Mi?rcoles, 20 de abril de 2011
El experto Alfonso Aguil?, nos comparte parte de sus reflexiones sobre la mejora personal.
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Talento social
Talento social
Sensibilidad
Es la hora del recreo en la guarder?a y un grupo de ni?os est? corriendo por el patio. Varios tropiezan, y uno de ellos se hace da?o en una rodilla y comienza a llorar. Todos los dem?s siguen con sus juegos, sin prestarle atenci?n..., excepto Roger.

Roger se detiene junto al chico que ha ca?do, le observa, espera a que se calme un poco, y despu?s se agacha, frota con la mano su propia rodilla y comenta, con un tono comprensivo y conciliador: ??vaya, yo tambi?n me he hecho da?o!?.

Esta escena es observada por un equipo investigador que dirigen Tomas Hatch y Howard Gardner, en una escuela norteamericana.

Al parecer, Roger tiene una extraordinaria habilidad para reconocer los sentimientos de sus compa?eros de guarder?a y para establecer un contacto r?pido y amable con ellos. Fue el ?nico que se dio cuenta del sufrimiento de su compa?ero, y tambi?n fue el ?nico que trat? de consolarle, aunque s?lo pudiera ofrecerle su propio dolor: un gesto que denota una habilidad especial para las relaciones humanas y que, en el caso de un preescolar, augura la presencia de un prometedor conjunto de talentos que ir?n floreciendo a lo largo de su vida.

En concreto

Al t?rmino de su estudio sobre el comportamiento infantil en la escuela, estos investigadores propusieron una clasificaci?n de las habilidades que reflejan el talento social de una persona:

Capacidad de liderazgo, es decir, de movilizar y coordinar los esfuerzos de un grupo de personas. Es una capacidad que se apunta ya en el patio del colegio, cuando en el recreo surge un ni?o o una ni?a ?siempre los hay? que decide a qu? jugar?n, y c?mo; y que pronto acaba siendo reconocido por todos como l?der del grupo.

Capacidad de negociar soluciones, o sea, de mediar entre las personas para evitar la aparici?n de conflictos o para solucionar los ya existentes. Son los ni?os ?tambi?n los hay siempre? que suelen resolver las peque?as disputas que se producen en el patio de recreo.

Capacidad de establecer conexiones personales, esto es, de dominar el sutil arte de las relaciones humanas que requieren la amistad, el amor o el trabajo en equipo. Es la habilidad que acabamos de se?alar en Roger: son esos ni?os que saben llevarse bien con todos, que saben reconocer el estado emocional de los dem?s, y suelen ser por ello muy queridos por sus compa?eros.

Capacidad de an?lisis social, es decir, de detectar e intuir los sentimientos, motivos e intereses de las personas. Son los ni?os que desde muy pronto se sit?an sobre c?mo son los dem?s compa?eros o profesores, y demuestran una intuici?n muy notable.

El conjunto de esas habilidades ?que, insistimos, son al tiempo innatas y adquiridas? constituye la materia prima de la inteligencia interpersonal, y es el ingrediente fundamental del encanto, del ?xito social y del carisma personal.

Un gran talento y su perversi?n

Como ha se?alado Daniel Goleman, esas personas socialmente inteligentes saben controlar la expresi?n de sus emociones, conectan m?s f?cilmente con los dem?s, captan enseguida sus reacciones y sentimientos, y gracias a eso pueden reconducir o resolver los conflictos que aparecen siempre en cualquier interacci?n humana. Muchos son tambi?n l?deres naturales, que saben expresar los sentimientos colectivos latentes y guiar a un grupo hacia el logro de sus objetivos. Son, en cualquier caso, el tipo de personas con quienes resulta agradable estar porque hacen siempre aportaciones constructivas y transmiten buen humor y sentido positivo.

?Pero habr? personas con gran ?xito social, muy populares, pero que est?n insatisfechas por dentro, supongo.

Sin duda, pues las habilidades sociales no deben ser un fin en s? mismas, sino un medio para hacer el bien, a uno mismo y a los dem?s. Si una persona busca ese ?xito en sus relaciones humanas quebrantando los valores morales o traicionando sus principios, podr? ser un experto en causar buena impresi?n (en expresi?n de Mark Snyder, ser? un aut?ntico camale?n social), pero fracasar? rotundamente en su vida personal.

Algunas personas caen en ese error como consecuencia de un deseo excesivo ?a veces patol?gico? de ser querido y apreciado por todos. Ese deseo les lleva a aparentar de continuo lo que no son, y, en esa enfermiza carrera por ganarse el afecto de los dem?s, caen en una especie de mercantilismo emocional. Son personas que pueden llegar a tener una imagen excelente, pero unas relaciones personales muy inestables y poco gratificantes.

Publicado por mario.web @ 21:40
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