S?bado, 16 de abril de 2011

Fuente: Razones para el amor
Autor: Jos? Luis Mart?n Descalzo

Recibo en estos d?as varias cartas de muchachos y muchachas que parecen calcadas las unas de las otras, porque todas coinciden en contarme una misma sensaci?n de vac?o. Despu?s de los ex?menes se sienten como huecos. Han trabajado durante el a?o, han salido bien de sus pruebas finales, sus padres est?n contentos con ellos porque lo que sus progenitores quieren es, ante todo y sobre todo, ?que estudien?; pero ellos, precisamente ahora que la presi?n de los ex?menes desaparece, se preguntan si val?a la pena, si con tanto estudiar no estar?n dejando de vivir. ?En este momento -dice una universitaria- me encuentro que no tengo nada, me quedo desinflada, mientras en casa se quedan tan contentos con mis buenas notas.?

Yo pienso, en un primer diagn?stico, que esta sensaci?n de vac?o y desencanto la hemos experimentado todos tras los grandes per?odos de lucha: por unos ex?menes, por una empresa que acapar? nuestra alma, por un libro que acabarnos de escribir. Es, me parece, un buen s?ntoma humano que en ese momento no nos venza el orgullo de lo realizado y surja ese vac?o que nos empujar? a una nueva tarea cuando lo superemos.

Pero creo tambi?n que en los j?venes ese desfondamiento muestra algo m?s, concluido lo que acaparaba sus nervios, aparece un vac?o interior m?s doloroso: ellos aspiran a ?m?s vida? y reconocen que los estudios son un medio, pero no un fin.

En varias de esas cartas aparece la gran sombra de la soledad: ?Yo tambi?n necesito alguien que me quiera y a quien querer -me dice una muchacha- porque, aunque ya s? que mis padres me quieren son ya muy mayores y muchas veces no puedo contar mis problemas en casa.? Ya apareci? la madre del cordero: la necesidad de amistad y de amor. ??D?nde est?n los chicos que valgan la pena??, me preguntan las chicas. ??D?nde se encuentra una chica con la que yo me sienta lleno??, preguntan los muchachos. Todos se encuentran capaces de llenar la vida de alguien. Todos dudan de que exista alguien capaz de llenarles a ellos.

?Buscarlos en la facultad, en los ambientes de estudio? ?No s? qu? pasa en la facultad -me dice una muchacha-: la gente va all? como de cumplido, nadie ?ntima con nadie, algunos llegan all? ya con sus rollos desde los quince a?os y yo, a mis veinte, me pregunto si es tarde para mi.?

?En las discotecas? ?Las discotecas -me dice otra- reflejan el problema tan grande de incomunicaci?n que sufrimos todos. Estamos tan acostumbrados a no escuchar al que est? a nuestro lado, que preferimos estar en un lugar donde eso es materialmente imposibles.

Como es l?gico, yo no comparto el diagn?stico tan pesimista de mis corresponsales. Refleja s?lo -pienso- el hecho de que ellos a?n no han encontrado esa amistad que necesitan y empiezan a considerarlo una aventura imposible.

Habr?a que empezar a explicar a estos muchachos que la amistad y el amor son dos joyas demasiado hermosas como para que uno las encuentre tiradas por la calle. Todo lo grande es costoso. Encontrar ?el? hombre o ?la? mujer que cada persona necesita no es que sea tan dif?cil como acertar una quiniela de catorce, pero tampoco es tan sencillo como pedir un caf? en una cafeter?a. Y es un hecho que buscarlo obsesiva y neur?ticamente es la mejor manera de no encontrarlo o de encontrarlo equivoc?ndose.

Me parece que el ?nico camino l?gico es dejar hacer a la vida. Y tener la certeza de que, cuando alguien tiene mucho que ofrecer, encontrar? siempre personas dispuestas a recibirlo. Siempre, claro, que se viva con los ojos abiertos.

Digo esto ?ltimo porque en la vida existen ?los profesionales del desprecios, ese tipo de personas que se pasan la vida encontrando defectos en los dem?s: ?ste es superficial, aqu?l no tiene conversaci?n, el de m?s all? carece de una educaci?n parecida a la m?a, aquel otro no tiene nada dentro. Estos ?despreciadores? est?n condenados a la soledad: mientras se cansan pronto de cultivar su alma, siempre piensan que los dem?s ?no son suficientemente dignos? de ella.

Yo, lo confieso, encuentro toneladas de gente interesante, conozco cientos de chavales y muchachas estupendas y -?claro!- no voy a poner una agencia de matrimonio, porque pienso que el amor debe busc?rselo cada uno con su propio coraje.

Por eso a los amigos que me escriben esta semana les dir?: dejad que pasen estos primeros d?as en los que esa sensaci?n de vac?o tras el curso es inevitable. Y despu?s dedicaos estas vacaciones a vivir, aprovechad el tiempo, llenaos de lecturas, de m?sica, encontraos con los chicos sin afanes de caza precipitada, dejad que os crezca el coraz?n. Ya encontrar? donde posarse. Si ten?is amor, no se perder?. Los ?nicos ?rboles que no florecen son los que ya est?n secos.


Publicado por mario.web @ 21:23
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