Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Los expertos de la Asociaci?n Cristiana de Diregentes de Empresa, Argentina (ACDE) nos ofrecen una gu?a para elaborar un examen de conciencia y verificar as? si cumplimos con los principios b?sicos de la DSI y la ?tica empresarial.
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Examen de conciencia del empresario
Examen de conciencia del empresario
?Por qu? un examen de conciencia?
1. En su Carta Apost?lica ?Mientras se aproxima el tercer milenio?, el Papa Juan Pablo II, luego de explicar que es el Jubileo del a?o 2000, nos recuerda que ?el gozo de un jubileo es siempre de un modo particular el gozo por la remisi?n de las culpas, la alegr?a de la conversi?n? (T.M.A. 32).

As? es justo ?sigue diciendo- que ?la Iglesia asuma con una conciencia m?s viva el pecado de sus hijos recordando todas las circunstancias en las que, a lo largo de la historia, se han alejado del Esp?ritu de Cristo y de su Evangelio, ofreciendo al mundo ?en vez del testimonio de una vida inspirada en los valores de la fe- el espect?culo de modos de pensar y actuar que eran verdaderas formas de antitestimonio y de esc?ndalo?.

2. Por eso el Santo Padre juzga que la Iglesia ?no puede atravesar el umbral del nuevo milenio sin animar a sus hijos a purificarse, en el arrepentimiento de errores, infidelidades, incoherencias y lentitudes. Reconocer los fracasos de ayer es un acto de lealtad y valent?a que nos ayuda a reforzar nuestra fe, haci?ndonos capaces y dispuestos para afrontar las tentaciones y las dificultades de hoy? (T.M.A. 33). M?s adelante sostiene ?la cercan?a del final del segundo milenio anima a todos a un examen de conciencia? (T.M.A. 34).

3. Ya en 1981 nuestros obispos en el documento ?Iglesia y comunidad nacional? sosten?an que ?...los argentinos cada uno en cuanto persona y cada grupo en cuanto integrante del conjunto social, han de examinarse con humilde sinceridad sobre su comportamiento y han de tomar conciencia sobre la proyecci?n comunitaria de sus actos. No han de temer ese examen los grupos m?s significativos de la vida argentina?.

4. Los hombres y mujeres de ACDE, que formamos parte de la Iglesia y que ejercemos nuestra misi?n actuando profesionalmente en el mundo de la empresa, nos sentimos no s?lo testigos sino part?cipes y protagonistas principales de muchas fallas en nuestro proceder. Dec?amos en las ?Reflexiones al finalizar el a?o 1996?, que nuestras propias miserias y nuestras innumerables carencias nos obligan a hacer ?un examen de conciencia y, arrepentidos de coraz?n, buscar sinceramente una renovada conversi?n?.

5. ACDE considera entonces como una prioridad de su misi?n proponer a quienes integran el mundo de la empresa que realicemos un profundo y sincero examen de conciencia como preparaci?n para comenzar el tercer milenio. No dudamos que el reconocimiento de los errores y faltas realizado con humildad y el deseo del perd?n generar?n, despu?s del l?gico dolor, la alegr?a de la reconciliaci?n y la posibilidad de vivir una vida renovada.

?Por que debe ser un examen personal?
6. Recordando las palabras de Jes?s: ??Por qu? te fijas en la paja que est? en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que est? en el tuyo?? (Mt. 7,3), los empresarios cristianos nucleados en ACDE queremos realizar un examen personal de conciencia sobre nuestros modos de proceder e invitar a nuestros colegas del campo empresario a que compartan y realicen personalmente esta revisi?n de vida que queremos hacer en la presencia de Dios ante quien debemos dar cuenta de nuestros actos.

7. ACDE no pretende representar al mundo empresarial y realizar en su nombre un examen de conciencia. S?, en cambio, puede hacer conocer su propia reflexi?n, sus dudas y sus preocupaciones, para que cada uno se enfrente personalmente al desaf?o. De todos modos, el hecho de exponer cu?les pueden ser las principales faltas espec?ficas a nuestras propias responsabilidades como hombres de empresa refleja nuestro convencimiento de la necesidad de arrepentimiento y conversi?n.

8. Sin embargo, y dado que ?...el pecado, en sentido verdadero y propio, es siempre un acto de la persona, porque es un acto libre de la persona individual y no
precisamente de un grupo o una comunidad? (R.P 16), propiciamos que este examen sea personal y no corporativo. Que cada uno se examine a s? mismo. Para facilitar este examen personal, ACDE ha considerado conveniente incorporar en un documento adecuado a la tem?tica empresarial algunos puntos de reflexi?n. De all? surge la Gu?a de Orientaci?n que hemos preparado para el an?lisis personal.

La moralidad de las acciones personales

9. Antes de iniciar un examen de conciencia, recordemos que la moralidad de los actos est? determinada por tres factores: el objeto del acto, es decir lo que se hace; las circunstancias que configuran el marco de la acci?n y la intenci?n del sujeto que realiza el acto.

10. En primer lugar, entonces, debe tenerse en cuenta que el hombre de empresa act?a en un contexto social e hist?rico determinado. En su condici?n de empresario se desempe?a en un ?mbito que tiene exigencias ?ticas particulares, que ACDE recogi? en sus grandes l?neas en su ?Propuesta de ?tica Empresaria?. Recorrerla es una ayuda para realizar un examen de conciencia de lo que se debe hacer desde el punto de vista objetivo, aqu?, en otras partes y otras circunstancias.

11. En segundo lugar, hay que considerar que cualquier hombre act?a en situaciones concretas exteriores e interiores que ?si bien no determinan su accionar- sin duda condicionan su libertad. ?El hombre puede estar condicionado, apremiado, empujado por no pocos ni leves factores externos; as? como puede estar sujeto tambi?n a tendencias, taras y costumbres unidas a su condici?n personal. En no pocos casos, dichos factores externos e internos pueden atenuar, en mayor o menor grado, su libertad y por lo tanto su responsabilidad y culpabilidad? (R.P 16). Sin embargo, ?los innumerables condicionamientos en medio de los cuales viene a encontrarse la libertad individual a la hora de actuar...facilitan m?s o menos su ejercicio, pero no pueden destruirla? (C.A. 25).

12. Muchas de estas circunstancias que condicionaron su libertad, tienen que ver con las situaciones hist?ricas particulares que se vivieron en la Argentina en las ?ltimas d?cadas, que significaron enfrentarse con un serio desaf?o ?tico. En este aspecto, las sucesivas ?Reflexiones al finalizar el a?o? que ACDE ha efectuado constituyen un valioso relevamiento de estas circunstancias, de estos males sociales que han formado el contexto en el que los empresarios han debido tomar sus decisiones.

13. En tercer lugar, es necesario advertir la enorme importancia que tiene la intenci?n en la moralidad de nuestras acciones y en el fervor de nuestra vida cristiana. Un examen de conciencia como el que proponemos no es la autocr?tica de un ciudadano frente a un juez, sino la revisi?n que un hijo hace frente a su Padre de c?mo corresponde a su amor y al amor a sus hermanos. Ya que, como dec?a San Juan de la Cruz, ?al final de nuestras vidas seremos examinados en el amor?. En definitiva debemos preguntarnos: ??amo a Dios sobre todas las cosas y a mi pr?jimo como a m? mismo??.

Pecados sociales que requieren nuestro cuestionamiento

14. Un completo examen de conciencia debe permitir una mirada amplia, profunda y personal sobre las propias conductas tanto activas como pasivas (?Yo confieso.. que he pecado mucho, de pensamiento, palabra, obra y omisi?n?.). No vamos a sugerir una reflexi?n sobre muchas de ellas que son similares a las de cualquier hombre o mujer en relaci?n con Dios o con otros hombres. Nos vamos a concentrar en algunos de los pecados sociales cercanamente vinculados a los hombres de empresa.

15. Antes de hacerlo, creemos oportuno recordar la ense?anza de Juan Pablo II en su exhortaci?n apost?lica ?Reconciliaci?n y Penitencia?, en la cual detalla tres sentidos del concepto de ?pecado social?. En primer lugar, dice el Santo Padre es ?reconocer que ?en virtud de una solidaridad humana tan misteriosa e imperceptible, como real y concreta- el pecado de cada uno repercute en cierta manera en los dem?s?.

16. En segundo lugar, son sociales los pecados que constituyen ?una agresi?n directa al pr?jimo?. Es social todo pecado contra el bien com?n y sus exigencias, dentro del amplio panorama de los derechos y deberes de los ciudadanos. Puede ser social el pecado de obra u omisi?n por parte de la dirigencia pol?tica, sindical y empresaria que ?a?n pudi?ndolo- no se empe?a con sabidur?a en el mejoramiento o en la transformaci?n de la sociedad seg?n las exigencias y las posibilidades del momento hist?rico?.

17. Finalmente, en determinadas circunstancias se entiende como pecados sociales a ?la acumulaci?n y la concentraci?n de mucho pecados personales...de quien engendra, favorece o explota la iniquidad, de quien pudiendo hacer algo por evitar, eliminar, o al menos limitar determinados males sociales, omite el hacerlo por pereza, miedo y encubrimiento, por complicidad solapada o por indiferencia de quien busca refugio en la presunta imposibilidad de cambiar el mundo; y tambi?n de quien pretende eludir la fatiga y el sacrificio, alegando supuestas razones de orden superior?.

18. Es importante que asumamos nuestra responsabilidad tanto por nuestros actos como por la contribuci?n, activa o pasiva, que hacemos a la persistencia de los males y pecados sociales. ?La conducta cristiana no puede tolerar pasivamente la existencia de este marco de condicionamiento. Debe tratar de cambiarlo para favorecer conductas correctas y buenas? (R.P 16). Y por lo tanto, al hacer el examen de conciencia deber?amos preguntarnos si hemos combatido de palabra y con acciones estos males y pecados; si hemos tolerado y nos hemos acomodado sin protesta a estos pecados; si hemos contribuido con nuestra acci?n personal de palabra y de obra a agravarlos.

Invitamos a los hombres y mujeres de empresa ?con la ayuda de las preguntas que formulamos- a identificar las propias fallas tanto frente a los pecados sociales, como frente a los propios de la acci?n y responsabilidad empresaria. Invitamos al examen de conciencia personal. Invitamos a pedir perd?n y reconciliarnos. Invitamos a hacer realidad en nuestras vidas al hombre de empresa que necesita la Argentina en el comienzo de un nuevo milenio. Invitamos a formar un nuevo esp?ritu empresario.

Invitamos, como dijo Monse?or Jorge M. Mej?a, a ?santificarnos como hombres de empresa?. ?Amo al Se?or, mi Dios, sobre todas las cosas...?

? D?nde est? mi tesoro all? est? mi coraz?n, ?d?nde est? el m?o? ?Tengo inmoderados deseos de fama, de figuraci?n, de riqueza y de poder? ?C?mo
distribuyo mi tiempo? ?Qu? valores estoy privilegiando con ello?

? ?Considero los bienes materiales como simples medios, expresi?n del esfuerzo de mi trabajo, o los concibo como un fin en s? mismo que reemplazan, o al menos comparten, su posici?n con la del Se?or?

? ?En que medida a causa de los defectos de mi vida cristiana, tanto en lo religioso, como en lo social y moral, soy responsable de una atm?sfera cultural secularista y carente de la presencia de Dios?

? ?Tomo conciencia de que en ocasiones vivo con una indiferencia religiosa, p?rdida del sentido trascendente de la existencia humana, extrav?os en el campo ?tico y un marcado relativismo moral?

? ?Conf?o en Dios, o muchas veces ante la adversidad en los negocios pienso que nada tiene soluci?n y pierdo la esperanza? ?Amo a mi pr?jimo y le deseo el bien?

? ?Considero realmente con felicidad el progreso y los logros que otros obtienen en su carrera empresaria? ?Me alegro de coraz?n ante los bienes materiales que mis colegas obtienen del fruto de su trabajo?

? ?Tengo sentimientos de envidia ante el ?xito de los otros? ?Con la gente que es m?s capaz que yo, soy envidioso o trato de imitarlos?

? ?Soy consciente de que en la b?squeda del ?xito no puedo anteponer mis intereses personales o sectoriales en desmedro de la dignidad de las personas que
interact?an conmigo?

? ?Busco siempre y a toda costa quedar bien con mis superiores, a?n cuando para hacerlo deba perjudicar a otros o renunciar a mis valores o principios?

? ?Hago lo suficiente por promover y mejorar la educaci?n de todos los miembros de mi empresa, no importando su exposici?n? ?Me preocupo por entusiasmarlos y capacitarlos en su tarea diaria para posibilitar su desarrollo personal y laboral?

? ?Me preocupo de mantener una fluida comunicaci?n entre todos los miembros de la empresa, canalizando inquietudes, sugerencias y aprovechando la potencialidad y creatividad de cada uno?

? ?Cultivo la amistad como un don superior o someto sus posibilidades a los avatares de las relaciones empresarias?

? ?Cuido realmente el alcance de mis palabras cuando me refiero a otras personas, especialmente si se trata de mis competidores? ?Es la honestidad una norma en mi accionar empresario?

? ?Velo para que se vivan en mi empresa los valores cristianos de austeridad, justicia, verdad, honestidad, solidaridad? ?Estoy seguro de que mis actitudes
diarias en los negocios son coherentes con el modelo de vida cristiana?

? ?Doy testimonio o simplemente declamo? ?Puedo ser considerado un ejemplo? ?Las personas que me rodean ven en mi accionar la aplicaci?n de los principios que proclamo o me ven que los uso cuando me conviene?

? ?Antepongo la verdad ante todo? ?O a veces falto a ella o la digo a medias para obtener determinados fines?

? ?Tengo la valent?a de destacar p?blicamente mis principios cristianos como respaldo o explicaci?n para la toma de una decisi?n favorable o no a mis intereses
privados y personales?

? ?Existen c?digos de ?tica en mi empresa? ?Los cumplo, los promuevo y soy testimonio de los mismos? Si no existen, ?qu? estoy haciendo para formularlos?

? ?Asumo la responsabilidad de que en mi empresa los empleados trabajen con ?tica? ?O pongo excesiva presi?n en los resultados de cada acci?n individual
justificando t?citamente comportamientos no ?ticos?

? A?n perdiendo posibilidades de obtener negocios, ?evito asociarme a empresarios con conductas claramente re?idas con la moral que proclamo?

? ?Hasta que punto justifico prebendas, coimas, o favores con el argumento de que ello es necesario para mantener la fuente de trabajo para mis empleados y sus familias? ?Me esfuerzo por ser correcto, o elijo la v?a m?s c?moda?

? ?Cumplo con mis obligaciones como ciudadano adecuadamente? ?Me escudo en que las obligaciones que me impone el Estado son desmesuradamente gravosas, imposibles de cumplir y, por lo tanto, dejan de ser un deber moral para m?? Y a?n creyendo en conciencia que las cosas son as?, ?no deber?a replantearme el tema?

? ?Denuncio lo que est? mal o por comodidad, tranquilidad y conveniencia mantengo actitudes pasivas y no comprometidas? ?Hago buen uso de los bienes que administro y poseo?

? ?Soy consciente de que como hombre de empresa soy s?lo un administrados de los bienes que Dios me dio en custodia, y que de todos ellos deber? rendir cuentas?

? ?Qu? uso hago de los bienes de la empresa? ?Me apropio de ellos indebidamente al usarlos para mis fines personales, no siempre consistentes con los intereses de la empresa?

? ?Soy austero? ?C?mo manejo los gastos de representaci?n, decoraci?n de oficinas, autom?viles, viajes, y otros a los que puedo acceder por mi posici?n? ?Evito la ostentaci?n con mis propios bienes personales?

? ?Siento tristeza o envidia ante los bienes de los otros y deseo desordenado de apropi?rmelos?

? ?Tengo conciencia de que el retener y no dar lo que corresponde a los otros es faltar al mandamiento de no robar? ?Pago los salarios justos? ?Cumplo con mis proveedores? ?Les doy a mis clientes los bienes y servicios comprometidos?

? ?Creo que como empresario debo satisfacer todas las necesidades de mis clientes, o existen l?mites en la oferta de bienes y servicios? ?Cu?les son esos l?mites? ?Qu? principios me orientan? ?Puedo alentar exageradamente el consumismo in?til aunque convenga a los intereses de mi empresa?

? ?Mantengo la calidad de los productos y servicios que fabrico y vendo? ?Cuido el medio ambiente, entendiendo como una responsabilidad propia la preservaci?n de la tierra para las generaciones futuras?

? ?Fijo los precios de mis productos teniendo en cuenta un razonable margen de utilidad, m?s all? de que el mercado me permita elevarlo por encima de ello?

? ?Qu? criterios orientan mis decisiones de inversi?n? ?Tengo en cuenta que adem?s de an?lisis econ?micos hay opciones morales, sociales y culturales en juego? ?Respeto a los hombres y mujeres vinculados con mi trabajo?

? ?Qu? actitudes tengo en el ?mbito de mi empresa frente a personas de otro sexo que veo atractivas y sensuales? ?Transmito deseos o ejerzo presiones no
adecuadas? ?Hago bromas que provoquen incomodidades?

? ?Soy respetuoso de la dignidad como persona de mis colaboradores cuando me tientan pensamientos impuros? ?Logro dominar las situaciones que muchas veces se dan cuando comparto tantas horas con una persona del otro sexo por la cual puedo sentir alguna atracci?n?

? ?C?mo razono y aconsejo cuando veo que estas circunstancias est?n ocurriendo en mi lugar de trabajo?

? ?Soy discriminatorio en la empresa con respecto a las personas que pueden tener problemas de homosexualidad? ?Trato de apoyarlas y busco que eviten el
esc?ndalo y la degradaci?n? ?Tambi?n evito todo tipo de discriminaci?n racial, religiosa o basada en otros problemas morales?

? ?Cuido de no transigir en mi actividad empresaria con pr?cticas de negocios que se basan en invitar a posibles clientes o socios a lugares donde se practica la pornograf?a y la prostituci?n?

? ?Tengo en cuenta en las formas de comunicaci?n, tantos internas como externas de mi empresa, la b?squeda de respeto y ejemplaridad? ?Vigilo que las pol?ticas, contenidos y forma de las comunicaciones empresarias est?n en l?nea con los principios cristianos que proclamo?

? ?Cuido que las actividades comunicacionales se mantengan dentro de lo moral y ?ticamente sano, a?n por encima de eventuales indicadores, ratings o tendencias?

? Si en mi empresa no existiera una clara inquietud por vigilar estos marcos para comunicaciones comerciales, ?qu? puedo y que debo hacer? ?Trato de comunicar a mis colegas, proveedores y asesores mis normas, valores y principios?

?Trato de crear una comunidad de trabajo?
? Desde mi empresa o desde mi posici?n profesional, ?contribuyo a que las personas puedan desarrollarse y crecer como personas? ?Es mi empresa una
comunidad de personas o un conjunto de piezas de una maquinaria? ?Genera alegr?a y esperanza en sus miembros, o s?lo preocupaci?n y angustia?

? ?Me preocupo del bienestar de mis trabajadores y sus familias? ?Veo a cada integrante de mi empresa como un hijo de Dios y un hermano m?o, con mi misma
dignidad, con una familia que debe alimentar y educar como la m?a, y con sus propias inquietudes, sue?os e ilusiones? ?Escucho sus problemas personales?

? ?Qu? tipo de dirigente soy? ?Me detengo a escuchar a mis empleados, no s?lo a decirles buenos d?as, sino a escuchar sus opiniones e ideas? ?Act?o en la vida diaria entendiendo que mi funci?n de dirigente es servir a los dem?s?

? ?Respeto como personas a quienes trabajan conmigo? ?Trato a cada empleado con dignidad, sin elevar la voz y de manera amable y respetuosa? ?O el trato depende de su jerarqu?a y del grado de necesidad que tengo de alguno de ellos?

? Cu?ndo debo tomar decisiones que afectan a los empleados de mi empresa ?tengo en cuenta en la medida de lo posible la situaci?n de cada uno de ellos? ?Aprovecho mi situaci?n dominante al definir una desvinculaci?n laboral? ?Dedico el tiempo necesario para la toma de decisiones dif?ciles que afectan a otros? ?Adem?s de buscar ser eficiente soy solidario?

? Durante mi accionar empresario ?enfoco mis obligaciones con responsabilidad social? ?Soy plenamente consciente de que todos los bienes y autoridad que poseo no son exclusivas de mi propiedad, sino que debo usarlas al servicio de los dem?s?

? Cuando debo actuar y tomar decisiones estrat?gicas de negocios, presionado por la obtenci?n de ganancias para subsistir, por la necesidad de crecer para no perder posicionamiento frente a la competencia local e internacional, por la exigencia de una mayor productividad laboral y otros factores, ?analizo el impacto integral demis decisiones? ?Qu? priorizo?

? ?Qu? papel tiene la solidaridad en mi vida? Al tomar opciones en lo empresarial, en lo social y en lo pol?tico, ?tomo en cuenta a los pobres y a los excluidos? ?Estoy comprometido con el bienestar de la gente?

? ?Apoyo a las instituciones que trabajan en acciones solidarias? ?Busco hacer el bien y ser solidario en forma consistente, evitando acciones facilistas que s?lo
intentan tranquilizar mi conciencia?

?Busco mi propia santificaci?n en mi acci?n empresarial?
? ?Reflexiono sobre mis responsabilidades como dirigente empresario cristiano? ?Vivo y comunico en ideas, palabras y actitudes los principios que proclamo? ?Es mi conducta real coincidente con mis expresiones? ?Vivo el trabajo de todos los d?as con alegr?a?

? ?Soy consciente de que el ?mbito laboral es un lugar de evangelizaci?n? ?C?mo puedo colaborar con otros colegas empresarios para que tambi?n gu?en sus
acciones de acuerdo con los principios y valores que sostengo?

? ?Trato de ser aut?nticamente coherente en mi vida persona, familiar, profesional y social, cuestion?ndome diariamente si mis h?bitos y actitudes son coherentes con un modelo de vida cristiana?

? ?Doy a mis hijos una verdadera formaci?n, o las correcciones m?s que paternales o fraternas son muchas veces fruto del estado de ?nimo con que llego a mi casa despu?s del trabajo?

? ?Tengo alg?n momento en mis d?as de descanso que dedico a quienes me pueden necesitar? ?Doy lugar a los momentos necesarios para amar y atender a mi c?nyuge y a mis hijos, y para dejarme amar y atender por ellos?

? ?Me doy los tiempos necesarios para dialogar con Dios, y tratar de conocer su voluntad?

Publicado por mario.web @ 9:34
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