Viernes, 22 de abril de 2011
Mensaje de Mons. John Foley en el que contextualiza la situaci?n de la Iglesia con la cultura multimedi?tica.
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La Iglesia ante la cultura multimedi?tica
La Iglesia ante la cultura multimedi?tica


Elementos del discurso de S.E.R. Mons. John P. Foley a los participantes
4? Reuni?n Continental de T?cnicos del RIIAL
Santo Domingo
3-6 de marzo 1988

Contexto eclesial


El S?nodo para Am?rica ha abierto horizontes nuevos a toda la Iglesia del continente y, por otra parte, durante este ?ltimo a?o la sociedad y la Iglesia latinoamericanas han vivido un desarrollo sin precedentes en el uso de los instrumentos inform?ticos. La presencia eclesial en Internet crece y se estabiliza, y son cada vez m?s las p?ginas de Conferencias Episcopales y entidades de Iglesia que ofrecen informaci?n, en espa?ol y portugu?s, en la red mundial. Se han multiplicado en el seno de la RIIAL los servicios y los miembros.

Por ello quiero en este momento centrar mi atenci?n sobre aquello para lo cual se ha construido la Red: la vivencia y trasmisi?n de contenidos cristianos , y en ese mismo sentido, el uso de los lenguajes propios del medio inform?tico.

La cultura multimedi?tica


Seg?n algunos historiadores del cine, se han producido m?s im?genes desde 1970, que en toda la historia de la humanidad. Hoy los ni?os son alfabetizados mucho antes en lenguaje de im?genes que en el verbal y el escrito. Pero adem?s, asistimos a la llamada "convergencia tecnol?gica": se accede a im?genes, m?sica, textos y se?al televisiva, a trav?s del mismo c?digo, el digital, y de los mismos soportes: CD-Rom, cable telef?nico, fibra ?ptica, microondas y sat?lites.

?Estamos, pues, inmersos en la tan anunciada "era de la informaci?n", con lo que ya en 1992 la Instrucci?n Pastoral Aetatis novae anunciaba as?: " El cambio que hoy se ha producido en las comunicaciones supone, m?s que una simple revoluci?n t?cnica, la completa transformaci?n de aquello a trav?s de lo cual la humanidad capta el mundo que le rodea y que la percepci?n verifica y expresa "(n.4).

?Los soci?logos afirman sobre la cultura actual que "vivimos el fin de las ideolog?as"; "hoy los mensajes de los Medios se dirigen sobre todo a la emoci?n, no a la raz?n"; "la cultura ?light? exige discursos breves, compactos, visuales, ojal? acompa?ados de m?sica y acci?n". (Cfr. Retos de la cultura de la imagen a la pastoral de la Iglesia en Am?rica Latina . Investigaci?n para DECOS-CELAM, Univ. Pontificia Javeriana, Bogot? 1996).

??Cu?l debe ser ante este panorama la actitud de la Iglesia? Consciente de tener en sus manos un tesoro -"aunque lo llevemos en vasijas de barro", como dice San Pablo-, se siente en la obligaci?n de expresar y difundir el Evangelio y sus valores, junto con la amplia riqueza del Magisterio elaborado en veinte siglos de apertura al Esp?ritu Santo. ?Est?n todos estos textos destinados al olvido, por una cultura que parece prescindir de todo lo que no sea imagen y m?sica? En la llamada ?poca del "pensamiento d?bil" ?encontrar? la Iglesia el lenguaje adecuado para hacer llegar a las personas la Buena Noticia sin traicionar la hondura de sus contenidos y del Misterio que la habita? ?El lenguaje de la imagen es acaso sin?nimo de banalidad y simulacro?

Palabra ? Imagen


?Anticip?ndose a su tiempo, el Papa Pablo VI advert?a hace casi 25 a?os, en la Exhortaci?n Apost?lica Evangelii Nuntiandi: "Conocemos las ideas de numerosos psic?logos y soci?logos que afirman que el hombre moderno ha rebasado la civilizaci?n de la palabra, ineficaz e in?til en estos tiempos, para vivir hoy en la civilizaci?n de la imagen. (?)(Pero todo ello)no debe disminuir el valor permanente de la palabra, ni hacer perder la confianza en ella. La palabra permanece siempre actual, sobre todo cuando va acompa?ada del poder de Dios"(n.42).

?Mons. Juan Luis Ysern nos recordaba hace dos a?os en Brasilia que imagen y palabra no se contraponen. Pueden y deben armonizarse en un nuevo tipo de discurso, que incorpore lo emotivo-sentimental, pero no desprovisto de sentido. Por otra parte, imagen no es lo mismo que ficci?n o simulacro. Desde que Dios se hizo Hombre en Cristo, la imagen puede ser portavoz a la vez de la Encarnaci?n y de la Trascendencia de Dios. Cristo es "imagen visible de Dios invisible" (Col 1,15). Cristo es palabra e imagen.

?Pero adem?s, una de las definiciones de la realidad de Internet es "una gran biblioteca". Una parte esencial del saber humano -religioso, filos?fico, cient?fico, art?stico- est? recogido en libros, en palabra escrita. La traducci?n a c?digo digital hoy es, como muy bien saben, una forma de archivo y conservaci?n, a la vez que herramienta necesaria de difusi?n de los textos, r?pida y a bajo costo. Innumerables navegantes acceden a libros y documentos a trav?s de Internet.

?A todo ello se a?ade una palabra clave de esta nueva cultura: la interactividad . Los grandes Medios -emisores incansables y a veces sordos a la voz de sus destinatarios- hoy ven c?mo se multiplican a su alrededor los espacios de expresi?n, di?logo y encuentro entre individuos que han dejado de ser pasivos.

?Pues bien, sabemos que "la inculturaci?n es uno de los componentes del gran Misterio de la Encarnaci?n" (Catechesi tradendae,46).

Y le damos gracias a Dios por este nuevo don -los medios electr?nicos- que nos ha dado en la cultura actual(Cfr. Documento de Santo Domingo,279).

?Cu?l ser?, en este contexto, la tarea de la Red Inform?tica de la Iglesia en Am?rica Latina?

El primer objetivo: vivir y anunciar


?Para orientar nuestra actuaci?n recordemos siempre el primer objetivo que nos mueve: vivir el mensaje de Jesucristo y anunciarlo a toda persona. Como nos dice el Santo Padre en el Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de este a?o: " Los comunicadores cristianos tendr?n credibilidad al comunicar esperanza si primero la viven en sus propias vidas "(n.3).

La RIIAL es un servicio eclesial; cada miembro personalmente y todos en conjunto, hemos de vivir ese misterio de comuni?n y de apertura al Esp?ritu Santo que es el gran patrimonio de la Iglesia. El signo hace cre?ble la palabra : " Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea que T? me enviaste "(Cfr.Jn 17,20). Cristo es " Palabra hecha carne " (Jn 1,14). La Iglesia, cuerpo de Cristo, se muestra tambi?n como veh?culo de esa Palabra, a la vez que su testimonio de unidad y comuni?n expresa visiblemente el Misterio que vive y anuncia. Para ello son esenciales la oraci?n personal y comunitaria junto con la pr?ctica de los sacramentos.

?Esta vivencia de fe se expresa, por ejemplo, en la preocupaci?n de la RIIAL por hacer accesibles su presencia y servicios a comunidades eclesiales de escasos recursos, y el solidario intercambio de experiencias y soluciones entre los t?cnicos. La interactividad es una constante al interno de la Red, especialmente en favor de quienes han tenido menos acceso a canales de expresi?n. No puede ser de otro modo en un servicio eclesial.

Los Contenidos


?La RIIAL, desde sus inicios, emprendi? la construcci?n de los Archivos Documentales del Magisterio universal y local. Este primer paso, fundamento de otros sucesivos, supone una tarea enorme y esforzada. La transcripci?n de los documentos al formato digital, su cuidada revisi?n, junto con el a?adido valor del hipertexto, hacen de este trabajo una pieza clave del servicio de la Red, accesible en l?nea, en CD-Rom y en diskette.

En un contexto social en que la barah?nda de contenidos banalizados es uno de los grandes males que nos aquejan, la comunicaci?n social se vuelve una avalancha amorfa y disgregante. Por ello los informadores eclesiales, aunque se expresen en un lenguaje actual y trabajen con frecuencia bajo el signo de la presi?n del tiempo, deben seguir atentos para que la prisa no los haga caer en la trivialidad o la frivolidad. Fr?volo es quien pasa por la superficie de las cosas, de la vida, sin querer mirar y ahondar en su significado. La nuestra, en cambio, debe ser una comunicaci?n ?gil, amena, incluso breve, pero nunca fr?vola o fatua. Con ese primer signo de respeto a los perceptores, nuestra comunicaci?n seguir? estando ordenada a la comuni?n. Tomarse en serio la vida y la Creaci?n de Dios, es una de las grandes fuentes de la aut?ntica alegr?a.

El lenguaje de la belleza


?Como dec?a al principio, la Iglesia ha multiplicado su presencia en las p?ginas web. En ellas los documentos y contenidos escritos de la Iglesia van acompa?ados o precedidos por la est?tica de una serie de im?genes, el calor de una bienvenida, la acogida de una interfaz que ha dado en llamarse "amigable". La humanizaci?n de la cultura inform?tica se expresa tambi?n en la acogida del an?nimo "navegante". El joven de hoy siente una especial atracci?n hacia la belleza, sea de imagen, sea de m?sica o ambas. Lo bello contribuye a armonizar a las personas, y es un rasgo caracter?stico de la celebraci?n y la fiesta. En funci?n de nuestros visitantes, personas concretas , con sus interrogantes, sus problemas, su coraz?n humano, debemos dise?ar nuestras p?ginas como expresi?n de la aut?ntica fe y de la vivencia eclesial que las sostiene. Una est?tica que, respetando los estilos de cada entidad y las claves culturales propias de cada pa?s o regi?n, apunte adem?s a lo sobrenatural, donde la realidad es vista con ojos de esperanza.

A las puertas del Jubileo del 2000, impulsemos la creatividad de los programadores y t?cnicos para lograr una verdadera est?tica nueva, transida de valores humanos y cristianos. Imploraremos especialmente el patrocinio y la inspiraci?n del Esp?ritu Santo para desenvolvernos en las redes mundiales como evangelizadores. As?, las p?ginas cat?licas tendr?n un "aire" particular. Parafraseando a San Francisco, podemos sugerir que en Internet "donde haya prisa, pongamos sosiego; donde haya ruido, serenidad y escucha; donde haya estridencia, belleza; donde haya frialdad o indiferencia, apasionada caridad", y as? sucesivamente.

Nuevos lenguajes


Como ustedes ven, hemos recorrido un largo camino, pero ciertamente no ha llegado a su fin. Mientras conservamos y difundimos la Palabra de Dios, y junto a ella los Documentos que conforman nuestra herencia de fe, hemos de ser capaces a?n de traducir esta riqueza de contenidos a lenguajes multimedi?ticos como los videoclips, los videojuegos interactivos y humanizadores, los cuentos, los auxilios pedag?gicos, las p?ginas interactivas y un largo etc?tera.

Todo ello, claro est?, sin que el mensaje se empobrezca por abdicaci?n o reducci?n, por adaptaciones, a?n de lenguaje, que comprometan "el buen dep?sito" de la fe; la verdadera evangelizaci?n enriquece a las culturas, ayud?ndolas a superar los puntos deficientes o incluso inhumanos que hay en ellas, y comunicando a sus valores leg?timos la plenitud de Cristo. (Cfr. C.T.,53).

Animados por el Esp?ritu de Dios, particularmente en este a?o que la Iglesia dedica a El, emprendamos con entusiasmo esta tarea que surge de uno de los "signos" del tiempo que nos ha tocado vivir.


Publicado por mario.web @ 9:59
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