Mi?rcoles, 20 de abril de 2011

Fuente: GAMA ? Virtudes y valores
Autor: Jorge Enrique M?jica

La religi?n es un tema ineludible en la prensa actual. Las notas sobre esa tem?tica atraen a m?s p?blico, creyente o no, y esto aumenta las ventas. Sin embargo, en la mayor parte de la prensa aconfesional, el trato que merece la informaci?n religiosa, concretamente la cat?lica, es muy deficiente.

Algunos medios de comunicaci?n distorsionan la informaci?n por varios motivos (choque de principios ideol?gicos, af?n de exclusivas, sensacionalismo, etc.), pero esas razones no las conoce siempre el auditorio quien, las m?s de las veces, se queda con lo visto, o?do o le?do. De esta forma, un hecho eclesial, por ejemplo, llega a las personas con la m?scara que cada medio quiso presentarlo y no como fue.

A continuaci?n presentamos diez claves de orientaci?n que ser?n de ayuda al momento de revisar la prensa. Los primeros cinco puntos son pautas orientativas aplicables a tem?ticas generales; los otros cinco puntos (escollos) se aplican a notas relacionadas con la informaci?n que del catolicismo dan algunos medios en particular.

1. Distinguir entre noticia y comentario y la ubicaci?n de los art?culos

Noticia y comentario no son lo mismo. La noticia es el hecho sucedido. El comentario es la valoraci?n del acontecimiento. La noticia nos dir?, por ejemplo, que el cardenal prefecto para la congregaci?n para la doctrina de la fe public? un documento sobre el tema ?X?, en tal fecha, en tal lugar. El comentario valorar?, seg?n la l?nea editorial del medio en cuesti?n, positiva o negativamente el suceso y el tema, y dar? salida a comentarios de personajes afines a esa l?nea del medio en cuesti?n.

Otro punto importante es la ubicaci?n que tiene, en la prensa impresa o digital, el art?culo. Los occidentales leemos de izquierda a derecha, de arriba abajo. Cuando un peri?dico coloca un comentario en la parte superior izquierda de una hoja o portal, sobre todo si es la principal, es porque ese tema, para bien o para mal, es lo que le interesa destacar.

2. Qui?n es el due?o y cu?l la l?nea editorial del peri?dico

?Por qu? sucede que un medio de comunicaci?n, indistintamente cu?l sea la noticia, estar? siempre en contra de una instituci?n, por ejemplo, como la Iglesia cat?lica?

Los medios de comunicaci?n tienen un propietario y el propietario posee intereses, comulga con una ideolog?a y afinidades pol?ticas bien claras. Resulta comprensible, aunque no justificable, que si el due?o se ve ?atacado? en alguno de ellos, tratar? siempre de presentar noticias negativas sobre la instituci?n que se le presenta como contraria, para desacreditarla.

Yendo al caso concreto de la Iglesia cat?lica, ?c?mo entender esto? La Iglesia cat?lica ha sido clara en la defensa de aquellos principios y valores no negociables (defensa de la vida, de la familia, de la aut?ntica sexualidad, del verdadero matrimonio, etc.). Varios propietarios (que coinciden en ser los directores de los medios de comunicaci?n) apoyan a gobiernos, partidos pol?ticos o grupos de poder que promueven el aborto, la eutanasia o la equiparaci?n de parejas del mismo sexo a ?matrimonios?. La ?nica forma de sofocar la voz del enemigo es desprestigiarlo, de ah? que algunos medios de comunicaci?n, independientemente de cu?l sea la nota informativa, siempre presentar?n lo referido a la Iglesia cat?lica con sa?a o incluso inventando o malinterpretando declaraciones o hechos.

En otros casos, tal vez el director del medio no sea del todo contrario a lo cat?lico en concreto, pero en su af?n de conservar publicidad que le deje entradas econ?micas, preferir? ir contra la Iglesia, que no le da dinero, a ir contra anunciantes que s? se lo dan, como cl?nicas abortistas, distribuidoras de preservativos u ONG’s que apoyan lobbies homosexuales.

3. El periodista no lo sabe todo y el mundo de lo opinable

Algo que debe quedar bien claro en la mente de toda persona que se sienta frente a un televisor o monitor, que enciende la radio o abre un peri?dico, es que un periodista no lo sabe todo. Y quiz? debamos tenerlo a?n m?s presente cuando habla o escribe sobre religi?n, en particular sobre la cat?lica. Periodismo no es igual a teolog?a. Son ?reas distintas que precisan de conocimientos diferentes.

Sucede con mucha frecuencia que algunos periodistas o escritores, se dedican a despotricar contra la Iglesia desconociendo mucho de lo que atacan; bas?ndose en suposiciones o prejuicios adquiridos.

Para fiarnos o no de lo que transmiten sobre el tema religioso, hay que conocer la especializaci?n y trayectoria del periodista en cuesti?n (sucede tambi?n que muchos de los que escriben ni siquiera tienen la titulaci?n en este campo); si est? capacitado para escribir o hablar sobre lo cat?lico y qu? tipo de temas trabaja com?nmente. D?gase lo mismo para los columnistas o comentaristas invitados u ordinarios. Es l?gico que un economista tenga poco qu? decir sobre religi?n, a no ser que aborde el tema en relaci?n con su especializaci?n. Y aun as? debemos ser cr?ticos y verificar que sus juicios o apreciaciones est?n dentro del marco y consonancia de sus conocimientos.

Todos tenemos derechos a opinar, pero tambi?n tenemos la obligaci?n de hacerlo con responsabilidad, conocimiento de causa y verdad.

4. El prejuicio afectivo y la universalizaci?n de los errores puntuales

Muchos medios de comunicaci?n parten a priori de un prejuicio negativo sobre cualquier acontecimiento o pronunciaci?n de la Iglesia cat?lica, sea institucional o no. ?Por qu?? Como ya dijimos l?neas arriba, la Iglesia cat?lica es clara al manifestar cu?les valores y principios no son negociables.

Cuando algunos grupos medi?ticos est?n apoyando posturas contrarias a esos principios que pregona, promueve y defiende la Iglesia cat?lica, resulta sencillo identificar por qu? vetan espacios a lo aut?nticamente cat?lico y por qu? se valen de ejemplos disonantes de otros ?cat?licos? para universalizar errores puntuales.

5. El derecho a r?plica

Algo que el auditorio debe tener bien presente, es si el medio de comunicaci?n que continuamente reporta informaciones negativas sobre la Iglesia, da oportunidad para que representantes aut?nticos de ella expresen el sentir u opini?n verdadera sobre alguna informaci?n errada o en tela de juicio.

Tambi?n sucede que cuando alg?n obispo, conferencia episcopal o la Santa Sede ofrece una rueda de prensa sobre el tema ?X?, lo que algunos hacen es, en lugar de informar sobre el contenido del evento, dar salida a voces discordantes dentro de la misma Iglesia ocasionando as? que el lector se quede con una visi?n negativa del acontecimiento. Lo peor viene cuando, habiendo distorsionado un hecho, no se da cabida a la expresi?n de un representante aut?ntico de la Iglesia y, menos a?n, se pide una disculpa p?blica cuando la noticia presentada estuvo equivocada.

6. El vocabulario impreciso

Este punto va muy de la mano con los n?meros 3 y

7. Las equivocaciones en este campo son abundantes. A veces se aplican las categor?as pol?ticas a la realidad eclesial (es una monja ?conservadora?, es un cura de ?derechas?, es un obispo de ?izquierdas?, es un cardenal ?progresista?, etc.); otras se emplean err?neamente t?rminos en temas que no tienen que ver (por ejemplo cuando se habla o escribe de di?logo ecum?nico para referirse al di?logo de los cat?licos con los musulmanes o los jud?os; lo correcto es decir di?logo interreligioso, el ecum?nico es s?lo entre los cristianos).

7. Las falsas identificaciones

Uno de los traspi?s m?s comunes de la prensa en general es la desacertada identificaci?n de la opini?n de cardenales, obispos, sacerdotes o laicos destacados, con el juicio oficial de la Santa Sede. ?El Vaticano dijo??, se suele se?alar muy frecuentemente. Pero la realidad es otra. Es verdad que la voz de personajes de tal envergadura tiene una resonancia importante, pero nunca ser? lo mismo una declaraci?n a t?tulo personal, independientemente del tema, que la del Vaticano como Estado soberano o de la Santa Sede como ?rgano rector de la vida de la Iglesia en general. Ser?a como decir que porque un ciudadano importante de tal pa?s declar? tal o cual cosa, ese es el parecer y sentir oficial del pa?s del que es originario.

De hecho, otro escollo usual es la equiparaci?n del Vaticano a Santa Sede siendo dos realidades cercanas pero distintas. La Ciudad del Vaticano es un Estado libre y soberano mientras que la Santa Sede es la jurisdicci?n y potestad del Papa en la vida de la Iglesia cat?lica de todo el mundo.

8. Las citas fuera de contexto, confrontar con las declaraciones oficiales de la Santa Sede y la necesidad de las fuentes

Otro de los deslices muy socorridos es citar un p?rrafo o palabras fuera del contexto y el todo de un discurso, homil?a, declaraci?n de prensa u otros, present?ndolos seg?n el objetivo de quien lo hace. Las consecuencias las conocemos: todav?a est?n frescos los tristes sucesos que ocurrieron en muchas partes del mundo a ra?z de una cita que la BBC de Londres sac? y difundi? de la lectio magistralis de Benedicto XVI en la universidad de Ratisbona.

Y es que en este tipo de omisiones malintencionadas est? en juego ya no s?lo el que el n?cleo de lo dicho llegue di?fano al receptor, como todo auditorio merece, sino la renuncia a informar con transparencia.

Si un medio de comunicaci?n no brinda el texto ?ntegro, nos corresponde buscar la fuente original, confrontar y, en caso de corroborar la falta de transparencia, cambiar de medio de comunicaci?n por respeto a nosotros mismos. Y es que tenemos el derecho a conocer la verdad, no suced?neos ama?ados de opiniones sectarias.

Tambi?n ocurre que algunos peri?dicos (por ejemplo el grupo Reforma de M?xico), suelen colocar como fuentes de algunos reportes declaraciones ?an?nimas? que dan algunas personas a sus corresponsales en otros pa?ses. Medios como ese enga?an pues ni tienen corresponsales en otros lugares como Roma, y el recurso a la omisi?n del nombre de los declarantes pone en duda la veracidad de la misma.

9. Banalizaci?n y ridiculizaci?n de los actos-manifestaciones de fe

Un recurso muy usado para minusvalorar la fe es la banalizaci?n o ridiculizaci?n que de algunos actos de piedad religiosa cat?lica se hace. Es verdad que hay algunos casos en que la piedad popular se ha alejado de la raz?n ?ltima y sentido de s? misma, pero una desorientaci?n puntual no significa que todas lo est?n.

En la mayor?a de los casos, quienes se mofan de peregrinaciones, critican advocaciones marianas o acusan de simplismo religioso y exageraci?n irracional de la fe a algunas devociones, no tienen los conocimientos religiosos y desconocen tambi?n los lazos que la fe y raz?n llevan en ?ltima instancia.

El fervor religioso cat?lico manifestado con actos de piedad popular es la sencilla expresi?n externa de una raz?n m?s profunda que de otra manera no hallar?a salida. Quien no los comprende, sea porque los desconoce y no los ha profundizado, sea porque no quiere acercarse a ellos y desprenderse de su ignorancia, no tiene el derecho a burlarse de la fe de otros.

10. Relativismo: la equiparaci?n y simplificaci?n de todas las religiones

La equiparaci?n de todas las religiones es otro tropiezo que en el mundo de los medios ocurre. Muchas personas, sobre todo j?venes, sienten esa apat?a general a la religi?n al constatar que ?son iguales? y, si lo son, ?entonces por qu? hay divisi?n?

Ya no resulta tan evidente, al menos para quienes no tienen una formaci?n cultural, hist?rica y religiosa s?lida, que las religiones son bien diversas y, por tanto, no son iguales. El caso que nos ocupa, el de la cat?lica, ha mostrado a lo largo de la historia, a diferencia de otras, que es la ?nica capaz de dialogar con la raz?n pues, como depositaria de la Verdad, no pod?a ser de otra manera.

Sin embargo, los medios hacen aparecer a todas las religiones como iguales al colocarlas al mismo nivel. No importa cu?l es la verdadera sino en cu?l te sientes bien. Y esto, para el catolicismo que pone a la base la raz?n y no el sentimiento, la exigencia y no la comodidad, pues claro que es perjudicial. Es ya una forma de desacreditaci?n, de ah? que se conceda amplios espacios, sin distinguir y orientar convenientemente, a tratar toda informaci?n religiosa como un tianguis de opiniones que, a efectos pr?cticos, dan lo mismo bajo matices diversos.


Publicado por mario.web @ 9:13
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