario restituir a los j?venes el gusto de la felicidad", y esta tarea es cada d?a m?s urgente. Para ir no detr?s de los se?uelos falaces sino tras una felicidad verdadera, hemos de situarnos delante del Crucificado (me gustaron mucho unas consideraciones del congreso romano Potencia de Dios y salvaci?n del hombre, sobre la Cruz, en 1985).

"La alegr?a es el secreto gigantesco del cristiano", dec?a Max Anselmi, una alegr?a no hecha de risas huecas y alcohol (evasi?n). "Es necesario restituir a los j?venes el gusto de la felicidad" (Mauriac). ?No ser? verdad que Cristo es quien hace posible nuestra alegr?a, la cual es un patrimonio de los cristianos?

Quiz? tenemos clara esta experiencia: ante la alegr?a verdadera, todas las dem?s son sustitutivas, vagas, y nos despistan, no llenan (son "secundarias" que se revelan como ilusiones falaces). Este ?ltimo sorbo del segundo milenio ha de ser una espera renovada, un adviento activo: cuando se ve al verdadero Cristo, estalla la alegr?a. No hay bastante con los consejos, es necesario el arrodillarse.


6. Para ayudar: m?s que consejos, invitarles a arrodillarse

Al contemplar en la juventud tantos que buscan sin encontrar, impacientes ante angustias e incertidumbres, a tantos que no afrontan el misterio de la vida y se deja llevar por la dictadura de la mayor?a... podemos exclamar con quien siente el peso de j?venes que dependen de ?l: "?pobre juventud! ?qu? pesado es llevar, en algunos momentos, el peso de los dem?s! Confidencias, palabras de aliento, buenos consejos, invitaciones al heroismo, que hay que encontrar a cualquier coste, todas ellas cosas que se conocen como verdaderas, pero que en aquel preciso momento el coraz?n no siente. Ser?a necesario poder no decir nada, invitarles a arrodillarse" (Mauriac, Sofferenze e felicit? del cristiano, en Cinque voli dell’angoscia, Reggio Emilia 1979, p. 136). El profeta Isa?as (66, 10.12) nos sugiere el modo de tener ese entrar en lo m?s profundo ante la grandeza de Dios, estar arrodillado es una situaci?n de lucha, un tiempo de combate para conquistar la alegr?a, para hacer acopio de felicidad y una vez represada poder transmitirla a los dem?s, a quien tenga de ella necesidad, a todo el que nos la pida como agua de consuelo y de vida. "El cristiano, desde que es penetrado pla gracia, es una persona que comienza... que descubre en primer lugar la alegr?a de nacer... a la gracia, la alegr?a de un ni?o que entiende al mismo tiempo que es puro, que es querido, que ama, y que este amor, para ser saciado, tendr? la vida eterna" (Mauriac, ibid, pp. 132-133). Es verdad que no es completa esta felicidad aqu? incoada, ya nos dijo San Pedro que por ahora nos encontraremos un poco afligidos (Carta 1, 1, 6 ss).

Pero seremos testimonios de este ?rbol de la vida por el que la alegr?a ha venido al mundo, que es la cruz. Hemos de reconducir la afectividad de tantas personas hacia el misterio de la cruz, ense?ar a arrodillarse, a aprender a "descargar" ante Jes?s crucificado toda esa carga... y con los Sacramentos, tocar a Jes?s, quedarse curado. En esa soledad acompa?ada con Jes?s, se reencuentra la alegr?a. S?, la cruz es signo +, un signo positivo, de esperanza.


7. "T? puedes": tiempo de ideales y de luchas

La cruz nos anima a ser optimistas, hijos de Dios, y nos lleva a habituarnos a hacer elecciones positivas, no desanimarse sabiendo que lo importante no es que todo salga a la primera, sino luchar, repetir los ejercicios. Esto sirve para las elecciones en las artes est?ticas, que conviene cultivar (pintura, poes?a, cuidado del cuerpo), y tambi?n el deporte (superaci?n de metas cada vez m?s altas), todo esto nos ayuda a completar una personalidad arm?nicamente alegre (tambi?n la ecolog?a, la educaci?n, empe?o en los estudios o en el trabajo, en la labor social donde podamos comprometernos...). Lo importante es tener intereses, valores, y el que no los tiene ha perdido la juventud.

Pero adem?s, esta lucha ha de llevarse a lo espiritual, y donde hubo elecciones negativas ahora, en este combate que es situarse ante Jes?s, surgen ahora elecciones positivas que las contrarresten y lleven al alma hacia un profundo sentido de los valores, un clima que comprende los variados niveles y ?mbitos de vida y de actuar, que surgen de esta uni?n con Cristo, de ese renacer en Cristo, de estar "contentos en la esperanza" (Romanos, 12, 12), de la sabidur?a de la Cruz: como dec?a V. Frankl, a) tener un ideal que resuma las ideas y proyectos, el sitio que ocupamos en la historia (ser Cristo, hijo de Dios y vivir como tal), b) capacidad de amar, estar realizado a nivel de afectos, de amistades y compa??as (el Amor), c) capacidad de sacrificio, ese combate que es la cruz, esas opciones positivas que cuestan y que ser?n peque?as menudencias que forjan nuestra voluntad en los detalles de servicio en la familia, en el trabajo y el descanso (lecturas y conversaciones, m?sica y diversiones...)


8. La vida es una aventura emocionante

Todo esto es edificar en la alegr?a, en esa vida con sentido, esa aventura de encontrarse existiendo (Jes?s Arellano acu?a este t?rmino), en la que la cruz es la sal de cada plato: volviendo al af?n de evasi?n de muchos, el joven ha de comprender que en realidad no hay que huir de la vida ordinaria para tener esa vida llena, sino vivir el "aqu? y ahora: puedo autorealizarme al darme a m? mismo, al estar dispuesto a esa aventura de la vida. previene toda soledad porque es ella misma radical compa??a.

Es Juan Pablo II quien nos recordaba: "tratad de conocer a Jes?s de modo aut?ntico y global. Profundizad en su conocimiento para entrar en su amistad. S?lo el conocimiento de Jes?s os puede dar la verdadera alegr?a, no la ego?stica y superficial; el conocimiento de Jes?s es el que rompe la soledad, supera las tristezas y las incertidumbres, da el significado aut?ntico a la vida, refrena las pasiones, sublima los ideales, expande las energ?as hacia la caridad, ilumina las opciones decisivas". As? se lee en La imitaci?n de Cristo: "Cuando est? presente Jes?s, todo es bueno y nada parece dif?cil; cuando Jes?s est? ausente, todo resulta gravoso. Cuando Jes?s no habla interiormente, el consuelo no vale nada; en cambio, si Jes?s dice una palabra tan s?lo, se siente un gran consuelo... ?qu? puede darte el mundo sin Jes?s? Estar sin Jes?s es un infierno insoportable, y estar con Jes?s es un dulce paraiso. Si Jes?s est? contigo no hay enemigo que pueda hacerte da?o" (libro 1, cap?tulo 2, 1-2).


Publicado por mario.web @ 9:20
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