Lunes, 28 de marzo de 2011
Documento elaborado por FEDEPADRE para ofrecer consejos sobre el uso de la televisi?n al servicio de la persona.
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27 Consejos para ver la Televisi?n
27 Consejos para ver la Televisi?n
Reproducimos a continuaci?n un documento que consideramos de sumo inter?s: la lectura de los 27 consejos nos hace reflexionar sobre el uso de la televisi?n. Si los seguimos, lograremos que la televisi?n est? a nuestro servicio y no ser esclavos de ese medio de comunicaci?n

El documento ha sido elaborado por FEDEPADRE, asociaci?n que re?ne a 150 mil familias chilenas



Una responsabilidad importante de los padres


1. Los padres debemos ense?ar a nuestros hijos, tanto a ver espacios televisivos enriquecedores, como a no ver aquellos que puedan ser inconvenientes o que puedan afectarlos en su desarrollo integral como personas. Si los padres no ense?amos a ver televisi?n a nuestros hijos, ?qui?n lo har? por nosotros?

2. Podemos ense?ar a los hijos a que no hay que ?ver televisi?n?, sino que ver programas de televisi?n. As? podremos desarrollar la capacidad de selecci?n y de discriminaci?n, que los habilitar? para ver aquello que nos conviene y no mirar aquello que no nos conviene ver. Debemos preguntar a nuestros hijos ?Qu? programa quieren ver?, en lugar de ?Quieren ver televisi?n?. No olvidemos que la televisi?n utilizada con el criterio de ayudar a la educaci?n de los hijos puede ser una herramienta muy eficaz.

3. Para crear un criterio de selecci?n al momento de ver televisi?n, es preciso evitar tener prendida la televisi?n cuando no hay nadie viendo un programa determinado. Siempre es positivo preguntarse: ?Es necesario que en este momento est? prendido el televisor?. Cuantas veces la televisi?n permanece horas funcionando sin que nadie est? realmente viendo un programa determinado. Si la apagamos, cuando no es necesario que est? prendida, no solo ahorramos energ?a y dinero, sino que lo m?s importante, ganamos silencio y tiempo para nosotros mismos y para la familia.

Para que no se imponga el capricho del momento


4. Un buen modo de afirmar las ideas anteriores, es no tener a mano el control remoto. El ?zapping?, o la costumbre de cambiar permanentemente de canal de televisi?n, es contrario al criterio de selecci?n que debemos desarrollar en nuestros hijos. Por otro lado, ?la lucha? por el control remoto muchas veces es injusta e inconveniente, ?no ser?a preferible acordar de antemano el programa que queremos ver, para no ser esclavos del control remoto, que nos lleva por un vagabundeo interminable que no permite concentrarse ni entender ning?n programa?. Si el ?zapping? con el control remoto es inevitable, por que se est? buscando qu? ver, al menos es conveniente ense?ar que todos tienen derecho a opini?n, y que la selecci?n del programa no es monopolio del mayor, el m?s fuerte o el due?o de la televisi?n, para as? ense?arles a respetar los derechos y los gustos de cada uno de los miembros de la familia.

5. No es conveniente que nuestros hijos tengan un aparato de televisi?n en su habitaci?n. Esta costumbre incentiva el aislamiento de nuestros hijos, provoca una adicci?n a la televisi?n y es contrario a la vida de familia. Tengamos presente que una adicci?n desordenada a la televisi?n impide el juego de nuestros hijos, el crecimiento de su creatividad y afecta inevitablemente la convivencia familiar.

6. Es siempre conveniente tener un horario preestablecido para ver programas de televisi?n. Como todas las cosas, la televisi?n tiene ?su lugar? en la vida familiar, junto a otras actividades. En este punto debemos tomar conciencia que nuestro d?a s?lo tiene 24 horas, y si le restamos el tiempo en que dormimos y trabajamos o estudiamos ?cu?nto tiempo libre nos queda?. ?Es necesario dedicar el escaso tiempo libre que tenemos s?lo a la televisi?n?. ?Donde queda el tiempo para el juego, la amistad, la cultura, la imaginaci?n y la convivencia familiar!

Cu?ndo no conviene


7. No usemos la televisi?n como una ?ni?era electr?nica?, dado que ella no cuida verdaderamente a nuestros hijos, especialmente si los dejamos ver ?lo que est?n dando?. Recordemos que la televisi?n, no puede dar cari?o, ni es capaz de advertir a los ni?os de un eventual peligro. Cuando ambos padres trabajan, este criterio es especialmente importante.

8. No tengamos prendida la televisi?n cuando almorcemos o comamos en familia. Cuando se est? juntos en familia, durante las comidas, toda nuestra atenci?n debemos ponerla en compartir con nuestros hijos y c?nyuge, cuidando ese verdadero tesoro que es estar juntos y con tiempo para conversar y conocernos mejor. No arruinemos o desperdiciemos los mejores momentos en familia ?metiendo al medio? una intrusa como invitada principal, que obliga a ser vista y escuchada.

Con los hijos para que aprendan a enjuiciar


9. La capacidad de imitaci?n que tiene el ni?o debemos orientarla hacia el conocimiento de personajes reales y ejemplares, por ejemplo deportistas, hombres ilustres, h?roes de nuestra historia, personas destacadas en la ayuda a los dem?s, poetas, etc?tera, y no hacia ?h?roes imaginarios?, ?monstruos?, o personajes inexistentes. De esta forma, pondremos a su alcance las vidas de personas que han pasado haciendo el bien, y que merecen ser imitadas.

10. Los padres debemos tratar de acompa?ar a nuestros hijos a ver televisi?n. De esta forma podremos conocer verdaderamente los contenidos de los programas para tener juicios m?s apropiados al momento de emitir nuestra opini?n sobre la televisi?n. Mirando televisi?n con ellos nos podremos dar cuenta de sus gustos o preferencias, y los efectos que los distintos programas pueden producir en cada uno de ellos.

11. Echarle la culpa a la televisi?n es la salida f?cil. No conviene que los padres renunciemos a la posibilidad de que en la casa se vea siempre buena televisi?n, teniendo presente que en la programaci?n de la televisi?n, si buscamos, podremos encontrar casi siempre buenos programas, y que nos corresponde a nosotros el deber y la responsabilidad de ser los principales formadores de nuestros hijos.

Ir por delante para seleccionar con criterio


12. La experiencia demuestra que no es conveniente que los ni?os y j?venes puedan ver el programa que se les antoje, sobre todo los m?s peque?os. Tampoco conviene dar por sentado que todos los programas llamados infantiles o de dibujos animados tienen un contenido adecuado para su edad.

13. Los padres debemos informarnos del contenido de los programas de televisi?n. Cualquier espacio que incluya sexualidad, violencia, maldad, permisividad, delincuencia, racismo, etc?tera, no es apto para ni?os. Y los padres deben saberlo, y evitar que sus hijos los vean. Para lograr esto, se pueden consultar las gu?as de calificaci?n de la programaci?n de la televisi?n que se publican a instancias del Ministerio de Educaci?n, del Consejo Nacional de la Televisi?n, y en revistas especializadas de educaci?n de los hijos, como por ejemplo Hacer Familia o Educar.

14. Una vez informados del contenido de los programas de televisi?n respetemos la se?alizaci?n de los programas infantiles: - para todo ni?o; - para ni?os mayores de 7 a?os; y para ni?os mayores de 12 a?os, establecida por los canales de televisi?n, y difundida tanto por el Ministerio de Educaci?n como por el Consejo Nacional de Televisi?n, para el cuidado de los ni?os.

15. Hay que tener presente que los hijos deben aprender valores antes que nada en el ?mbito de la familia. Cuidemos de explicar a nuestros hijos que los principios e ideales de los h?roes o hero?nas de la televisi?n son la mayor?a de las veces son dif?ciles de aplicar en la vida diaria, donde a diferencia de la televisi?n, cada acto tiene un costo y una consecuencia positiva o negativa para ellos mismos.

Las alternativas son imprescindibles


16. Con imaginaci?n y creatividad los padres de familia podemos esforzarnos en buscar alternativas a la televisi?n, fomentando el deporte, las visitas a museos y parques naturales, las sesiones de teatro, la proyecci?n de videos, las conversaciones familiares, las pr?cticas de acciones solidarias a favor de los dem?s, etc?tera.

17. La ?cultura de la imagen? debe llegar a los ni?os por medios que no sea exclusivamente la televisi?n. Ense??mosles a nuestros hijos que fuera de la pantalla existen los paisajes, las puestas de sol, los jardines, los museos y exposiciones, los libros, etc?tera, que son infinitamente m?s bonitos y reales que lo que puedan ver en la televisi?n. En este mundo hay tanto que ver y que mirar, pero, es necesario que como padres lideremos este esfuerzo, no perdiendo la capacidad de admiraci?n, para que nuestros ni?os sigan nuestro ejemplo.

Educar en los criterios v?lidos y comprobar


18. Inevitablemente, y no obstante nuestros esfuerzos, habr? contenidos televisivos contrarios a nuestros valores, que nos parezcan inconvenientes o negativos para nosotros o nuestros hijos. Por ello fomentemos en familia el an?lisis cr?tico del contenido de los programas de la televisi?n. Para eso, acostumbremos a nuestros hijos a saber ver y distinguir lo bueno y lo malo que pueda contener un determinado programa de televisi?n.

19. Los padres tenemos que fomentar que los programas sean analizados y materia de conversaci?n en reuniones de familia, por ejemplo en las comidas. Esto no solo enriquece la comunicaci?n familiar, sino que es una excelente manera de conocer y dar un apoyo concreto a la educaci?n de los valores de nuestros hijos.

20. Las familias, de a poco, pueden crear una videoteca con pel?culas y documentales de inter?s para los ni?os, que contengan temas variados y entretenidos. Esta pr?ctica no solo fomentar? el gusto por la cultura y la entretenci?n en familia, sino que les servir? para ir creando un criterio selectivo al momento de ver televisi?n.

21. Algunos comerciales pueden ser tan peligrosos como los malos programas de televisi?n. Los padres debemos estar muy atentos para que la televisi?n no convierta a nuestros hijos en personas superficiales o consumidoras de todo lo que se anuncia. La gran oferta de bienes que existe en la televisi?n puede ayudarnos a educar a nuestros hijos en un ?consumo inteligente?, basado en la satisfacci?n de las reales necesidades, mas que la de los gustos. Nunca hay que hacer caso de la publicidad de juegos que inciten a la violencia, a la discriminaci?n, y al racismo.

Pues afecta mucho en el desarrollo


22. Los padres de familia, tenemos el derecho y el deber de iniciar a nuestros hijos en una positiva y prudente educaci?n sexual, que evite que una imagen distorsionada del amor humano y del sexo les sea trasmitida a trav?s de cualquier medio, y en particular los programas o avisos de la televisi?n.

23. No podemos dejar que nuestros hijos vean televisi?n de mala calidad. Si estos programas de televisi?n son vistos por nuestros hijos, confundir?n la realidad con la ficci?n, se desorientar?n y equivocar?n al comprender y valorar el sentido de la vida. Transigir con la mala calidad de aquellos programas de televisi?n inadecuados para los ni?os, dejando que los vean, equivale a hacerse c?mplice de lo que sabemos distorsiona los valores que le servir?n de fundamento para el resto de su vida, y atenta contra los derechos de la infancia.

Medio formativo no premio o castigo


24. Hay que evitar a toda costa que el ver o no ver televisi?n se convierta para los ni?os en un premio o castigo.

25. Los padres de familia podemos organizarnos para exigir una televisi?n de calidad, especialmente en horarios infantiles. Las actitudes groseras, los h?bitos y comportamientos antisociales, las obscenidades del lenguaje, la p?rdida del sentido de la autoridad, la vulgaridad y la frivolidad, la apolog?a subliminal o directa de conductas reprochables, la discriminaci?n de la mujer o su utilizaci?n como objeto sexual y cualquier menosprecio a la vida humana, deben ser erradicados, especialmente de los espacios que tengan a los ni?os como destinatarios.

Puede ser un buen medio pero trabajando


26. Ante una programaci?n infantil con baja, discutible y reprobable calidad, los padres de familia tenemos la ineludible responsabilidad de poner en marcha una cr?tica constructiva, ejerciendo as? nuestros derechos ciudadanos. Asimismo, y como contrapartida al esfuerzo realizado por muchos de quienes trabajan en el ?mbito de la televisi?n, es conveniente incentivar una buena televisi?n, resaltando y difundiendo entre nuestros amigos los buenos programas de televisi?n.

27. El ejemplo es la herramienta m?s eficaz que tenemos los padres en nuestras manos. Si vemos mucha televisi?n, o postergamos nuestros deberes o actividades familiares o recreativas con nuestros hijos por ver televisi?n, o vemos televisi?n de mala calidad, ?con qu? criterio vamos a evitar que nuestros hijos vean aquellos programas negativos para ellos?



Pedro P?rez de la Blanca
http://www.piensaunpoco.com/
Tomado de Valores Humanos Nro 13

Publicado por mario.web @ 20:21
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