Mi?rcoles, 20 de abril de 2011


Fuente: Herramientas para padres
Autor: Pilar Varela, Mayra Novelo

Sesi?n N? 7
Formaci?n de los Sentimientos y La Virtud de la Ecuanimidad



Autoan?lisis

La afectividad


Lejos de ser ap?tica emocionalmente, la persona madura posee una vida afectiva de gran vitalidad: un coraz?n grande. Sus sentimientos modelados -nobles- facilitan su querer, lo reafirman y lo acompa?an: no s?lo quiere el bien, sino que lo quiere "con todo el coraz?n". Es capaz de gozar, de sufrir, de superar los altibajos, de distinguir un estado de ?nimo de una decisi?n voluntaria, de odiar el mal y de enfadarse cuando hay motivo. En definitiva, es due?a de sus sentimientos.


Formaci?n de la afectividad

1. ?Me conozco ya lo suficiente para que mi trabajo espiritual y humano tenga una l?nea constante y ascendente?
2. ?Si hay algo en mi temperamento alg?n aspecto francamente malo, intento quitarlo en un momento? ? o lo voy trabajando perseverante y tenazmente?
3. ?Mantengo equilibrio en mi car?cter? ?soy dado (a) a la fantas?a o al orgullo, soy objetivo (a) ? Cuando me encuentro deca?do (a) , o combato con amor y entusiasmo por mi ideal? ?Busco sobre todo en los momentos de alteraci?n el ser equilibrado?
4. ?Vivo en constante vigilancia para que mi vida delante de Dios y de los dem?s sea pura y limpia? ?Agradezco a Dios por la afectividad recibida por ello deseo orientarla y trabajarla para que me ayude en el camino a la madurez??Me irrito contra mi manera de sentir?
5. ?Se aprovechar mi sensibilidad para ser m?s delicado (a) con Dios y con las necesidades de los dem?s?
6. ?Cu?l es mi actitud m?s frecuente ante los fracasos: echarlo todo a rodar? ?desesperar de todo y de todos? ?enojarme conmigo mismo (a)? ?Comprender a los dem?s y ver objetivamente las circunstancias?
7. ?Cu?l es la causa frecuente de mis lamentaciones?? es deseo de que me compadezcan, que me consuelen? ?es mi vanidad, para que me digan que voy bien? ?es un h?bito en la que siempre le doy vueltas a lo m?o sin pensar en los dem?s?
8. ?Act?o por principios? ?Por ello procuro tenerlos claros y concretos? ?Soy cobarde? ?Dejado (a)??Vanidoso (a)?


Los sentimientos

Cada uno de nosotros tiene experiencia en la variabilidad de los estados de humor y de los sentimientos. Unos veces nos sentimos alegres y pareciera que quisi?ramos estallar por dentro; somos comunicativos y capaces de hacer cualquier cosa. Otras, en cambio nos sentimos mortalmente tristes, desganados ante cualquier actividad, sin ?nimos de entablar una conversaci?n. Todo y todos nos molestan. Se duda de loque ayer se am?. Hay irritaci?n, susceptibilidad, ansia, angustia, depresi?n, indecisi?n y miedo al futuro.

Con esta simple descripci?n ya estamos hablando de la inluencia que los estados de ?nimo y los sentimientos ejercen en nuestro comportamiento. No es malo sentirlos, sino pormitir que nuestra conducta se deje llevar por ellos. Y si esto nos sucede a nosotros, personas adultas y maduras, imagina lo que pasa por la cabeza y el coraz?n de tus alumnos y de tus hijos. Por eso nos conviene conocerlos muy bien, para poder educarlos mejor.

En primer lugar, vamos a ver la diferencia que existe entre estado de ?nimo y sentimiento:

? Estado de ?nimo: componente habitual de nuestro temperamento, por el cual tendemos naturalmente a la alegr?a o a la tristeza, al optimismo o al pesimismo. Son emociones variables que influyen en nosotros de manera permanente.

? Sentimientos: impresione que nos influyen positiva o negativamente (un rega?o nos hace sentirnos tristes; en cambio , ganar un concurso provoca sentimientos de alegr?a). Se considera un fen?meno ps?quico de car?cter subjetivo producido por diversas causas: estados de an?micos pasajeros, estado f?sico, etc., que nos impresionan favorable o desfavorablemente.

Estas situaciones moment?neas no son casuales, dependen de factores:
? De orden f?sico: algo tan simple como un d?a nublado o un d?a radiante, un amala digesti?n, una noche de insomnio, fatiga general o una alteraci?n hormonal.
? De orden ps?quico: determinadas vivencias, el logro de un ?xito, una noticia alegre o triste, etc?tera.
? De orden espiritual: corresponden a una simpat?a afectiva o empat?a con el bien y la virtud (gratitud, amistad, caridad, pureza, piedad?)
? Situaciones externas:un d?a de fiesta, vacaciones etc?tera.

Los sentimientos son reacciones personales puramente subjetivas. Puesto que e trata de reacciones, son ciegos, pasivos, irracionales, no siempre corresponden a nuestro verdadero bien. Es por ello que a veces ser? necesario encauzarlos, aunque ello signifique ir contra ellos.

Clasificaci?n de los sentimientos

Grupo 1
Sentimientos nobles que orientan la personalidad hacia actitudes nobles: gratitud, sencillez, generosidad, docilidad, fidelidad, ilusi?n, bondad, aprecio; comprensi?n, paciencia.
Sentimientos innobles que orientan a la persona hacia actitudes innobles: ego?smo, desprecio; antipat?a, avaricia; envidia, rebeld?a; resentimiento, venganza.

Grupo 2
Sentimientos estimulantes que alimentan ideales y mueven la acci?n hacia un fin positivo: alegr?a, valent?a; felicidad, arrojo; optimismo, audacia; inter?s, capacidad.
Sentimientos depresivos que alimentan actitudes depresivas que inducen a la introversi?n: tristeza, melancal?a; pesimismo, desilusi?n; amargura, cobard?a; desaz?n, desasosiego.

Grupo 3
Sentimientos positivos proyectan hacia una actitud normal, segura: sinceridad, resignaci?n; complacencia, desprendimiento; conformidad, satisfacci?n.
Sentimientos negativos que carecen de proyecci?n y no son positivos: indiferencia, intolerancia; inconformidad, aridez.

Formaci?n de los sentimientos

Es f?cil caer en el peligro de dar a los sentimientos un papel central. Formar la sensibilidad o los sentimientos, significa procurar la integraci?n de las facultades afectivas y emotivas bajo los fundamentos de la fe, de la raz?n, la voluntad y el amor sobrenatural. Estos acompa?an todas nuestras vivencias y acciones, d?ndoles un particular mat?z afactivo. Son en s? un don natural de Dios, que hay que saber trabajar y educar mediante la virtud de la ecuanimidad.
Para formar los sentimientos contamos con dos armas fundamentales: la inteligencia y la voluntad, de las cuales ya hemos hablado. La inteligencia ilumina el camino de los sentimientos, mientras que la voluntad los dispone hacia el mayor bien a conseguir. Apoyar la formaci?n de una persona sobre ?lo que siento?, es exponerse a fracasar, a repetir la insensatez de aquel se?or que edific? su casa sobre arena, y cuando llegaron el viento y la lluvia, se perdi? todo.

?has visto alguna vez las veletas sobre la torre de las iglesias? Giran seg?n la direcci?n del viento. Si nuestro comportamiento sigue el ritmo de nuestros sentimientos, podemos deducir f?cilmente la incongruencia y volubilidad, la superficialidad y veleidad de nuestra vida. Cuando la veleta gira seg?n la direcci?n del viento, la torre en que se apoya permanece estable y bien afiancada en tierra. As? debe ser nuestro comportamiento frente a la oscilaci?n de los sentimientos.

La formaci?n de los sentimientos no se trata de una labor represiva, sino de algo totalmente positivo; para ello es necesario:

? Orientarlos habitualmente hacia nuestro ideal, hacia nuestra meta; ?ste es el mejor medio para la formaci?n de los sentimientos: poner cause a un torrente caudaloso para que produzca energ?a.
? Distinguir entre estados de ?nimo, sentimientos y principios que han de guiar nuestro comportamiento. Los sentimientos NO pueden determinar la l?nea y el modo de comportarnos, pues hacerlo ser?a dejarse llevar por un factor voluble.
? Analizar y conocer los sentimientos propios, y ser conscientes de la influencia en nuestro propio comportamiento para aprender a manejarlos, fomentando los sentimientos positivos y rectificando los negativos.
? Educar la imaginaci?n,ya que seconvierte en ?la loca de la casa?, como la llamaba Santa Teresa, cuando est? azuzada por el sentimentalismo o la pasi?n.

No es f?cil ser jueces de nosotros mismos, mucho menos cuando estamos en el interior de esa bola de nieve que son los sentimientos; por eso conviene acudir a una persona que sepa orientarnos (director espiritual) para que nos ayude a conocernos, a trazar un plan de trabajo y encontrar en ?l un leg?timo apoyo.

Como hemos dicho los sentimientos son un don de Dios, hay que cultivarlos, educarlos e integrarlos en la personalidad. Pero si son negativos, esto no debe apartarnos de nuestro camino y de nuestros principios. Cuando nos ayuden y vayan en la misma direcci?n bienvenidos sean; cuando no, hay que seguir caminando sin ellos, por la senda de la fe y la raz?n.Tras las nubes sigue fijo y brillante el sol.

Se?ales de peligro

? El sentimentalismo es el enemigo n?mero uno de toda formaci?n s?lida y constante
? La vida agitada de hoy, la preocupaci?n por el dinero, por la propia imagen, llevan a la acumulaci?n de tensi?n que se refleja en el exterior.
? Invertir el orden de los valores: cuando ponemos en primer lugar la imagen, en segundo las cosas que tengo que hacer y tercero a Dios y los valores espirituales.
? El aburrimiento y la tristeza que llegan cuando tenemos que hacer las cosas sin meter el coraz?n y una raz?n de peso.
? Ego?smo que nos coloca siempre en primer lugar, nos hace tercos y a veces agresivos con los dem?s.
? Dejarnos llevar por nuestros gustos y caprichos
? La falta de generosidad que nos encierra en nosotros mismos y provocan estados de ?nimo negativos.
? Conformarse al pensar ?yo soy as? y que as? me quieran?.
? Inmadurez: llorar y enojarnos por todo, sentirnos ofendidos por todo y por todos.
? Falta de ideales de vida: no tener un ideal, un ameta, un objetivo de vida.

Aunque este curso trata de c?mo educar a tus alumnos e hijos, a lo largo de las sesiones te habr?s dado cuenta de que primero debes formarte a ti mismo, quiz? este sea uno de los campos en los que m?s tendr?s que trabajar. Por ello esta parte va dedicada a ti. Despu?s podr?s aplicarla m?s f?cilmente a tus alumnos.

Virtud de la Ecuanimidad

La ecuanimidad consiste en mantenerse de manera habitual con un estado de ?nimo sereno, equilibrado entre la alegr?a y la tristeza.

Cuando dejamos a los hijos y a los alumnos reaccionar dando rienda suelta a los sentimientos, propiciamos que su vida se haga caprichosa. Es necesario formarlos adecuadamente, llev?ndolos a buscar el bien y el servicio a los dem?s. Te preguntar?s ?qu? puedo hacer?, ?c?mo comportarme frente a mis estados de ?nimo? ?c?mo controlo los estados de ?nimo y sentimientos de mis alumnos e hijos si soy yo la primera persona que me dejo llevar por ellos?

Medios para formar la ecuanimidad

? Conocerme: ?cu?l es mi estado de ?nimo habitual? ?estoy normalmente triste o alegre, pesimista u optimista? ?cu?les son mis estados de ?nimo y mis sentimientos m?s frecuentes? ?influyen en mi comportamiento estas variaciones de humor? No podemos olvidar que por la diferencia de sexo (hombre o mujer) se reacciona, se piensa, se siente de manera diferente.

? Aceptarme: a m? mismo tal como soy, con mi car?cter, con mi situaci?n familiar y personal. Aceptar mis l?mites y mis equivocaciones con humildad, mis dones, cualidades y virtudes con sencillez, sabiendo que son un don de Dios, que ?l sabe c?mo soy y as? me ama, buscando siempre que sea mejor cada d?a.

? Superarme: consiste en cumplir con mi deber en cada momento, y no seg?n lo que siento o tengo ganas de hacer. Vivir as? me ayudar? a cumplir con lo que debo sin importar si el estado de ?nimo es positivo o negativo.

La ecuanimidad nos ayuda a superar los sofismas de creer que todo va bien cuando ?nos sentimos bien? y que todo va de cabeza cuando ?no sentimos nada?, cumplimos los deberes cuando el sentimiento positivos nos acompa?a y lo abandonamos cuando nos invaden los sentimientos negativos.

La virtud de la ecuanimidad requiere paciencia, sinceridad con uno mismo, tenacidad, voluntad y m?todo. Produce en nosotros estabilidad. Esta estabilidad es la mejor base, la roca firme para levantar con seguridad el edificio de nuestra personalidad.

Claves para lograr el ?xito en esta virtud

? Conocer cu?les son nuestros estados de ?nimo m?s frecuentes.
? Hacer nuestras labores con responsabilidad cuando hay que hacerlas sin preguntarnos si tenemos ganas o no, si nos gustan o no.
? Dialogar y opinar nuestro punto de vista con serenidad, sobre todo cuando algo nos disgusta.
? Ser siempre respetuosos en nuestras respuestas a los dem?s, controlando las reacciones de enojo, desagrado, etc?tera.
? Vivir con esp?ritu positivo. Darle a cada problema una soluci?n
? Sonre?r siempre
? Salir de uno mismo: primero los dem?s y despu?s yo.

C?mo formar a los alumnos e hijos

? Dedicar tiempo a explicar que cosa son los sentimientos y ense?arle a ponerle nombre a lo que sienten: estoy nervioso, me siento ansioso, rebelde; estoy alegre, optimista; siento compasi?n o cobard?a?
? Hacerle ver en qu? situsiones reacciona de una manera determinada ( positiva o negativamente) y que lo acepte
? Aprovechar los sentimientos positivos: siente compasi?n por una persona que encuentra en la calle, haecer que exprese el sentimiento con una acci?n de bien por esa persona o por otra que se encuentre en la misma situaci?n.
? Encauzar los sentimientos negativos: siente despreci?, recordarle que existen cosas que merecen el desprecio en nuestra vida como el pecado, el mal, la injusticia, la mentira?Es decir subir al ideal.
? No manifestar delante de ellos tus estados de ?nimo negativos.
? Nunca discutir delante de ellos
? Ense?arles a ceder ante los dem?s y a trabajar en equipo, aceptando los puntos de vista de los otros
? Seguir un horario diario independientemente de los estados de ?nimo circulantes.
? Que actuen por el ideal que se han propuesto, no por lo que sienten en ese momento
? Ante un sentimiento negativo que pongan por delante los principios y motivaciones que dan sentido a la vida.


Lectura

Lee con tus alumnos el siguiente cuento. Com?ntalo tratando de que sean ellos mismos quienes saquen las conclusiones, que comenten los sentimientos de una persona que no est? contenta consigo misma ni con las circunstancias de la vida y los sentimientos de una persona que se siente feliz?

Nota: puedes buscar otra lectura m?s adaptada a la edad del alumno.


C?mo curar el ego?smo

Hab?a un hombre rico, pero ego?sta. Un d?a fue a ver a un viejo amigo y le pregunt? c?mo pod?a aliaviarse de la tristeza y de las preocupaciones.
El amigo lo escuch?, luego lo llev? frente a un espejo, y le pregunt?:
_ ?qu? es lo que ves all??
_Me estoy viendo a m? mismo.
Lo llev? frente a una ventana abierta, y le pregunt?:
_ Y ahora , ?qu? ves?
_ Veo la calle y mucha gente atareada
El amigo concluy?:
_ De aqu? en adelante ya no pierdas tiempo frente al espejo, pensando en ti mismo; mira por la ventana, f?jate en los dem?s y volver?s a ser feliz.


Zanuso, Hermeregildo. Op. Cit., p.6



Prop?sitos

Te presentamos unos prop?sitos que pueden apoyar en la formaci?n de esta virtud

Primera semana: Ser? positivo en todos mis pensamientos y actitudes, sin quejarme de nada.

Segunda semana: cuando sienta antipat?a por alg?n compa?ero, lo tratar? con m?s caridad, venciendo mis sentimientos negativos y dando pie a los positivos.

Tercera semana: mantendr? una sonrisa a pesar de c?mo me pueda sentir f?sica o emocinalmente en ese momento.

Cuarta semana: dar? a Dios el primer lugar en mi vida, siendo fiel a lo que ?l me vaya pidiendo, sin que me importe lo que yo quiera o sienta.


Publicado por mario.web @ 20:59
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