Lunes, 28 de marzo de 2011
El debate actual presenta la eutanasia con unas pretendidas garant?as ?ticas que, sin embargo, son cuestionadas por las objeciones jur?dicas a esta pr?ctica y la intervenci?n de la Medicina Paliativa
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El problema jur?dico de la eutanasia
El problema jur?dico de la eutanasia
El debate sobre la destipificaci?n de la eutanasia es peri?dico. Cada cierto tiempo, coincidiendo con alg?n caso que salta a los medios de comunicaci?n, se vuelven a o?r voces que piden reconocer la eutanasia como un derecho de los enfermos. El C?digo Penal espa?ol regula aquellas conductas del que ayuda a quitar o quita directamente la vida a otro cuando ?ste se encuentre en un "contexto eutan?sico". El legislador espa?ol establece que esto consiste en que una persona sufra una "enfermedad grave que conducir?a necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y dif?ciles de soportar".

El problema esencial de la destipificaci?n de la eutanasia es su fundamentaci?n jur?dica. Las proposiciones de ley presentadas hasta el momento defienden la libertad de decisi?n por encima incluso de la propia vida. Pero esta racionabilidad no es tan evidente.

En primer lugar, porque no todos los bienes jur?dicos son disponibles, pero adem?s ning?n ordenamiento reconoce un derecho sin m?s a la muerte. Los marcos legales que permiten la eutanasia, como el belga y el holand?s, admiten que la vida no es totalmente disponible. Por tanto, no se trata de que en el conflicto entre libertad y vida siempre tenga prioridad la libertad. Estos pa?ses otorgan este derecho a personas con un contexto eutan?sico, y esto es lo que se pide en nuestro pa?s.

Pueden morir los que no quieren
?Qui?n decide qui?n puede morir?


Aqu? es donde radica la principal dificultad del razonamiento. ?Por qu? s?lo algunas personas en circunstancias especiales tendr?an este derecho? ?Cu?les son los argumentos jur?dico-penales por los que el legislador discrimina entre las conductas de ayuda al suicidio? Seg?n las proposiciones de ley, ser?an las condiciones del sujeto que solicita la muerte las que determinar?an una vida indigna. Pero, ?qui?n establece qu? es una ?vida indigna?? ?El Estado o cada sujeto? En ese caso, podr?a suceder que algunas personas consideren su vida indigna aunque no sufran una "enfermedad grave que conducir?a necesariamente a su muerte (...)". Dejar este dictamen en manos del ?mbito subjetivo o del legislador conduce a una pendiente resbaladiza con un desenlace desconocido y muy peligroso.

Por otro lado, si se aprobara la destipificaci?n de la eutanasia, en la pr?ctica los problemas se prev?n muy numerosos y dif?ciles de resolver ?Qu? pasa con los enfermos en coma, con los ancianos dementes, con los ni?os sin capacidad de decisi?n? ?Qui?n decide por ellos?

Lo que parece claro, y la experiencia en otros pa?ses lo demuestra, es que su aplicaci?n no es tan pac?fica como se quiere hacer ver. Puede ocurrir lo mismo que con la regulaci?n del aborto. Al destipificar algunos supuestos, el fraude de ley es constante; estamos ante una ampliaci?n de los casos a situaciones en las que no se dan los requisitos que la ley exige. Ese es el temor que inspira esta cuesti?n, que abramos la compuerta a un torrente de homicidios libres sin sanci?n. S?lo considerando la dignidad de la persona como valor absoluto al margen de circunstancias especiales podremos evitar la muerte de sujetos que no quieren, en absoluto, morir.

Publicado por mario.web @ 9:22
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