Lunes, 18 de abril de 2011

Do?a Paquita y Do?a Soledad viv?an en la misma vecindad. Do?a Paquita siempre criticaba a Do?a Soledad porque rezaba todos los d?as el rosario. "?Qu? tonter?a! ?Qu? perdida de tiempo! ?Cincuenta veces lo mismo!" Aunque Do?a Soledad conoc?a el tama?o de la lengua de Do?a Paquita no dec?a nada.

Por fin un d?a Do?a Paquita se acerc? entusiasta a Do?a Soledad.

"?Se?ora Soledad, no me va a creer!"

"?Qu??"

"?Mi hijo ya sabe decir mam?! ?Me lo ha dicho como treinta o cuarenta veces por lo menos!"

"?Ah... entonces debe estar usted cansada y aburrida de o?r lo mismo tantas veces!"

"?Claro que no! ?Pero Do?a Soledad, c?mo se le ocurre semejante disparate!"

Desde aquel d?a Do?a Paquita comprendi? por qu? Do?a Soledad rezaba todos los d?as el rosario. Pues claro, Do?a Soledad repet?a cincuenta veces las palabras que m?s gustan a Nuestra Madre del Cielo.

Como el ni?o que apenas sabe balbucear arranca una sonrisa del coraz?n de la madre cuando dice "mam?", as? nosotros con el Ave Mar?a alegramos a nuestra Madre. El ni?o dice "mam?", estira sus tiernos brazos y la madre sin dilaci?n lo coge entre los suyos. As? Mar?a. El ni?o fija los ojos en los de su madre y ella lo acerca a su rostro hasta rozar con la nariz la ternura de su piel. As? Mar?a nos acerca a su rostro y roza con su belleza nuestra alma.

Como la mam? estrecha al ni?o entre sus brazos, lo oprime contra su pecho, porque lo ama, as? Mar?a, apenas escucha el susurro de nuestra oraci?n, corre, nos abraza, nos acerca hasta su pecho porque nos ama.

?De que sirve el amor de una madre? No es moneda de cambio, no produce, no consigues nada con ?l, tampoco con el de Mar?a. El amor de una madre da seguridad, orienta tu vida; tambi?n el amor de Mar?a.

El ni?o dice mam?, espera la respuesta y siempre la halla. Mar?a responde cuando elevamos los ojos del alma y esperamos su respuesta. La madre goza cuando el ni?o le sonr?e y susurra al o?do "Te quiero" ?Acaso Mar?a no? La madre ve crecer con santo orgullo a su hijo ?Acaso Mar?a no? La madre ha engendrado con dolores ?Acaso Mar?a no?

Una madre no se cansa de amar, de abrazar, de besar a sus hijos. Tampoco Mar?a. Una Madre derrama l?grimas de dolor cuando percibe, a?n de lejos, que sus hijos andan tomando decisiones err?neas que los alejan de Dios. ?Acaso Mar?a no? No hay peor dolor para Mar?a que el constatar que sus hijos viven distanciados de Dios. Ella les espera pacientemente e intercede d?a y noche por ellos hasta que como ovejitas descarriadas vuelven al redil en hombros de su Pastor. ?Y si se olvidan de ella? Ciertamente sufre pero como buena Madre sabe perdonar el olvido.

El coraz?n de Mar?a ama por encima de cualquier olvido. Ama aunque el hijo duerma, cubre su cuerpecito, y acaricia la frente del hijo perdido en sue?os.

As? nos ama Mar?a. ?Por qu? no repetir una y cien veces su Ave Mar?a? Para que as? surja una sonrisa en su coraz?n, nos abrace, acaricie y cubra nuestra alma del fr?o mientras dormimos.


Publicado por mario.web @ 18:57
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