Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Entrevista al fil?sofo que acaba de publicar ?La cultura y el sentido de la vida? La desorientaci?n espiritual actual ha llevado al fil?sofo Alfonso L?pez Quint?s a escribir un libro en el que ahonda los conceptos de la belleza, y el sentido existencial,
?
Alfonso L?pez Quint?s:?Responsabilidad es responder a los grandes valores?
Alfonso L?pez Quint?s:?Responsabilidad es responder a los grandes valores?
En esta entrevista, L?pez Quintas, catedr?tico de Filosof?a en la Facultad de Filosof?a de la Universidad Complutense (Madrid), y miembro de n?mero de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol?ticas, retoma conceptos de su reciente obra publicada por la editorial Rialp (http://www.rialp.com), y constata que ?en los centros escolares no se dedica un tiempo y un esfuerzo especial a ense?ar a pensar bien?.

MADRID, 28 mayo 2003 (ZENIT.org)


??Por qu? afirma que solemos configurar la vida sobre la base de ideas poco clarificadas?

?Porque hay una tendencia generalizada a pensar con poco rigor. Con frecuencia se aplican a ciertas realidades t?rminos que s?lo son adecuados a realidades inferiores.

Para justificar una ley proabortista, cierto ministro de Justicia afirm?, como algo obvio, lo siguiente: ?La mujer tiene un cuerpo y hay que darle libertad para que disponga de su cuerpo y de cuanto en ?l acontezca?. En esta frase, aparentemente l?gica, se acumulan los errores. El verbo tener es adecuado cuando nos referimos a objetos: trajes, casas, fincas, libros... No lo es si se lo aplica al cuerpo humano, que ostenta un modo de realidad muy superior a la de los objetos. Ni la mujer ni el var?n tienen cuerpo; son corp?reos.

Y no se diga que es lo mismo, porque hay un abismo entre ambas expresiones. Tal vez por barruntar que esa frase est? pulverizada por la Antropolog?a filosof?a m?s l?cida desde hace casi un siglo, el ministro agreg? astutamente un t?rmino ?talism?n?: libertad, bien seguro de que, al movilizarlo, millones de personas le prestar?an una adhesi?n servil, por miedo a ser considerados como enemigos de la libertad y, por tanto, poco dem?cratas (palabra hoy d?a talism?n por hallarse en vecindad con libertad).

Basta someter esta palabra a un m?nimo an?lisis y distinguir la ?libertad de maniobra? ?la capacidad de tomar en cada momento la decisi?n que uno quiera? de la ?libertad creativa? ?la capacidad de orientar la propia vida hacia su plenitud? para descubrir la inmensa oquedad del razonamiento que se nos ofrec?a en dicha frase.

Nadie que sepa pensar con un m?nimo rigor afirmar? que es verdaderamente libre ?es decir, libre con libertad creativa? el que dispone arbitrariamente de una vida en germen. As? podr?an ponerse mil ejemplos de pensamiento no riguroso.

??Es nueva esta desorientaci?n espiritual?

?Los fallos en el pensar vienen de antiguo, y no han hecho actualmente sino incrementarse, ya que los medios de comunicaci?n colaboran a difundir los malos h?bitos.

Por otra parte, en los centros escolares no se dedica un tiempo y un esfuerzo especial a ense?ar a pensar bien, ya que suele darse por supuesto que, al recibir informaci?n sobre diversas ?reas de conocimiento, se aprende autom?ticamente a pensar.

Esto es un error de graves consecuencias, pues pensar de forma aquilatada es un arte, y ?ste debe ser aprendido con un m?todo adecuado.

??Qu? deber?amos entender por cultura?

?Con frecuencia, se considera como cultura todo cuanto el ser humano realiza en el campo de la ciencia, el arte, la literatura, la gastronom?a, la guerra... Esas realizaciones humanas pueden estar encaminadas a fomentar la armon?a y la felicidad entre las gentes o bien el conflicto y la desdicha.

Por eso se habla de ?cultura de la vida? y ?cultura de la muerte?. Pienso que deber?amos reservar el nombre de cultura ?t?rmino procedente del verbo latino colere, cultivar? para las actividades que fomentan el desarrollo pleno del ser humano.

Las que provocan el envilecimiento o la destrucci?n de la vida aut?ntica, que es vida de encuentro, podr?n ser consideradas como algo ?civilizado?, pero no ?culto?, en sentido estricto.

Por eso, la expresi?n ?cultura de la muerte? encierra una contradicci?n en sus mismos t?rminos. Al terminar la Primera Guerra Mundial (1914-1918), los europeos se preguntaron, angustiados, c?mo fue posible que la culta Europa se hubiera desgarrado hasta tal extremo.

El genial pensador austr?aco Ferdinand Ebner se apresur? a indicar que esa hecatombe se debi? al hecho de que buena parte de la llamada cultura no fue sino un mero so?ar con el esp?ritu, no una verdadera creaci?n de vida espiritual, que es vida de encuentro, de enriquecimiento mutuo, de di?logo creador de v?nculos personales.

??Puede decirse que a m?s cultura, m?s sentido existencial, mayor responsabilidad ante los retos de la vida?

?Depende de c?mo entendamos la cultura. Una persona puede ser culta ?en el sentido vulgar de que posee muchos conocimientos? y no orientar su vida hacia el aut?ntico ideal de la vida, que es crear modos elevados de unidad ?es decir, de encuentro?.

Al estar su vida mal orientada, carece de sentido existencial y de aut?ntica responsabilidad. Tener sentido una acci?n significa que est? orientada hacia la meta marcada por la vocaci?n m?s profunda de la persona que la realiza.

Somos responsables, en primer lugar, cuando respondemos a la apelaci?n de los grandes valores ?y, sobre todo, al valor supremo, que es el ideal?, y, en segundo lugar, respondemos de las consecuencias que se siguen de tal respuesta.

?Usted dedica amplio espacio en su libro a analizar grandes figuras del arte, como Bach y Beethoven, y notables obras literarias, como ?Esperando a Godot?, de Beckett, ?Yerma?, de Garc?a Lorca, ?San Manuel Bueno, m?rtir?, de Unamuno. Este tipo de arte y de literatura ?puede considerarse como cultura formativa, en el sentido indicado anteriormente?


?Sin la menor duda, porque, si ahondamos en las obras art?sticas y literarias de calidad, descubrimos en ellas un poder formativo sorprendente.

He dedicado varios libros al estudio de esta cuesti?n y cada d?a veo con m?s claridad que los grandes literatos y artistas tienen una singular capacidad para intuir y plasmar en sus obras de forma impresionante los procesos espirituales que construyen nuestra personalidad y los que la destruyen.

Al descubrir, bajo el argumento del ?Macbeth? de Shakespeare, las cinco fases del temible proceso de v?rtigo ?v?rtigo en este caso de la ambici?n de poder?, nos sentimos invitados a cambiar el ideal del dominio por el ideal del respeto y la colaboraci?n. Es una obra de argumento muy duro, pero en el fondo resulta aleccionadora porque nos da una clave de orientaci?n para la vida.

??Qu? papel tienen la creatividad y la belleza en una existencia plena y feliz?

?Tambi?n aqu? debemos aquilatar muy bien el sentido de los t?rminos. Todos podemos ser eminentemente creativos en nuestra vida, no s?lo los genios, como se viene creyendo desde el Romanticismo.

Soy creativo cuando asumo activamente las posibilidades que se me ofrecen para dar lugar a algo nuevo valioso.

Una partitura me ofrece ciertas posibilidades de conocer una obra musical y darle vida en un instrumento. Si lo hago, act?o creativamente. Una madre que acoge a su beb? con ternura y funda con ?l la ?urdimbre afectiva? que es b?sica para su desarrollo personal es eminentemente creativa. La creatividad presenta muchas modalidades y confiere a nuestra vida una peculiar elevaci?n.

La belleza es fruto, seg?n los griegos ?geniales en arte y en est?tica?, de la armon?a. La armon?a procede de la conjunci?n de la proporci?n y la medida.

El Parten?n y la Venus de Milo nos dan una impresi?n de armon?a porque sus partes se hallan estrictamente proporcionadas entre s? y guardan relaci?n con la figura del hombre, que es su ?medida?.

Esta idea de la armon?a es tambi?n un canon de la bondad, de la virtud considerada como el justo medio entre los extremos.

La belleza es el peculiar resplandor que emite aquello que est? bien configurado. Sabiamente dec?an los griegos y los latinos que la belleza es ?el esplendor del orden, de la forma, de la realidad?.

Si sobrevolamos las mil y una formulaciones que se han dado de la belleza, podr?amos muy bien afirmar que la contemplaci?n de lo bello ?lo bello art?stico, lo bello moral...? nos eleva el ?nimo hacia lo perfecto, y nos impulsa a dar el salto hacia lo trascendente, en todos los ?rdenes.

?Personalmente, ?qu? es lo que le da m?s sentido a su vida?

?Sin duda, el ideal de la unidad, que es tanto como el ideal del servicio inspirado por el amor. Una vida orientada hacia esa magn?fica clave de b?veda es una vida llena de sentido hasta los bordes.

Publicado por mario.web @ 9:08
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios