S?bado, 16 de abril de 2011
Dimitri Shostakovich, considerado como el ?ltimo gran sinfonista de la historia de la m?sica, su trayectoria vital se ha convertido en un ejemplo t?pico de las relaciones entre el artista y un poder pol?tico opresor.
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El misterio de Shostakovich o c?mo sobrevivir en el comunismo
El misterio de Shostakovich o c?mo sobrevivir en el comunismo
El 25 de septiembre de 1906 nac?a en San Petersburgo Dimitri Shostakovich, considerado como el ?ltimo gran sinfonista de la historia de la m?sica, aunque su trayectoria vital se ha convertido en un ejemplo t?pico de las relaciones entre el artista y un poder pol?tico opresor. Ese poder exig?a, en nombre del realismo socialista, que los compositores hicieran m?sica para el ?pueblo? conforme a los c?nones oficiales, en los que no se escatimaban la afectaci?n para exaltar al Estado sovi?tico o el uso de temas folcl?ricos m?s o menos pegadizos. Por lo dem?s, hab?a que huir de toda disonancia y de planteamientos subjetivistas. Nada de hacerse inquietantes preguntas sobre el destino del hombre o de dejar asomar por un momento a la tragedia. Para eso ya estaban Shakespeare o los tr?gicos griegos que, por cierto, le gustaban a Marx aunque nunca los tuvo en cuenta para sus teor?as pol?ticas.

Se asocia el nombre de Shostakovich al de v?ctima moral de Stalin, al de un m?sico que vio recortada su inspiraci?n por la est?tica m?s bien burguesa y convencional del secretario general del Partido. Algunos cr?ticos elogian sus espectaculares sinfon?as compuestas durante la II Guerra Mundial, pero concluyen que Shostakovich perdi? su brillo al convertirse en uno de los s?mbolos oficiales de la m?sica sovi?tica. Este argumento se ver?a reforzado si ley?ramos la necrol?gica de Pravda , en agosto de 1975, que le presentaba como un leal hijo del sistema comunista y ejemplo de artista y ciudadano. Sin embargo, en 1979 Solomon Volkov, un m?sico ruso huido a Occidente, publicaba un libro en el que recog?a testimonios de Shostakovich que ser?an tachados en la URSS de calumnia y falsificaci?n, y ni siquiera el final del comunismo apag? la pol?mica. En la Rusia de la d?cada de 1990 ?e incluso hoy- muchos se resistieron a admitir que aquel compositor ?oficial? se burlaba para sus adentros de todas las ret?ricas del r?gimen. No se hab?a conformado con el silencio sino que hab?a adulado al poder para sobrevivir, afili?ndose al Partido en 1960 o siendo uno de los firmantes de un escrito contra Andrei Sajarov. Alguien tachar? esta conducta de arribismo o de oportunismo, pero en realidad es tan s?lo un producto de la sociedad comunista. Es la actitud de alguien que no quiere ser h?roe o m?rtir, que ha visto que las represalias del estalinismo han alcanzado a parientes y amigos, que desea seguir componiendo y estrenando, y que toma la decisi?n de disimular para no comprometer su futuro y el de su familia.



La conducta de Shostakovich podr?a encajar con lo que el Premio Nobel polaco, Czeslaw Milosz, expuso en su ensayo El pensamiento cautivo (1953). Se trata de la t?cnica del ketman, algo que comprob? el conde de Gobineau en su destino diplom?tico de la Persia de mediados del siglo XIX. ?C?mo pod?a sobrevivir en medio de la ortodoxia chi?ta un sabio partidario de la l?gica y el racionalismo? No s?lo con la mera sumisi?n a los dictados de los cl?rigos chi?tas sino convirti?ndose en uno de ellos y hasta de los m?s destacados, hasta el extremo de ganar por completo su confianza. Una vez instalado en la jerarqu?a, el sabio racionalista podr?a ir deslizando entre sus disc?pulos ideas que se apartaran de la ortodoxia oficial, no dejando nunca de proclamar su compromiso con el orden vigente. Milosz afirmaba que esto estaba muy extendido entre los intelectuales de la Europa comunista, aunque los grados de ketman variaban de unos a otros, pues, en general, no se trataba tanto de socavar el sistema ?aunque esto fuera una consecuencia indirecta- sino de sobrevivir y de la mejor manera posible.



Desde esta perspectiva, la m?sica de Shostakovich se nos presenta hoy ambivalente. Algunos libros nos seguir?n diciendo que su S?ptima Sinfon?a, Leningrado, es el homenaje a la heroica resistencia de la antigua capital rusa al nazismo, pero tambi?n habr? quien nos recuerde que la sinfon?a hab?a sido ideada mucho antes de la invasi?n alemana de 1941 y que la repulsa de los enemigos de la humanidad, de la que el autor habla en sus notas, se refiere en realidad a otros enemigos m?s cercanos y que hablaban el mismo idioma. Dimitri Shostakovich, hombre de car?cter t?mido y serio, adquiere rasgos ir?nicos y esc?pticos, y su m?sica se convierte casi en un ?mensaje cifrado?. El misterio contin?a.

Publicado por mario.web @ 21:39
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