Lunes, 18 de abril de 2011

Ante la muerte repentina de un ser querido, tras un accidente, un terremoto o un infarto, tocamos la fugacidad de la vida y reflexionamos en el sentido de ?sta.

El 6 de febrero de 2011 tuve la gracia de conocer a Aleixo, un ni?o de 10 a?os que acaba de cumplir un a?o de vida. No, no es un error, ha vuelto a vivir. Todo ocurri? en un accidente donde el cami?n de su padre se incendi? y al momento de rescatarlo lo recuperaron con un cuerpo quemado a un 90%.

??Ser? conveniente vivir as???, eran los comentarios que se escuchaban a su alrededor cuando le ve?an entrar al pabell?n. El accidente ocurri? en septiembre de 2009 y en el periodo de su recuperaci?n, gracias al apoyo incondicional de sus padres, de los m?dicos y del capell?n del hospital, ha sabido descubrir el valor de la vida.

Se mueve en una silla de ruedas, aunque a veces se cansa de estar sentado y sorprende a todo el mundo cuando se levanta y camina solo. Es un ni?o que ha aprendido a amar la vida, y especialmente, a amar al Creador de la vida.

Existen frases hedonistas como ?disfruta la vida tal como es... ?porque despu?s no habr? despu?s!? o ?vive la vida, s?lo tienes una?. Ellas intentan mostrar un estilo de vida f?cil y lleno de placeres; pero sabemos bien que la vida se disfruta y se vive verdaderamente en todos sus periodos, incluyendo el sufrimiento.

El verdadero sentido de la vida est? en apreciar y valorar lo que hemos recibido de Dios: la capacidad de amar a Dios y a los dem?s, la familia, los buenos amigos, la naturaleza, los animales y nosotros mismos. Debemos reconocer, agradecer y aprovechar tantos dones que Dios nos da cada d?a, pues nos acercan a ?l, que es amor.

La verdadera vida es vivir en el amor. En este sentido, vivir es apreciar las ventajas de la vida: poder sonre?r, tener una vida virtuosa y divertida, un ambiente sano de amigos, tener muchas ganas de vivir, de hacer cosas por los dem?s, siguiendo uno de los consejos de Madre Teresa de Calcuta: ?el que no vive para servir no sirve para vivir?.

Invit?monos unos a otros a amar la vida, conscientes de que no vivimos para nosotros mismos, sino que para los dem?s, para que sean felices y para acercarles a Dios. Muchas generaciones tendr?n que beneficiarse del grano de arena que nosotros podamos dejar. Lo mejor que podemos hacer es esforzarnos por dar lo mejor de nosotros mismos y seguir ese consejo que circula por ah?: ?tres cosas en la vida no se deben perder: vida de gracia, apetito y buen humor?.


Publicado por mario.web @ 1:22
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