Domingo, 17 de abril de 2011
Hay que encauzarlas a velar por la belleza del alma
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Dejadlas crecer en paz
Dejadlas crecer en paz
Sus cabelleras son campos de experimentaci?n donde los peinados m?s sicod?licos de las estrellas del espect?culo son imitados. Sus rostros son m?scaras de cargado maquillaje como queriendo indicar que a m?s pintura, m?s belleza. El escote del pecho es simplemente descarado y el de la falda pr?cticamente inexistente. Si usan mezclilla, lo obligado es que sea lo m?s adherida posible al cuerpo, aunque les cueste caminar, sentarse o, simplemente, respirar. Quiz? todav?a no aprenden a caminar pero ya est?n usando tacones?

No, no estamos imaginando a una jovencita de 15 ? 16 a?os, menos todav?a a una de 20 ? 25. Es m?s, ni siquiera es imaginaci?n sino realidad.

Cada vez es m?s frecuente hallar a ni?as de 3, 4 ? 5 a?os vestidas ?de grandes?. No es su culpa. Son hijas de su tiempo y lo que ven es lo que imitan. No es que lo imitado sea lo mejor, pero les faltan aut?nticos modelos. Hecho sintom?tico de la crisis de valores.

Est?n pululando los negocios que lucran rob?ndoles a las ni?as lo m?s precioso que tienen: su infancia. Les est?n robando la posibilidad de desarrollar su imaginaci?n, les est?n robando su inocencia, les est?n robando su pudor. Y quiz? lo m?s triste es que en todo esto, muchas veces los padres sean c?mplices. Que si sala de belleza para ni?as, que si tiendas de ropa para ni?as, que si gimnasios para ni?as, que si?

??Hay que dejarlas ser como ellas quieren!?, afirman algunos. S?, pero no es atentar contra la libertad de la ni?a el encauzarla hacia algo mejor que la realice como aut?ntica persona. No es exagerado vincular los casos de violaciones y embarazos no deseados a quienes desde peque?as conocieron y desarrollaron un modo de vestir que, las m?s de las veces, es la manifestaci?n externa de una actitud, forma de vida o modo de pensar en el que se creci?.

El problema de fondo en todo esto, es que bajo un pretendido estar ?al d?a?, pase la vida y las ni?as nunca hayan conocido su infancia. Es peligroso fomentar actitudes consumistas donde importa y vale el que m?s tiene (la sociedad de la apariencia), actitud que cifra el valor de media humana s?lo por lo que posee y no por lo que vale en s? misma.

Hay que ense?arles que se puede ser elegante sin perder la dignidad. Hay que mostrarles que se puede cuidar la belleza f?sica sin convertirse en payasos. Hay que encauzarlas a velar por la belleza del alma; en esa tarea s? se pueden afanar desde peque?as y, a la larga, es lo que cautiva al sexo opuesto. Hay que hacerlas reflexionar en que no son objetos sino sujetos y que, como tales, no deben dejarse llevar por modas que otros imponen. Hay que meterles en la cabeza que la moda es la novedad m?s pasajera y que el ser humano est? hecho para la trascendencia. Posiblemente as?, ninguna mujer ser? presa de nadie, ni utilizada por ninguno. Quiz? este sea un paso m?s en miras a un aut?ntico feminismo.

Si no, ah? est? luego la paradoja: cuando algunas son ni?as, creen que son grandes, y ya de grandes, se comportan como ni?as.

Publicado por mario.web @ 14:04
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