Lunes, 28 de marzo de 2011
El objeto, la intenci?n y las circunstancias forman las ?fuentes? o elementos constitutivos de la moralidad de los actos humanos.
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Las fuentes de la moralidad
Las fuentes de la moralidad
La moralidad de los actos humanos depende:

  • del objeto elegido;
  • del fin que se busca o la intenci?n;
  • de las circunstancias de la acci?n.

    El objeto, la intenci?n y las circunstancias forman las ?fuentes? o elementos constitutivos de la moralidad de los actos humanos.

    El objeto elegido es un bien hacia el cual tiende deliberadamente la voluntad. Es la materia de un acto humano. El objeto elegido especifica moralmente el acto del querer, seg?n que la raz?n lo reconozca y lo juzgue conforme o no conforme al bien verdadero. Las reglas objetivas de la moralidad enuncian el orden racional del bien y del mal, atestiguado por la conciencia.

    Frente al objeto, la intenci?n se sit?a del lado del sujeto que act?a. La intenci?n, por estar ligada a la fuente voluntaria de la acci?n y por determinarla en raz?n del fin, es un elemento esencial en la calificaci?n moral de la acci?n.

    El fin es el t?rmino primero de la intenci?n y designa el objetivo buscado en la acci?n. La intenci?n es un movimiento de la voluntad hacia un fin; mira al t?rmino del obrar. Apunta al bien esperado de la acci?n emprendida. No se limita a la direcci?n de cada una de nuestras acciones tomadas aisladamente, sino que puede tambi?n ordenar varias acciones hacia un mismo objetivo; puede orientar toda la vida hacia el fin ?ltimo. Por ejemplo, un servicio que se hace a alguien tiene por fin ayudar al pr?jimo, pero puede estar inspirado al mismo tiempo por el amor de Dios como fin ?ltimo de todas nuestras acciones. Una misma acci?n puede, pues, estar inspirada por varias intenciones como hacer un servicio para obtener un favor o para satisfacer la vanidad.

    Una intenci?n buena (por ejemplo: ayudar al pr?jimo) no hace ni bueno ni justo un comportamiento en s? mismo desordenado (como la mentira y la maledicencia). El fin no justifica los medios. As?,.no se puede justificar la condena de un inocente como un medio leg?timo para salvar al pueblo. Por el contrario, una intenci?n mala sobrea?adida (como la vanagloria) convierte en malo un acto que, de suyo, puede ser bueno (como la limosna).

    Las circunstancias, comprendidas en ellas las consecuencias, son los elementos secundarios de un acto moral. Contribuyen a agravar o a disminuir la bondad o la malicia moral de los actos humanos (por ejemplo, la cantidad de dinero robado). Pueden tambi?n atenuar o aumentar la responsabilidad del que obra (como actuar por miedo a la muerte). Las circunstancias no pueden de suyo modificar la calidad moral de los actos; no pueden hacer ni buena ni justa una acci?n que de suyo es mala.

  • Publicado por mario.web @ 20:14
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