S?bado, 16 de abril de 2011
Hoy en d?a se publican gran cantidad de datos, con los que se pretende retratar la realidad que nos rodea. Pero, a veces, esos n?meros esconden trampas.
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La pluma es m?s poderosa que la espada
La pluma es m?s poderosa que la espada
Hoy en d?a se publican gran cantidad de datos, con los que se pretende retratar la realidad que nos rodea. Pero, a veces, esos n?meros esconden trampas. Un ejemplo. Si preguntamos ?cu?ntos pobres hay en Estados Unidos?, la respuesta depender? de d?nde se ponga el l?mite de ingresos. Teniendo en cuenta la elevaci?n del nivel de vida, la Oficina USA del Censo proyecta subir ese list?n desde los 16.600 d?lares actuales a 19.500 anuales, para una familia de cuatro miembros. Entonces, de la noche a la ma?ana habr?a doce millones de pobres m?s en Estados Unidos.

Pero habr?a que decir que si se quiere medir el bienestar, el ?metro? adecuado deber?a ser el consumo y no la renta, que no es lo mismo, sobre todo entre los pobres. La tasa de pobreza nos dice cu?ntos americanos tienen ingresos bajos, pero no qu? es lo que pueden comprar. Al respecto, Michael Cox, economista de la Reserva Federal, escribe que ?en 1997, las familias con renta baja ingresaban por t?rmino medio 7.086 d?lares antes de impuestos. Su consumo ?lo que los pobres gastaron, no lo que ganaron?ascend?a a 14.670 d?lares?.

La pregunta es inmediata: ?C?mo es posible que las familias pobres gasten m?s ?y m?s del doble?de lo que ganan? Richard Alm, en ?The Wall Street Journal?, explica que muchas familias ?perciben ingresos complementarios a trav?s de la asistencia social, vales canjeables por alimentos, subsidios de paro, atenci?n m?dica gratuita, subvenciones directas y otras ayudas, que las estad?sticas no contabilizan?. Adem?s, las estad?sticas de pobreza tampoco tienen en cuenta el patrimonio de las unidades familiares, ?que puede ser m?s importante que los ingresos corrientes?. De la misma manera Cox agrega que los trabajadores en paro temporal ?no perciben salario, pero en muchos casos disponen de ahorros?.

De hecho, aunque muchos pensionistas tienen ingresos bajos, cuentan con ahorros y, adem?s, sus casas, coches y muebles ya est?n pagados. En 1993, 302.000 familias con rentas inferiores a 20.000 d?lares anuales viv?an en casas de valor superior a los 300.000 d?lares.

Otra clase de n?meros inciertos son los de las v?ctimas de las cat?strofes. The Economist? se refer?a hace poco a que ?los lectores prudentes, incluidos los nuestros, no deben olvidar que hay mentiras, grandes mentiras y estad?sticas?, como dec?a el soci?logo Ben Wattemberg. ?Y entre las m?s grandes se encuentran las relativas a cat?strofes, naturales o causadas por el hombre?, a?ad?a el semanario econ?mico. El recordatorio se deb?a a que los lectores brit?nicos acababan de pasar por un espantoso accidente de tren, en el que ?adem?s?se hab?an cebado los peri?dicos. Durante los dos d?as siguientes, el total de v?ctimas subi? casi minuto a minuto hasta ?al menos cien muertos, y podr?an ser muchos m?s, incluso no menos de 170?, seg?n un diario popular.

?The Times? calcul? que los muertos eran 70 y cien los desaparecidos. No es extra?o que para el sensacionalista ?The Sun? se tratara de ?la peor cat?strofe en tiempo de paz?. El propio ?The Economist? dijo que hab?an perecido ?al menos 70 personas?. ?Cu?l fue la realidad del suceso? Una semana despu?s del accidente, el balance de v?ctimas qued? en 35, cosa que pocos diarios publicaron en letras tan grandes como las que hab?an usado unos d?as antes.

El semanario del grupo Pearson daba otro ejemplo: los c?lculos del Gobierno americano sobre las v?ctimas de la guerra de Kosovo, unos meses antes. Al acabar la guerra, aunque en "The Economist? eran algo esc?pticos, ?nos hab?amos tragado ?si bien con un poco comprometedor ?quiz?s??el n?mero de 100.000 kosovares muertos a manos de los servios. Hoy, pocas autoridades ponen el total por encima de 10.000?. Era la autocr?tica del semanario, animando al p?blico a tener esp?ritu cr?tico. Es verdad que, en medio del humo de la guerra o de una cat?strofe, es imposible saber con certeza el n?mero de muertos y de heridos; pero los lectores suelen querer una estimaci?n, a la que tienen derecho.

Por eso la palabra ?quiz?s? no es siempre tan poco comprometedora. Sin embargo, los medios rara vez rebajan sus estimaciones a medida que pasa el tiempo y se puede ir conociendo mejor la magnitud del suceso. No es s?lo culpa de los periodistas ni de los editores; tambi?n la gente que ayuda quiere promocionar sus organizaciones; y los funcionarios gubernamentales o internacionales buscan conseguir simpat?as. El pasado 24 de agosto, el total oficial de v?ctimas del terremoto de Turqu?a era un aparentemente preciso n?mero de 17.997; s?lo un d?a despu?s hab?a bajado al no menos preciso de 12.514.

Todo esto sugiere algunas reglas para periodistas, como ?desconfiar de los datos procedentes de fuentes interesadas, dejar claro que el n?mero que se acepta es s?lo una estimaci?n y, si luego resulta ser err?neo, reconocerlo?. Bill Kovach, ex editor del "The New York Times", escribi? que "si no hay una fuente de informaci?n cre?ble, el compromiso social es manejado por el rumor, el miedo y el cinismo. Y los c?nicos no construyen sociedades libres y abierta". Pero tambi?n el p?blico, los lectores tienen un papel que jugar: ?Deben guardarse de exactitudes espurias, inflaciones manifiestas y la persistente tendencia de los periodistas a exagerar?, reconoce The Economist. Cualquiera que sea el poder que tiene la prensa en general, cuando se trata de ?matar? gente, la pluma es ciertamente m?s poderosa que la espada.

Publicado por mario.web @ 21:36
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