Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
Mensaje de Mons. Juan Luis Ysern de Arce dedicado a las nuevas tecnolog?as de informaci?n y la manera como la Iglesia debe aprovecharlas.
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Inform?tica y de las nuevas tecnolog?as de la comunicaci?n social
Inform?tica y de las nuevas tecnolog?as de la comunicaci?n social

INFORMATICA Y DE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS DE LA COMUNICACION SOCIAL

Mons. Juan Luis Ysern de Arce, Obispo de Ancud,
Ponencia en el Encuentro Continental de la RIIAL,
Brasilia, 23 Nov._ 1? Dic. 1995.



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Antes de entrar en el campo de la pastoral de la inform?tica y de las nuevas tecnolog?as es necesario que enmarquemos bien los principios b?sicos para la pastoral de las Comunicaciones Sociales. Por lo menos tendremos que hacerlo para expresar la tarea que nos corresponde seg?n el alcance que estamos dando aqu? a la Pastoral de las Comunicaciones Sociales, ya que son varias las formas de entender esa labor pastoral.

En efecto, a veces se entiende como "Pastoral de la Comunicaci?n Social" la asistencia espiritual a los comunicadores. Otras veces se entiende como tal toda la actividad de la Iglesia para el uso de los mass media o bien para hacerla presente en ese mundo.

Aqu? vamos a entender la "Pastoral de la Comunicaci?n Social" como toda la labor que corresponde a la Iglesia para mantener su di?logo con el mundo en el campo de la Comunicaci?n Social.



?ndice General



INTRODUCCI?N
I. PRINCIPIOS B?SICOS
a. Din?mica de la Creaci?n
b. Comunicaci?n, libertad, comuni?n
c. Din?mica del Siervo de Yahv?
d. Din?mica de Pentecost?s

II. L?NEAS FUNDAMENTALES PARA UNA PASTORAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
1?. Libertad.
2?. Comuni?n
3?. Esperanza
4?. Benevolencia
5?. Respeto
6?. Palabra e imagen
7?. La mirada de la Alianza

III. INFORM?TICA Y NUEVAS TECNOLOG?AS

IV. PARA MEDIR LOS BENEFICIOS DE LA INFORM?TICA: Pero, ?Qu? es inform?tica?
Inform?tica y libertad
Inform?tica y convivencia
Inform?tica y cambio
Inform?tica y desarrollo
Inform?tica y imagen
Inform?tica y Evangelizaci?n

EN RESUMEN


Inform?tica y de las nuevas tecnolog?as de la comunicaci?n social
Mons. Juan Luis Ysern de Arce, Obispo de Ancud,
Ponencia en el Encuentro Continental de la RIIAL,
Brasilia, 23 Nov._ 1? Dic. 1995.





INTRODUCCI?N

Antes de entrar en el campo de la pastoral de la inform?tica y de las nuevas tecnolog?as es necesario que enmarquemos bien los principios b?sicos para la pastoral de las Comunicaciones Sociales. Por lo menos tendremos que hacerlo para expresar la tarea que nos corresponde seg?n el alcance que estamos dando aqu? a la Pastoral de las Comunicaciones Sociales, ya que son varias las formas de entender esa labor pastoral.

En efecto, a veces se entiende como "Pastoral de la Comunicaci?n Social" la asistencia espiritual a los comunicadores. Otras veces se entiende como tal toda la actividad de la Iglesia para el uso de los mass media o bien para hacerla presente en ese mundo.

Aqu? vamos a entender la "Pastoral de la Comunicaci?n Social" como toda la labor que corresponde a la Iglesia para mantener su di?logo con el mundo en el campo de la Comunicaci?n Social.

Dentro de esta labor est? el observar y escuchar al mundo en actitud de discernimiento, a la luz de la fe, para descubrir el llamado de Dios desde cada situaci?n. Pertenece igualmente a esa labor pastoral el actuar como fermento dentro de esa realidad, dando sentido a todo en direcci?n coherente con el sentido ?ltimo y definitivo.

Con esta perspectiva y sin pretensi?n de referirnos a los m?ltiples aspectos de la Comunicaci?n Social, vamos a referirnos a la inform?tica y nuevas tecnolog?as que se est?n colocando al servicio de la Comunicaci?n Social con la sola pretensi?n de plantear algunas indicaciones que parecen urgentes en este momento y que debemos profundizar m?s con el esfuerzo de todos.

Necesitamos conocer bien esas tecnolog?as. Conocer lo que son y las posibilidades que con ellas se ofrecen. Cuanto mayor sea ese conocimiento mejor.

Hemos iniciado ya una ?poca con tecnolog?as muy especiales para la transmisi?n de datos y para su recuperaci?n en el momento en el que se necesiten.

Adem?s cada d?a se complementan mejor datos escritos, con sonido y con imagen. Al mismo tiempo se aumenta la facilidad de ponerse unos en contacto con Otros sin tomar en cuenta la distancia.

Son muchos los beneficios que todas estas tecnolog?as presentan y cada d?a aparecen otros nuevos. Todo esto genera muchos cambios en la convivencia y constatamos que esos cambios se generan con mucha rapidez, adem?s se nos anuncia que los cambios ser?n cada d?a m?s r?pidos en el futuro.

?Qu? significa todo esto para la labor pastoral de la Iglesia?

Hemos dicho, adem?s, que la iglesia debe hacer un discernimiento de todo ello a la luz de la fe. Solamente con esa luz podemos comprender nuestra tarea y actuar despu?s responsablemente para entregar nuestro aporte al mundo.

Es evidente que, al referirnos aqu? a la Iglesia, nos estamos refiriendo a todo el Pueblo de Dios. Pastores y Fieles, todos juntos tenemos una responsabilidad muy seria en este campo del mundo actual. Incluso aquellas personas que, sin ser creyentes, buscan el bien y son expertos en sus respectivos campos deben ser escuchados y tomados en cuenta. Su aporte es de gran valor y pueden ayudarnos much?simo.

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I. PRINCIPIOS B?SICOS

Dec?amos al comienzo que antes de entrar al an?lisis de las nuevas tecnolog?as en el campo de las comunicaciones sociales es necesario detenernos en los principios que nos dan la luz para hacer ese an?lisis. Para nosotros? como Iglesia, para nuestra labor propia, estos principios no pueden ser otros sino los que nos vienen de la revelaci?n misma de Dios.

Estos principios son b?sicos no s?lo para entender la tarea que nos corresponde en el campo de la comunicaci?n, sino tambi?n para entender el camino de la realizaci?n plena de la persona humana, creada a imagen de Dios, destinada a la comuni?n. Por lo dem?s entre estas dos realidades, tarea de la Iglesia y camino de la realizaci?n plena del hombre, hay una conexi?n muy profunda.

Vamos a poner nuestra mirada en la acci?n creadora del Padre, en la acci?n redentora (encarnaci?n_redenci?n) del Hijo y en la acci?n santificadora (Pentecost?s-Iglesia) del Esp?ritu Santo. As? vamos a hablar de la din?mica de la Creaci?n, de la din?mica del Siervo de Yahv? y de la din?mica de Pentecost?s.

Es posible que algunos piensen que nos hamos ido muy lejos de lo que es el campo de la inform?tica y de las nuevas tecnolog?as pero no podemos tomar otros criterios (Ver. Ysern, "Criterios para una pastoral de la comunicaci?n" en el Seminario Internacional sobre Pastoral de la Comunicaci?n realizada por la Cruj?a en Buenos Aires en Mayo de 1995).

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a. Din?mica de la Creaci?n

La belleza de la primera p?gina b?blica en la que aparece Dios creando todo para regal?rselo al hombre y a la mujer, a quienes hace a su imagen y semejanza, es un punto fundamental que no lo podemos perder de vista.

Todo, cada cosa de la creaci?n, y la creaci?n entera, est? hecha como signo de comunicaci?n. Todo es regalo que refleja el coraz?n de Dios que regala. A trav?s de cada cosa Dios mismo se comunica entreg?ndose a cada uno.

El hombre aparece como "alguien", como "sujeto". En la creaci?n se nos presenta al hombre hecho a imagen de Dios (Gen. 1,26_27). Por una parte es creatura, y como tal depende del Creador plenamente. Pero se le da una facultad de decidir libremente. Decidir ?l, tal como ?l quiera, con el riesgo incluso de poder decir "no" a Dios. El hombre tiene facultad para "crear" sus decisiones. Son decisiones suyas. Con esto aparece el hombre no como un objeto m?s, sino como "sujeto" que puede dar sentido a las cosas. Tiene poder para dar sentido, el hombre aparece como ser que tiene "interioridad", esto es, dotado de capacidad de decisiones libres, capacidad con la que construye el mundo de los anhelos personales y de las opciones de ?l, y que s?lo ?l conoce. Mundo interior que siempre quedar? como misterio invisible para los dem?s y que solamente ?l podr? manifestar a quien quiera.

Pero m?s a?n, de este sujeto, Dios dice expl?citamente que "no es bueno que est? solo" (Gen. 2, 18) y aparece otro ser de la misma carne (Gen. 2,21_23) con la misma dignidad, la mujer, tan "sujeto? como el hombre, con la misma capacidad de interioridad y orientados el uno al otro. Est?n hechos para la comuni?n, para la comunidad.

La humanidad se nos presenta como comunidad, y a esa comunidad se le entrega todo como regalo, con la responsabilidad de desarrollar la humanidad futura y cuidar de todo, siguiendo los caminos del bien, sin trastocar el bien por el mal, porque el d?a que "coman de ese ?rbol de la ciencia del bien y del mal" (ver Gen. 2,17) queriendo endiosarse, habr?n dejado de actuar a imagen de Dios y eso ser? su propia destrucci?n y muerte.

Est?n hechos para la comuni?n. Son imagen de Dios, han de actuar seg?n corresponde a la imagen, reflejando el actuar de Dios. Dios ha hecho todo como regalo para el ser humano. El regalo es un signo que expresa la buena voluntad, el cari?o de quien regala. Lo grande del regalo es que es un signo de la decisi?n libre de quien regala. Es expresi?n de la interioridad. Signo de comunicaci?n que revela lo que esta en lo invisible del coraz?n. Es la revelaci?n del misterio.

La revelaci?n manifiesta, a trav?s de signos y palabras, el misterio de la interioridad. Lo que importa es que esta revelaci?n exprese realmente lo que est? en la interioridad, esto es que no haya enga?o, ya que el otro, o los otros, por m?s esfuerzos que hagan, no podr?n ver el misterio, la interioridad misma, sino solamente la revelaci?n de ella, el signo.

Quien acoge el regalo como tal, esto es, como signo de la interioridad del otro, lo que est? haciendo es hacer un acto de fe en el otro. Es un acto de confianza, aceptando que no hay enga?o. En definitiva ese es un acto libre porque jam?s podr? tener una prueba emp?rica, cient?fica, con la seguridad o la visi?n de la interioridad del otro. El acto fe es tambi?n obsequio. Al obsequio de la revelaci?n se responde con el obsequio de la fe y en ese encuentro de obsequios se hace la alianza de la comuni?n.

Con esta din?mica hemos de acoger la creaci?n. Y con esa misma din?mica hemos de usar la creaci?n dando nosotros, libremente, el sentido de regalo, es decir a?adiendo cada uno de nosotros nuestro aporte creador para ser de verdad cocreadores.

En definitiva la creaci?n entera se nos presenta como signo de comunicaci?n para la comuni?n. Es signo para la alianza. Es una alianza que se hace inseparable con Dios y con los dem?s. Quien acoge al Creador entra libremente en la misma din?mica del Creador esto es, como cocreador, haciendo todo a semejanza del Creador, como signo de comunicaci?n. Todo para la alianza.

Es evidente que en esta actitud es imposible que haya pobres porque quien acoge a Dios se une a Dios mismo que es amor y entrega para todos los dem?s. Acoger la creaci?n es hacerse cocreador a?adiendo a cada cosa el acto libre y personal de la entrega de cada uno.

Con una actitud as? no existe peligro de atropello a la naturaleza. No hay peligro de tocar el ?rbol de la ciencia del bien y del mal. Todo es armon?a.

Pero cuando el hombre abusa de su libertad y en vez de ser cocreador acogiendo las cosas para hacerse regalo ?l mismo, las usa con ego?smo para quedarse con ellas, y no s?lo rompe la alianza con el Dios que regala y con las personas para quienes debiera ser regalo, sino que al encerrarse en su ego?smo comienza por el camino de su propia destrucci?n, ya que en vez de usar la libertad para obsequiar, esto es para la comuni?n, la usa para bloquearse en su soledad. Esta es su destrucci?n porque, lo quiera o no lo quiera, la persona est? hecha para amar, est? hecha imagen de Dios que es Comuni?n. Dios es Amor.

No interesa aqu? entrar en las formas que tenemos para apoderarnos de las cosas con una forma de propiedad que va m?s all? de lo que debiera ser como administraci?n responsable para bien de todos. Pero cada vez que dejamos de usar algo en direcci?n a la comuni?n estamos arrebatando algo a los dem?s, algo que les pertenece seg?n el Plan de Dios. Seg?n lo expuesto los pobres son el reflejo del ego?smo, son los que han quedado despojados como consecuencia del ego?smo.

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b. Comunicaci?n, libertad, comuni?n

Lo dicho hasta aqu? ya nos hace ver inmediatamente dos elementos fundamentales para nuestro prop?sito: el individuo , como sujeto libre , y la comuni?n ,la alianza, como encuentro por la comunicaci?n obsequiosa de cada uno.

As? la comunicaci?n se nos presenta como el camino de la libertad para la comuni?n. Y, al hablar de la comunicaci?n como camino, hemos de entender el camino en un doble aspecto. Uno en cuanto proceso que se inicia con la revelaci?n de alguien y que termina con la fe del que cree. Y el otro en cuanto que solo quien tiene libertad puede regalar y por tanto en la medida que cada uno vaya creciendo en su libertad va dando mayor densidad a su acci?n obsequiosa para una mayor comuni?n. Es camino creciente pero mientras estemos en esta vida, nunca estar? terminado. Nadie alcanza a hacer que el otro capte plenamente la interioridad suya, ni nadie llegar? a captar plenamente la interioridad del otro, por sinceros y grandes que sean los esfuerzos que se hagan desde cada una de las partes. La comunicaci?n ser? perfecta cuando no necesitemos recurrir a los signos de comunicaci?n y nos veamos tal como somos, es decir cuando veamos nuestra interioridad. La comunicaci?n ya no ser? por la fe sino por la visi?n. La comuni?n ser? plena, con plena entrega y plena acogida, seg?n la medida de cada uno y todo eso en las entra?as de Dios en la alianza definitiva.

Otro elemento de mucha importancia para nuestro prop?sito es el que corresponde al sentido de las cosas. Los recursos de la naturaleza, lo que no es persona. Todo est? hecho como signo de comunicaci?n que debe ser usado con ese sentido ya al acoger ya al entregar.

Acoger alguna cosa como signo de comunicaci?n es acoger a la persona que con esa cosa expresa su buena voluntad hacia el otro. Es reconocer la gratuidad de quien se expresa, de modo que, al acoger el objeto, se est? manifestando la acogida a la persona que con el objeto se expresa. Es dar gracias. Esto es, a la gracia de la gratuidad se une la gracia de la gratitud.

As? el hombre, al recibir la creaci?n entera como signo de comunicaci?n, como signo de alianza, debe libremente utilizarla en esa direcci?n.

Esto es, debe saber acoger al Creador, lo que lleva consigo unirse a su acci?n obsequiosa para todos. En definitiva tendremos que decir que dominar la creaci?n es vivir la acci?n de gracias, acogiendo al Creador que se hace gracia para convertirse con El en gracia para todos.

Es evidente que el desarrollo, con esta perspectiva de las cosas, es todo un proceso de crecimiento de cada uno como persona utilizando todo seg?n lo requiera el bien de todos.

A los dos elementos que llam?bamos b?sicos, para la labor en el campo de la comunicaci?n, esto es, libertad y comuni?n, debemos a?adir estos otros dos elementos: la realidad de "camino" y el sentido del desarrollo como expresi?n de la fraternidad, de la comuni?n.

No es posible detenernos aqu? en cada uno de estos cuatro grandes cap?tulos, pero s? vamos a se?alar algunas de las indicaciones que nos parecen esenciales para entender nuestra labor.

Con relaci?n a la libertad todos sabemos muy bien y lo comprobamos con la propia experiencia que ella nos permite dar a cada cosa que hacemos un sentido de ego?smo, o un sentido de entrega y servicio.

Si caminamos en la direcci?n del ego?smo vamos colocando todo y, lo que es peor, a todos, al servicio de nuestros intereses. Esto nos cierra sobre nosotros mismos y nos deja a cada uno en su soledad. Con eso uno mismo viene a ser el art?fice de su propia destrucci?n. Estamos hechos para la comuni?n, para el amor aut?ntico, para la felicidad y no para la soledad.

Por el contrario quien libremente sabe utilizar todo al servicio del encuentro con los dem?s, sabiendo acoger a cada uno y entregarse a todos, va creciendo por el camino de su realizaci?n aut?ntica para llegar a ser quien tiene que ser, como individuo ?nico e irrepetible.

Con relaci?n a la comuni?n solamente considero conveniente expresar aqu? que la ?nica forma de realizarse es como encuentro libre y obsequioso de los individuos. Esto no s?lo no destruye o elimina lo distinto sino que, en ese encuentro con la alteridad, se estimula el crecimiento de cada identidad. En la comunidad se vive el encuentro de la identidad con la alteridad. En la comuni?n, dada la dimensi?n obsequiosa de entrega y servicio de cada uno hacia los dem?s, el pluralismo aparece como riqueza. La diferencia de cada uno queda al servicio de la comuni?n y est? en contraposici?n a "masa", considerando ?sta como conjunto de personas que son arrastradas seg?n la corriente dominante.

Con relaci?n a la realidad de camino se debe tener en cuenta la situaci?n de cambio que se va produciendo en la marcha.

En el camino hacia la comuni?n los cambios vienen dados no s?lo por las situaciones nuevas que se van presentando, sino porque adem?s de la propia libertad se ha de tener en cuenta la novedad que produce la libertad del otro.

En la sucesi?n de cambios lo que importa es saber reorientarse continuamente desde cualquier nuevo lugar, manteniendo siempre el rumbo hac?a la meta, la comuni?n en este caso.

Una nota anexa inseparablemente a la actitud del caminante es la esperanza. Quien camina hacia alguna meta es porque espera llegar a esa meta. Quien no tiene esperanza no se mueve.

Finalmente en relaci?n al desarrollo como expresi?n de la fraternidad, ya hemos visto que esto supone entender la tarea de dominar la naturaleza como la labor de colocarla al servicio del crecimiento de cada persona y del encuentro de todos. Es crear la convivencia como expresi?n de la buena voluntad de cada uno, haciendo recto uso de los recursos todos, manteniendo el respeto y armon?a con la naturaleza. Esto compromete no s?lo a quienes tienen algo que ver en todo lo que se refiere a lo que llamamos planes de desarrollo o cualquier labor de las grandes empresas sino a cada persona en el uso de lo que llama "propio". La "propiedad" no desliga a nadie de la relaci?n con los dem?s. Nada queda dispensado de ser utilizado como signo de comunicaci?n en orden a la comuni?n. Se trata del sentido profundo de las cosas.

Es evidente que el desarrollo realizado en esta direcci?n no s?lo es respetuoso de los recursos, evitando todo atropello al medio ambiente, sino que da lugar a una convivencia sin pobres ni violencias.

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c. Din?mica del Siervo de Yahv?

Lo dicho sobre la din?mica de la Creaci?n nos hace ver lo que ser?a el Para?so Terrenal. Todo armon?a en la fidelidad de la alianza, creciendo cada d?a en la comuni?n.

Pero sabemos muy bien que la realidad no es as?. E1 hombre, en vez de actuar a imagen de Dios ha preferido endiosarse, haci?ndose dios a su manera. Ha preferido poner las reglas del bien y del mal seg?n su ego?smo y ha destruido no s?lo la armon?a del Para?so, quedando ?l, con eso mismo, fuera del Para?so, sino que ?l mismo ha quedado destrozado en su interior donde experimenta la dispersi?n. Comprende una cosa, pero siente otra y reacciona de otra forma... y al dejarse llevar por su ego?smo queda bloqueado en s? mismo, lejos de los dem?s. Cada uno "va a la suya". Cada uno habla su idioma. La convivencia es la Torre de Babel. E1 lugar de la convivencia armoniosa se ha llenado de tensiones y ha entrado el esc?ndalo de la violencia y de la pobreza. Dentro de este ambiente, Dios persiste en su proyecto de alianza que se hace plan de salvaci?n. La Palabra de Dios se nos hace Imagen suya en Cristo. "El cual, siendo de condici?n divina, no retuvo ?vidamente el ser igual a Dios, sino que se despoj? de s? mismo tomando condici?n de Siervo, haci?ndose semejante a los hombres y apareciendo en su parte como hombre; y se humill? a si mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exalt? y le otorg? el Nombre que est? sobre todo nombre". (Fil. 2, 6-9)

La din?mica del Siervo se nos presenta en total oposici?n a la seguida por el hombre, quien fij?ndose en s? se endiosa. Ahora es Dios quien mirando al hombre se anonada y toma la forma de Siervo, en todo igual a los hombres.

En su actitud, libremente asumida, el Siervo se nos presenta como pobre: "conoc?is bien la generosidad de nuestro Se?or Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza" (2 Cor. 8,9). Se nos present? como "var?n de dolores" y "con sus heridas hemos sido curados" (Is. 53, 3 y 5; 1 Pe. 2,24).

Dos formas tiene el Siervo de enfrentarse ante la pobreza y el sufrimiento.

Por una parte E1 toma libremente el lugar del pobre y del que sufre y le cambia el sentido a la pobreza y a las dolencias, de modo que, en Cristo, esa pobreza, las dolencias y la muerte misma dejan de ser expresi?n de fracaso y de derrota, sino que se convierten en signo de donaci?n y entrega total. Con ello nos abre el camino para vivir la pobreza, el dolor y la muerte como donaci?n de s? mismo, sabiendo acoger todo ello con libertad y convirti?ndolo en donaci?n.

Por otra parte le vemos hablar con claridad y firmeza frente a los acaparadores, ambiciosos y toda clase de injusticia y atropello, al mismo tiempo que no duda en poner hasta su poder divino de hacer milagros al servicio de los que sufren o tienen hambre.

La din?mica del Siervo nos hace ver hasta qu? extremos llega la actitud de entrega y comunicaci?n de Dios y que ya se hab?a expresado en un alto grado en la din?mica de la creaci?n.

En Cristo todo lo vemos orientado hacia la comuni?n con Dios y con los hermanos. Para eso se hace pobre y var?n de dolores, para eso denuncia la injusticia y el pecado, invitando al servicio y entrega, y para eso multiplica los panes y cura las enfermedades, expresando, con las obras, el cari?o a cada uno de los que padecen. Al mismo tiempo, hace ver la necesidad de servir a los necesitados, de modo que, al final de los tiempos, a cada uno se le pedir? cuenta si supo amar con sus obras, si dio de comer al que ten?a hambre o de beber al sediento. Si supo poner todo al servicio de la comuni?n, del amor a Dios y al pr?jimo (cf.Mt.25,31 y ss.). Todo en Cristo es gracia, todo es regalo, todo comunicaci?n para la comuni?n sin dejar a nadie debajo de la mesa.

La din?mica del Siervo nos ilumina para no dejarnos vencer por el mundo de la incomunicaci?n, el mundo del ego?smo y de la soledad. En Cristo todo tiene salida. Ni la muerte es la ?ltima palabra.

La din?mica del Siervo se nos presenta como la expresi?n profunda y entra?able del amor que se entrega totalmente para reparar y restaurar con creces todo lo destrozado por el hombre.

Con su endiosamiento el hombre queda aprisionado en su ego?smo y su pecado y con esa actitud se hace opresor y despoja a los dem?s de los suyo. Ante eso el Siervo se presenta como pobre y sufriendo la violencia para romper las cadenas opresoras. ?Para ser libres nos libr? Cristo?(Gal.5,1). Libertad que ha de ser bien entendida para no dejarse arrastrar por el ego?smo sino para ponerse al servicio de los dem?s (cf.Gal.5,13). Su entrega hasta la muerte despoja a la muerte de su fuerza de muerte y fracaso para ser expresi?n plena de donaci?n que por la resurrecci?n adquiere su sentido pleno como pascua, como camino definitivo. La palabra de Dios se hace Imagen con la figura del Siervo cuya presencia y acci?n entre nosotros es Buena Noticia. Es Luz para cada persona y para Todos los Pueblos que se anuncia a los pobres y oprimidos para dar a todos la libertad - y llamando a cada uno, invit?ndole al seguimiento por el camino de las bienaventuranzas - para congregar a los dispersos (Jn.11,52)

El camino de la libertad se ha hecho servicio y el recorrido se ha hecho Pascua. Todo ello hace ver que la comunicaci?n como camino para la comuni?n es posible y que con Cristo se ha hecho m?s fuerte.

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d. Din?mica de Pentecost?s

La gran realidad es que el Siervo ha resucitado y ha sido constituido Se?or que nos comunica el Esp?ritu y el que lo acoge se hace una cosa con Cristo. Todos vienen a ser miembros de un solo Cuerpo con Cristo, cada miembro con su funci?n propia (pluralismo) pero todo para bien del ?nico Cuerpo (Cor. 12). Este Cuerpo es la Iglesia. Su din?mica es la unidad con y a trav?s de la libertad de cada uno (?nico y distinto) con la fuerza del Esp?ritu. La din?mica es libremente acoger el Esp?ritu y libremente seguir su impulso que es entrega y servicio a todos, es mirar al otro y hablar el idioma del otro, expresando as? las maravillas de Dios, que es Amor, en su idioma. Es amar a todos, preocuparse por los dem?s, hablando as? todos los idiomas. As? se forma la comunidad creyente a la que se entra por el bautismo (cf. [Hch 2,38) y que celebra la Eucarist?a, la acci?n de gracias. Comunidad en la que se quieren unos a otros y no hay pobres entre ellos (cf. Hch 2, 42-47).

La labor pastoral es la de la din?mica de Pentecost?s anunciando las maravillas de Dios en todos los idiomas y comunicando el Esp?ritu con los sacramentos de la Nueva y Eterna Alianza. Todo esto presenta a la Iglesia la tarea de entregarse a la humanidad entera en la actitud de entrega y servicio de Cristo, tratando de identificarse cada d?a m?s con El y as? ser con El luz que ilumina a las naciones.

La din?mica es pues entregarse a todos y por todos hasta la muerte, sin acepci?n de personas, invitando a vivir la comuni?n con Dios y con los dem?s, en la que todo es para todos y donde no s?lo no haya peligro a despojar o atropellar a los dem?s, sino que el pobre y el oprimido son los que son especialmente tomados en cuenta.

Es muy importante entender bien los alcances de la labor seg?n esta din?mica de Pentecost?s y que , en definitiva es, como hemos dicho, la que corresponde a la labor de la Iglesia.

A primera vista se podr?a pensar que se trata ?nicamente de lo que afecta a la vida interior de la Iglesia, todo lo que corresponde al anuncio y labor de la comunicaci?n del Esp?ritu Santo para construir la comuni?n de los santos. Ser?a un grave error

No podemos olvidar que la persona humana que existe, lo sepa o no lo sepa, lo quiera o no o lo quiera, ha sido creada para ser feliz en la comuni?n con Dios y con los dem?s. Desde lo m?s profundo de sus entra?as tendr? siempre una fuerza de gravedad hacia el amor aut?ntico, esto es, hacia el Amor, Dios mismo.

Esto tiene consecuencias muy importantes para la vida concreta de cada persona y de la sociedad incluso en aquellos lugares en los que a?n desconozcan d?nde est? su centro de gravedad.

Todo aquello que vaya por el camino del atropello a los dem?s o por el camino del ego?smo y soledad, resultar? opuesto al camino de la realizaci?n aut?ntico de cada uno. Aunque eso que brilla puede tener alg?n aparente valor, no dejar? de ser un falso espejismo, por fuerte que sea su fuerza deslumbradora.

Es verdad que la comunidad humana, por grandes que sean los esfuerzos de cada uno de sus miembros y de toda ella en su conjunto, jam?s podr? comunicar el Esp?ritu Santo, por lo que nunca podr?, por si sola, construir la Comuni?n de los Santos, pero s? puede organizarse esa comunidad de modo que no s?lo se rechacen los atropellos de unos hacia los otros sino que, m?s a?n, se busque el encuentro y apertura de cada uno hacia los dem?s en actitud fraterna y solidaria.

La Iglesia, al conocer el sentido ?ltimo de la persona humana y de su vida y al tener la tarea de anunciar y comenzar a construir la convivencia seg?n ello por todas partes viene a ser fermento del mundo y va afirmando a la misma persona en el sentido profundo de su dignidad y ayudando cada d?a a la actividad de la sociedad humana en direcci?n a la convivencia fraterna y solidaria.

Seg?n esto la labor de la Iglesia no es solamente su vida al interior de s? misma, sino tambi?n acompa?ar a la humanidad en su caminar aportando su ayuda para que ese camino se realice en direcci?n humanizadora. Es necesario evitar lo que destruye a la persona y su convivencia.

Ahora, teniendo bien presente que lo que hemos dicho sobre la din?mica de Pentecost?s es crecer en la identificaci?n con Cristo, para actuar con El y como El que en su actitud de Siervo repara sobradamente el destrozo causado por el hombre, podemos ya expresar algunas l?neas fundamentales para orientar la pastoral de las Comunicaciones Sociales. Por tanto, la din?mica de Pentecost?s nos une a la din?mica del Siervo que, a su vez, refuerza la din?mica de la Creaci?n.

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II. L?NEAS FUNDAMENTALES PARA UNA PASTORAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

1?. Libertad.

Se ha de formar y fortalecer la libertad siguiendo la direcci?n del despojamiento (la k?nosis) y de la obediencia del Siervo. La k?nosis, para nosotros que somos criaturas, no es el despojarnos de la condici?n de Dios, sino aceptar libremente que somos criaturas y que, como tales, el sentido profundo de nuestro ser y existir est? en el Creador, aceptando que su plan sobre nosotros es superior que nuestro propio plan y acogerlo libremente en actitud de obediencia, es la posibilidad de nuestra aut?ntica y plena realizaci?n.

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2?. Comuni?n

Que el encuentro con los dem?s en la comuni?n verdadera se hace posible no por el camino de la imposici?n o atropello, sino por el camino de la donaci?n y acogida, poni?ndose en el lugar del otro, queri?ndole de verdad, (hablando su idioma) y haci?ndole part?cipe de lo propio.

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3?. Esperanza

Que el sentido de camino en Cristo se hace Pascua y todo se llena de esperanza. Desde c


Publicado por mario.web @ 21:30
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