Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Propuesta emitida en la LXII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal en la que se trata el tema de la realidad del mundo obrero, sus dimensiones b?sicas y pastorales.
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La Pastoral Obrera de toda la Iglesia (Propuesta operativa)
La Pastoral Obrera de toda la Iglesia (Propuesta operativa)
LXII ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL

LA PASTORAL OBRERA DE TODA LA IGLESIA
(Propuesta Operativa)

18 de Noviembre de 1994

?NDICE

PRESENTACI?N
I.- INTRODUCCI?N
II.- ?A QU? REALIDAD NOS REFERIMOS, CUANDO HABLAMOS DEL MUNDO OBRERO?
III.- DIMENSIONES B?SICAS DE LA PASTORAL OBRERA
1. La Pastoral Obrera es obra de toda la Iglesia.
2. La Pastoral Obrera "especialmente necesaria" en la actividad pastoral de la Iglesia.
3. La Pastoral Obrera, una pastoral espec?fica.
IV.- PROPUESTAS
1. Presencia de la Pastoral Obrera en la vida y misi?n de la Iglesia:
2. Presencia de la Pastoral Obrera en la sociedad:
3. Formaci?n de militantes obreros cristianos:
4. Extensi?n de la Pastoral Obrera:
V.- REFLEXI?N FINAL

S I G L A S


AA
Concilio Vaticano II. Apostolicam Actuositatem (1965).

AS
Apostolado Seglar. Conferencia Episcopal Espa?ola (1972).

CA
Centesimus Annus. Enc?clica. Juan Pablo II (1991).

CLIM
?Los Cristianos Laicos, Iglesia en el Mundo?. Conferencia Episcopal Espa?ola (1991).

CVP
? Cat?licos en la Vida P?blica?. Conferencia Episcopal Espa?ola (1986).

CHL
Christifideles Laici. Exhortaci?n apost?lica. Juan Pablo II (1988).

EN
Evangelii Nuntiandi. Exhortaci?n apost?lica. Pablo VI (1975).

GS
Gaudium et Spes. Concilio Vaticano II (1965).

LE
Laborem Exercens. Enc?clica. Juan Pablo II (1981).

LG
Lumen Gentium. Concilio Vaticano II (1965).

MM
Mater et Magistra. Enc?clica. Juan XXIII (1961).

PO
Presbyterorum Ordinis. Concilio Vaticano II (1965).

PP
Populorum Progressio. Enc?clica. Pablo VI (1967).

SRS
Sollicitudo Rei Socialis. Enc?clica. Juan Pablo II (1987).

VL
?La Verdad os har? Libres?. Conferencia Episcopal Espa?ola (1990).


PRESENTACI?N

El presente Documento, aprobado por la LXII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, es el resultado de un proceso largo en el tiempo y que marca una fecha hist?rica, llena de esperanza en la evangelizaci?n del Mundo Obrero.

Es el fruto de reflexiones y encuentros que se comenzaron a coordinar en Espa?a el a?o 1985. La Subcomisi?n de Pastoral Obrera -C.E.A.S. de la Conferencia Episcopal ha ido recogiendo las experiencias de los militantes obreros cristianos de los Movimientos especializados de Acci?n Cat?lica, la experiencia de tantos otros militantes que, orientados e impulsados por la Doctrina Social de la lglesia, entregaron su vida para anunciar a Jesucristo y su Mensaje al mundo obrero en momentos muy dif?ciles y, en muchas ocasiones, con recelos e incomprensiones.

La aprobaci?n de este Documento adquiere una importancia especial para la vida de la Iglesia. En los distintos documentos de la Conferencia Episcopal sobre Apostolado Seglar se ha hecho menci?n muchas veces de la Pastoral Obrera. Pero en la peque?a e intensa historia de los Movimientos especializados de Acci?n Cat?lica, es la primera vez que surge un Documento espec?fico ?ntegramente dedicado a la Pastoral Obrera. Sentimos, por ello una especial emoci?n. Miramos a la Pastoral Obrera con esperanza e ilusi?n. Estamos convencidos de que Jesucristo es la respuesta a los problemas del mundo obrero y, a pesar de las dif?ciles situaciones por las que actualmente pasa, hay muchos signos positivos: los di?logos Iglesia-Organizaciones Obreras, la potenciaci?n de la Acci?n Cat?lica y de los Movimientos especializados dentro de ella, la toma de postura que suponen las 32 propuestas aprobadas en el documento que publicamos.

Expresamos con la aprobaci?n de este Documento un punto de llegada. A la vez, y esto es lo m?s importante para toda la Iglesia, es un punto de partida. Empieza ahora con m?s fuerza, si cabe, el trabajo paciente y constante de tantos que ya lo est?n haciendo y de toda la Iglesia, para que hagamos verdad las palabras del profeta Isa?as:

?El Esp?ritu del Se?or est? sobre m?, porque ?l me ha ungido para que d? la buena noticia a los pobres. Me ha enviado para anunciar la libertad a los cautivos y la lvista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el a?o de gracia del Se?or? (Is 61,1-2)

Que en este Adviento nos dispongamos a hacer nuestras las palabras del Maestro.

?Hoy, en vuestra presencia, se ha cumplido este pasaje? (Lc 4,21)

+ El?as Yanes ?lvarez
Arzobispo de Zaragoza
Presidente de la Conferencia Episcopal Espa?ola

I. INTRODUCCI?N

El camino que en nuestro pa?s ha recorrido la Iglesia en el servicio al mundo obrero, ha ido creando las condiciones y ha puesto las bases, para que podamos abordar cuanto concierne a la pastoral obrera con la suficiente madurez.

Conscientes de la situaci?n por la que atraviesan los trabajadores, y animados por las personas y grupos que prestan su servicio en la evangelizaci?n del mundo del trabajo, nos decidimos, hace ya tiempo, a abrir un proceso de reflexi?n sobre la Pastoral Obrera, que deb?a confluir en una Asamblea Plenaria dedicada a este tema.

Como reflejan las actas que nos han llegado de las distintas di?cesis, el proceso de reflexi?n y revisi?n que hemos realizado durante estos a?os, as? como los encuentros que hemos tenido, nos han enriquecido a todos. El presente documento, fruto en gran medida del trabajo eclesial ya hecho, quiere ser expresi?n de nuestra preocupaci?n y compromiso por la evangelizaci?n del mundo obrero, as? como testimonio de nuestra cercan?a, aliento y est?mulo a cuantos se dedican con generosidad y paciencia a llevar la Buena Noticia de la liberaci?n y de la salvaci?n cristianas al mundo del trabajo. Con ?l queremos promover la Pastoral Obrera en el seno de la Pastoral General de la Iglesia y ofrecemos para ello algunas orientaciones y l?neas de acci?n.

Nos dirigimos, en primer lugar, a toda la comunidad eclesial, porque toda ella es corresponsable de la evangelizaci?n del mundo obrero. Pero con especial inter?s nos dirigimos a aquellas parroquias, movimientos, comunidades, grupos y personas, que se siente espec?ficamente enviados por la Iglesia a realizar su misi?n en el mundo del trabajo. Queremos tambi?n invitar al trabajo apost?lico en este campo a aquellos miembros de la comunidad eclesial que, procedentes del mundo del trabajo, no sienten, sin embargo la llamada que la Iglesia les hace a realizar en ?l su misi?n evangelizadora.

El presente documento tiene su contexto m?s apropiado en el anterior documento de la CEE ?Los Cristianos Laicos. Iglesia en el mundo?. Ah? se encuentran las claves adecuadas para comprender, fundamentar y llevar a cabo cuanto ahora decimos refiri?ndonos espec?ficamente al mundo obrero. Tambi?n existe una estrecha relaci?n de complementariedad con el documento recientemente aprobado sobre ?La caridad en la vida de la Iglesia ?.

II. ?A QU? REALIDAD NOS REFERIMOS, CUANDO HABLAMOS DEL MUNDO OBRERO?

No se trata ahora de hacer un estudio sociol?gico sobre la realidad social del mundo del trabajo. Pero s? es conveniente constatar que se trata de una realidad compleja, a fin de no caer en la tentaci?n de la simplificaci?n, afirmando o que nada ha cambiado o que ha cambiado todo.

Los a?os de desarrollo primero, el impacto de las nuevas tecnolog?as despu?s, la mundializaci?n de la econom?a, y, por ?ltimo, la crisis y las estrategias de salida de la crisis basadas en la flexibilizaci?n del mercado de trabajo impuestas por el capital, han provocado en el mundo del trabajo transformaciones profundas, una creciente fragmentaci?n y heterogeneidad, una p?rdida importante de la conciencia obrera y, en importantes sectores del mundo obrero, un progresivo empobrecimiento, que llega hasta, lo que se denomina hoy "exclusi?n social". Parece como si la realidad obrera se difuminase hasta el punto de perder su propia entidad. Al menos, as? piensan algunos.

Sin embargo, el mundo obrero, centro de la preocupaci?n eclesial en este documento, contin?a siendo la realidad m?s importante social y num?ricamente en nuestra sociedad, aunque esa realidad se encuentre hoy en fuerte proceso de transformaci?n y en su seno exista una gran variedad de situaciones; este mundo ya no s?lo se encuentra en la industria y los servicios, sino tambi?n en el campo, el mar, la emigraci?n...; est? formado por quienes trabajan legalmente o por los que tienen que hacerlo en la econom?a ilegal o sumergida; por obreros fijos, eventuales y en paro; por parados de larga duraci?n, con contratos intermitentes, a tiempo parcial, o los llamados de aprendizaje; por trabajadores con una alta cualificaci?n profesional que, o no tienen trabajo, o lo tienen inestable y mal pagado. Forman, adem?s, el mundo obrero los trabajadores aut?nomos a menudo con dificultades de subsistencia. Lo forman quienes tienen conciencia clara de ser obreros. Todos estos: j?venes y adultos, activos y jubilados, barrios populares, familias enteras..., con sus condiciones de trabajo y de vida marcadas por la precariedad, modestia econ?mica, dependencia... con sus diferentes situaciones y con sus luces y sombras constituyen la realidad incuestionable del mundo obrero actual.

El mundo obrero sigue existiendo. Aunque su rostro haya cambiado, el puesto que ocupa en el sistema de producci?n sigue siendo el mismo; est?n subordinados y han de estar sometidos a las exigencias del capital, (activos financieros, multinacionales, poderes o decisiones de tipo pol?tico, etc.), que es quien impone las condiciones de trabajo y de vida en funci?n de sus intereses. ?No obstante, es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos econ?micos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi autom?tico, haciendo m?s r?gida las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros. Estos mecanismos, maniobrados por los pa?ses m?s desarrollados de modo directo o indirecto, favorecen a causa de su mismo funcionamiento los intereses de los que los maniobran, aunque terminan por sofocar o condicionar las econom?as de los pa?ses menos desarrollados. Es necesario someter en el futuro estos mecanismos a un an?lisis atento bajo el aspecto ?tico-moral? (SRS 16). Aqu? est? la ra?z de las situaciones de explotaci?n, de pobreza y de creciente exclusi?n social que existen dentro del mundo obrero.

De este modo, la Doctrina Social de la Iglesia, reconoce el sentimiento que hay en el mundo obrero de c?mo en extensas capas de su seno se va instalando el sufrimiento y la marginaci?n social. La regulaci?n, que, legalmente o al margen de la ley, se est? imponiendo a muchos trabajadores es, en m?ltiples ocasiones, incompatible con la dignidad de la persona humana y con el respeto a los derechos humanos. Todo ello va creando una situaci?n social en la que, si bien no se puede identificar el mundo obrero con los pobres, ?stos s? son una parte muy importante del mundo obrero y tienen una estrecha relaci?n con ?l. El Papa nos lo ha dicho con toda claridad y contundencia: ?Los pobres... aparecen en muchos casos como resultado de la violaci?n del trabajo humano; bien sea porque se limitan las posibilidades del trabajo -es decir, por la plaga del desempleo-, bien porque se desprecian el trabajo y los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y de su familia? (LE 8).

"La Iglesia est? vivamente comprometida en esta causa, porque la considera como su misi?n, su servicio, como verificaci?n de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente ?la Iglesia de los pobres?" (LE 8). Por eso ella ha de mostrarse hondamente sensible al mundo del trabajo y prestarle una atenci?n y dedicaci?n especial.

III.- DIMENSIONES B?SICAS DE LA PASTORAL OBRERA

La evangelizaci?n del mundo obrero, objetivo central de la Pastoral Obrera, es preocupaci?n, responsabilidad y tarea de toda la Iglesia (EN 14; CLIM 19). Es ella, en cuanto cuerpo visible de la presencia de Cristo entre nosotros, quien recibe de El la misi?n de ?ir por el mundo entero predicando la Buena Noticia a toda la humanidad? (Mc. 15, 15-20). Fiel a la voluntad de su Se?or, toda la Iglesia ha de sentirse y ha de mostrarse corresponsablemente unida, tambi?n en el testimonio cristiano, en el servicio evang?lico a los trabajadores y tambi?n a la voluntad transformadora de eses condiciones sociales que tan directamente afectan al mundo obrero.

Por ello es fundamental que en la comunidad creyente exista y se consolide una conciencia com?n, sinceramente compartida por todos los miembros del Pueblo de Dios, acerca de la necesidad, importancia y dimensiones fundamentales de una Pastoral Obrera verdaderamente eclesial.

L?NEAS DE ACCI?N

Las l?neas de acci?n que presentamos a la comunidad cristiana arrancan de estas convicciones, actualizadas y profundizadas en la reflexi?n com?n sobre la pr?ctica pastoral que hemos venido realizando durante estos a?os.

1. La Pastoral Obrera es obra de toda la Iglesia

La evangelizaci?n del mundo obrero ha de ser comprendida, asumida y vivida por toda la Iglesia como obra propia. La Iglesia reconoce y apoya la misi?n espec?fica de comunidades, movimientos y personas, que han recibido este carisma en el seno de la misma Iglesia. La Pastoral Obrera nunca debiera ser considerada como la tarea particular y exclusiva de algunas comunidades, movimientos y personas, que, por su propia cuenta y riesgo, han decidido dedicarse a la misi?n en el mundo obrero.

Para ello, ser? necesario cultivar y fortalecer, en todos los miembros de la comunidad eclesial, -Obispos, Presb?teros, Religiosas/religiosos y seglares- la convicci?n y el sentimiento de que es la Iglesia quien env?a a evangelizar en el mundo obrero y quien, por ello, se compromete a acompa?ar, sostener y animar a quienes realizan ah? esta misi?n. Para avanzar en esta direcci?n ofrecemos las siguientes l?neas de acci?n:

1. La Pastoral Obrera debe ser comprendida y vivida como obra de toda Iglesia Diocesana, por esta raz?n, debe ser animada e impulsada por el Obispo y dem?s ministerios, representada en los consejos pastorales diocesanos y parroquiales, como debe estar dotada de los medios y recursos necesarios.

2. Se debe cuidar y fortalecer la conexi?n y relaci?n entre la Pastoral General, que hoy m?s que nunca ha de ser verdaderamente misionera, y la Pastoral Obrera, para que entre ambas existan relaciones positivas de armon?a y colaboraci?n y no de desconocimiento mutuo y divergencia. Para ello es necesario que entre las personas y grupos responsables existan actitudes de di?logo, coordinaci?n y colaboraci?n estrecha. As? toda la Iglesia responder? m?s eficazmente a su misi?n evangelizadora ?nica.

3. La Pastoral General, adem?s, deber? contribuir positivamente a hacer posible y facilitar la existencia de la Pastoral que la Iglesia necesita para la evangelizaci?n del mundo obrero. Ello implica:

* Favorecer y cuidar la formaci?n de la conciencia social y pol?tica de todos los cristianos, haci?ndoles conscientes de las implicaciones sociales de la fe y ayud?ndoles a descubrir que la dimensi?n social no es un a?adido de la fe cristiana, sino un componente esencial de la misma. De todo ello hablamos reiteradamente en ?Cristianos Laicos, Iglesia en el Mundo?.

* Crear los cauces y medios necesarios para que todos los cristianos conozcan la Doctrina Social de la Iglesia y tengan, en lo posible, una presencia y compromiso en la vida p?blica coherentes con ella. Este compromiso llevar? a incidir de una manera decisiva en las condiciones de vida del mundo obrero. S?lo as? podr? surgir y expresarse la urgencia de la tarea evangelizadora.

* En cuanto a aquellos cristianos que forman parte del mundo obrero, ser? necesario ayudarles a despertar su conciencia obrera y a cultivarla en coherencia con su fe cristiana, anim?ndoles tambi?n a participar en las organizaciones obreras y asumir la responsabilidad que tienen en la evangelizaci?n de sus compa?eros de trabajo.

* Ser? necesario poner los medios para que toda la comunidad cristiana conozca la situaci?n del mundo obrero, comprenda sus justas aspiraciones y se sienta solidaria con ellas. La raz?n es que no se ama lo que no se conoce.

* M?s en concreto, dar a conocer los movimientos y grupos que se dedican a la evangelizaci?n del mundo obrero y crear un clima favorable a la labor que realizan, ayudar a superar prejuicios y recelos, facilitarles su labor y acompa?arlos cuando fuere necesario.

* Por ?ltimo ser? necesario cultivar y potenciar las relaciones entre la Iglesia y el Mundo Obrero, analizando con sinceridad y libertad prof?tica, en actitud de conversi?n la situaci?n real y al mismo tiempo que se profundiza en sus causas. Desde el desconocimiento, la desconfianza o los recelos mutuos seguir? siendo imposible la evangelizaci?n del mundo obrero hasta el punto de que la Iglesia tenga estabilidad en ?l. Las experiencias de encuentro y di?logo entre la Iglesia y el Mundo Obrero, vividas en el proceso de reflexi?n que hemos seguido y con motivo de algunas situaciones y acontecimientos recientes, pueden ser el comienzo de un camino en el que hemos de profundizar y el que debemos ensanchar.

2. La Pastoral Obrera "especialmente necesaria" en la actividad pastoral de la Iglesia

?Uno de los contenidos m?s importantes de la Nueva Evangelizaci?n est? constituido por el anuncio del "Evangelio del Trabajo" que he presentado en mi enc?clica Laborem Exercens, y que, en las condiciones actuales, se ha vuelto especialmente necesario. Ello supone una intensa y din?mica pastoral de los trabajadores, tan necesaria hoy, como en el pasado, respecto del cual, bajo algunos aspectos, se ha vuelto todav?a m?s dif?cil. La Iglesia tiene que buscar siempre nuevas formas y nuevos m?todos, sin ceder al desaliento?. (Alocuci?n de Juan Pablo II, 15 de Enero, 1993).

Cuando la comunidad eclesial reflexiona desde su fe cristiana sobre el significado que el trabajo tiene en la vida personal, familiar y social dentro de nuestra sociedad, encuentra motivaciones, m?ltiples y profundas, para dar a la evangelizaci?n del mundo obrero un lugar preferente en su actividad pastoral (Cf. Alocuci?n Juan Pablo II, 18-11-1983, n? 22). He aqu? algunas de estas motivaciones:

* Aceptando que no es justo identificar el mundo obrero con los pobres, tambi?n es justo reconocer que una parte muy amplia del mundo de los pobres, destinatarios preferentes de la evangelizaci?n, pertenece al mundo del trabajo, ya que existe una conexi?n objetiva muy estrecha entre la situaci?n laboral y el mundo de la pobreza, la emigraci?n, la marginaci?n.

* En la organizaci?n del trabajo, en su realizaci?n y en las relaciones sociales que de la misma se derivan la dignidad de la persona humana, punto central de la fe cristiana y de la doctrina social de la Iglesia, es negada objetivamente y sus derechos no son reconocidos y respetados en m?ltiples situaciones y ocasiones (SRS 33).

* En nuestra sociedad, el trabajo juega un papel fundamental y decisivo en la vida personal, familiar y social. Cuando el trabajo y sus condiciones se ven profundamente deteriorados, como ocurre en estos momentos, toda la vida personal, familiar y social se ve afectada negativamente. En cambio, cuando el trabajo es realizador y gratificante, toda la existencia se humaniza. Juan Pablo II nos lo ha dicho con claridad: ?el trabajo... ocupa el centro mismo de la cuesti?n social? y ?es una clave, quiz?s la clave esencial, de toda la cuesti?n social? (GS 38. LE 3). Por eso el trabajo y la situaci?n de los trabajadores ocupa un lugar central en la doctrina social de la Iglesia y la Pastoral de la Iglesia debe tener como perspectiva preferente la situaci?n del mundo obrero.

* Finalmente los trabajadores son mayor?a en nuestra sociedad y en la Iglesia. Ser?a una contradicci?n grande que la actividad pastoral dirigida a ellos no ocupara un lugar preferente en la actividad pastoral de la Iglesia.

La comunidad eclesial, por tanto, debe poner los medios para que todos sus miembros descubran estas motivaciones. En la medida en que ellas calen en la conciencia comunitaria, en esa medida impulsar?n a la comunidad eclesial a plantearse la Pastoral Obrera como tarea preferente de su servicio evangelizador.

3. La Pastoral Obrera, una pastoral espec?fica

El mundo obrero, a pesar de su realidad compleja y en permanente transformaci?n, tiene su propia historia y su cultura, su situaci?n social y los problemas que ella genera, sus organizaciones y sus militantes, su manera de situarse ante la Iglesia y su modo de relacionarse con ella (Cf. SRS 9 y LE 8 y 13).

La Pastoral Obrera, sin ser una pastoral de especialistas, deber? ser sensible a las caracter?sticas peculiares del mundo obrero y deber? tenerlas muy presentes a la hora de plantear su evangelizaci?n, como deber? formar a los que han de llevarla a cabo, deber? elegir para ello la metodolog?a adecuada y por ?ltimo tendr? que seleccionar las tareas y actividades pastorales. As? pues, la Pastoral Obrera tendr? en cuenta:

* La dimensi?n misionera en la evangelizaci?n del mundo obrero y el anuncio gozoso de la Buena Nueva del Se?or en este mundo.

* La encarnaci?n del mundo obrero: su cultura, problemas, aspiraciones, luchas...

* La formaci?n de militantes obreros cristianos, para que estos descubran a Cristo en la Iglesia, su propia dignidad de trabajadores y la necesidad de la transformaci?n de la sociedad.

* La mayor cercan?a entre la Iglesia y el mundo obrero, para que Ella nazca y crezca en ese mundo, y para que este se haga presente en la Iglesia.

* La respuesta desde la fe y los criterios evang?licos a los problemas y la denuncia de las situaciones por las que pasan los trabajadores.

Para terminar afirmamos con gozo que en todo este proceso no se parte de cero. En nuestra Iglesia hay ya un largo camino recorrido y una rica experiencia vivida por comunidades, movimientos, grupos y personas que han dedicado lo mejor de su vida a la evangelizaci?n del mundo obrero. Esta experiencia es la que inspira, y en cierto sentido tambi?n avala, las l?neas de acci?n y las propuestas m?s concretas y espec?ficas, que se ofrecen a continuaci?n, divididas en cuatro cap?tulos.

PROPUESTAS

1?. PRESENCIA DE LA PASTORAL OBRERA EN LA VIDA Y MISI?N DE LA IGLESIA

PROMOCI?N, PRESENCIA Y PARTICI?N

1. ?Como expresi?n y exigencia en la comuni?n y misi?n de la Iglesia?1. ?La Conferencia Episcopal, en el ?mbito nacional, y cada uno de los Obispos en sus respectivas di?cesis, promover?n aquellas asociaciones o movimientos?2 presentes en el mundo obrero e integrados en la Pastoral Obrera:

1. Potenciando la presencia y participaci?n de los trabajadores cristianos en las citadas asociaciones y movimientos.

2. Asegurando en las respectivas
Planificaciones Pastorales, los procesos de iniciaci?n cristiana y militante a tales asociaciones y movimientos, all? donde a?n no est?n presentes.

3. Ofreciendo los medios pastorales y materiales necesarios para garantizar la preparaci?n y la plena dedicaci?n de sacerdotes3, di?conos permanentes, religiosos y religiosas y laicos, a fin de facilitar la tarea educativa y evangelizadora en el mundo obrero.

4. Estando cercanos, afectiva y efectivamente, a la realidad obrera, a trav?s de contactos peri?dicos con los militantes, comunidades y parroquias.

ANIMACI?N E INSERCI?N

Parroquias, arciprestazgos, vicar?as y zonas

2. ?Si la parroquia es la Iglesia que se encuentra entre las casas de los hombres, ella vive y obra entonces profundamente injertada en la sociedad humana e ?ntimamente solidaria con sus aspiraciones y dramas?4. La Pastoral Obrera ayudar? y animar? este tipo de parroquia cercana y solidaria.

3. Las Iglesias particulares facilitar?n a los grupos, movimientos apost?licos y asociaciones de Pastoral Obrera, la oportunidad y los medios para dar a conocer las l?neas de acci?n y objetivos en las parroquias, arciprestazgos, vicar?as y zonas5.

4. Puesto que la Pastoral Obrera nace en el seno de la comunidad, la insertar?n, a trav?s de estos grupos, movimientos apost?licos y asociaciones en sus ?rganos de corresponsabilidad: Consejo Pastoral parroquial, arciprestal y diocesano6.

5. Por su parte, estos grupos, movimientos apost?licos y asociaciones promover?n, desde su opci?n espec?fica de Pastoral Obrera, la corresponsabilidad y participaci?n del conjunto de los cristianos y de sus miembros en las parroquias7:

1. Compartiendo sus acciones-campa?as de sensibilizaci?n obrera y celebrando juntos la fe.
2. Manteniendo contacto con el resto de organizaciones y grupos presentes en la parroquia.
3. Ayudando a que la comunidad parroquial tenga un estilo de vivir y trabajar austero, solidario, sencillo y cercano a las personas y familias m?s necesitadas del mundo obrero.
4. Cuidando la acogida a las personas que se acercan a pedir sacramentos, y propiciando en la liturgia (lenguaje, s?mbolos...) otras celebraciones m?s centradas en la vida obrera.
5. Asegurando que C?ritas Parroquial, junto con la tarea de asistencia y promoci?n de personas, est? tambi?n atenta a la lucha por la promoci?n de la justicia social8 .
6. Colaborando a cuidar que los procesos catequ?ticos tengan en cuenta la vida obrera, la Doctrina Social de la Iglesia.
7. Potenciando la creaci?n de Grupos o Equipos de Pastoral Obrera en las parroquias para analizar la situaci?n y hacerla llegar a la comunidad, ayudando a la formaci?n de la conciencia social de los cristianos y tratando de responder pastoralmente.

Delegaciones de Pastoral Obrera

6. Las Iglesias particulares impulsar?n y consolidar?n9 la Delegaci?n de Pastoral Obrera y los Secretariados o coordinadoras interdiocesanos, teniendo en consideraci?n las orientaciones que la Subcomisi?n de Pastoral Obrera ha ido elaborando a lo largo de estos a?os.

7. La Delegaci?n de Pastoral Obrera participar? en la elaboraci?n del Plan Diocesano de Pastoral, someter? a aprobaci?n su propio plan y aportar? el proyecto diocesano de Pastoral Obrera, donde se recoja, entre otros:

1. Los medios de formaci?n e informaci?n a las personas y grupos de parroquias que trabajan en la Pastoral Obrera.
2. La formaci?n de la conciencia social de los cristianos de la di?cesis.
3. los encuentros (convivencias, retiros, conferencias, jornadas...) entre los distintos movimientos, parroquias especialmente las que est?n presentes en barrios y ambientes populares y entre religiosos/as en el mundo obrero, sacerdotes, di?conos permanentes y seminaristas.

8. La Delegaci?n de Pastoral Obrera trabajar? coordinadamente con otras delegaciones diocesanas: juventud, familia, C?ritas... para mejor servir a la evangelizaci?n del mundo obrero10.

Comunidades de religiosos y religiosas insertos en el mundo del trabajo y en la vida de los barrios

9. Las Iglesias particulares han de reconocer y valorar el testimonio de encarnaci?n, silencioso a veces, pero s?lido y profundo de muchas comunidades de religiosos y religiosas que:

1. Comparten la vida en las mismas condiciones de las gentes de los barrios obreros, de los peque?os pueblos,
2. Evangelizan y hacen presente a la Iglesia entre los trabajadores/as, con su presencia constante y directa tambi?n en colegios, escuelas, dispensarios, comedores...

10. A trav?s de la Delegaci?n de Pastoral Obrera diocesana:

1. Ha de recogerse su experiencia acumulada por medio de escritos, monograf?as, conferencias, encuentros de formaci?n, celebraciones,
2. Ha de potenciarse su integraci?n en la Delegaci?n de Pastoral Obrera,
3. Han de promoverse encuentros en el plano diocesano o de provincia eclesi?stica entre Religiosos y mundo obrero,
4. Finalmente se les ayudar? para que coordinen su reflexi?n con religiosos y religiosas en el mundo obrero, en el ?mbito general.

Sacerdotes y Di?conos permanentes

11. Las Iglesias particulares reconozcan y valoren el testimonio de encarnaci?n de aquellos -sacerdotes y di?conos permanentes- que tomaron la opci?n por trabajar en el mundo obrero a trav?s de las parroquias presentes en barrios y ambientes populares, consiliar?as de grupos y movimientos apost?licos de pastoral obrera, y de los sacerdotes obreros. M?s en concreto:

1. Ayuden a que otros sacerdotes o di?conos conozcan su experiencia evangelizadora y su estilo de vida austero, solidario, sencillo...
2. Dediquen en lo posible m?s sacerdotes a estos ambientes obreros, a los di?conos permanentes que por sus condiciones de vida familiar, laboral y social est?n insertos en el mundo del trabajo,
3. Faciliten la formaci?n especial de los consiliarios que acompa?en a los grupos, movimientos y asociaciones de Pastoral Obrera11 .

II. PRESENCIA DE LA PASTORAL OBRERA EN LA SOCIEDAD

?La presencia p?blica de la Iglesia es una exigencia de su misi?n evangelizadora?12.

La Evangelizaci?n del mundo obrero en una nueva situaci?n hist?rica

12. ?En muchas ocasiones los Obispos espa?oles hemos ofrecido a los cat?licos y a la sociedad en general, nuestros an?lisis, reflexiones y sugerencias sobre el momento actual, con sus luces y sombras... La solidaridad de la Iglesia con los pobres, "participando en los gozos y esperanza, las tristezas y angustias de todos"?13 , siguiendo a Jes?s y la esperanza en el Reino de Dios, nos impulsa a afrontar con realismo la actual situaci?n social con sus elementos contrapuestos y sus aspectos negativos?14. Entre otros se?alamos:

* La desigualdad entre Norte y Sur -en el mundo, en el pa?s, en las regiones.
* El tipo de desarrollo productivista, tecnificado, antiecol?gico... y por lo tanto poco humano15.
* La falta de participaci?n democr?tica real del pueblo16.
* La burocratizaci?n de la vida pol?tica.
* La corrupci?n pol?tico-social-econ?mica17 .
* Unos modelos y estilos de vida antihumanos e insolidarios, que llevan a la desmesurada exaltaci?n del dinero, del ?xito....18
* La construcci?n de una Europa insolidaria de grandes desequilibrios y desigualdades19.

A trav?s de la Pastoral Obrera ha de plantearse, desde dentro de ese mundo, c?mo anunciar ah? la Buena Noticia, c?mo iluminar y trabajar por la transformaci?n de esa realidad desde los valores del Evangelio, c?mo ser ah? instrumento d?cil a la acci?n del Esp?ritu, para que la Iglesia de Jesucristo nazca, eche ra?ces y se consolide en el mundo del trabajo20.

Por todo lo cual vemos necesario:

Participaci?n de los laicos

13. Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apost?licos, deber?n impulsar la participaci?n de sus miembros en la vida p?blica a trav?s de las instituciones pol?ticas, sindicales, culturales, sociales....21 a fin de construir y reconstruir el tejido social en l?nea de justicia, fraternidad, libertad...

El Anuncio, Presencia y Compromiso

14. Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apost?licos no s?lo potenciar?n la presencia de sus asociados en las realidades temporales, como exigencia de su propio bautismo22, sino que ayudar?n a que lo hagan desde valores y criterios evang?licos, como levadura que dinamiza, como luz en el candelero y como ciudad construida sobre el monte que anuncia la Buena Noticia de Cristo, el Se?or, potenciando la formaci?n integral de la persona, la opci?n por los sectores m?s pobres del mundo obrero y el discernimiento cristiano de los acontecimientos y de las propias actuaciones.

Denuncia prof?tica

15. Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apost?licos, en el ejercicio de su misi?n evangelizadora, denunciar?n las situaciones de injusticia o explotaci?n, tanto individuales como colectivas, contrarias al Plan de Dios.23

Relaci?n con otras organizaciones

16. Para mejor conocer la realidad y la situaci?n por la que pasa el mundo obrero, las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apost?licos mantendr?n contactos peri?dicos con las organizaciones sindicales y asociaciones que el mundo obrero se da a s? mismo.

Acompa?amiento y la animaci?n

17. Los cristianos que se sientan especialmente vocacionados a compartir, total o parcialmente, la vida de los distintos fragmentos del mundo obrero actual: trabajo, paro, vivienda... en sus compromisos y opciones deber?n ser alentados y acompa?ados por la comunidad.24

18. Para animar el compromiso de los cristianos laicos en la vida p?blica y el necesario acompa?amiento pastoral, hay que promover la formaci?n adecuada y animar la disponibilidad y dedicaci?n de sacerdotes, di?conos permanentes y religiosos .25

Relaci?n Pastoral Social- Pastoral Obrera

19. La Conferencia Episcopal y las Iglesias particulares promover?n las relaciones entre Pastoral Social y Pastoral Obrera para recoger la sensibilidad de Pastoral Obrera hacia grupos de marginaci?n social (drogadictos, tercera edad, emigrantes e inmigrantes...) y asegurar que la Pastoral Social d? respuestas que impliquen, en la pr?ctica, promoci?n, liberaci?n, lucha por la justicia...26

III. FORMACI?N DE MILITANTES OBREROS CRISTIANOS

Urgencia y prioridad

20. ?La formaci?n no es un privilegio de algunos, sino un derecho y un deber de todos?27.

?La formaci?n de los fieles laicos se ha de colocar entre las prioridades de la di?cesis y se ha de incluir en los programas de acci?n pastoral, de modo que todos los esfuerzos de la comunidad (sacerdotes, laicos y religiosos) concurran a este fin?28.

?La formaci?n implica un dinamismo, una actividad, una metodolog?a y una preocupaci?n que abarcan toda la vida y que estimulan la autoafirmaci?n basada en la responsabilidad personal?29.

?El cristiano laico se forma especialmente en la acci?n. Un m?todo eficaz en su formaci?n es la Revisi?n de vida, avalado por la experiencia y recomendado por el magisterio de la Iglesia ?30.

En esto partimos de la larga experiencia que los movimientos apost?licos tienen ya en la Iglesia que ha puesto de manifiesto la importancia de la formaci?n en los militantes obreros cristianos para asumir su propio protagonismo laical y su misi?n evangelizadora, tanto personal como comunitaria.

21. Las Iglesias particulares en la elaboraci?n de cualquier Plan de Formaci?n o documentos que hayan de publicar, tendr?n en cuenta 31:

1. Partir del conocimiento directo y vivo de la realidad, sinti?ndola como propia, con el coraz?n y no s?lo con la raz?n.
2. Analizar las causas profundas de la desigualdad social, descubriendo c?mo influyen en las personas, qu? v?ctimas crea, y se?alando, a la vez, los valores, aspiraciones y esfuerzos, tambi?n de incoherencias de los trabajadores.
3. Tomar conciencia de la actuaci?n del Esp?ritu de Dios, que anima y mueve sus esfuerzos y sus luchas.
4. Comprometerse en la transformaci?n de la realidad seg?n el proyecto de Dios incidiendo de manera especial en las causas.

Promover Escuelas e Instituciones de formaci?n

22. La Conferencia Episcopal, reconociendo que las Instituciones y Escuelas de formaci?n de laicos existentes son tan necesarias como insuficientes32, animar? o promover? la creaci?n de instituciones para la formaci?n integral y acompa?amiento de los laicos comprometidos en los distintos ?mbitos de la vida p?blica33: Escuelas Sociales o Centros de formaci?n que ayuden a conocer la Doctrina Social de la Iglesia y sus exigencias34, la Historia del Movimiento Obrero, cursillos especializados sobre pol?tica econ?mica 35 y sobre formaci?n b?blica, teol?gica, catequ?tica...36.

Animar la formaci?n de sacerdotes, di?conos permanentes, religiosos y seminaristas

23. ?Para que se d? una pastoral verdaderamente incisiva y eficaz hay que desarrollar la formaci?n de los formadores? 37.

Los candidatos al sacerdocio, los di?conos permanentes, los sacerdotes y religiosos, han de formarse espec?ficamente para reconocer y promover los carismas de los laicos38, conociendo la historia del mundo obrero, sus relaciones con la Iglesia, su cultura y religiosidad, las l?neas b?sicas de la Pastoral Obrera de la di?cesis, la Doctrina Social de la Iglesia...39.

Participaci?n de los laicos en la formaci?n de los seminaristas y sacerdotes

25. ?Los Obispos promover?n la presencia y participaci?n de los laicos en la formaci?n de los candidatos al sacerdocio y en la formaci?n permanente del clero?40, potenciando Encuentros de Seminaristas-Mundo Obrero, cursillos de formaci?n y Jornadas programadas por los grupos y movimientos apost?licos Obreros41.

Estilo de vida personal coherente con el Evangelio de Jesucristo

25. ?La formaci?n de los laicos ha de contribuir a vivir en la unidad dimensiones que, siendo distintas, tienden con frecuencia a escindirse...?42. En este sentido, por ejemplo, hoy, m?s que nunca hay que:

* Potenciar nuevos tipos de relaciones laborales, donde se comparta el trabajo, se asegure el tiempo libre y la dedicaci?n a la familia, cultura... se denuncie los abusos del trabajo: el pluriempleo, horas extras, el trabajo precario...
* Promover la solidaridad que educa en el compartir y crecer en conciencia de fraternidad.
* Asegurar formas de vida de mejor calidad natural y humana, no apoyadas en el consumo y por el consumo.
* Potenciar experiencias de vida comunitaria entre los cristianos que hacen presentes los valores del Reino de una manera cercana y visible (participaci?n en asociaciones, cooperativismo, comunicaci?n de bienes...) cristianos que est?n abiertos a todos aquellos que los quieren compartir...
* Avanzar, en el seno de la propia Iglesia, en mayor justicia social con los trabajadores con los que tienen relaciones laborales.

Espiritualidad

26. ?En la formaci?n de los laicos, el cultivo de la espiritualidad ha de ocupar un lugar preeminente?43.

?Para que la fe sea plenamente acogida, enteramente pensada, fielmente vivida?44 hay que:

1. Potenciar una espiritualidad donde se asegure la oraci?n personal, se parta de la vida, se eduque la mirada a la realidad, se una la acci?n y la contemplaci?n... Donde se cuide la celebraci?n festiva de la fe, especialmente, a trav?s de la Eucarist?a -culmen de nuestra vida cristiana- y a trav?s del Sacramento de la Penitencia y de otros medios que, desde la experiencia acumulada a lo largo de los a?os en grupos y movimientos de Pastoral Obrera han ayudado a descubrir el paso salvador del Se?or, en: retiros, ejercicios espirituales, Revisiones de Vida, Estudios del Evangelio...
2. Asegurar una espiritualidad de acompa?amiento, al estilo de Jes?s con los de Ema?s; a fin de que el militante y el agente de la Pastoral Obrera:
* Se sienta miembro de la comunidad eclesial y ciudadano de la sociedad civil45.
* Sea solidario con los hombres y testigo del Dios vivo.
* Se comprometa en la liberaci?n de los hombres y sea contemplativo46.
* Est? empe?ado en la renovaci?n de la humanidad y en la propia conversi?n personal47
* ?Viva en el mundo sin ser del mundo (Jn. 17, 14-19),como el alma en el cuerpo, as? los cristianos en el mundo?48.

IV. EXTENSI?N DE LA PASTORAL OBRERA

Exigencia interna de una nueva Evangelizaci?n

?La evangelizaci?n no es s?lo una urgencia hist?rica. Es, ante todo, una exigencia y tarea permanente de la Iglesia. Nosotros mismos hemos reconocido y propuesto que la hora actual de nuestra Iglesia tiene que ser -es- una hora de evangelizaci?n?49. Por eso ante los desaf?os de una nueva sociedad que influyen directamente en el mundo del trabajo y para mejor responder pastoralmente:

27. La Conferencia Episcopal habilitar? procesos de reflexi?n a fin de que, dada la realidad actual de Pastoral Obrera, se sigan dando los pasos necesarios para que dentro de la misma Conferencia se aseguren en todo momento los cauces adecuados de coordinaci?n e impulso de la misma Pastoral Obrera.

28. Los Obispos, en sus respectivas di?cesis deber?an o?r y consultar a las Delegaciones de Pastoral Obrera, a los movimientos y grupos de Pastoral Obrera, para conocer, interpretar e incluso para pronunciarse ante las diversas situaciones por las que pasa el mundo del trabajo.

Movimientos Apost?licos

29. La presencia de los Movimientos Apost?licos en la Iglesia ha puesto de manifiesto su fecundo trabajo en el resurgimiento de militantes obreros cristianos y en la extensi?n de la Pastoral Obrera. Habr?, por tanto, que hacer un esfuerzo por cuidar y potenciar estos instrumentos evangelizadores y que la misma Iglesia se ha dado a s? misma, para la evangelizaci?n del mundo obrero, as? como preparar, orientar, dedicar y enviar a evangelizadores a este mundo.

Escuelas sociales

30. Para desarrollar la dimensi?n social y pol?tica de la fe -objetivo fundamental dentro de la formaci?n de los laicos-50, deber?n crearse, donde no existen y se potenciar?n, donde ya est?n presentes, las Escuelas de Formaci?n Social, en orden al conocimiento, profundizaci?n, aplicaci?n y difusi?n de la Doctrina Social de la Iglesia, de la formaci?n de la conciencia social de los cristianos y del compromiso de los mismos en las realidades temporales.

Te?logos, expertos...

31. La Pastoral Obrera necesita hoy, m?s que nunca, te?logos expertos en Ciencias Sociales y personas con experiencia en la acci?n social y obrera, a fin de:

* Profundizar en la teolog?a del trabajo.
* Ayudar a profundizar en el mensaje cristiano a todos los que trabajan en la evangelizaci?n del mundo obrero.
* Hacer verdadera s?ntesis entre experiencia cristiana y presencia militante en el mundo del trabajo.
* Aprender a formular la fe cristiana en la cultura del mundo del trabajo.
* Celebrar y expresar la misma fe cristiana de una manera adecuada al mundo obrero.

Prensa, Radio, Televisi?n...

32. Desde la Pastoral Obrera:

1. Se potenciar? la sensibilizaci?n de los cristianos en la importancia de estos medios de comunicaci?n social (revistas, radio, v?deo, televisi?n).
2. Se animar? la presencia en estos medios, para dar a conocer sus orientaciones.
3. Se apoyar?n los medios internos y externos que ya tienen los Movimientos o aquellos, que en esta l?nea de exigencia evang?lica, pudieran darse como cauces de informaci?n y expresi?n.


Publicado por mario.web @ 9:39
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