Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Emili Avil?s Cutillas reflexiona sobre c?mo jugar ayuda a crecer a la persona. Ofrece una gu?a para aprender jugando y aprender a perder.
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?A jugar!
?A jugar!
Jugar para crecer
Qu? estupendo es jugar un partido de f?tbol o tenis, pero qu? lamentable si por jugarlo dejamos de visitar a un familiar enfermo o atrasamos una tarea de servicio necesaria en ese momento.

Recordemos que, ya desde Arist?teles, es de com?n conocimiento que el buen obrar se consigue con esfuerzo. Es necesario el h?bito, conseguido con la repetici?n de actos, para formar la voluntad. No es suficiente tener s?lo informaci?n, se precisa una voluntad entrenada en la toma de decisiones para poder superar los impulsos irracionales que a todas las edades nos pueden sorprender.

Para ello, creo que vale la pena ejercitarnos m?s, en el entorno familiar y de amistades, en juegos l?dicos, deportivos y de sobremesa, tradicionales y modern?simos, art?sticos e intelectuales, que pueden ser medio de sana diversi?n y crecimiento. No veamos la diversi?n como un compartimento estanco de nuestra vida. Puede y debe ser una oportunidad diferente, nueva, creativa, para conocer y conocernos m?s y ampliar nuestras capacidades y habilidades.

El momento y lugar no lo dejemos siempre a la improvisaci?n. Pongamos el querer y el conocer en marcha. Seg?n qu? juegos sean los elegidos, vamos a entrenarnos m?s en nuestra capacidad de convivencia, esp?ritu de superaci?n, trabajo en equipo, esfuerzo paciente y continuado, comprensi?n mutua, saber ganar y saber perder, conocimiento propio y ajeno, situaci?n espacial, habilidades sociales, razonamiento l?gico, expresi?n art?stica, capacidades f?sicas y deportivas, respeto a las reglas establecidas, etc.

Perder y ganar

Sea como sea, las actividades para el ocio han de completar la formaci?n humana de peque?os y mayores. Esa variedad de juegos, bien seleccionados, seguro que motivar?n su desarrollo y buen acabamiento, a pesar de posibles dificultades t?cnicas o alg?n esfuerzo personal para perder con dignidad o ganar con elegancia.

Identificar n?cleos de aficiones comunes o individuales en la familia nos puede ser de gran ayuda para conocernos mejor entre nosotros y como grupo. Eso, a los adultos nos puede exigir poner grandes dosis de creatividad y generosidad. S?, por supuesto. Pero est? claro que el ejercitar virtudes como el orden, la constancia, la humildad, la sinceridad, la espontaneidad, la fortaleza, el compa?erismo, el respeto, etc. y el disfrute de todos, nos aportar?n una gratificaci?n a?adida que es la unidad familiar, medio imprescindible para afrontar con serenidad las dificultades cotidianas, que esas s? ir?n en serio.

Aprendiendo a jugar


Hemos de ser capaces de jugar y hacer jugar. Aprovechemos este observatorio maravilloso para conocer mejor a las criaturas e incluso a nosotros mismos. Descubramos c?mo chicas y chicos pueden crecer en obediencia, abnegaci?n, ingenio o lealtad. Comprobemos sus maneras de decir espont?neas, su fino humor, sus modales y sus preferencias.

Pero, podr?amos replicar, ?Sabemos jugar con nuestros hijos? Seguro que s?. Planeemos y organicemos con frecuencia unas buenas sesiones de juegos divertidos, amables, variados, adaptados a su forma de ser y que les motive. Ese es nuestro reto y nuestra ilusi?n: facilitarles y hacerles atractivo ?junto a nosotros y hermanos o amigos- el ser protagonistas, m?s o menos reales, que buscan superarse y mejorar en aventuras, cuentos, competiciones deportivas, juegos de mesa y gymkhanas.

Y, efectivamente, jugaremos un maravilloso partido de tenis o f?tbol despu?s de atender nuestras obligaciones. De esta manera, valores estupendos como la tolerancia ser?n adem?s respeto; la libertad, ... responsabilidad; la solidaridad, ... comprensi?n; la justicia, ... benevolencia y la ciencia, ... humildad.

Publicado por mario.web @ 9:11
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