S?bado, 16 de abril de 2011
Completamente gratis y a disposici?n de los lectores de Catholic.net, el P. Felipe Santos ofrece este interesante libro en el que analiza la naturaleza, historia y empleo de la televisi?n para con ello educar al espectador y orientar su percepci?n...
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Eduquemos con la Televisi?n
Eduquemos con la Televisi?n


INTRODUCCI?N



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La Sociolog?a post- funcionalista, y con ella gran parte del reciente debate de las ciencias humanas, ha evidenciado c?mo nuestro sistema socio - cultural se configura cada d?a m?s en los t?rminos de una ?realidad compleja?. La imagen subraya la originalidad de aspectos y problemas de este sistema actual, muy distintos al de las anteriores etapas de la evoluci?n.

Dentro de este proceso evolutivo, no es una excepci?n el sistema cultural , muy amplio en el ?mbito experimental. Basta observar los modos con que se gesta hoy la informaci?n mediante el advenimiento de la inform?tica y de la telem?tica. La digilitalizaci?n de las se?ales ha permitido uniformar los mensajes y hacer dialogantes los diversos medios de comunicaci?n desde el ordenador dom?stico hasta las grandes terminales. Se est? en actitud de recibir, realizar y reelaborar una infinita cantidad de informaciones. La llegada de los sat?lites DBS ( Direct Broadcasting Satellyte) ha permitido cubrir el mundo entero mediante una red de estaciones orbitales cuyas se?ales son captadas por cada usuario a trav?s de una peque?a antena parab?lica. Es m?s: la sustituci?n progresiva de los cables co-asiales por redes de fibras ?pticas est? multiplicando el env?o y la velocidad de las transmisiones con resultados insospechados hasta hace tan s?lo diez a?os.

Todo esto promueve una cultura de la cantidad y de la aceleraci?n: mensajes cada vez m?s numerosos se transmiten de forma veloz. Esto- como dicen algunos te?ricos de la post -modernidad- termina promoviendo una cultura de la superficialidad, caracterizada por el hecho de la adquisici?n de informaciones sin tiempo ni poder para su discernimiento.

Dice Lyotard:?Las observaciones de las m?quinas del saber determinan hoy la ruptura del v?nculo entre conocimiento y formaci?n, que hab?a sido el fundamento de la tradici?n pedag?gica. Se pueden adquirir conocimientos sin emplear a fondo la memoria y la voluntad?.

Esta inmensa cantidad de informaci?n hace que el hombre sea menos capaz de interiorizarla y de lograr una s?ntesis en la que aparezca una coherente visi?n del mundo. La ?poca de la infinita disponibilidad de mensajes, se puede llamar tambi?n la ?poca de la extrema pobreza del saber. Y todo esto comporta una limitaci?n inevitable en la confianza del proceso, ilimitado racionalmente:

?La racionalidad que caracteriza el obrar o actuar de hoy es m?s bien del tipo de una ?racionalidad limitada?, consciente del hecho de que la atenci?n es una fuente escasa, que pasa por alto profundizar en muchos problemas. Esta racionalidad limitada o imperfecta nace de la racionalidad desplegada en el campo de la tecnolog?a. Se trata de conocimientos precisos en relaci?n con los medios activos, pero, en el fondo, son honestamente silenciados cuando se cuestionan los fines de la misma acci?n?.

La aceleraci?n y la superficialidad de los conocimientos, por un lado, y la parcialidad desde el punto de vista del sujeto conocedor, por otro, reflejan una idea cada vez menos ordenada y m?s ?rizom?tica? seg?n el t?rmino empleado por Deleuze: salto de nexos, multiplicaci?n de ligamentos...que constituyen una red de fen?menos y conocimientos sin confines.

La cultura de la post- modernidad ha sustituido la exigencia de la antigua, que buscaba el fundamento del propio conocimiento en un modelo de saber caracterizado por un cierto relativismo e irracionalismo de los postmodernos. Se llega con esto al proceso de la ca?da progresiva de las certezas ( en la verdad, en la raz?n, en las posibilidades del conocimiento,...) que, en el ?mbito cient?fico, se hab?a preparado con la crisis de los fundamentos de las matem?ticas y por la relatividad einsteiniana, y en la esfera epistemol?gica se representa por los desarrollos del racionalismo cr?tico de Popper hasta la anarqu?a metodol?gica de Feyerabend:

?Esquem?ticamente puede decirse que el ?ltimo decenio ha elevado el paradigma del indeterminismo y ha rebajado la perspectiva precedente, determin?stica. El principio de la ? racionalidad limitada? ha funcionado mejor bas?ndose en la idea de una raz?n fuerte, explicativa y legislativa?.

A partir de esta ruptura problem?tica, es donde debe leerse el sentido de este trabajo.

Interesarse por los medios y, en particular por la TV, significa hoy para el educador interesarse por uno de los aspectos- probablemente uno de los principales -: el de la complejidad en que ?l mismo y sus alumnos viven. Nos parece importante afirmar en tiempos en que tanto se discute sobre la capacidad de la escuela en relaci?n con otras agencias educativas, que la escuela tiene una nueva capacidad para responder a las exigencias de nuestros d?as.

En la primera parte ( La televisi?n: historia, g?neros, estructura) es el aspecto institucional televisivo el que debe catalizar la atenci?n de los oyentes,, ya que este aparato sirve para contar historias, divertir e informar.

En la segunda parte (La TV en la escuela: problemas did?cticos y educativos) podemos ver la parte central de estas p?ginas: la posibilidad de encuentro entre la TV y la educaci?n.

Tras estas dos partes, viene el reconocimiento del chico ( parte primera) y la reflexi?n educativo- did?ctica ( parte segunda). S?lo as? ser? posible pasar a la ilustraci?n de algunos instrumentos y experiencias en el universo did?ctico. En cuanto a los primeros, se indican principalmente la semi?tica, utilizada en funci?n del an?lisis de la publicidad. El spot publicitario: notas para un an?lisis semi?tico) y del video ? clip (El video- clip: propuestas para el an?lisis) ? y en el an?lisis de la narraci?n (An?lisis de la narraci?n: aspectos te?ricos y metodol?gicos) y en sus aplicaciones (Los ni?os y los dibujos animados televisivos: una propuesta did?ctica).

En lo que respecta a las experiencias did?cticas, los est?mulos m?s interesantes aparecer?n en ( La utilizaci?n did?ctica de la ficci?n), Inventar la TV en la escuela: apuntes de m?todo). A partir de este momento, la TV se emplea en la escuela como un laboratorio, o bien haciendo programas propios, o sirvi?ndose de programas televisivos aparentemente m?s evasivos.

Al final, aparecer?n materiales de programaci?n ya elaborados por escuelas que estudian los Medios de Comunicaci?n Social.

Todo tiene como finalidad llevar la vida a la escuela y la escuela a la vida mediante lo que los ni?os ven muchas horas al cabo del d?a: los mass media.


Publicado por mario.web @ 19:53
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