Lunes, 18 de abril de 2011

Juan 8, 31 - 42. Cuaresma. Cristo nos habla de lo que ha visto junto a su Padre, nos ense?a y da testimonio de de su amor.
Autor: Sa?l Alejandro Guti?rrez | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Juan 8, 31-42

Jes?s dijo a aquellos jud?os que hab?an cre?do en ?l: ?Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, ser?n verdaderamente mis disc?pulos: conocer?n la verdad y la verdad los har? libres?. Ellos le respondieron: ?Somos descendientes de Abraham y jam?s hemos sido esclavos de nadie. ?C?mo puedes decir entonces: "Ustedes ser?n libres"??. Jes?s les respondi?: ?Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado. El esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre. Por eso, si el Hijo los libera, ustedes ser?n realmente libres. Yo s? que ustedes son descendientes de Abraham, pero tratan de matarme porque mi palabra no penetra en ustedes. Yo digo lo que he visto junto a mi Padre, y ustedes hacen lo que han aprendido de su padre?. Ellos le replicaron: ?Nuestro padre es Abraham?. Y Jes?s les dijo: ?Si ustedes fueran hijos de Abraham obrar?an como ?l. Pero ahora quieren matarme a m?, al hombre que les dice la verdad que ha o?do de Dios. Abraham no hizo eso. Pero ustedes obran como su padre?. Ellos le dijeron: ?Nosotros no hemos nacido de la prostituci?n; tenemos un solo Padre, que es Dios?. Jes?s prosigui?: ?Si Dios fuera su Padre, ustedes me amar?an, porque yo he salido de Dios y vengo de ?l. No he venido por m? mismo, sino que ?l me envi?.

Oraci?n introductoria

Se?or, gracias por este nuevo d?a. Ay?dame a aprovechar al m?ximo este tiempo de oraci?n que me concedes para encontrarme contigo. Que tu Palabra me ayude a conocerte mejor y llegue as? a alcanzar la libertad que me tienes prometida. Dame la libertad que s?lo T? puedes dar. Ay?dame a aborrecer el pecado que me esclaviza. Se?or, que te reconozca en mi vida como al ?nico que puede liberarme del pecado. Haz que todas mis obras vayan siempre conforme a la voluntad del Padre.

Petici?n

Se?or, l?brame de todo lo que me ata al pecado y hazme un fiel hijo Tuyo.

Meditaci?n

Cristo nos lanza el reto a los que hemos cre?do en ?l. Nos pide ?fidelidad a su Palabra! a cambio de ser sus verdaderos disc?pulos, testigos de la verdad que ?l nos ha dejado en el Evangelio. Y a los que sean capaces de guardar su Palabra les ofrece la libertad. Una libertad que s?lo nos puede dar la Verdad. La libertad de quien se sabe liberado por Cristo porque recordemos que ?l ha sido enviado para romper las ataduras del pecado que nos apresaban.
?Cristo es el Salvador, en efecto ha venido al mundo para liberar, por el precio de su sacrificio pascual, al hombre de la esclavitud del pecado. Si el concepto de "liberaci?n" se refiere, por un lado, al mal, y liberados de ?l encontramos "la salvaci?n"; por el otro, se refiere al bien, y para conseguir dicho bien hemos sido liberados por Cristo, Redentor del hombre, y del mundo con el hombre y en el hombre. "Conocer?is la verdad y la verdad os har? libres" (Jn 8, 32). Estas palabras de Jes?s precisan de manera muy concisa el bien, para el que el hombre ha sido liberado por obra del Evangelio en el ?mbito de la redenci?n de Cristo. Es la libertad en la verdad. Ella constituye el bien esencial de la salvaci?n, realizada por Cristo. A trav?s de este bien el reino de Dios realmente "est? cerca" del hombre y de su historia terrena? (Juan Pablo II, Audiencia, 3 de agosto de 1988)

Reflexi?n apost?lica

Cristo nos habla de lo que ha visto junto a su Padre, nos ense?a y da testimonio de de su amor, de su bondad y justicia, de su humildad y su omnipotencia, de su sencillez y su sabidur?a, en resumen, de su perfecci?n. Su misi?n fue dif?cil: hacer comprender a los hombres su divinidad y sus nuevas ense?anzas que dan la plenitud a la ley. En definitiva, nos ha ense?ado la verdad que nos hace libres.

Tenemos la misi?n de ense?ar a los hombres todo lo que aprendemos en nuestro con el Se?or. Dar a conocer sus Palabras que dan la vida al alma, que hacen los verdaderos disc?pulos de Cristo. A nosotros se nos ha confiado el ser testigos de la Verdad, la ?nica que hace libres a los hombres. No cabe duda de que esta tarea tambi?n nos ser? dif?cil, pero no olvidemos la asistencia del Esp?ritu Santo y de la Virgen. S?lo basta guardar la Palabra de Jes?s, esto es, ser fiel a su voluntad.

Prop?sito

Pedir en un misterio del rosario por aquellas almas que est?n m?s alejadas de Dios para que puedan conocer, en esta Cuaresma, el amor de Dios que da su vida por ellas.

Di?logo con Cristo

Jes?s m?o la misi?n que me has confiado es dif?cil como lo fue tambi?n para ti. Dame las fuerzas necesarias para ser testigo en este mundo que busca la libertad, pero que lo hace a veces por caminos equivocados. Dame el celo y el amor que te llev? a dar testimonio del amor de Dios a los hombres. Se?or, que te reconozca como mi Padre para que te ame como un hijo fiel.


?Todos deseamos libertad; pero la Virgen nos dice que la libertad que nos hace libres la hallamos en el encuentro con Cristo, que es quien nos da la vida?
(Benedicto XVI, Domingo 24 de febrero de 2008).


Publicado por mario.web @ 1:18
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