Domingo, 17 de abril de 2011

Imposible encontrar en ning?n diccionario la palabra: ?benedicencia?. La computadora, por medio de la eficac?sima correcci?n autom?tica la cambia por ?beneficencia?? Sin embargo, ser?a una pena que este hueco de nuestros diccionarios manifieste la ausencia de esta virtud en nuestras vidas.

La palabra viene del lat?n, bene y dicere. Eso ser?a su definici?n: disposici?n firme y constante que consiste en difundir lo bueno y silenciar el mal que no debe ser divulgado.

Ahora bien, ?c?mo llevarla a la pr?ctica? Propongo tres formas graduales para vivir esta virtud en nuestras vidas:

En primer lugar, hablar de lo que est? bien, abrir el esp?ritu a lo que hay de bueno y bello en el mundo. Si tenemos que elegir entre comentar el ?ltimo esc?ndalo del telediario o hablar en familia del viaje del Santo Padre a Estados Unidos, ?por qu? no hablar del Papa?

El nivel siguiente consiste en esforzarse por decir del bien de una persona concreta. Es el ejemplo que Jesucristo nos da cuando dice a las multitudes que lo segu?an, hablando del centuri?n romano: ? Les digo: ni siquiera en Israel, he encontrado una fe parecida? (Lucas 7,9). Para un jud?o que sufr?a la ocupaci?n romana, no era nada f?cil decir algo similar.

Finalmente, para ilustrar el grado m?s perfecto de benedicencia, santa Teresa de Lisieux nos ayuda. En sus manuscritos autobiogr?ficos, confiesa que una carmelita le era particularmente antip?tica. Pero en vez de evitarla, as? se comportaba con ella: le sonre?a cada vez que se cruzaba con ella, de tal modo que un d?a la carmelita le pregunt?: ? ?Por qu? sonr?e cada vez que me ve? ? Teresa le contest?: ? es porque estoy contenta de verle ?. ?Contenta? S?, pero en un nivel superior, contenta de poder ofrecer este peque?o sacrificio a Dios. Quiz? esto no parece tener mucho que ver con la benedicencia, pero en realidad es exactamente la misma actitud de fondo?Si santa Teresa hubiera tenido que hablar de esta hermana carmelita, ?hubiera hablado de sus defectos?

La virtud de la benedicencia es de verdad una virtud capaz de cambiar los corazones, el coraz?n de quien la pr?ctica y los corazones de los que nos rodean. Es un verdadero medio de evangelizaci?n. Podemos hacer la experiencia, sembrar cada d?a un poco de esta benedicencia y veremos c?mo es capaz de transformar el ambiente en que vivimos, en la familia y hasta en el puesto de trabajo.


Publicado por mario.web @ 13:51
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