Lunes, 28 de marzo de 2011
Su vida se uni? a Jes?s-Eucarist?a, beatificada.
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Anna Katharina Emmerick
Anna Katharina Emmerick

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 3 octubre 2004 (ZENIT.org).- Este domingo, a pocos d?as del inicio del A?o de la Eucarist?a, Juan Pablo II ha beatificado a Anna Katharina Emmerick, religiosa agustina de origen alem?n que, estigmatizada, vivi? el misterio de la Pasi?n de Cristo, desarroll? un fecundo apostolado desde su invalidez f?sica y lleg? a vivir s?lo de la Eucarist?a.

El 8 de septiembre de 1774, en una humilde granja del pueblo de Flamske, en Coesfeld, cerca de D?lmen --di?cesis de M?nster (Westfalia), al noroeste de Alemania--, fue bautizada, el mismo d?a de su nacimiento, Anna Katharina Emmerick. Ten?a nueve hermanos.

Desde los cuatro a?os de edad tuvo frecuentes visiones de la historia de la Salvaci?n. Tras muchas dificultades causadas por la pobreza de la familia y su oposici?n a que eligiera la vida religiosa, ingres? en 1802 --a los 28 a?os de edad? entre las Can?nigas regulares de San Agust?n, en el monasterio de Agnetenberg, en D?lmen.

El a?o siguiente hizo el voto mon?stico. Con ah?nco participaba en la vida de la comunidad, si bien ?la vida claustral fue bastante dura? porque las otras ?can?nigas no dejaban de subrayar su baja condici?n social? y por su salud, ?que comenz? a declinar r?pidamente?, explic? ante los micr?fonos de ?Radio Vaticana? el postulador de la causa de beatificaci?n, Andrea Ambrosi.

?Desde peque?a padec?a cierto raquitismo que entre las paredes del convento se acentu? tanto que durante a?os permaneci? en cama?, record?. De hecho, la biograf?a difundida por la Santa Sede se?ala los grandes dolores que ten?a Anna Katharina Emmerick.

Suprimido el convento de Agnetenburg en 1811 por parte de las autoridades como consecuencia de la secularizaci?n, la futura beata tambi?n se vio obligada a abandonar el lugar.

Un sacerdote refugiado de Francia, el padre Lambert, que viv?a en D?lmen, la recibi? como ama de la casa. Desde 1813 en adelante la enfermedad la oblig? a la inmovilidad, as? que su hermana menor Gertrud pas? a cuidar de la casa.

?A partir del final de 1812, desde el momento en que en ella ya se manifestaban los dones sobrenaturales, se a?adi? aquel fen?meno? constituido por ?la aparici?n de los estigmas?, relat? el postulador.

?Al principio hizo de todo para ocultarlos, pero despu?s el caso fue conocido y toda la gente quer?a verla, pero no s?lo por el hecho externo de los estigmas, sino tambi?n por su gran bondad y por un don que ten?a, que era el de penetrar las almas que m?s sufr?an, las m?s laceradas, llev?ndoles la paz?, aclar? Andrea Ambrosi.

?Llev? consigo los estigmas de la Pasi?n del Se?or y recibi? carismas extraordinarios que emple? para consuelo de numerosos visitantes. Desde el lecho desarroll? un gran y fruct?fero apostolado?, constat? el prefecto de la Congregaci?n de las Causas de los Santos, el cardenal Jos? Saraiva Martins, al leer el pasado julio el decreto de reconocimiento del milagro ?que abri? las puertas a la canonizaci?n de Emmerick-- ante Juan Pablo II.

Desde aquel mismo a?o Anna Katharina Emmerick tampoco tuvo m?s alimento que la Comuni?n, y pas? por tres exhaustivas investigaciones de la di?cesis, la polic?a bonapartista y las autoridades.

Los ?ltimos a?os de su vida vivi? d?a a d?a la predicaci?n y la Pasi?n de Jes?s. El lunes 9 de febrero de 1824 muri? consumada por las enfermedades y las penitencias.

Anna Katharina Emmerick ?viv?a en perfecta sinton?a con el misterio de la vida, pasi?n y muerte de Jes?s ?prosigue el postulador--. Sus estigmas son el testimonio clar?simo de su uni?n existencial con Jes?s?.

?Su disponibilidad al sufrimiento no ten?a otro fundamento que su amor hacia el Crucifijo y su preocupaci?n por el pr?jimo?, recalca.

Anna Katharina Emmerick, exclaustrada por la invasi?n napole?nica, inv?lida y estigmatizada, trat? de describir en su dialecto bajo alem?n las visiones cotidianas de lo sobrenatural que ella misma encontraba indecibles.

Un notable escritor alem?n, Clemens Brentano, al tener noticia de ello, conoci? a la monja, se convirti? y permaneci? al pi? de la cama de la enferma copiando los relatos de la vidente desde 1818 a 1824.

Fruto de esta labor es ?La amarga Pasi?n de Nuestro Se?or Jesucristo?, un libro que represent? un acontecimiento mundial. Brentano muri? dejando inacabadas las visiones de la ?Vida de Mar?a?. En lo sucesivo, distintos especialistas editaron los ?Diarios? y compilaron, cada uno a su modo, las visiones sobre la Iglesia, el Antiguo Testamento, la Vida p?blica de Jes?s y la Iglesia naciente.

Poco tiempo despu?s de la muerte de la m?stica alemana, en la di?cesis de M?nster ?estaba tan viva su fama de santidad que entre toda la poblaci?n y tambi?n entre el clero se dio un vivo deseo de promover su causa de beatificaci?n?, explica el postulador Andrea Ambrosi.

Surgieron entonces dificultades: por los dif?ciles momentos hist?ricos y religiosos que atravesaba entonces Alemania, pero tambi?n por la falta de claridad de los escritos de la religiosa, textos ?incluso en el l?mite de un catolicismo poco ?ortodoxo??, motivo por el cual el entonces Santo Oficio intervino varias veces para bloquear la causa y pedir nuevos pareceres de te?logos, a?ade Ambrosi.

Desde el momento en que se descubrieron ?manipulaciones? de Brentano en las revelaciones de Emmerick, ?la causa emprendi? un camino m?s veloz?, aclara el postulador.

Declarada Venerable a finales del siglo XIX, su proceso de beatificaci?n se reanud? en 1972. En 2001 se declar? la heroicidad de sus virtudes.

?La vida de Anna Katharina Emmerick est? caracterizada por una profunda uni?n con Cristo?, adem?s de que ten?a una ?ardiente? devoci?n a la Virgen Mar?a, subraya la Santa Sede en la biograf?a que ofrece.

?Servir a la obra de la salvaci?n por medio de la fe y del amor? es el aspecto en que la futura beata puede servir de modelo a los fieles de hoy, concluye.


Publicado por mario.web @ 19:47
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