S?bado, 16 de abril de 2011
Rolando Medeiros, Vicepresidente de USEC nos presenta este dilema ?tico y algunas claves para distinguir el bien del mal.
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?Cu?nto mal debemos tolerar?
?Cu?nto mal debemos tolerar?
Utilizaci?n de informaci?n privilegiada, confusi?n de lealtades internas, compromisos de palabras, peticiones de confidencialidad, relaciones interpersonales l?mites con clientes, son parte peque?a de los cotidianos dilemas ?ticos que nos enfrentamos d?a a d?a en el ejercicio de nuestros cargos al interior de las empresas.

Estas decisiones dif?ciles, que cruzan transversalmente el ejercicio diario de una empresa y que marcan tanto a directivos como trabajadores, determinan el sello de una compa??a y cr?anlo o no, influyen soterradamente en la formaci?n de una cultura organizacional sana, un clima interno favorable o no a la corrupci?n, e indirectamente determinan la productividad, proyectando una imagen acorde con las pr?cticas internas.

Si bien esta afirmaci?n parece coherente, hace pocos a?os no era materia de estudios acad?micos ni fruto de seminarios. Las buenas pr?cticas empresariales se fundaban m?s bien en una intuici?n, que en muchos casos ten?a m?s que ver con convicciones personales de los due?os o dirigentes de empresas, que con una estrategia empresarial.

Y aunque algunos autores sostienen que no es posible influir en la cultura de una empresa ya que es producto de las interacciones entre individuos libres, la creencia moderna es que los empresarios s? pueden efectivamente promover y sostener deliberadamente una cultura en particular.

Esta ?tica empresarial pasa por la opci?n conciente de los l?deres y de los trabajadores por no transgredir valores corporativos y personales. Sin embargo, aunque es racional y coherente pensar que la rectitud moral nos librar?a de una serie de efectos secundarios, el d?a a d?a no resulta tan sencillo y surgen preguntas tales como: ?d?nde est? el l?mite de lo aceptable para la ?tica?; ?cu?nto mal debemos tolerar?

La ?tica es una ciencia eminentemente pr?ctica y est? presente en toda acci?n del ser humano. No es para predicarla sino para practicarla. Si no se es ?tico, no se puede ser un buen directivo y dirigir una empresa es dirigir hombres para la acci?n.

Por eso un equipo humano que posee un comportamiento ?tico se destaca, no porque conozcan la teor?a, sino porque tienen la pr?ctica de las virtudes, es decir, dan cuenta de c?mo hay que tomar las decisiones para que ?stas sean no s?lo econ?micamente eficaces, sino tambi?n socialmente constructivas y sobre todo, ?ticamente correctas. M?s a?n, no hay decisiones ?ticas. Hay decisiones.

Cuando se presenta un dilema ?tico significa que hay un problema a resolver. Toda acci?n tiene un efecto bueno y uno malo. La clave de la ?tica no es c?mo hacer el bien y evitar el mal, sino c?mo elegir entre dos bienes. Puesto de otra manera, hasta qu? punto los males que ocasiona nuestra decisi?n son tolerables. Si hay que elegir entre dos alternativas se debe siempre elegir aquella cuyas consecuencias negativas -de no poder ser evitadas- sean las menos posibles.

Visto de esta forma, la ?tica no es la guinda de la torta a las empresas con ?xito. Es otra manera de hacer la torta. Quien es ?tico sabe como hacerlo, y al final tendr? una buena torta: una buena empresa que toma decisiones correctas, que gana dinero y que mantiene su unidad y cohesi?n interna.

Publicado por mario.web @ 18:08
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