Domingo, 17 de abril de 2011
Para que las crisis sean para bien o para mal solo depende de nosotros
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Cinco cr?sis acompa?an la vida de todo matrimonio
Cinco cr?sis acompa?an la vida de todo matrimonio
Quiz?s una de las palabras m?s usada en nuestro lenguaje de hoy, es la palabra crisis.
Y casi siempre se la usa pensando en algo malo, en algo que est? mal, que no funciona bien.
Y no es as?, seg?n el diccionario crisis significa cambio, situaci?n de cambio, algo que cambia, algo que plantea una situaci?n de cambio.

Que ese cambio sea para bien o para mal depende de muchas cosas, pero todas estas cosas depender?n de nosotros, depender?n de nuestras actitudes.
Para que las crisis sean para bien o para mal solo depende de nosotros.

El mundo no tiene crisis pol?tica, econ?mica o social, lo que tiene es total ausencia de Dios.
El mundo quiere resolver sus crisis, sus cambios, no contando con Dios, sin tener en cuenta la inspiraci?n que Dios puede y sabe dar.
Es un mundo sin Dios, sin tener en cuenta a Dios. As? le va.

Dec?a Juan Pablo II: lo peor que le pasa a la humanidad es no tener conciencia de lo que est? mal.
Se hace el mal como si fuera el bien.

Habr? que aprender a pensar para poner el bien y el mal cada uno en su lugar. Habr? que hacer este esfuerzo si queremos un mundo mejor.
Y en este buscar lo mejor necesitaremos la iluminaci?n de Dios.
Entonces, solo entonces, las crisis ser?n para bien, porque ser?n resueltas con la sabidur?a del gran sabio, que es Dios.

Lecorder, en el velorio de Federico Ozanam manifest? que lo ?nico lamentable de su vida, era que hab?a ca?do en la trampa del matrimonio.
Ante esta expresi?n P?o X, papa y santo, reflexion?: no sab?a que Cristo hab?a inventado seis sacramentos y una trampa.

En esa trampa del matrimonio sobre la que tantos chistes y cuentos se han elaborado, es la trampa en la que todos queremos caer, porque es la mejor trampa para vivir.
Si no fuera as?, Dios no hubiera creado aquel Ad?n y aquella primera Eva.
Dios al crear el primer matrimonio ya nos est? diciendo: este es el mejor lugar para vivir. Haz tu esfuerzo para que as? sea.

Y en esto de poner nuestro esfuerzo los matrimonios deben resolver sus crisis. Crisis que todos los matrimonios deber?n vivir y resolver.
Ning?n matrimonio se escapa de tener que vivir los cambios que en su vida conyugal deber?n enfrentar.

Estas distintas etapas que todo matrimonio deber? enfrentar, merecen nuestra peque?a reflexi?n, aunque m?s no sea para que las conozcamos.

La primera etapa la hemos llamado la INFANCIA DEL AMOR.
Es la etapa de los primeros a?os de casados. Digamos los primeros tres a?os. En esa etapa todav?a cada uno de sus integrantes est? sentimentalmente muy ligado a las costumbres de su casa.
Es frecuente que llegue el domingo y ?l le diga a ella:
---Mama hace muy ricos ravioles, ?porque no vamos a casa a comerlos?
Y a casa de los suegros de ella van a comer los ravioles domingueros.

Y a la hora de decidirse a poner las cortinas de su nuevo departamento, ella muy suelta dir?:
--Mam? sabe de un lugar que tienen muy buena mercader?a, adem?s mam? sabe discutir el precio y es muy criteriosa en los gustos.
Las cortinas terminan siendo elegidas por la suegra de ?l.

En esa primera etapa es donde nos empezamos a conocer en lo profundo, es cuando la convivencia diaria hace florecer cosas que no conoc?amos.
?l que siempre era tan pulcro, ahora a veces no huele bien y ella tan bien arreglada que estaba siempre, es muy distinta en chancletas y rulos.

Se deja de amar la ilusi?n para empezar a amar la realidad.
Por eso la primer crisis que sucede en esta primera etapa, la hemos llamado, la crisis de la ILUSI?N.

La segunda etapa la hemos llamado la JUVENTUD DEL AMOR.
Es la etapa que podr?amos decir que comprende de 5 a l0 a?os de casados.
En ese periodo el amor ya se hizo propio, se hizo muy personal, tiene su propia personalidad.
Llegaron los hijos con las obligaciones que traen consigo. Con las alegr?as que traen, y con sus planteos y participaciones que obligan al nacimiento de un di?logo entre los esposos.
Es en esta etapa que debe nacer el dialogo. Si no nace el di?logo, si se renuncia al di?logo, viene el silencio, por eso la crisis de esta etapa la hemos llamado, la crisis del SILENCIO.

La tercera etapa la hemos llamado la MADUREZ DEL AMOR.
Es la etapa que va entre los 15 a 25 a?os de casados. Es la mejor etapa.
Es en esa etapa donde se comprende en todo al otro. Se lo conoce muy bien.
Se lo conoce en lo profundo. Uno sabe muy bien lo que le gusta y lo que no le gusta.
Hay serenidad, hay un conocimiento mutuo. Los hijos ya est?n grandes, hay participaci?n de todos en muchas decisiones: vacaciones, viajes, etc.
La crisis de esta etapa la hemos llamado la crisis de la INDIFERENCIA.
La peor crisis es la que no se percibe.
La muerte del amor, no es el odio, la muerte del amor es el no me importas, es la indiferencia, no s? si te arreglas o no, si estas o no. Me es indiferente.

La cuarta etapa la hemos llamado la PLENITUD DEL AMOR.
Es la etapa que ocurre cuando tenemos entre 60 a 65 a?os de vida.
Ya no importan los a?os de casados.
Los chicos se casaron y se fueron y el matrimonio vuelve a quedarse solo a igual que cuando empezaron.
En la mujer coincide la etapa de la menopausia y el hombre tambi?n ha disminuido su virilidad. A veces se vuelve a vestir pituco, le toca la bocina a alguna chica guapa que se le cruza, es una manera de disimular la sensaci?n de que est? quemando los ?ltimos cartuchos.
La crisis de esta etapa la hemos llamado la crisis de las SOLEDAD.
?Porque de la soledad? Porque aquel que rompa su matrimonio en esa etapa se condena para siempre a vivir solo: ya no ser? posible tratar de empezar una vida con otro. Con el ser de otra persona. Ya no le queda tiempo.

Y la ?ltima etapa la hemos llamado del RENACIMIENTO DEL AMOR.
Es la ?ltima que nos toca vivir, es la ?ltima que viviremos.
Es el amor en la plenitud de dos que viven en paz. Es algo muy profundo y es en esa etapa que m?s se necesita del otro, ya no es posible vivir sin el otro. Se vive ellos una plena unidad.
Y quiz?s podr?amos imaginarnos un peque?o di?logo entre ellos en una reuni?n familiar, donde adem?s de los hijos est?n los nietos y hasta biznietos con el barullo propio de toda fiesta.
All? en un rinc?n est?n los dos sentados viendo el barullo, el bochinche, la alegr?a. Y ella le dice a ?l:
--pensar que todo esto es debido a nosotros dos, pensar que todo esto es debido a aquella bofetada que yo te di, cuando tu pusiste tu mano donde no deb?as........
Llegaron a ser tan uno, que es frecuente que cuando uno de ellos se muere, al poco tiempo el otro tambi?n se muere. ?Quien no conoce casos?
Hicieron de su vida un solo caminar y quieren tambi?n ser una sola muerte.

Durante muchos a?os esta reflexi?n terminaba aqu?.
Despu?s tuve que a?adirle una peque?a extensi?n.
Yo perd? a mis padres con 17 d?as de diferencia.
Y cuando reflexionaba sobre esta circunstancia, me di cuenta que Dios me estaba haciendo un regalo.
--Me estaba diciendo: Salvador, te has pasado alabando la unidad del amor y la unidad en la hora de morirse, que te hago este regalo de que sepas que tus padres llegaron al renacimiento de su amor y que por su unidad en el amarse tambien quisieron tener una sola muerte.

Y como regalo de Dios viv? el dolor de su muerte y la alegr?a de su unidad.
Por primera vez entend? que se puede vivir dolor y alegr?a al mismo tiempo.
El dolor de perder a unos seres queridos y la alegr?a de saber que su amor hab?a llegado a ser uno hasta el fin de su vida.
Ahora me sirven plenamente como modelo de vida.
Nunca mis padres me hab?an servido tanto de modelo de vida, cuando ya no tienen vida.

Mi deseo es que tambi?n les sirva a ustedes.
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El libro editado y grabaciones est?n disponibles en: Tel.(54 11) 4903-6242 Fax 4737-3439

Publicado por mario.web @ 14:00
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