Lunes, 18 de abril de 2011

La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesi?nico, y en su victoria pascual
Autor: Churchforum | Fuente: Churchforum
La liturgia de la Semana Santa comienza con la bendici?n de las palmas y una procesi?n el Domingo, con una solemne proclamaci?n de la narraci?n de la Pasi?n seg?n San Mateo en la misa.

La procesi?n de Ramos viene evidentemente del recuerdo de lo que pas? en la vida de Jes?s d?as antes de su pasi?n y muerte. En los primeros siglos, en Jerusal?n se comenz? a venerar los lugares donde hab?a sucedido alg?n acontecimiento en la vida de Jes?s.

"Por eso el domingo anterior al Viernes Santo todo el pueblo se reun?a en el Monte de los Olivos junto con el obispo y desde all? se dirig?an a la ciudad con ramos en las manos y gritando Viva, como hab?an hecho los contempor?neos de Jes?s".

La famosa monja peregrina espa?ola, Egeria, nos cuenta como se celebraba el Domingo de Ramos y nos detalla que el obispo de Jerusal?n, representando a Cristo, se montaba en un burro y que la gente llevaba a sus reci?n nacidos y a los ni?os a la procesi?n.

Pero cada Iglesia fue tomando esta costumbre y celebr?ndola en particular. En Roma para el siglo IV se le llamaba a este d?a "Domingo de la Pasi?n" y en ?l se proclamaba solemnemente la Pasi?n del Se?or, haciendo ver que la cruz es el camino de la resurrecci?n. S?lo hasta el siglo XI se comenz? all? tambi?n la costumbre de la procesi?n. Se nos dice que en Egipto la cruz era cargada triunfalmente en esta procesi?n. En Francia y en Espa?a en el siglo VII se habla de la bendici?n de ramos y de la procesi?n.

Tras el concilio de Trento se quiso que en todas partes de la Iglesia Latina se celebrara de la misma manera este domingo y entonces se junt? lo que se hac?a en Jerusal?n (procesi?n de Ramos) con lo que se hac?a en Roma (celebraci?n de la pasi?n, como si fueran cosas distintas, ya que cada una se celebraba con ornamentos de distinto color y con oraciones iniciales y finales propias.

Con las reformas que hizo el Papa Paulo VI a las celebraciones de Semana Santa despu?s del Concilio Vaticano II, se unific? la celebraci?n con oraciones y ornamentos comunes haciendo ver mas claramente que en ella se vive el ?nico misterio pascual de vida y muerte y que una y otra de sus partes se relacionan y se enriquecen mutuamente: no hay verdadera celebraci?n del Domingo de Ramos sin procesi?n y sin lectura solemne de la Pasi?n en Una misma Eucarist?a.

"La procesi?n que conmemora la entrada mesi?nica de Jes?s en Jerusal?n tiene un car?cter festivo y popular. A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros ?rboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesi?n.

Sin embargo es preciso instruir a los fieles sobre el significado de la celebraci?n, para que entiendan su sentido. Ser? oportuno, por ejemplo, insistir en que lo verdaderamente importante es participar en la procesi?n y no simplemente procurarse una palma o ramo de olivo; que estos no se conserven como si fueran amuletos, con un fin curativo o para mantener alejados a los malos esp?ritus y evitar as?, en las casas y los campos, los da?os que causan, lo cual podr?a ser una forma de superstici?n.

La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesi?nico, y en su victoria pascual." (Directorio sobre la Piedad Popular y los Sacramentos. Sagrada Congregaci?n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, 17 de diciembre de 2001)


Publicado por mario.web @ 1:27
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