S?bado, 16 de abril de 2011
Primer env?o de un trabajo sint?tico sobre la concepci?n del desarrollo que encontramos en la Doctrina Social de la Iglesia. Ser?n doce cap?tulos, cada uno de los cuales contendr? dos partes. La primera es de mi redacci?n. La segunda, son citas de la D.S.
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El sentido del desarrollo
El sentido del desarrollo
1.1 - La Argentina, como todas las naciones, tiene derecho a desarrollarse en plenitud, asegurando su crecimiento econ?mico, su identidad cultural y la apertura a lo trascendente. Pero no basta proclamar derechos. Es necesario recordar que por voluntad de Dios, todos los hombres y mujeres tienen el deber de empe?arse por el desarrollo de sus comunidades, sin ceder a la tentaci?n del desaliento suscitada por la dificultad de la tarea emprendida.

1.2 - "La obligaci?n de empe?arse por el desarrollo de los pueblos no es un deber solamente individual; es un imperativo para todos y cada uno de los hombres y mujeres, para las sociedades y las naciones" (Sollicitudo rei socialis, 32) "Los pueblos y las Naciones tambi?n tienen derecho a su desarrollo pleno, que, si bien implica los aspectos econ?micos y sociales, debe comprender tambi?n su identidad cultural y la apertura a lo trascendente" (SRS,32) "Quien quisiera renunciar a la tarea, dif?cil pero exaltante, de elevar la suerte de todo el hombre y de todos los hombres, bajo el pretexto del peso de la lucha y del esfuerzo incesante de superaci?n, o incluso por la experiencia de la derrota y del retorno al punto de partida, faltar?a a la voluntad de Dios Creador" (SRS,30).

2.1 -En los designios de Dios, cada hombre est? llamado a promover su propio progreso. Cada uno es responsable de su crecimiento, el art?fice principal de su ?xito o fracaso. De all? que recordemos una vez m?s que la econom?a debe ser obra, ante todo, de la iniciativa privada de los individuos, ya act?en ?stos por s? solos o asociados entre s?. El derecho de iniciativa econ?mica es un derecho importante no s?lo para el individuo en particular, sino adem?s para el bien com?n. Nuestra experiencia, como la del resto del mundo, nos demuestra que la negaci?n o limitaci?n de tal derecho cercena de hecho el esp?ritu de iniciativa, es decir, la subjetividad creativa del ciudadano.

2.2 "En los designios de Dios, cada hombre est? llamado a promover su propio progreso S Dotado de inteligencia y de libertad, el hombre es responsable de su crecimiento, lo mismo que de su salvaci?n S Cada uno permanece siempre S el art?fice principal de su ?xito o de su fracaso" (Populorum progressio 15) "Como tesis inicial hay que establecer que la econom?a debe ser obra, ante todo, de la iniciativa privada de los individuos, ya act?en estos por s? solos, ya se asocien entre s? de m?ltiples maneras para procurar sus intereses comunes" (Mater et magistra 51) "El derecho de iniciativa econ?mica es un derecho importante no s?lo para el individuo en particular, sino adem?s para el bien com?n. La experiencia nos demuestra que la negaci?n de tal derecho o su limitaci?n S reduce o, sin m?s, destruye de hecho el esp?ritu de iniciativa, es decir, la subjetividad creativa del ciudadano (Soll.rei socialis,15)

3.1 - En nuestro tiempo el papel del trabajo humano es cada vez m?s importante en el proceso del desarrollo econ?mico. Hoy m?s que nunca, trabajar es trabajar con otros y trabajar para otros. La organizaci?n de ese esfuerzo productivo se realiza en las empresas, verdaderas comunidades de trabajo y de personas. Es necesario, pues, reconocer el valor ?tico del empresariado, de la capacidad de organizar el encuentro entre las necesidades de los consumidores y los recursos que sirven para satisfacerlos mediante una contrataci?n libre. Diligencia, laboriosidad, prudencia, fiabilidad, lealtad, resoluci?n de ?nimo, son virtudes hoy en d?a necesarias al funcionamiento eficaz de una econom?a de empresa.

3.2 - "En nuestro tiempo es cada vez m?s importante el papel del trabajo humano en cuanto factor productivo de las riquezas inmateriales y materiales S Hoy m?s que nunca, trabajar es trabajar con otros y trabajar con otros: es hacer algo para alguien" (C.A.,31) "Organizar ese esfuerzo productivo, programar su duraci?n en el tiempo, procurar que corresponda de manera positiva a las necesidades que debe satisfacer, asumiendo los riesgos necesarios: todo esto es tambi?n una fuente de riqueza en la sociedad actual. As? se hace cada vez m?s evidente y determinante el papel del trabajo humano disciplinado y creativo, y el de las capacidades de iniciativa y de esp?ritu emprendedor, como parte esencial del mismo trabajo. S Es su trabajo disciplinado, en solidaria colaboraci?n, el que permite la creaci?n de comunidades de trabajo cada vez m?s amplias y seguras para llevar a cabo la transformaci?n del ambiente natural y la del mismo ambiente humano. En este proceso est?n comprometidas importantes virtudes, como son la diligencia, la laboriosidad, la prudencia en asumir los riesgos razonables, la fiabilidad y la lealtad en las relaciones interpersonales, la resoluci?n de ?nimo en la ejecuci?n de decisiones dif?ciles y dolorosas, pero necesarias para el trabajo com?n de la empresa y para hacer frente a los eventuales reveses de fortuna. La moderna econom?a de empresa comporta aspectos positivos, cuya ra?z es la libertad de la persona, que se expresa en el campo econ?mico y en otros campos. En efecto, la econom?a es un sector de la m?ltiple actividad humana y en ella, como en todos los dem?s campos, es tan v?lido el derecho a la libertad como el deber de hacer uso responsable del mismo" (C.A.,32)

4.1 - La Iglesia no s?lo reconoce el hecho que el mercado libre parece ser el instrumento m?s eficaz para asignar recursos y satisfacer necesidades, sino tambi?n su valor ?tico. En efecto, la econom?a es un sector de la actividad humana y en ella, como en todos los dem?s campos, es tan v?lido el derecho a la libertad como el deber de hacer uso responsable del mismo. Esto implica, entre otras cosas, aceptar sus l?mites, ya que existen numerosas necesidades humanas fundamentales que no encuentran satisfacci?n a trav?s del mercado. Para ello el mercado debe ser controlado oportunamente por las fuerzas sociales y el Estado.

4.2- "Es justo, por tanto, reconocer el valor ?tico de la libertad de mercado y, en su interior, el valor ?tico del empresariado, de la capacidad de ?organizar el encuentro? entre las necesidades de los consumidores y los recursos que sirven para satisfacerlos mediante una contrataci?n libre" (J.P.II,1-5-91). "Da la impresi?n de que, tanto a nivel de Naciones, como de relaciones internacionales, el libre mercado sea el instrumento m?s eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades. Sin embargo, esto vale s?lo para aquellas necesidades que son ?solventables? con poder adquisitivo y para aquellos recursos que son ?vendibles?, esto es, capaces de alcanzar un precio conveniente.

Pero existen numerosas necesidades humanas que no tienen salida en el mercado. Es un estricto deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas"(C.A.,32) "Se pone, como modelo alternativo S una sociedad basada en el trabajo libre en la empresa y en la participaci?n. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que ?ste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacci?n de las exigencias fundamentales de toda la sociedad" (C.A.,35)

5.1 El Estado tiene el deber de participar de diversas formas en la actividad econ?mica. Indirectamente y seg?n el principio de subsidiariedad, creando las condiciones favorables al libre ejercicio de la actividad econ?mica. Directamente y seg?n el principio de solidaridad, poniendo, en defensa de los m?s d?biles, algunos l?mites a la autonom?a de las partes y asegurando la cobertura de las necesidades b?sicas de todos los habitantes. Tiene, adem?s, el derecho a intervenir cuando situaciones particulares de monopolio creen obst?culos al desarrollo, y tiene el deber de proveer a la defensa y tutela de los bienes colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por los simples mecanismos de mercado.

5.2 "Es deber del Estado proveer a la defensa y tutela de los bienes colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por los simples mecanismos de mercado" (C.A.,40) "El papel del Estado en el sector de la econom?a. La actividad econ?mica, en particular la econom?a de mercado, no puede desenvolverse en medio de un vac?o institucional, jur?dico y pol?tico. Por el contrario, supone una seguridad que garantiza la libertad individual y la propiedad, adem?s de un sistema monetario estable y servicios p?blicos eficientes. La primera incumbencia del Estado es, pues, la de garantizar esa seguridad, de manera que quien trabaja y produce pueda gozar de los frutos de su trabajo y, por lo tanto, se sienta estimulado a realizarlo eficiente y honestamente.

La falta de seguridad jur?dica, junto con la corrupci?n de los poderes p?blicos y la proliferaci?n de fuentes impropias de enriquecimiento y de beneficios f?ciles basados en actividades ilegales o puramente especulativas, es uno de los obst?culos principales para el desarrollo y para el orden econ?mico"(C.A.,48) "El Estado tiene, adem?s, el derecho a intervenir, cuando situaciones particulares de monopolio creen r?moras u obst?culos al desarrollo." (C.A.,48) "El Estado debe participar directa o indirectamente.

Indirectamente y seg?n el principio de subsidiariedad creando las condiciones favorables al libre ejercicio de la actividad econ?mica, encauzada hacia una oferta abundante de oportunidades de trabajo y de fuentes de riqueza. Directamente y seg?n el principio de solidaridad poniendo, en defensa de los m?s d?biles, algunos l?mites a la autonom?a de las partes que deciden las condiciones de trabajo, y asegurando en todo caso un m?nimo vital al trabajador en paro." (C.A.,15)

6.1 No ser?a verdaderamente digno del hombre un tipo de desarrollo que no respetara y promoviera los derechos humanos, tanto los civiles y pol?ticos, como los econ?micos, sociales y culturales, incluidos los derechos de las naciones y de los pueblos. Para ser tal, el desarrollo debe realizarse en el marco de la libertad y de la solidaridad, sin sacrificar nunca la una a la otra bajo ning?n pretexto. Para que esta aspiraci?n no quede en letra muerta, es preciso revisar en forma permanente las normas de derecho positivo para que traduzcan efectivamente las normas morales que protegen la dignidad de la persona humana.

Conviene recordar siempre que el bien com?n, finalidad primera del Estado, consiste principalmente en la defensa de los derechos y deberes de la persona humana.

6.2 "No ser?a verdaderamente digno del hombre un tipo de desarrollo que no respetara y promoviera los derechos humanos personales y sociales, econ?micos y pol?ticos, incluidos los derechos de las Naciones y de los pueblos. Para ser tal, el desarrollo debe realizarse en el marco de la solidaridad y de la libertad, sin sacrificar nunca la una a la otra bajo ning?n pretexto".(SRS,33)

7.1 - Es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad jur?dica, de manera que quien trabaja y produce pueda gozar de los frutos de su trabajo. Para ello es imprescindible que el Estado garantice la existencia de un sistema monetario estable, pues sin una moneda que conserve su valor no pueden establecerse relaciones de justicia entre los agentes econ?micos. Para cumplir su misi?n, el Estado necesita el aporte de todos sus habitantes. Elaborar un sistema fiscal que imponga equitativamente las cargas y que sea administrado con honestidad, crea una obligaci?n de conciencia a los contribuyentes.

7.2 - "Hay quienes profesan amplias y generosas opiniones, pero en realidad viven siempre como si nunca tuvieran cuidado alguno de las necesidades sociales. No s?lo esto; en varios pa?ses son muchos los que menosprecian las leyes y normas sociales. No pocos, con diversos subterfugios y fraudes, no tienen reparo en soslayar los impuestos justos u otros deberes para con la sociedad" (GS.30).

8.1 La existencia de un Estado fuerte garante del orden jur?dico es una condici?n necesaria para el desarrollo en libertad y solidaridad. Un Estado fuerte no es sin?nimo de Estado grande. Es un Estado que asume con eficiencia y honestidad sus funciones indelegables. La opci?n preferencial por los pobres inspirada en el mandato de Cristo exige la constituci?n de un sector p?blico que atienda a las necesidades de los m? d?biles en materia de seguridad, justicia, educaci?n, salud, previsi?n social, vivienda, obras sanitarias y esparcimiento. Los individuos, cuando m?s indefensos est?n en la sociedad, tanto m?s necesitan el apoyo y el cuidado de los dem?s, en particular la intervenci?n de la autoridad p?blica. La falta de seguridad, junto con la corrupci?n de los poderes p?blicos y la proliferaci?n de fuentes impropias de enriquecimiento y de beneficios basados en actividades ilegales o puramente especulativas, es uno de los obst?culos principales para el desarrollo y para la promoci?n de los m?s pobres.

8.2 ""En la tutela de estos derechos de los individuos, se debe tener especial consideraci?n para con los d?biles y pobres. La clase rica, poderosa ya de por s?, tiene menos necesidad de ser protegida por los poderes p?blicos; en cambio, la clase proletaria, al carecer de un propio apoyo tiene necesidad espec?fica de buscarlo en la protecci?n del Estado. Por lo tanto es a los obreros, en su mayor?a d?biles y necesitados, a quienes el Estado debe dirigir sus preferencias y cuidados" (RN). Todos estos pasos conservan hoy su validez. El Papa insiste sobre un principio elemental de sana organizaci?n pol?tica, a saber, que los individuos, cuanto m?s indefensos est?n en una sociedad tanto m?s necesitan el apoyo y el cuidado de los dem?s, en particular, la intervenci?n de la autoridad p?blica" (CA.10)

9.1 El caracter moral del desarrollo no puede prescindir tampoco del respeto por los seres que constituyen la naturaleza visible. En la insensata destrucci?n del medio ambiente natural que ha dado origen a la cuesti?n ecol?gica, hay un error antropol?gico, por desgracia muy difundido en nuestro tiempo. En vez de desempe?ar su papel de colaborador de Dios en la obra de la creaci?n, el hombre suplanta a Dios y con ello provoca la rebeli?n de la naturaleza, m?s bien tiranizada que gobernada.

9.2 "El caracter moral del desarrollo no puede prescindir tampoco del respeto por los seres que constituyen la naturaleza visible" (SRS,34) "Es asimismo preocupante S la cuesti?n ecol?gica S En la insensata destrucci?n del ambiente natural hay un error antropol?gico, por desgracia muy difundido en nuestro tiempo S. En vez de desempe?ar su papel de colaborador de Dios en la obra de la creaci?n, el hombre suplanta a Dios y con ello provoca la rebeli?n de la naturaleza, m?s bien tiranizada que gobernada por ?l" (CA,37)

10.1 El desarrollo no puede consistir solamente en el uso, dominio y posesi?n de la cosas creadas y de los productos de la industria humana. Este inmenso esfuerzo colectivo, gracias al cual crece el cuerpo de la nueva humanidad, puede ya presentar como un bosquejo del mundo futuro en cuanto subordina la posesi?n, el dominio y el uso a la semejanza divina del hombre y a su vocaci?n de inmortalidad. El incremento del Reino de Cristo es ciertamente distinto del progreso humano, pero en cuanto ?ste puede contribuir a que la sociedad humana est? mejor ordenada, importa en sumo grado al Reino de Dios. El sue?o de un "progreso indefinido" se verifica, transformado radicalmente por la nueva ?ptica que abre la fe cristiana, asegur?ndonos que este progreso es posible solamente porque Dios Padre ha decidido desde el principio hacer al hombre part?cipe de su gloria en Jesucristo resucitado.

10.2 "La esperanza de una nueva tierra no debe anular la preocupaci?n por mejorar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva humanidad, que puede ya presentar como un bosquejo del mundo futuro. El incremento del reino de Cristo es ciertamente distinto del progreso humano, pero en cuanto ?ste puede contribuir a que la sociedad humana est? mejor ordenada, importa en sumo grado al Reino de Dios" (GS,39) "El desarrollo no puede consistir solamente en el uso, dominio y posesi?n indiscriminada de las cosas creadas y de los productos de la industria humana, sino m?s bien en subordinar la posesi?n, dominio y el uso a la semejanza divina del hombre y a su vocaci?n a la inmortalidad. Esta es la realidad trascendente del ser humano" (SRS,29)

"El sue?o de un "progreso indefinido" se verifica, transformado radicalmente por la nueva ?ptica que abre la fe cristiana, asegur?ndonos que este progreso es posible solamente porque Dios Padre ha decidido desde el principio hacer al hombre part?cipe de su gloria en Jesucristo resucitadoS Podemos decir, pues, - mientras nos debatimos en medio de las oscuridades y carencias del subdesarrollo y del superdesarrollo - que un d?a, S todas las obras y acciones, dignas del hombre, ser?n rescatadas" (SRS,31)

11.1 Dec?a Pablo VI que el verdadero desarrollo es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones m?s humanas. El sentido pleno del desarrollo, pues, depende de la concepci?n que nos hagamos del hombre y de la historia. Para lograr esta forma de desarrollo pleno son necesarios, adem?s de los t?cnicos, pensadores de reflexi?n profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre contempor?neo hallarse a s? mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oraci?n y de la contemplaci?n. La Iglesia sabe que el misterio del hombre se aclara en el misterio del Verbo encarnado, Jesucristo, y que la vocaci?n ?ltima del hombre es ?nica y divina la santidad. Sabe tambi?n que la historia es un proceso abierto a la libertad y responsabilidad del hombre. La concepci?n cristiana del desarrollo no remite, pues, a una utop?a lejana sino a una tarea esforzada y cotidiana en favor de hombres y mujeres, ni?os y ancianos de carne y hueso. Lo que hagamos en favor de cada uno de ellos lo hacemos en favor del mismo Cristo.

11.2 "Si para llevar a cabo el desarrollo se necesitan t?cnicos, cada vez en mayor n?mero, para este mismo desarrollo se exige m?s todav?a pensadores de reflexi?n profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a s? mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oraci?n y de la contemplaci?n. As? podr? realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones m?s humanas" (P.P.,20)

Publicado por mario.web @ 21:58
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