Lunes, 28 de marzo de 2011
Exposici?n de algunas estrategias de manipulaci?n y desinformaci?n empleadas por algunos periodistas.
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Informaci?n religiosa: algunas estrategias de manipulaci?n
Informaci?n religiosa: algunas estrategias de manipulaci?n
Puede ser ?til recordar algunas estrategias de manipulaci?n, inspiradas en los procedimientos de desinformaci?n a los que alude Vladimir Volkoff en su novela "El Montaje", refiri?ndolas a la informaci?n sobre la Iglesia.

1. La contraverdad no comprobable

Este recurso de manipulaci?n informativa resulta muy eficaz porque no hay testigos. ?El p?blico no sabe nada de aquello, ni posee medios para informarse" (Volkoff). La ?nica garant?a es la honradez del informador.

A. Si los periodistas conociesen...

Un peri?dico madrile?o de difusi?n nacional ofrec?a un ejemplo de contraverdad no comprobable el 29.X.83, en una cr?nica sobre el S?nodo titulada: "Juan Pablo II rechaza un gesto reconciliador hacia los divorciados y los sacerdotes casados". Aseguraba el corresponsal en Roma: "Este gesto de reconciliaci?n con esa parte de cristianos que viven en la irregularidad fue pedido al Papa por el 75% de los miembros del S?nodo, exactamente por nueve de los 12 grupos de trabajo seg?n noticias de buena fuente (...). Pero la respuesta de Juan Pablo II ha sido negativa. M?s a?n, les ha rogado a los promotores de la iniciativa que no continuaran en esta l?nea, ya que, de este modo, dijo, ?me obligan a m? a apretar siempre el freno?. Y a?adi?: ?imag?nense si los periodistas conociesen esta petici?n de ustedes?".

B. Un ejercicio de informaci?n-ficci?n

Mart?n Descalzo alud?a al d?a siguiente en otro medio a la informaci?n de su colega con estas palabras: "Esta noticia -que ya es a priori inveros?mil para cualquiera que conozca la realidad de un S?nodo- es, adem?s, de hecho completamente falsa y el informador confunde sus deseos con los hechos. Es, por de pronto, inveros?mil que un S?nodo pida ?gestos espectaculares? (...). Y es inveros?mil la negativa del Papa porque cualquiera que conozca el funcionamiento del S?nodo sabe que ?ste ni asiste ni interviene en las votaciones de grupo y que a?n no ha expresado su opini?n sobre ninguna de las propuestas formuladas.

Pero sobre todo, es de hecho rotundamente falsa: hemos podido comprobar personalmente que tal tema no aparece en ninguna de las 200 propuestas elevadas por los 12 grupos sinodales, ni vuelve a a aparecer en las 63 conclusiones finales. (...) Mal puede haber negado el Papa lo que, de hecho, ning?n grupo sugiri?, ni pens? sugerir. La supuesta negativa es simplemente un ejercicio de informaci?n-ficci?n".

2. La mezcla verdadero-falso

La segunda f?rmula de desinformaci?n que analiza Volkoff mezcla, en dosis diversas, elementos verdaderos y falsos. "Las proporciones, evidentemente pueden variar. Los chicos de la intoxicaci?n informativa, cuando quieren derribar al adversario le dan hasta un ochenta por ciento de verdadero por veinte de falso, para que ese tanto por ciento sea precisamente el que se tome como verdadero".

A. Adulterio en el coraz?n

Un diario madrile?o (11.X.80) ofrec?a un ejemplo de este tipo en su comentario a unas declaraciones del Papa: "No s?lo -dice Juan Pablo II- cometen adulterio en el coraz?n quienes miran con ojos de deseo a una mujer ajena. Tambi?n si miran de esa manera a esa mujer que es su esposa, cometer?an el mismo adulterio en su coraz?n. Ning?n Papa, que recuerde la historia reciente, ha ido tan lejos en sus apreciaciones sobre la limpieza de mirada, exigida por la Iglesia, ni hab?a hecho tan abismales las contradicciones entre amor conyugal e instinto sexual".

B. Con parte de la letra solamente

En otro diario se comentaba, tres d?as despu?s, esta informaci?n: "El Papa no dijo, evidentemente, que ?quien mira a su propia mujer con deseo comete adulterio?. Citando la frase evang?lica (...) habl?, como lo ha venido haciendo durante casi un a?o, de la moral matrimonial y dijo: ?Tal adulterio en el coraz?n puede cometerlo tambi?n el hombre respecto a su propia mujer si la trata solamente como objeto para apagar su deseo, su instinto sexual. Esto ?ltimo, en may?sculas, no es citado por los que se rasgan las vestiduras.

De donde una defensa a ultranza de la dignidad de la mujer, que no debe ser considerada como objeto, ha pasado a convertirse en adulterio con la propia esposa para unas cuantas mentes pseudoescandalizadas que se quedan no con el esp?ritu, sino con la letra de la frase. Y encima, con parte de la letra solamente".

3. La deformaci?n de lo verdadero

La tercera f?rmula que expone Volkoff es la deformaci?n de lo verdadero: no se miente, pero el conjunto de detalles veraces que se muestran presentan los hechos de tal modo que acaban falseando su sentido.

Hace m?s de veinte a?os (14. IX.84) en una cr?nica de un gran diario sobre el viaje del Papa al Canad? todo lo que se afirmaba era sustancialmente cierto: el Papa tuvo dificultades a la hora de desabrocharse su anorak; algunas bailarinas sentadas junto a ?l se comportaron con cierta ligereza; se tropez? al salir y durmi? en la misma cama que hab?a utilizado Isabel II.

Pero el sentido de la visita papal quedaba desfigurado porque el cronista se hab?a limitado a relatar s?lo esos hechos irrelevantes. La selecci?n de datos delataba un deseo de informaci?n veraz, o -como sucede en este caso- de deformaci?n.

4. La modificaci?n del contexto

El cuarto artificio que se?ala Volkoff consiste en la modificaci?n del contexto. TVE ofreci? abundantes ejemplos hace a?os de este procedimiento en los cap?tulos dedicados a la vida de la Iglesia espa?ola en el programa de 22 cap?tulos "Espa?a, historia inmediata". Las sucesivas emisiones provocaron un alud de cartas de protesta en los peri?dicos de todo el pa?s, que pon?an en tela de juicio las declaraciones del director, que afirmaba: "hemos procurado no ser sectarios".

Los procedimientos usados para modificar el contexto fueron de diverso tipo. Uno fueron de car?cter musical: las im?genes de unos condenados a trabajos forzados iban acompa?adas por la melod?a del "Cantemos al Amor de los Amores". En otros casos, las im?genes se ?ambientaban? con tonadillas anticlericales, que daban un tono ir?nico a los hechos.

Otros procedimientos eran estrictamente visuales: mediante im?genes anacr?nicas se ridiculizaba la confesi?n y se compon?a la imagen de una Iglesia retr?grada, autoritaria, enemiga de la libertad, etc.

El resto de los procedimientos eran de car?cter personal. Los testimonios eran manipulados seg?n las exigencias del gui?n ideol?gico. Al recortarlos, adquir?an un nuevo sentido, no deseado por el autor. Muchos sucesos hist?ricos acababan desfigurados junto a an?cdotas personales irrelevantes que se magnificaban y elevaban a la categor?a de acontecimientos.

Aunque el director -con un procedimiento similar de negar lo evidente, que se utiliz? en el lanzamiento de la pel?cula Mar adentro- declar? que hab?an procurado "no ofender a nadie", la serie suscit? protestas desde los frentes m?s diversos y consigui? un raro consenso: se pusieron de acuerdo en la repulsa desde la Confederaci?n Nacional de Excombatientes, hasta un antiguo guerrillero antifranquista que denunciaba la manipulaci?n de su testimonio.

5. La difuminaci?n

El quinto procedimiento es el de la difuminaci?n. Consiste en ahogar los hechos verdaderos en una masa de suposiciones. Tiene muchas variantes. Un antiguo editorial de un diario madrile?o del 1.XII.79 constituye un buen ejemplo: la cuesti?n central -la calificaci?n ?tica del aborto- acaba difuminada en el texto, ya que el editorialista, juega con un elemento que nada tiene que ver: la aspiraci?n de Espa?a a integrarse en la CEE.

Se le?a: "A la vista de la legislaci?n francesa y de la normativa m?s permisiva de otros pa?ses europeos, aquellos de nuestros compatriotas que no vacilan en calificar de criminales y monstruos sin entra?as tanto a quienes practican el aborto por razones terape?ticas (...) como a quienes no exigen su procesamiento y encarcelamiento, deben plantearse unas cuantas preguntas: ?es Europa un continente gobernado y habitado por asesinos? ?qu? sentido tiene la aspiraci?n espa?ola a integrarse en una comunidad que ha consagrado entre sus principios el crimen?"

El razonamiento no parece tener consistencia: Espa?a antes de incorporarse a la CEE ya formaba parte de la ONU y no supone ninguna traici?n a los propios principios, sino una exigencia de la convivencia internacional, el que un pa?s se al?e con otros de concepciones diversas a las suyas para fines econ?micos o pol?ticos.

En otra revista de esa misma ?poca (16.3.87, n? 253) se encuentra otro ejemplo de este procedimiento, en el art?culo: "De c?mo la Iglesia politiza el Evangelio". El autor hac?a referencia a diversas actitudes que se daban en el interior de la Iglesia y, dando a todas igual carta de naturaleza, concluye que el Papa "utiliza el Evangelio para medir el compromiso cristiano con dos varas distintas".

El efecto confusi?n resultamuy eficaz en este caso, porque otorga la misma autoridad al magisterio del Papa que a las declaraciones -estrictamente personales- de un comentarista de la Radio Vaticana, que, seg?n este periodista, ensalzaba a un terrorista.

Una variante de este procedimiento es la que Volkoff denomina verdades seleccionadas. Con motivo de una manifestaci?n en defensa de la libertad de ense?anza a la que asistieron 10.000 personas, una fotograf?a en primera p?gina de un peri?dico (17.XII.83) mostraba una calle medio vac?a, una monja anciana y una chica joven que exhib?a una carpeta con una pegatina en primer plano: "teresianas". La fotograf?a seleccionada ejerc?a eficazmente la funci?n contrainformativa.

6. El comentario apoyado

El sexto m?todo es el comentario apoyado que se sirve de un caso particular como punto de referencia universal, seg?n el principio "ab uno omnes". Consiste en extrapolar unhecho concreto y generalizar: el programa de TVE "Espa?a historia inmediata" ofreci? numerosos ejemplos de este tipo.

Una columnista, al comentar un debate televisivo, precisaba: "que haya un cura fraudulento y marrullero no indica que la Iglesia entera est? podrida", pero ?sa era precisamente la impresi?n que se desprend?a tras la lectura de su columna. "Me refiero a los curas, a la Iglesia oficial, a los obispos.

Ah? estaban todos, tan elegantes ellos en la austera negrura de sus ropas, repartiendo lecciones magistrales sobre los intr?ngulis del alma. Lo cual se supone que es su tema. Porque se pasan la vida sacando sus principios a pasear y toc?ndonos las ?ticas a los dem?s mortales. Ah? estaban en fin, escandalizados una vez m?s por lo muy mal que nos portamos los seglares.

Eso s?, a?n estoy esperando que estos profesionales del escr?pulo se escrupulen as? de escrupulosamente con asuntos de ?ndole eclesi?stica: con el caso Marcinkus, por ejemplo. Pero nada: estas minucias interiores no parecen tiznar sus impert?rritas conciencias".

Una Nota del Consejo Presbiteral de la Di?cesis de Orense protestaba en este mismo sentido contra una informaci?n escandalosa aparecida en una revista con contenido pornogr?fico (11.IX.1987): "En una sociedad que se precia de pluralista, democr?tica y tolerante, no se comprende que algunas personas y medios de expresi?n -dec?a la Nota- pretendan presentar una imagen denigrante del conjunto de los sacerdotes de esta di?cesis a partir de algunos casos aislados. Sobre todo cuando esos mismos casos, que somos los primeros en lamentar, son a menudo medias verdades, desfiguradas y desorbitadas con clara intenci?n denigratoria".

7. La Ilustraci?n

La s?ptima astucia, que Volkoff denomina ilustraci?n, es una variante a la inversa de la anterior. Se procede en este caso de lo general a lo particular.

As?, cuando Vaticano incorpor? los nuevos m?todos inform?ticos en sus sistemas de trabajo, algunos comentaristas vieron en esa medida nuevos instrumentos de control. "El Vaticano controlar? a los ?te?logos de la liberaci?n?? afirmaba en titulares un peri?dico espa?ol (21.VI.87). "El ordenador, que recoger? todos los datos sobre la Iglesia latinoamericana, empezar? a funcionar dentro de dos a?os. (...) ser? costeado por los obispos alemanes, poco amigos de la teolog?a de la liberaci?n, que donar?n con este fin, tres millones de d?lares al Consejo Episcopal de Am?rica Latina (Celam). El fichero almacenar? adem?s, todos los datos personales de cada uno de dichos te?logos, todas sus obras publicadas e incluso el n?mero de asistentes a cada una de las conferencias".

8. La generalizaci?n

La octava t?ctica consiste en la generalizaci?n: se dan datos difuminados y dispersos que crean una atm?sfera de confusi?n. En el editorial del 9.III.87 en torno al Documento de la Santa Sede sobre Bio?tica, un peri?dico de alcance nacional invocaba unas declaraciones del Papa en Australia, present?ndolas como opuestas al documento pontificio; para concluir que con ese Documento es la Congregaci?n para la doctrina de la Fe la que "dise?a nuevos, muchos y modernos pecados".

9. Partes desiguales

El noveno procedimiento -de las partes desiguales- consiste en convertir un fen?meno de escasa relevancia en un hecho decisivo.

Un ejemplo de esto lo encontramos en la visita de Juan Pablo II a Chile en abril de 1987. En la prensa espa?ola se dio una doble informaci?n: la de los que valoraban la dimensi?n espec?fica -pastoral- del viaje y los que buscaban cualquier an?cdota -por ejemplo, una aparici?n fugaz en un balc?n- para presentar al pont?fice como un defensor de la dictadura de Pinochet.

Un corresponsal magnificaba (3.IV.87) la presencia del Papa en un balc?n. Unos medios resaltaban: ?Juan Pablo II pide que la democracia vuelva lo antes posible a Chile?, mientras que el corresponsal insist?a, por lo del balc?n: ?El Papa rompe el protocolo a favor de Pinochet?.

Dentro de este procedimiento se puede incluir el uso de las declaraciones de unas cuantas celebridades informativas para dar una sensaci?n de generalizaci?n de un fen?meno.

10. Partes iguales

La ?ltima t?cnica es la de las partes iguales. Vladimir Volkoff explicaba esta t?cnica relacion?ndola con el adulterio: "Encargan ustedes a un profesor universitario polemista competente, querido del p?blico, una defensa de los amantes en cincuenta l?neas y piden a un tonto de pueblo una defensa de los mismos amantes, tambi?n de cincuenta l?neas, lo cual establece su imparcialidad".

Publicado por mario.web @ 20:17
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