S?bado, 16 de abril de 2011
De una alocuci?n del papa P?o XII a los reci?n casados. (Discursos y radiomensajes, 11 de marzo de 1942: 3, 385-390)
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La esposa es el sol de la familia
La esposa es el sol de la familia
La esposa viene a ser como el sol que ilumina a la familia. O?d lo que de ella dice la sagrada Escritura:s?bado VI - 223

Mujer hermosa deleita al marido; mujer modesta duplica su encanto. El sol brilla en el cielo del Se?or, la mujer bella en su casa bien arreglada.

S?, la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegaci?n, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno a s? luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los c?nyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a s? mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intenci?n, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del coraz?n; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegr?as; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad respeto, semejante al sol que con sus albores alegra la nebulosa ma?ana, y dora las nubes con los rayos de su ocaso.

La esposa es el sol de la familia con la claridad de su mirada y con el fuego de su palabra; mirada y palabra que penetran dulcemente en el alma, la vencen y enter?necen y alzan fuera del tumulto de las pasiones, arras?trando al hombre a la alegr?a del bien y de la convivencia familiar, despu?s de una larga jornada de continuado muchas veces fatigoso trabajo en la oficina o en el campo o en las exigentes actividades del comercio y de la industria.

La esposa es el sol de la familia con su ingenua naturaleza, con su digna sencillez y con su majestad cristiana v honesta, as? en el recogimiento y en la rectitud del esp?ritu como en la sutil armon?a de su porte y de su vestir, de su adorno y de su continente, reservado ?e a la par afectuoso. Sentimientos delicados, graciosos ges?tos del rostro, ingenuos silencios y sonrisas, una condes?cendiente se?al de cabeza, le dan la gracia de una flor selecta y sin embargo sencilla que abre su corola para recibir y reflejar los colores del sol.

;Oh, si supieseis cu?n profundos sentimientos de amor y de gratitud suscita e imprime en el coraz?n del padre de familia y de los hijos semejante imagen de esposa y de madre.

Publicado por mario.web @ 18:11
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