Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Reflexi?n sobre el rol de la televisi?n en la vida moderna y c?mo sentar las claves para que la pantalla no pierda su sentido humano.
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La familia y la televisi?n
La familia y la televisi?n
lunes, 19 de noviembre de 2007


William Ury es un conocido negociador internacional, fundador y director del Programa de Negociaci?n de la Universidad de Harvard, coautor del bestseller "S? de acuerdo" y autor tambi?n del libro "Supere el no". Hace unos meses dict? en Montevideo un seminario donde explic? c?mo negociar algo sin ganarle a los oponentes, sino ganarse a los oponentes y resolver las discrepancias sin echar a perder relaciones valiosas. Se preguntar?n qu? tiene todo esto que ver con el tema de la televisi?n. Lo que ocurre en este mundo moderno es que la misma est? instalada en el centro de nuestros hogares? y hay que negociar gan?ndonos a los nuestros? para justamente no estropear las relaciones m?s valiosas. Alguien dijo con gran acierto: "Los bienes de la Tierra no son malos, se pervierten cuando el hombre los erige como ?dolos y, ante esos ?dolos se postra, se ennoblece cuando los convertimos en instrumentos para el bien".

La TV, para bien o para mal, depender? no de la pantalla sino de lo que nosotros hagamos de este medio de comunicaci?n o, como se?ala el profesor Ricardo Yepes, "la clave de la cultura de la pantalla es que no pierda su sentido humano", y quienes hacemos nuestro mundo m?s humano somos nosotros. Debemos tener en cuenta que la televisi?n llega directamente a la afectividad, al instante nos impacta, nos influye. Sin una adecuada racionalizaci?n de la imagen por nuestra parte, ponder?ndola a la luz de nuestros sue?os, proyectos y principios, la pantalla puede sumirnos en la confusi?n de no distinguir con claridad la ficci?n de la realidad, lo serio de la broma, lo importante de lo banal. Negociar? ganarnos a los nuestros para disfrutar juntos las posibilidades de este medio audiovisual, orient?ndolos para que "sean due?os de la cancha", incluso cuando est?n inermes frente al televisor.

?Televisi?n amiga?

Muchas veces escuchamos a los padres de familia criticar a la televisi?n por ser nociva para sus hijos. Algunos dicen "esto no lo ves", otros prefieren dejarlos ver, para que no molesten, o para que no hagan cosas peores, pero sabiendo que quiz? no est? bien adoptar esa actitud. As?, todos nos colocamos en alg?n lugar de una gran escala, entre los que proh?ben sin m?s, y los que usan a la TV como una ni?era. Los padres nos preocupamos mucho por lo que les ense?an a nuestros hijos en los colegios, escuelas y liceos, y nos llenamos la boca diciendo que "una buena educaci?n es lo mejor que les podemos dar". Por eso, queremos que los programas se actualicen, que aprendan idiomas, computaci?n, y todo lo que pueda ayudarlos "en el d?a de ma?ana". Y todo eso est? muy bien, pero estamos dejando escapar un medio educativo muy valioso: la televisi?n. Es valiosa en primer lugar porque cuando la vemos lo hacemos distendidos, sin barreras, as?, la tele es una fuente de placer. En segundo lugar, la televisi?n es un medio educativo muy valioso, porque por medio de ella nos servimos muchas veces para actuar en nuestra vida real, es decir, "aprendemos" de ella, nos puede servir de modelo. Si pensamos lo que esto significa para nuestros hijos, vamos a poder apreciar que ellos pasan varias horas al d?a frente a un aparato que puede llegar a incidir en ellos tanto como la familia o la escuela. Esto no significa que haya que erradicar a la televisi?n del hogar, ella ya est? ah?, ya forma parte de nuestra vida cotidiana. Por lo tanto, parecer?a una decisi?n acertada que empecemos a saber "utilizarla" en beneficio de nuestros hijos. Algunos puntos a considerar al respecto ser?an:

-Prender la tele para determinado programa, y no dejarla como tel?n de fondo. Debemos aprender a apagar el televisor cuando no lo usamos. Es un electrodom?stico m?s.

-Acompa?ar dentro de lo posible a nuestros hijos a ver los programas que a ellos les interesa, y dialogar con ellos sobre la trama, los personajes, etc.

-Predicar con el ejemplo. Como todo en la vida, es lo que m?s cuesta. Si los pap?s nos enfrascamos tanto con la tele que no les contestamos cuando nos hablan, o los echamos para ver tranquilos nuestro programa, los chicos van a considerar el televisor como alguien muy importante dentro de la familia.

Existen otras muchas maneras de ayudar a nuestros hijos a disfrutar m?s de la televisi?n, de una manera m?s sana. Claro que los pap?s y mam?s vamos a tener que ser los primeros en tomar conciencia de que no existe la televisi?n mala o buena, todo pasa por el uso que se le d?. Y recordar que a ver televisi?n se aprende en casa.

La televisi?n y el Adolescente

Convivir con una preadolescente no es f?cil. El m?s m?nimo incidente es motivo de discusi?n y pelea con sus hermanos menores que la irritan profundamente. Se siente incomprendida y, en cierto modo, tiene raz?n ya que nadie entiende esos cambios de ?nimo, esas contestaciones bruscas y su sentido del humor un tanto ?cido.

Pero atenci?n, que tambi?n ella tiene sus momentos tiernos y suaves, como por ejemplo cuando quiere pedir permiso para ver la ?ltima telenovela de adolescentes. Entonces, es una seda, una dulzura, el angelito que era hace unos pocos a?os. Claro que este momento no dura m?s que un suspiro, ya que como madre no soporto que vea un programa con ni?as de 14 o 15 a?os que se comportan, hablan y se visten como mujeres de avanzada. Para m?, el programa es un mamarracho, as? que mi ?NO! es tajante e indiscutible. L?gicamente la situaci?n termina con una muestra m?s de conflicto generacional, la mam? manteni?ndose firme en la negativa (aunque dudando mucho por dentro) y la ni?a sinti?ndose la m?s desgraciada del mundo, porque ?soy la ?nica que no lo ve?, ?a todas mis amigas las dejan?, ?yo nunca puedo hacer nada?, y todas las frases nada originales y que por cierto todos hemos usado en su momento.

Esa era la situaci?n con mi hija, hasta que un d?a decid? desestructurarme un poco y hacer una prueba: ver?a el programa con ella, e intentar?a descubrir los valores positivos en lugar de destacar siempre lo negativo. Quiz?s de esa manera podr?a acercarme m?s a ella y hacerle comprender mi punto de vista.

As? lo hicimos y mi hija qued? encantada de poder compartir su programa favorito con una mam? con quien se puede dialogar y no con la "se?ora censura". Como el resultado fue tan bueno, decid? implementar el m?todo cada vez que alguno de mis hijos lo necesitara, y lo m?s importante fue que descubr? algunas cosas que espero me ayuden con la educaci?n de todos mis hijos:

Cuando los chicos crecen, cada vez es m?s dif?cil decirles ?NO, porque lo digo yo? sin otra explicaci?n. Y es que ellos viven en un mundo lleno de informaci?n, donde todo tiene una respuesta, por lo tanto ya no funciona una negativa sin m?s, como lo hac?an con nosotros.

1. Con los p?beres y adolescentes, es mucho m?s efectivo acercarlos a nuestro ?bando? por el lado positivo, que por el negativo. Esta puede ser una conclusi?n obvia, pero se necesita ponerla en pr?ctica para comprobar su resultado.

2. Los programas de televisi?n no son TODOS malos y la televisi?n no es la enemiga de la familia. Obviamente, en cada familia habr? programas o canales prohibidos, pero cuando se trata de contenidos que a nuestro entender no son del todo adecuados para los chicos, es mucho m?s sano compartirlo con ellos, para poder guiarlos. Si no, seguramente la informaci?n les llegue por otro lado, sin la posibilidad de una buena gu?a y de una manera quiz?s mucho mas nociva para ellos.

La televisi?n debe ser un instrumento en manos de los padres, quienes sobre la base de valores compartidos, pueden comentar con sus hijos lo malo y lo bueno de cada personaje o situaci?n que se da en el programa. Por lo tanto, no dejemos un instrumento tan valioso en manos de la libre interpretaci?n de nuestros hijos o de sus amigos y tengamos en cuenta que el efecto que la televisi?n tenga en nuestros hijos depender? en mucho del uso que le demos.

Para meditar...

Un ni?o meditando en su oraci?n, concluy?:
Se?or, esta noche te pido algo especial?
Convertirme en un televisor, quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para m? y reunir a todos los miembros de mi familia a mi alrededor.

Ser tomado en serio cuando hablo.
Convertirme en el centro de atenci?n al que todos quieran escuchar sin interrumpir ni cuestionarle. Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona...

Y tener la compa??a de mi pap? cuando llega a casa, aunque est? cansado del trabajo. Y que mi mam? me busque cuando est? sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo?

Y que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada. Quisiera vivir la sensaci?n de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado.
Se?or no te pido mucho. S?lo vivir lo que vive cualquier televisor?

Publicado por mario.web @ 14:08
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