Domingo, 17 de abril de 2011
Fragmento del Catecismo de la Iglesia Cat?lica; Tercera Parte (La vida en Cristo); Segunda secci?n (Los diez mandamientos); Cap?tulo segundo (Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo); Art?culo 7 (El s?ptimo mandamiento); Punto VI (El amor de los pobres).
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VI El amor de los pobres
VI El amor de los pobres
Catecismo de la Iglesia Cat?lica

* TERCERA PARTE LA VIDA EN CRISTO
o SEGUNDA SECCI?N LOS DIEZ MANDAMIENTOS
+ CAP?TULO SEGUNDO ?AMAR?S A TU PR?JIMO COMO A TI MISMO?
# Art?culo 7 EL S?PTIMO MANDAMIENTO
* VI El amor de los pobres


2443 Dios bendice a los que ayudan a los pobres y reprueba a los que se niegan a hacerlo: ?A quien te pide da, al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda? (Mt 5, 42). ?Gratis lo recibisteis, dadlo gratis? (Mt 10, 8). Jesucristo reconocer? a sus elegidos en lo que hayan hecho por los pobres (cf Mt 25, 31-36). La buena nueva ?anunciada a los pobres? (Mt 11, 5; Lc 4, 18)) es el signo de la presencia de Cristo.

2444 ?El amor de la Iglesia por los pobres... pertenece a su constante tradici?n? (CA 57). Est? inspirado en el Evangelio de las bienaventuranzas (cf Lc 6, 20-22), en la pobreza de Jes?s (cf Mt 8, 20), y en su atenci?n a los pobres (cf Mc 12, 41-44). El amor a los pobres es tambi?n uno de los motivos del deber de trabajar, con el fin de ?hacer part?cipe al que se halle en necesidad? (Ef 4, 28). No abarca s?lo la pobreza material, sino tambi?n las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa (cf CA 57).

2445 El amor a los pobres es incompatible con el amor desordenado de las riquezas o su uso ego?sta:

Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que est?n para caer sobre vosotros. Vuestra riqueza est? podrida y vuestros vestidos est?n apolillados; vuestro oro y vuestra plata est?n tomados de herrumbre y su herrumbre ser? testimonio contra vosotros y devorar? vuestras carnes como fuego. Hab?is acumulado riquezas en estos d?as que son los ?ltimos. Mirad: el salario que no hab?is pagado a los obreros que segaron vuestros campos est? gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los o?dos del Se?or de los ej?rcitos. Hab?is vivido sobre la tierra regaladamente y os hab?is entregado a los placeres; hab?is hartado vuestros corazones en el d?a de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; ?l no os resiste (St 5, 1-6).

2446 San Juan Cris?stomo lo recuerda vigorosamente: ?No hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Lo que poseemos no son bienes nuestros, sino los suyos?. Es preciso ?satisfacer ante todo las exigencias de la justicia, de modo que no se ofrezca como ayuda de caridad lo que ya se debe a t?tulo de justicia? (AA 8):

Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. M?s que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia. (S. Gregorio Magno, past. 3, 21).

2447 Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales socorremos a nuestro pr?jimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como tambi?n lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25,31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4, 5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es tambi?n una pr?ctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4):

El que tenga dos t?nicas que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo (Lc 3, 11). Dad m?s bien en limosna lo que ten?is, y as? todas las cosas ser?n puras para vosotros (Lc 11, 41). Si un hermano o una hermana est?n desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: ?Id en paz, calentaos o hartaos?, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ?de qu? sirve? (St 2, 15-16).

2448 ?Bajo sus m?ltiples formas -indigencia material, opresi?n injusta, enfermedades f?sicas o ps?quicas y, por ?ltimo, la muerte -, la miseria humana es el signo manifiesto de la debilidad cong?nita en que se encuentra el hombre tras el primer pecado y de la necesidad que tiene de salvaci?n. Por ello, la miseria humana atrae la compasi?n de Cristo Salvador, que la ha querido cargar sobre s? e identificarse con los ?m?s peque?os de sus hermanos?. Tambi?n por ello, los oprimidos por la miseria son objeto de un amor de preferencia por parte de la Iglesia, que, desde los or?genes, y a pesar de los fallos de muchos de sus miembros, no ha cesado de trabajar para aliviarlos, defenderlos y liberarlos. Lo ha hecho mediante innumerables obras de beneficencia, que siempre y en todo lugar contin?an siendo indispensables? (CDF, instr. "Libertatis conscientia" 68).

2449 En el Antiguo Testamento, toda una serie de medidas jur?dicas (a?o jubilar, prohibici?n del pr?stamo a inter?s, retenci?n de la prenda, obligaci?n del diezmo, pago cotidiano del jornalero, derecho de rebusca despu?s de la vendimia y la siega) corresponden a la exhortaci?n del Deuteronomio: ?Ciertamente nunca faltar?n pobres en este pa?s; por esto te doy yo este mandamiento: debes abrir tu mano a tu hermano, a aqu?l de los tuyos que es indigente y pobre en tu tierra? (Dt 15, 11). Jes?s hace suyas estas palabras: ?Porque pobres siempre tendr?is con vosotros; pero a m? no siempre me tendr?is? (Jn 12, 8). Con esto, no hace caduca la vehemencia de los or?culos antiguos: ?comprando por dinero a los d?biles y al pobre por un par de sandalias...? (Am 8, 6), sino que nos invita a reconocer su presencia en los pobres que son sus hermanos (cf Mt 25, 40):

El d?a en que su madre le reprendi? por atender en la casa a pobres y enfermos, santa Rosa de Lima le contest?: ?Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jes?s. No debemos cansarnos de ayudar a nuestro pr?jimo, porque en ellos servimos a Jes?s?.

Publicado por mario.web @ 20:25
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