S?bado, 16 de abril de 2011
Discurso del Santo Padre Benedicto XVI al Personal de los medios de comunicaci?n de la Conferencia Episcopal Italiana, 2 de junio de 2006. Invita en ?l a sostener y promover las nuevas experiencias cristianas que est?n naciendo, y ayudarlas a madurar una
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Discurso al Personal de los medios de comunicaci?n de la Conferencia Episcopal Italiana
Discurso al Personal de los medios de comunicaci?n de la Conferencia Episcopal Italiana
DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
AL PERSONAL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACI?N
DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ITALIANA

Viernes 2 de junio de 2006



Se?or cardenal;
venerados hermanos en el episcopado;
queridos hermanos y hermanas en el Se?or:


Me alegra encontrarme hoy en el Vaticano con el personal del diario cat?lico Avvenire, del canal televisivo Sat2000, del circuito radiof?nico InBlu y de la agencia Sir. Esta realidad medi?tica, muy significativa, vinculada a la Conferencia episcopal italiana, est? representada aqu? por su presidente, el cardenal Camillo Ruini, al que dirijo en primer lugar mi saludo deferente.

Tambi?n os saludo con afecto a cada uno de vosotros, y agradezco al director de Avvenire y de Sat2000 las amables palabras que me ha dirigido en nombre de los presentes. Queridos amigos, desempe??is una funci?n realmente importante, pues mediante vuestra actividad contribu?s a dar continuidad al compromiso de los cat?licos italianos de llevar el Evangelio de Cristo a la vida de la naci?n.

Me complace recordar que, en los primeros a?os del posconcilio, Pablo VI impuls? decididamente el nacimiento de Avvenire como diario cat?lico nacional. Luego, con una decisi?n valiente, se ampli? vuestro compromiso al campo de la transmisi?n radiotelevisiva, utilizando las tecnolog?as m?s modernas, como recomienda el decreto conciliar Inter mirifica (cf. nn. 13-14). As?, hab?is llegado a ser uno de los instrumentos para la difusi?n del mensaje cristiano en Italia.

Para captar el significado global del trabajo al que os dedic?is cada d?a, puede ser ?til una breve reflexi?n sobre la relaci?n entre fe y cultura, tal como se ha desarrollado durante los ?ltimos decenios. La cultura europea, como bien sab?is, se ha formado a lo largo de los siglos con la contribuci?n del cristianismo. Luego, a partir de la Ilustraci?n, la cultura de Occidente ha ido alej?ndose cada vez m?s de sus fundamentos cristianos. Especialmente en el per?odo m?s reciente, la disoluci?n de la familia y del matrimonio, los atentados contra la vida humana y su dignidad, la reducci?n de la fe a experiencia subjetiva y la consiguiente secularizaci?n de la conciencia p?blica nos muestran con dram?tica claridad las consecuencias de este alejamiento.

Con todo, existen en varias partes de Europa experiencias y modalidades de cultura cristiana que se consolidan o que emergen nuevamente cada vez con mayor fuerza. En particular, la fe cat?lica est? a?n sustancialmente presente en la vida del pueblo italiano, y los signos de su renovada vitalidad son visibles para todos. Por tanto, en vuestro trabajo de comunicadores que se inspiran en el Evangelio es necesario un discernimiento constante.

Como bien sab?is, los pastores de la Iglesia en Italia se est?n esforzando por conservar las formas cristianas que provienen de la gran tradici?n del pueblo italiano y plasman la vida comunitaria, actualiz?ndolas, purific?ndolas donde es necesario, pero sobre todo reforz?ndolas y alent?ndolas.

Ten?is tambi?n la tarea de sostener y promover las nuevas experiencias cristianas que est?n naciendo, y ayudarlas a madurar una conciencia cada vez m?s clara de su raigambre eclesial y del papel que pueden desempa?ar en la sociedad y en la cultura de Italia.

Todo esto, queridos amigos, forma parte de vuestra actividad diaria, de un trabajo que no deb?is realizar de manera abstracta o puramente intelectual, sino estando atentos a los numerosos aspectos de la vida concreta de un pueblo, a sus problemas, a sus necesidades y a sus esperanzas.

Que en esta actividad os sostenga y os infunda valent?a la certeza de que la fe cristiana est? abierta a cuanto hay de "verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable" en la cultura de los pueblos, como ense?aba el ap?stol san Pablo a los Filipenses (cf. Flp 4, 8). As? pues, proseguid vuestra labor con este esp?ritu y con esta actitud, dando vosotros mismos un testimonio luminoso de profunda vida cristiana y permaneciendo por ello siempre unidos tenazmente a Cristo, para poder mirar al mundo como ?l lo mira. Sed felices de pertenecer a la Iglesia y de introducir su voz y sus razones en el gran circuito de la comunicaci?n. No os cans?is de construir puentes de comprensi?n y comunicaci?n entre la experiencia eclesial y la opini?n p?blica. As? podr?is ser protagonistas de una comunicaci?n no evasiva, sino amiga, al servicio del hombre de hoy.

Deseo de coraz?n que a esta comunicaci?n se le preste la atenci?n y el apoyo de los cat?licos y de todos los italianos que se interesan por los valores aut?nticos. Por mi parte, os aseguro una constante cercan?a y, para que vuestro trabajo d? siempre mayores frutos, os imparto con afecto a vosotros y a vuestras familias la bendici?n apost?lica, prenda de la luz y de la fuerza que s?lo Dios puede infundir en el coraz?n de sus hijos.

Publicado por mario.web @ 18:51
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