Lunes, 28 de marzo de 2011

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Autor: Antonio Modernell Mateus

La puerta de metal es un muro infranqueable hasta las 12:00 horas. Cerca de 300 personas cuentan los minutos. Esperan que el l?mite corredizo se desplace sobre el eje de ruedas y la voz femenina les d? luz verde para entrar.

Sucede cada lunes y jueves, a la misma hora. Para ellos y ellas, los indigentes que forman fila sobre la calle Bol?var ante la puerta del Convento de San Carlos, el port?n que se abre es la se?al de que por lo menos ese d?a tendr?n un almuerzo seguro.

En el interior, las postulantes y las monjas de la orden de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul multiplican sus esfuerzos. Es lunes y en la cocina hay siete j?venes en la labor. Dan los ?ltimos toques a una sopa de pollo con verduras que alimentar? a cargadores de los mercados de la zona, a desempleados, a madres con filas de ni?os con hambre, a mendigos, a alcoh?licos, a ancianos abandonados...

Cuando se despeja la entrada, desfila bajo el umbral un tropel de personas vestidas pobremente. Una religiosa los hace entrar por turnos. As?, los cinco primeros entran encabezados por un anciano, vestido con un terno celeste, desgastado, arregla su cabello con una peinilla de pl?stico, mientras repite las oraciones y asiente ante las palabras de otra religiosa.

El programa "Sopa Solidaria" naci? hace un a?o, explica Sor Carmen Pati?o, superiora del Convento. Es parte de los planes de asistencia social que esta orden lleva adelante en hospitales, albergues, ancianatos. "Los lunes y los jueves, les damos un plato y un pan a alrededor de 300 personas muy pobres".

?El men?? "Depende. Si ese d?a alguien nos trae verduras, ser? sopa de legumbres. Sin nos dan fideos, ser? de fideos. Gracias a Dios, hasta ahora ni un solo d?a ha faltado la carne". S? han faltado raciones para los que quieren. un segundo plato. "Cuando ha venido m?s gente, nos ha tocado mandar a traer la sopa del almuerzo del convento".

La primera vez, hace un a?o, llegaron 40 personas, recuerda Piedad Mu?oz de Mena, una de las voluntarias del grupo Medalla Milagrosa, que coordina el programa. Las alacenas se nutren de donaciones regulares y espor?dicas. "Una marisquer?a aporta todas las semanas. Otro se?or que una vez pas? y vio a la gente esperando, regala arroz. Alguien que una vez ley? sobre el programa, nos mand? 500 d?lares", dice Pati?o.

El Jueves Santo, hubo fanesca. "No ten?a todo, pero s? un mont?n de habas, que le gan? en una apuesta a una hermana que tiene familia en el campo". En otra ocasi?n, alguien que cre?a que un dinero que obtuvo "era del demonio", decidi? donarlo al programa. "Traiga no m?s, de qui?n quiera que sea", fue la respuesta de la madre.

Los beneficiarios son agradecidos. "Dios le pague", "Dios le multiplique", "Dios le d? m?s": las f?rmulas para reconocer la labor de las religiosas son incontables. Sacarse el sombrero y sonre?r en silencio es la m?s sencilla.

Hermanas de la Caridad
[email protected]
tel?fono: 2282996
Direcci?n: Calle Bol?var 642,
Quito, Ecuador


Publicado por mario.web @ 9:49
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