Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Lo que resulta importante es comprometernos seriamente en la defensa de los derechos humanos para todos los miembros de nuestra especie (desde la concepci?n hasta la muerte), y saber evidenciar los fundamentos profundos de tales derechos
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?Derechos para los monos?
?Derechos para los monos?
Resulta f?cil tomarse a broma propuestas que surgen, entre algunos grupos sociales y pol?ticos de los pa?ses desarrollados, a favor del reconocimiento y defensa de algunos ?derechos? para los grandes simios y similares (gorilas, orangutanes, chimpanc?s, etc?tera).
Si dejemos de lado las bromas y las paradojas jur?dicas que nacer?an de aprobarse tales propuestas, nos daremos cuenta de que estamos ante un tema sumamente serio: ?existe una diferencia radical entre el hombre y los animales?

Hay autores que responden con un rotundo ?no?. Destaca, por su fama, el nombre de Peter Singer, autor de obras como ?Liberaci?n animal? y ?Repensar la vida y la muerte?. Singer piensa que, despu?s de Darwin y de la teor?a evolucionista, ya no ser?a posible distinguir entre hombres y animales; o, por ahora, entre los hombres y aquellos mam?feros que son m?s parecidos a nosotros y que muestran comportamientos muy ?desarrollados? y complejos.

El motivo de fondo de Singer y de quienes piensan como ?l es de naturaleza metaf?sica y antropol?gica. Seg?n estos autores, el evolucionismo probar?a que no existe un salto radical entre las especies que viven en la Tierra. Especialmente, probar?a que son falsas todas las tradiciones filos?ficas, culturales y religiosas que afirman que hay algo especial en el hombre, que es un ser inmortal, que tiene un alma o un esp?ritu que lo hace diferente (superior) respecto de los dem?s animales del planeta.

En realidad, s?lo el ser humano es capaz de preguntarse si tiene o no tiene algo distinto de los animales, si es simple materia con estructuras neuronales altamente complejas o si tiene un aliento divino que lo distingue y lo hace profundamente diferente. El hecho de hacerse tales preguntas, ?no es ya una se?al de que hay algo especial en el hombre?

Los animales, en cambio, no se preguntan si son o no superiores al hombre o a los otros animales. Como tampoco se preguntan si sea o no sea justo matar a un cachorro de otra especie (o de la misma especie) para comer el d?a de hoy, si merece la c?rcel quien practica la violencia dom?stica o quien insulta por la calle a un famoso pol?tico o jefe de manada.

El hecho de que el hombre se ponga preguntas de tanta importancia muestra que hay algo especial en nuestra especie. Desde luego, si alg?n d?a un chimpanc? empieza a preguntarse si los hombres tienen o no los mismos derechos y deberes que ?l tiene, entonces podr?amos dialogar con ?l para ver si tambi?n goza de alguna propiedad especial que lo haga digno de respeto.

Mientras no ocurra lo anterior, parece claro que no tiene ning?n sentido hablar de ?derechos de los monos? ni promover una tutela especial de los grandes simios o de otros animales.

Lo que s? resulta importante es comprometernos seriamente en la defensa de los derechos humanos para todos los miembros de nuestra especie (desde la concepci?n hasta la muerte), y saber evidenciar los fundamentos profundos de tales derechos. En este sentido, escuchar de nuevo a la filosof?a y a las religiones nos ofrecer? bastantes elementos de reflexi?n sobre un tema tan importante, del que dependen no s?lo la ley y la organizaci?n social, sino todas las reglas ?ticas que nos llevan a respetar y, sobre todo, a amar, a cada uno de los seres humanos.

Publicado por mario.web @ 21:18
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