Domingo, 17 de abril de 2011
A partir del siglo II, disponemos de una informaci?n cada vez m?s detallada sobre el desarrollo de la iniciaci?n cristiana y sobre su significado.
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Modelos de iniciaci?n cristiana
Modelos de iniciaci?n cristiana
Vemos como, ante la predicaci?n de Pedro en Pentecost?s, aquellos visitantes procedentes de todas partes, conmovidos por sus palabras preguntan "?qu? debemos hacer?" a lo cual Pedro respondi?: "Convi?rtanse y h?ganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados, y as? recibir?n el don del Esp?ritu Santo", e inmediatamente despu?s se nos relata la vida habitual de aquellos disc?pulos en la que "todos se reun?an asiduamente para escuchar la ense?anza de los Ap?stoles y participar en la vida com?n, en la fracci?n del pan y en las oraciones. [...] Y cada d?a, el Se?or acrecentaba la comunidad con aquellos que deb?an salvarse".

La comprensi?n que la Iglesia primitiva tiene del mandato misionero de Jes?s, la percibimos en la predicaci?n de Pedro en Pentecost?s, donde traduce aquel mandato como llamada a la conversi?n e invitaci?n al bautismo para participar de la Vida Nueva que Jes?s ofrece.

A partir del siglo II, disponemos de una informaci?n cada vez m?s detallada sobre el desarrollo de la iniciaci?n cristiana y sobre su significado.

1. Modelo catecumenal
En el modelo catecumenal vinculamos la experiencia y reflexi?n de los primeros siete siglos de vida de la Iglesia. Este modelo podr?a sintetizarse en la c?lebre expresi?n de Tertuliano "cristiano no se nace, sino que se hace", y se estructura sobre la base de los textos del Nuevo Testamento que esbozan una cierta trilog?a sincr?nica en el devenir cristiano, constituida respectivamente por la predicaci?n, por la fe-conversi?n y por la experiencia sacramental. En ese tiempo, caracterizado por una sociedad y culturas paganas, la mirada est? puesta prioritariamente en los adultos a quienes para hacerse cristianos se les propondr? un itinerario complejo, multiforme, dilatado en el tiempo, para garantizar la seriedad de su conversi?n y formar los esp?ritus en el conocimiento de las Escrituras y en la estimulaci?n de costumbres inspiradas en ellas. La celebraci?n sacramental estar? precedida de la aceptaci?n expl?cita y libre de la fe en Cristo. Se pueden distinguir en este modelo cuatro etapas que se realizan conforme al discernimiento de los responsables: el precatecumenado, momento kerigm?tico o de primera evangelizaci?n, que sirve para madurar y afirmar una orientaci?n inicial hacia Cristo; el catecumenado, que tiene una duraci?n prolongada -unos tres a?os- y que supone una fase intensa de formaci?n cristiana integral; la etapa ritual, que supone una preparaci?n inmediata de catequesis y ritos previos, desarrollada con m?s intensidad durante la ?ltima cuaresma, en la que tiene un lugar de preeminencia la figura del obispo y la celebraci?n unitaria de los tres sacramentos de la iniciaci?n, en torno a la Pascua; y, un momento mistag?gico, para profundizar en las consecuencia vitales de los misterios celebrados. Entre los siglos VII y VIII, el modelo catecumenal, podr?amos decir que desapareci? completamente -su transformaci?n ya hab?a comenzado hacia el final del siglo V.

2. Modelo habitual
Por entonces en el mundo, al que la Iglesia hab?a sido enviada y cuyos l?mites identificaba en ese momento con la actual Europa y costas del Mediterr?neo -norte de ?frica y este de Asia-, se desarrolla una nueva realidad cultural. A lo largo y a lo ancho de la extensi?n del imperio romano se va conformando lo que podr?amos llamar una societas christiana, en la cual todos son cristianos y en la cual se da plena y autom?tica identificaci?n entre "hombre" y "cristiano", entre la "sociedad civil" -Imperio- y la "sociedad religiosa" -Iglesia-: en este tipo de sociedad "no se puede nacer y no ser cristiano".

La organizaci?n y definici?n del territorio encomendado a los obispos para su cuidado pastoral, agregar? un elemento nuevo a la reflexi?n sobre la unidad din?mica de la iniciaci?n ya que muchas veces la extensi?n territorial excede las posibilidades reales de atenci?n, y generalmente, con dos realidades sociol?gicamente distintas, la comunidad circundante a la sede episcopal y las comunidades rurales.

El modo de enfrentar estos desaf?os estar? acompa?ado de la reflexi?n que permita entender las nuevas respuestas pastorales y se plasmar?n en esquemas rituales que expresan la comprensi?n teol?gica y sacramental de la iniciaci?n cristiana como tal.

En este modelo, al que llamamos habitual, las etapas descritas en el catecumenal experimentar?n significativos cambios. En una sociedad que se confiesa y es culturalmente cristiana no hace falta el primer anuncio que provoque la fe o busque una adhesi?n inicial a Cristo, ?sta, de alguna manera, se da habitualmente. La propia sociedad civil, sociol?gicamente unida a la Iglesia desempe?a de modo espont?neo la funci?n de un catecumenado social que integraba a todos en un mismo horizonte de comprensi?n y sentido. La familia desarrolla habitualmente la iniciaci?n en la fe de sus hijos.

Los interlocutores adultos del modelo catecumenal dejan paso en ?ste a los destinatarios infantes y por tanto la etapa del catecumenado propiamente dicha deja de tener aquella acentuaci?n de reflexi?n y profundizaci?n en la Palabra de Dios y pasa a poner el acento en su dimensi?n ritual. La administraci?n de los sacramentos deja de tener su centro en la Pascua y su lugar se extiende m?s all? de la sede episcopal. Esto, al menos en occidente, tendr? una consecuencia ritual: una progresiva ruptura de la celebraci?n unitaria de los sacramentos.

3. Modelo escolar
A partir del siglo XVI aquella societas christiana se ve profundamente conmocionada: los duros cuestionamientos protestantes y una fuerte corriente de renovaci?n interior desembocaron en el concilio de Trento a partir del cual entendemos se conformar? un nuevo modelo que podr?amos llamar escolar. Estamos ante una sociedad que conserva una concepci?n cultural propia del medioevo pero que entiende que si bien cristiano se nace, "para ser cristiano en serio hay que conocer la fe".

Este nuevo modelo es muy similar al anterior, salvo que en ?l se acentuar?n algunos aspectos. Tambi?n en ?ste se supone que la fe es algo dado: se nace en una familia cristiana que respira una cultura cristiana y vive en una sociedad estructurada cristianamente. Si bien despu?s del Concilio de Trento se busca difundir tambi?n la pr?ctica de un adoctrinamiento de adultos, los ni?os siguen siendo los destinatarios de la iniciaci?n cristiana con una fuerte acentuaci?n ritual. Sin embargo ante los serios cuestionamientos que se difunden por entonces hay que fortalecer la instrucci?n religiosa para conocer lo que se es, y as? poder vivir en plenitud y defenderse de los errores que se divulgan. El descubrimiento de "nuevos mundos" renovar? en la Iglesia el entusiasmo misionero y un nuevo cuestionamiento en torno a la iniciaci?n cristiana que la llevar? a proponer, desde la experiencia vivida, otros modos y otra din?mica en la preparaci?n y celebraci?n sacramental. Aquella marcada insistencia tridentina en torno a la formaci?n doctrinal llevar? al cuestionamiento de las edades m?s oportunas y de las cualidades necesarias del sujeto para la recepci?n de cada sacramento de la iniciaci?n, precipitando en la ruptura definitiva de la unidad original de la iniciaci?n cristiana de los primeros tiempos.

4. Modelo kaino catecumenal
Desde mediados del siglo XX la Iglesia ha reconocido y se?alado que la sociedad vive un proceso de secularizaci?n que afecta las ra?ces m?s profundas de sus costumbres y convicciones; proceso que tiene m?ltiples causas pero cuya manifestaci?n m?s clara es el olvido de Dios o la indiferencia religiosa y una alteraci?n de los valores que ordenan las relaciones humanas. El Vaticano II y el magisterio posconciliar abordar?n esta situaci?n proponiendo un nuevo modelo de iniciaci?n cristiana, que nosotros llamamos kainocatecumenal. Aquel modelo "catecumenal" ha sido restaurado por el Concilio Vaticano II para los pa?ses de misi?n y, a discreci?n del Obispo propio, para cualquier di?cesis.

"La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo [?] De ah? que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelizaci?n de la cultura, o m?s exactamente de las culturas".

El modelo al que ahora nos referimos ha de estar marcado por un fuerte acento evangelizador, que deber?a ir m?s all? de un primer momento. Reconociendo que la evangelizaci?n es un proceso complejo habr?a que procurar que sus variados elementos -renovaci?n de la humanidad, testimonio, anuncio expl?cito, adhesi?n del coraz?n, entrada en la comunidad, acogida de los signos, iniciativas de apostolado- no sean propuestos ni vividos como momentos aislados, sucesivos o excluyentes, sino como complementarios y mutuamente enriquecedores. Sin dejar de velar por los infantes habr? un fuerte reclamo por la evangelizaci?n de los responsables de su educaci?n. Est? claro que los beb?s no pueden responder por s? mismos en este proceso evangelizador pero s? sus padres, padrinos y educadores en general. Se urgir? la recuperaci?n del catecumenado, tanto de adultos como de ni?os en edad escolar, esto es, con uso de raz?n. Se insistir? en destacar la importancia de la celebraci?n unitaria de los sacramentos para que se ponga de manifiesto "la unidad del misterio pascual, la relaci?n entre la misi?n del Hijo y la efusi?n del Esp?ritu Santo". Si bien se respetan las variadas fechas en que ?sta puede celebrarse se acent?a la importancia de la Pascua y se resalta la figura del obispo, a quien nosotros aplicaremos el apelativo de ministro originario de la iniciaci?n cristiana. Aquel momento mistag?gico del modelo catecumenal unido a la convicci?n de que la evangelizaci?n ha de ser un proceso de permanente actualizaci?n, creemos, ha derivado en la conformaci?n de lo que se llama itinerario catequ?stico permanente.

Modelo
Catecumenal
Habitual
Escolar
Kaino Catecumenal


Ambiente cultural
Sociedad y culturas paganas Societas Christiana Societas Christiana "cuestionada" por los protestantes Cultura y sociedad afectadas por el "secularismo"
Frase caracter?stica "Cristiano no se nace, sino que se hace" "No se puede nacer y no ser cristiano" "Para ser cristiano en serio hay que conocer la fe"
Destinatario principal Adulto Infantes Ni?os Ni?os y adultos
Din?mica Catecumenado
Celebraci?n unitaria de los Sacramentos
Mistagog?a Celebraci?n unitaria (y separada) de los Sacramentos
Catequesis Familiar Celebraci?n Separada y distanciada de los Sacramentos
Catequesis escolarizada Reclamo por celebraci?n unitaria
Catequesis Kerigm?tica
Catecumenado
ICP Mistag?gico
Predicaci?n
Conversi?n
Fe
Sacramentos Celebraci?n
Sacramentps
Vida "cristiana" Bautismo
Doctrina Cristiana
Comuni?n
Confirmaci?n Bautismo
Catecumenado ni?os
Confirmaci?n
Eucarist?a
ICP
Tiempo Pascua Pascua
Pentecost?s
Quam primum Cualquier fecha
Quam primum Revalorizar la Pascua
Ministro Ordinario Obispo Obispo
Presb?teros Obispo
Presb?teros
etc. Obispo ministro originario

Publicado por mario.web @ 13:54
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