Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Los profundos cambios ocasionados por la globalizaci?n y los adelantos tecnol?gicos e inform?ticos en las ?ltimas d?cadas, han generado nuevos actores musicales y nuevos escenarios creados por la evangelizaci?n musical popular.
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M?sica Popular Cat?lica: tecnolog?as y nuevos escenarios
M?sica Popular Cat?lica: tecnolog?as y nuevos escenarios


Los profundos cambios ocasionados por la globalizaci?n y los adelantos tecnol?gicos e inform?ticos en las ?ltimas d?cadas, han generado nuevos actores musicales y nuevos escenarios creados por la evangelizaci?n musical popular.



As?, la m?sica religiosa cat?lica se llev? de los grandes templos y teatros a los peque?os espacios hogare?os, y a los lugares p?blicos de encuentro masivo. Y pas? de un p?blico reducido y privilegiado, al goce de una masa heterog?nea que no distingue clase, sexo y etnia.


Ya analizamos como desde el Concilio Vaticano II, la diversidad de g?neros propios de cada pa?s ampli? el espectro musical religioso cat?lico, con aires que identificaron cada cultura concreta. Sin embargo, el fen?meno de la cultura mediatizada por la radio, el cine, la televisi?n, la Internet y otros canales de comunicaci?n, ha influido en las tendencias r?tmico musicales que siguen los artistas, productores, distribuidores y especialmente el p?blico de m?sica religiosa. Las baladas, el rock, el pop y sus variaciones, son los ritmos impuestos por los medios dentro del mercado religioso actual.


En este sentido, la m?sica cat?lica no se ha aislado de la cultura a la cual pertenece. Hoy, la cultura de masas atraviesa todas las creencias, pr?cticas y producciones simb?licas de la sociedad. Los medios de comunicaci?n, ejes centrales de dicha cultura, influyen de una u otra forma, en la percepci?n religiosa de los cristianos cat?licos y se constituyen en herramientas para acercar a Dios a la subjetividad y cotidianeidad de los creyentes. Se puede afirmar que los mass media construyen y redefinen la m?sica cat?lica para la liturgia y fuera de ella.


En el ?mbito cultural masivo los mass media legitiman la informaci?n musical religiosa popular, porque imponen artistas, posicionan productos musicales religiosos, ofrecen modelos de vida y sostienen la imagen de un cantante; y aunque los evangelizadores musicales no buscan con su trabajo la gloria personal sino la Gloria de Dios, los medios de comunicaci?n le otorgan a cada uno de ellos un liderazgo espiritual en la mente de los creyentes cat?licos.


Al respecto, ??el padre Marcelo Rossi del Brasil reconoce que buena parte de su secreto para atraer multitudes est? en los medios de comunicaci?n: vivimos en un mundo globalizado??.


Los actos religiosos de hoy se pueden asociar con el fen?meno de masas, con los grupos humanos de mucho afecto y calor. Grandes espect?culos y mega-conciertos religiosos donde los creyentes se integran para expresar su fe a Dios.


Recordemos, que el padre Rossi y nueve sacerdotes en concierto, congregaron en el Estadio Maracan? 140.000 fieles de la Iglesia Cat?lica, mediante una misa que se celebr? con motivo de la fiesta de la Santa Patrona del Brasil - Nuestra Se?ora de Aparecida -, el 12 de octubre de 1999.


En los conciertos de m?sica cat?lica se combinan diferentes elementos teatrales, pantallas gigantes, danzas, luces, humo, grandes escenograf?as, con la oraci?n hablada y cantada, para obedecer a la tendencia de la m?sica-espect?culo impuesta por los mass media.


A lo anterior se le agrega que la difusi?n de la m?sica popular religiosa por parte de los medios, se ha encargado de ubicar algunos temas como verdaderos ?xitos, hasta el punto de llegar a vender millonarias copias en disco compacto o casetes. Es decir, sin los medios de comunicaci?n ser?a imposible insertar a los consumidores dentro de una red mundial de mercadeo musical.


En ciertos casos, se han alcanzado los primeros lugares en las listas de la radio comercial, por encima de consagrados artistas nacionales e internacionales de pop, rock, reggae o tecno profano.


Por ejemplo, el retorno espiritual a fin de milenio suscit? un inter?s hacia el canto gregoriano. Los monjes del monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos) registraron la monodia cristiana en un compacto que se convirti? en ?xito rotundo entre los j?venes del mundo occidental, en 1996. Este hecho, llam? la atenci?n de las casas discogr?ficas multinacionales, para un canto que s?lo era escuchado por las comunidades eclesiales y los mel?manos en general.


Dos a?os m?s tarde, el sacerdote Marcelo Rossi lanz? su primera producci?n llamada M?sica para alabar al Se?or, grabada en octubre de 1998, de la cual vendi? 3.3 millones de copias en un a?o, en Brasil.


Otro hecho trascendental para la Iglesia Cat?lica y ejemplo de una nueva evangelizaci?n para la cultura contempor?nea que vivimos, fue la primera grabaci?n musical que personific? la voz hablada y cantada de Su Santidad Juan Pablo II, titulada Abba Pater. Esta producci?n se difundi? por todo el mundo como instrumento de evangelizaci?n, con motivo del Jubileo del a?o 2000, convirti?ndose en un fen?meno religioso y cultural masivo.


Por consiguiente, la m?sica religiosa cat?lica ha sido sometida a los valores que dinamizan el mercado y los espect?culos producidos por un mundo globalizado.


La forma de los productos musicales religiosos cat?licos se asemeja cada d?a m?s, en cuanto a portadas, labels y sonido a la m?sica profana o protestante. Ya se tienen en cuenta todos los conceptos empresariales y administrativos para hacer de la m?sica religiosa cat?lica un negocio musical. La promoci?n, la distribuci?n, las ventas masivas de los productos y las giras art?sticas evangelizadoras ya forman parte cotidiana de las agendas de los artistas de m?sica cat?lica.


En este marco, las productoras de m?sica popular cat?lica tambi?n se han incrementado a fines del siglo XX y principios del XXI. En unos a?os no ser? raro observar como se consolidan grandes compa??as multinacionales cat?licas de laicos que difundan los productos y servicios en serie para millones de consumidores cat?licos, con el fin de ser distribuidos y comercializados en todo el mundo dentro de una industria musical religiosa.


En este orden de ideas, los medios de comunicaci?n, la globalizaci?n y el auge del estilo popular, cambiaron las pr?cticas religiosas y la funci?n de la m?sica cat?lica en la vida cotidiana. No obstante, nada de toda esta industria fonogr?fica religiosa tiene sentido sin que cada artista o empresa cat?lica musical conjugue el arte y los conceptos empresariales que surgen de un mundo globalizado, con un testimonio de vida cristiana que proclame los valores del Evangelio.


En la parte financiera, la m?sica religiosa cat?lica no es un trampol?n de la fama o de lucro personal. Los fines econ?micos percibidos por las ventas de los discos citados, se han revertido en nobles causas a favor de la evangelizaci?n, la paz y la justicia social de los m?s pobres y d?biles.


Hoy se han creado nuevos actores de participaci?n, nuevos escenarios, nuevos sonidos, ritmos y formas externas que han hecho de la m?sica cat?lica un negocio musical. Un negocio, que si se queda sin el esp?ritu de Dios ser?a como un cuerpo sin vida, trayendo consigo nuevas frustraciones, vanidades y malentendidos para aquellos artistas que no han comprendido que el ?nico negocio que nos debe interesar ??es el de salvar almas??, como dec?a San Alfonso M. de Ligorio.


Publicado por mario.web @ 20:42
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